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Otro Bilbao es posible: “Defendamos juntos lo que hasta ahora venimos haciendo por separado”

MANIFESTACION EN BILBAO 28 de abril a las 12:00 en plaza elíptica

Desde siempre, en todos los barrios reivindicamos espacios públicos y una mejor calidad de vida para los que residimos y trabajamos en la ciudad; los jubilados exigen pensiones dignas; las mujeres luchan por la igualdad; los sindicatos demandan empleos y erradicar la precariedad laboral; los movimientos sociales impulsan la convivencia y la solidaridad.

Fuente: Foro Vasco por la Salud

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Gran éxito de la Manifestación SOS Sanidade pública en Santiago

La Plataforma SOS Sanidade Pública de Galicia, con el apoyo de las múltiples plataformas de Defensa de la Sanidad Pública de todas las áreas sanitarias de la Comunidad Autónoma que agrupan numerosas organizaciones vecinales, de enfermos, profesionales, ONG, asociaciones de atención primaria, sindicatos y partidos de la oposición, han concentrado a más de 30.000 personas en la Plaza de la Quintana de Santiago en rechazo al proyecto de contrarreforma de la Lei Galega de Saúde (LGS), de los recortes y privatizaciones del sistema sanitario público.

Fuente: Federación de Asociaciones de Defensa de la Salud Pública (FADSP)

La reforma de la LGS aprobada por el gobierno bipartito (PSdG-PSOE), cuyo desarrollo fue paralizado por Nuñez Feijoo cuando recupero el poder, pretende desmantelar los hospitales comarcales (alejando a la población rural de los servicios hospitalarios), consolidar la sumisión de la Atención Primaria a las gerencias hospitalarias, acabar con la participación social en la planificación y control de la atención de salud, promover agencias y otros chiringuitos de gestión privada para fragmentar el sistema y precarizar las condiciones de trabajo del personal sanitario y privatizar la investigación, desarrollo e innovación (I+D+I) poniendo los recursos y pacientes al servicio de las multinacionales (afines a Feijoo) que patentaran los resultados obtenidos con dinero público.

La segunda causa de la protesta tienen que ver con los recortes y privatizaciones puestas en marcha por la Xunta de Galicia para desmantelar el Sistema Sanitario Público y facilitar el desembarco de hospitales propiedad de multinacionales, aseguradoras y fondos de inversión. La saturación de las urgencias hospitalarias evidencian el colapso del sistema con unas litas de espera cada vez más ocultas resultado de la disminución de personal, camas y recursos diagnósticos y el abandono de la Atención Primaria.

La Plataforma exige un encuentro con Feijoo para negociar la retirada del proyecto de reforma y la apertura de un proceso abierto y participativo para recuperar los recursos sanitarios desmantelados durante el gobierno del Partico Popular.

La Asociación Galega para a Defensa da Sanidade Pública, que ha participado activamente en la movilización, hace un llamamiento a mantener y acrecentar las movilizaciones hasta conseguir estos objetivos

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Miles de personas salen a la calle contra los recortes y por la paralización de la reforma sanitaria de la Xunta

Fuente: eldiario.es/galicia 

“Después de esta manifestación, el que tiene un problema es el señor Feijóo”. Manuel Martín, portavoz de la plataforma SOS Sanidade Pública, puso voz a la contundente respuesta social contra los recortes en el sistema sanitario público gallego y por la paralización de la reforma sanitaria impulsada por la Xunta.

Miles de personas llenaron este domingo las calles de Compostela, llegadas de toda Galicia, para protestar contra el “desmantelamiento de los hospitales comarcales”, el “colapso” y el progresivo “proceso de privatización” que denuncian en la sanidad pública.

A la respuesta masiva de la ciudadanía se le ha añadido la unidad de oposición, sindicatos y plataformas civiles en una marcha encabezada por la pancarta del colectivo convocante, SOS Sanidade Pública, sujetada por los líderes de En Marea, PSdeG y BNG -Luis Villares, Gonzalo Caballero y Ana Pontón-, acompañados de los secretarios generales de los principales sindicatos en Galicia: CIG, CCOO y UGT.

Llena a rebosar la plaza de A Quintana, Manuel Martín ha destacado la “necesidad” de “tener una reunión urgente” entre los agentes sociales afectados por la reforma sanitaria y el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, y ha insistido en pedir la “retirada” de la polémica nueva Lei de Saúde para abrir un proceso de diálogo y “recuperar la sanidad pública de la política de recortes y desmantelamiento”.

