Óleos de un amateur durante esta pandemia

Óleos de un amateur durante esta pandemia

Iñaki Markez

A inicios de este verano, me plantearon desde la asociación andaluza de la AEN la posibilidad de dar visibilidad a algunos cuadros pintados a óleo durante estos meses de esta terrible pandemia que tanto nos ha trastocado. Realizado el esfuerzo, qué mejor que proyectarlo en la web de Osalde que con tanta iniciativa impulsa el dr. Jorge Barrón.

Tras más de dos meses de confinamiento, de estrés prolongado, con miedos a la infección y a la insuficiencia de medios de protección, con muchas incertidumbres e inseguridades junto a las informaciones contradictorias, la frustración o el aburrimiento, con largo tiempo en aislamiento y muchas personas con vivencias muy traumáticas que han afectado a muchísimas personas, también a profesionales de la salud. Muchos traumas en un ambiente extraño. Hay que recordar, así mismo, el buen hacer de la ciudadanía, expresando solidaridades y sosteniendo unas relaciones familiares y sociales en una extraña situación no vivida con anterioridad.

Después llegó el desconfinamiento, la relajación de medidas sociales e institucionales durante el verano, la diferente actuación del virus, y también el nihilismo o los errores desde algunos ámbitos gubernamentales de ciertas autonomías, con demasiadas actuaciones que no hay que hacer: siempre el negocio delante de la salud y la vida, aumento de la brecha de las desigualdades, las muertes y enfermedades graves de las personas más vulnerables. Y nuevas preocupaciones ante los elevados contagios con aumento de la tasa de incidencia y los casos confirmados, que han obligado a más restricciones, eso sí, acompañadas de disparates y ocurrencias sin sentido mientras permanecen las situaciones de trabajo extremas del personal sanitario y sociosanitario, ahora acompañadas de la precariedad de recursos en el ámbito educativo y el sociosanitario.

En estos meses, a un ritmo tranquilo, he pintado ya quince cuadros, actividad combinada con la escritura de artículos y varias guías sobre cuestiones relacionadas con la pandemia, algunas reuniones y no pocos encuentros con familiares y amistades varias, casi siempre a través del móvil o el portátil. Toca ser consecuente con “la distancia” física que no social, pues nuestros vínculos han de seguir presentes. Son cuadros cuyas temáticas se relacionan con la pandemia o alguna otra causa social, las migraciones, por ejemplo, como comentaré a continuación con algunos de ellos.

Nos encontramos ante una expresión de Arte como comunicación simbólica con contenidos emocionales diversos, donde la empatía interviene como “diálogo intersubjetivo” entre diferentes figuras, del espectador con las figuras, y entre el artista y el espectador. Ante un cuadro, el espectador no está pasivo: explora la obra de manera activa, pasa de la visión global a la visión de los detalles, interroga al cuadro con la mirada y selecciona respuestas que se ajustan a sus expectativas interiores. Las expresiones artísticas aprovechan la innovación y la creatividad mientras ofrecen oportunidades para abordar cuestiones sociales y satisfacer las necesidades humanas. Y oportunidades para generar vías de intervención ante determinadas causas.

La filósofa y psicoanalista Alice Miller, tras más de veinte años de ejercicio en el psicoanálisis, comenzó a pintar, sin vocación previa ni presión desde sus entornos, descubriendo aspectos íntimos, estructurando emociones y accediendo a espacios propios que hasta ese momento no había imaginado: “Mi dedicación espontánea a la pintura no sólo me ayudó a descubrir mi historia personal, sino también a liberarme de las ataduras mentales y de los conceptos de mi educación y formación, que conseguí identificar como falsos, engañosos y fatales” (Miller, 1990). Con cierta frecuencia, comprobamos en la historia como hay personas creativas que son adelantadas a su tiempo, y su obra, sus creaciones no son aceptadas hasta tiempo después pues la creatividad supone innovación, y exige, además, la existencia de originalidad de esa persona autora y para quienes sean receptoras. El término creatividad es relativamente reciente, aunque otros de igual raíz -crear o creación- han sido utilizados desde tiempos lejanos, algo que ha ocurrido también en el campo teológico y artístico. Este término comenzó a utilizarse en la literatura de la psicología hace poco más de medio siglo, entendida como una capacidad psíquica, reconociendo su componente estructural de la personalidad y como tal susceptible de ser desarrollado, como acto innovador de alguien con inspiración genial. A partir de ese momento, han surgido diferentes tendencias interesadas en la comprensión de los procesos creadores, vinculándose para unos en ciertas estructuras neurológicas funcionales complejas dentro de la plasticidad cerebral que lleva a pensar en que la mente no es única, tenemos un pluralismo mental en la misma persona; mientras, otros se orientan hacia aspectos sociales y culturales que también cambian a través del aprendizaje y la experiencia.

 – Miller A. (1990). El saber proscrito. Barcelona: Ed. Tusquets.

  1. Free Carola Rackete

 

“Free Carola” fuero uno de los lemas durante las muestras de apoyo a la capitana Carola Rackete, detenida por desembarcar sin permiso a migrantes en Italia salvados. “¿Me reciben? Soy Carola Rackete, capitana del Sea-Watch 3 y voy a entrar en aguas italianas. No estoy pidiendo permiso, es firme e innegociable… Llevo en una situación desesperada a 42 personas rescatadas de una muerte segura en el Mediterráneo”. Un ejemplo de valentía y humanidad que hizo frente a las políticas asesinas de Europa, destacando el ministro ultraderechista Matteo Salvini, a pesar de que el ministro de Desarrollo alemán, Gerd Mueller, pidió una rápida reacción de la Unión Europea.

La imagen de esta joven alemana de 31 años siendo arrestada por las autoridades italianas corrió por los medios de prensa y redes sociales, muchos miles de personas mostraron su solidaridad y aplaudieron su acción, exigiendo su liberación, mientras criticaban la criminalización de quienes defienden los derechos de los migrantes y refugiados en Europa, en este caso atravesando el mar Mediterráneo.

Era una oportunidad solidaria pintar su imagen al mando de su barco de salvamento. De coladillo se observa a través de una de las ventanas a otro barco de salvamento, el vasco “Aita Mari”, que se ha encontrado con muchas resistencias administrativas.

Free Carola Rackete. Óleo sobre lienzo 90 x 75 cm.

 

  1. Cuatro gotas en el Mediterráneo

En plena “efervescencia” de salvamento de estos cuatro barcos de rescate en el Mediterráneo, el “Open Arms”, “Sea-Watch 3”, “Aita Mari” y “OceanViking” gestionados por varias ONGs y fundaciones (Proactiva Open Arms, Sea Watch, Salvamento Marítimo Humanitario, Médicos Sin Fronteras y SOS Mediterranée) desarrollan su labor humanitaria. Hay otros barcos, pero quizá hayan sido los más mediáticos.

No olvidemos que tras el acuerdo entre la Unión Europea y Turquía en marzo de 2016 las personas refugiadas que llegaban a las islas del Egeo eran deportadas a Turquía y, en consecuencia, las vías de entrada a Europa desde allí se cerraron. Se intensificaron rutas ya existentes, más largas y arriesgadas en el Mediterráneo Central. Trayectos mucho más largos -unos 300 km hasta la isla de Lampedusa y más de 500 km hasta Sicilia-, lo que hace aumentar el número de muertes en esta zona crítica.

El cuadro recuerda a estos cuatro barcos, los más conocidos en nuestros medios de comunicación. Cuatro barquitos de papel en el suelo de cualquier calle, son reflejo de sus limitaciones y personalizan a estas entidades. Un pañuelo del colectivo solidario Ongi etorri Errefuxiatuak (bien venidos refugiados), plataforma social para la defensa de las personas migrantes y refugiadas, es testigo de su navegación humanitaria.

Cuatro gotas en el Mediterráneo. Óleo sobre lienzo. 70×50 cm

 

 

  1. Mirada perdida en Europa

Una imagen infantil plena de tristeza e incertidumbres, con total desconocimiento de su perspectiva de futuro quiere reflejar la penuria de esos niños y niñas que tratan de atravesar Europa, en un recorrido migratorio de varios miles de kilómetros, aspirando llegar a alguna ciudad, algún país que les acoja. Esa es su utopía mientras dejan atrás el hambre, las guerras, mucha violencia y absoluta carencia de derechos.

Mirada perdida en Europa. Óleo sobre lienzo. 70 x 50 cm

La imagen de Enaitz, un nieto, representa a quienes fueron frenados por medidas represivas inimaginables (golpes, vallas de alambre de espino, muros, cierre de fronteras, campos de concentración que llaman de refugiados…) junto al hambre, frío y desprotección para quienes venían de otros infiernos.

  1. Humanvirus

Desde la política nos venimos encontrando en estos últimos años a muchos gobernantes enormemente perjudiciales para la salud pública, para muchos millones de personas. El daño realizado favoreciendo guerras, destruyendo el hábitat, esquilmando las riquezas, generando mayor pobreza y desigualdades sociales, siempre olvidando los derechos de las personas recogidos en las constituciones de sus países respectivos y así como en las cartas magnas universales.

“Solo” aparecen las imágenes de algunas personas que han realizado mucho daño y siguen haciéndolo: Donald Trump, Jair Bolsonaro, Matteo Salvini, Benjamin Netanyahu, Jose Mª Aznar, Tayyip Erdogan, o el manejado Juan Guaidó. Podían haber sido reflejados muchos más, tendríamos un listado inmenso. La pretensión en el cuadro era reflejar la existencia de gobernantes, de muy diferente entidad, que con sus acciones han hecho tanto mal a tantísimas personas. Verdaderos humanvirus, con mayor afectación que cualquier pandemia vírica por muy grave que esta sea, dado que su poder de destrucción se ha constatado que ha sido inmenso. Enfrente tienen a un globo terráqueo que ha de protegerse, no solo con mascarilla, algo propio de esta pandemia, sino también haciendo valer la importancia de la ética, la historia y los derechos sociales, elementos primordiales para que la humanidad sobreviva con dignidad, respeto y derechos plenos.

Humanvirus. Óleo sobre lienzo. 70 x 50 cm

 

  1. Sanidad pública se defiende

Lo que comenzó tratando de reflejar el desbordamiento y el enorme desgaste del personal sanitario, de atención primaria y de los hospitales, terminó tratando de reflejar algunas de sus expresiones: necesidad afectiva, de ahí los abrazos, la angustia, el descanso que no llegaba, la solidaridad, las demandas para reforzar la Sanidad Pública, algo que no acaba de realizarse desde las administraciones públicas.

La necesidad de que la ciudadanía, y no solo el ámbito político, se acuerde más de la Sanidad Pública, la defienda, exija su fortalecimiento y considere su importancia ante cualquier circunstancia traumática, sean epidemias, catástrofes naturales, accidentes o cualquier situación inesperada que afecte a la salud de la población. O sencillamente para abordar las alteraciones en la salud durante nuestra vida cotidiana.

 

 

La Sanidad pública se defiende. Óleo sobre lienzo. 70 x 50 cm

 

  1. Brazalete azul

Contiene dos partes este cuadro. Un muro con pintadas reivindicativas tras conocer mediante los medios de comunicación, de modo insistente, el mal hacer de algunos gestores de la sanidad y los servicios sociales durante el confinamiento. El cerebro, la mente como metáfora ante esos erróneos funcionamientos.

En la otra mitad queda reflejado el brazalete azul, un distintivo que durante las semanas de confinamiento fue necesario llevar por aquellos niños y niñas con alguna discapacidad o necesidad de ser atendidos sanitariamente, que salían a las calles acompañados de sus padres o madres, pues debían salir a diario por prescripción sanitaria. Sobre todo, ante las desafortunadas críticas de los “policías de balcón”, siendo increpados por alguna de gente que les veía en la calle o desde sus balcones.

Muchas voces plantearon llevar una prenda azul, el color del autismo: la camiseta, brazaletes, pañuelos, gorros, sudaderas… aunque también hubo colectivos que solicitaron no tener la necesidad de utilizar identificativos para ejercer los derechos que son inherentes y reconocidos. El propio Ministerio de Sanidad rectificó y añadió que podían salir acompañadas por la vía pública las personas con discapacidad, fueran menores o mayores.

Brazalete azul. Óleo sobre lienzo. 70 x 50 cm

 

  1. Ocurrió en Abril

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Lo que nació como un posible homenaje al pintor Zumeta al fallecer en abril, se convirtió en otro homenaje a muy diversos acontecimientos en ese mes, de ahí titularlo “Ocurrió en Abril”. Son 20 los acontecimientos reflejados en el cuadro:

Coronavirus y virus-bichitos varios; personal sanitario de protección, atención y cura; la pérdida de un familiar muy próximo (11 de abril); aberri eguna (12 de abril); paloma republicana (14 abril); los problemas de acceso a mascarillas y guantes; varios cumpleaños familiares (17 y 23 de abril); día del libro y la rosa (23 de abril); primera salida a la calle de un nieto muy querido; fallece Zumeta (24 de abril) y decido reflejar su cara; los aplausos; revolución de los claveles (25 de abril); en los balcones; abrazo con alguien importante; aniversario bombardeo Gernika (26 de abril); día de la visibilidad lésbica (26 abril); gráficas de muertes e infectados; lema, “sanidad pública se defiende”; flores junto a mi diván; y yo de coladillo. A sabiendas de que cada uno de los motivos podría haber sido un cuadro diferenciado.

Ocurrió en Abril. Óleo sobre lienzo. 90 x 60 cm.

 

  1. A las 8 aplaudimos

Reflejar esa peculiar imagen de la ciudadanía en sus ventanas y balcones, en sus domicilios y solo muy ocasionalmente alguien que salía a realizar compras de alimentación o farmacia… o a pasear al perro. Naturalmente la sociedad era más compleja pues había muchas personas trabajando en la atención sanitaria, residencias, alimentación, limpieza, emergencias, seguridad, así como algunas empresas de primera necesidad… y otras no lo eran tanto.

En el cuadro se observa ese vacío urbano mientras que ventanas y balcones están ocupados, con gran vitalidad. Una realidad que cambiará por completo tras el mes de junio, al finalizar el confinamiento.

 

 

 

A las 8 aplaudimos. Óleo sobre lienzo. 70 x 50 cm

 

  1. Distancia generacional

 

Muchas personas, transformadas en pajaritas. ¿Otra metáfora? Menores y mayores, unas con aspecto aviejado y desgastadas y otras recién creadas y quizá engalanadas con su colorido.

Compartiendo un aparente espacio común, sí pero donde un sector de gente mayor, perdón de pajaritas viejunas, se hallan tras la valla. Una valla no imposible de franquear, abierta, rota incluso que permite la interconexión con las personas del “exterior”. Cuestión diferente es que a todas les llegue la necesaria compañía ¿Podemos identificar el otro lado de la valla como una residencia de mayores? Es muy posible.

Distancia generacional. Óleo sobre lienzo 70 x 50 cm

 

  1. Abrazos confinados

Nos dicen que estando confinados podemos abrazar algunos objetos personales, que podemos abrazar la libertad, abrazar a los niños y niñas… pero no entre adultos, salvo que seas de la misma unidad familiar o de convivencia. Un término que se presta a la ambigüedad. Nos confinaron también cientos, miles de besos y abrazos pues, nos dicen, estamos en tiempos de coronavirus y tenemos que estar alerta. Hasta nos dijeron que hay que abrazar de modo diferente, de modo que no haya contacto de la piel. Hubo quien sacó protocolos para abrazar al aire libre, mirando a un lado, con la mascarilla puesta y, a ser posible, breves. Siempre con el trinomio presente de higiene, mascarilla y distancia física. Quizá sean como los abrazos prohibidos, una canción compuesta y producida por Vetusta Morla en el confinamiento con la colaboración de un amplio grupo de artistas que aportaron sus voces, algunos muy conocidos como Amaral, Ismael Serrano, Joaquín Sabina, Luz Casal, Nacho Vegas, Pucho (Vetusta Morla), Rozalén, Santi de Love Of Lesbian, entre otras voces, acompañando un vídeo cuyos protagonistas eran profesionales sanitarios del Hospital de Fuenlabrada. Los posibles beneficios económicos se donarían al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) para contribuir en la investigación sobre el coronavirus.

 

En el cuadro sobre un fondo oscuro va surgiendo el colorido que aportan las personas que terminan fusionadas en un abrazo. Un deseado abrazo durante largo tiempo imposibilitado. Un abrazo que iría contra la norma.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Abrazos confinados. Óleo sobre lienzo 100 x 65 cm

 

  1. Se columpia otra normalidad

 

Tanto discurso retórico de una “nueva normalidad” que más bien evidencia ser otra anormalidad consecuencia de esta trágica pandemia. El cuadro pretende ser una expresión idílica (en las nubes, luces, pájaros, columpio, tranquilidad…) de ese discurso tan alejado de una realidad bondadosa.

Claro que las claves de salud psicosocial para retornar a la normalidad (organizar los cuidados, afrontar el estrés, atención a las emociones, estar alerta frente a la sobreinformación, apoyos en nuestra gente cercana, rechazar la culpa, confiar en nuestras capacidades y en el apoyo grupal del entorno, así como favorecer la resiliencia, potenciando la adaptabilidad ante las adversidades) precisan ser impulsadas.

Se columpia otra normalidad. Óleo sobre lienzo 80 x 60 cm

 

  1. Tras estar confinados

 

Como la actividad social ha cambiado considerablemente tras el confinamiento, me pareció oportuno reflejar algunas diferencias con ocasión de la reapertura.

Comenzaron unos días de paseos multitudinarios a las 8 de la tarde y con el día troceado en horarios para unos u otros sectores de la población. Progresivamente, fueron más y más las opciones de esparcimiento. Llegó el verano y se insistió en la “nueva normalidad” con invitaciones a marchar de vacaciones, aunque no a lugares alejados en el extranjero, así como a consumir para favorecer la hostelería. Aunque con medidas de distanciamiento, mascarillas y no aglomeraciones. Esa insistencia en una presunta normalidad favoreció que algunos sectores bajaran la guardia en las medidas de protección e higiene con los consiguientes riesgos ya que las necesarias medidas sanitarias y sociales (más personal, rastreadoras, equipamientos…) no llegaban.

En el cuadro observamos que ya la gente no está en las ventanas y balcones. Sí en las playas, terrazas de bares y restaurantes, paseos o incluso en espacios menos recomendados como los botellones.  Es muy posible que unas nuevas medidas restrictivas lleven a otra imagen social.

 

Tras estar confinados. Óleo sobre lienzo, 80 x 60 cm

Podría seguir esta lista con algunos otros cuadros: “Confinados”, “La nueva realidad era eso”, “Infancia palestina frente al fusil” junto a otros proyectos… también con nuevas metáforas ante una realidad cambiante. Pero había que situar límites.

He de señalar para finalizar que es un placer esta propuesta realizada desde Osalde. Muchas gracias y a continuar con las iniciativas interesantes.

 

2 Comments

  • Jorge Barrón

    Está original editorial introduce el lenguaje artístico en Osalde.org
    Una contribución interesante en la comunicación y difusión de los valores que pretendemos compartir con la ciudadanía y el sector de la salud en particular. En estas circunstancias difíciles, donde abundan más las preguntas que las respuestas, el lenguaje artístico aporta claves para el análisis y reflexión que enriquecen nuestra capacidad de comunicación y entendimiento. Celebramos, valoramos y agradecemos el gran trabajo realizado por Iñaki Markez, que aquí generosamente nos aporta incluso su versión mediante un texto que nos orienta a través de la exposición. Aunque cada visitante obtendrá su particular lectura al practicar el necesario ejercicio hermenéutico que enriquece y multiplica casi infinitamente cada obra de expresión plástica.
    Hay muchas personas aficionadas al
    arte entre la profesión sanitaria. Sirva también la iniciativa de Iñaki para continuar presentando otros trabajos en esta línea.

  • Beatriz

    Muchas gracias. Me han gustado mucho las obras, las imágenes de etapas intermedias y los comentarios sobre cada una. Salud

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