Entre los manifestantes, miles llegados de varios puntos de Galicia -muchos de ellos en autobuses-, en especial de aquellas comarcas que, debido a la reforma legal, están destinadas a perder su condición de áreas sanitarias. Los “cinco o seis detrás de una pancarta” a los que había reducido la Xunta las protestas fueron, este domingo, bastantes más.

En A Quintana, la parte final de la manifestación todavía estaba entrando en la plaza cuando finalizó el acto de protesta, sobre las 13.30 horas. Fue la actriz Isabel Risco quien ha leído el manifiesto de la plataforma en un acto con continuas alusiones y gritos contra Feijóo y la política de la Xunta: “presidente privatizador”, recortes en la pública, dinero para la privada“, “este gobierno es una mafia” o “no, no, no a la privatización“.

En el manifiesto, SOS Sanidad Pública reclama la retirada de la reforma de la Lei de Saúde, que será debatida este martes en el Parlamento, al entender que forma parte “de una estrategia de la Xunta para privatizar la atención sanitaria, trasladando a miles de pacientes de la sanidad pública a la privada“. Así, denuncia que “86 pacientes pasan diariamente de la sanidad pública a la privada” desde la aplicación de la polémica ley de garantías. Además, en el manifiesto se insiste en que la nueva Lei de Saúde “desmantelará los hospitales comarcales, dificultando el acceso a la asistencia especializada a la población rural”, “perpetuará estructuras de gestión integrada que somete la Atención Primaria a las gerencias hospitalarias”, “privatizará el I+D+i y acabará con la participación social”. También censura que “favorecerá la creación de chiringuitos de gestión”.

La Xunta cree que la manifestación que este domingo ha recorrido las calles de Santiago tiene como fin “obtener réditos electorales” y desgastar al Gobierno gallego en base a “datos falsos” que “no se ajustan a la realidad” y pueden “generar desconfianzas en la sanidad pública”. Lo de la mentira y la falsedad de los datos es el argumento escogido por el Gobierno gallego. El conselleiro de Sanidade, Jesús Vázquez Almuíña, insiste en él y censura los “datos falsos” empleados por la plataforma convocante tras presumir de un sistema sanitario “comparativamente a un nivel alto” aunque por cosas por “mejorar”.

Almuíña insiste en que la nueva Lei de Saúde “acerca la sanidad a los ciudadanos” y “mejora la participación ciudadana”, además de presumir del “mejor dato” en tiempos de espera “desde que hay registros”, unas cifras discutidas y discutibles. Sobre la posibilidad de dimitir, la negó por completo.

Unidad política y sindical contra la política del PP

La manifestación concluyó con el himno gallego y sirvió para mostrar la unión de la oposición política y de los sindicatos respecto de las reivindicaciones de la plataforma y de los colectivos presentes. Así, Luis Villares, portavoz de En Marea, ha destacado que “la respuesta masiva de la ciudadanía, incluso la que votó al PP” refleja que está “harta de las listas de espera, de los colapsos de urgencias”, de las derivaciones “a la privada”, y que no se resigna a “que le supriman las áreas sanitarias, a que no haya médicos o les quiten especialistas de los hospitales comarcales”.

Por su parte, el secretario general del PSdeG, Gonzalo Caballero, califica de “fracaso” las políticas sanitarias de Feijóo, por implicar “daños para una ciudadanía que quiere una sanidad pública, gratuita, de calidad y próxima”. “Galicia está hoy contra las políticas sanitarias de Feijóo, que tiene que tomar nota para corregir la precarización del empleo, la supresión de las áreas sanitarias o la reducción de servicios, Galicia quiere una política sanitaria del siglo XXI”, añadió.

La portavoz nacional del BNG, Ana Pontón, ha denunciado el “recorte” en “más de 3.000 profesionales o 700 camas” en los últimos años, “con repagamentos” y con “aumento de las listas de espera”, y argumentó que el PP y Feijóo usan “la mayoría absoluta contra las personas de este país”, como un “cheque en blanco” para “convertir la sanidad en un negocio para unos pocos”.

 

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Valladolid: “Nos duele la Sanidad”

Miles de personas se han manifestado en Valladolid en defensa de la Sanidad Pública. Un total de 15 plataformas han citado a los ciudadanos bajo el lema ‘Nos duele la Sanidad‘. Exigen el fin de los recortes, la reducción de las listas de espera y una sanidad universal y 100% pública.

1 Foto Pasadas las 12:20 horas, la protesta partió desde la Plaza Mayor para transcurrir por el centro de la ciudad y llegar ante la sede de la Consejería de Sanidad, con una participación de entre 6.500 y 7.000 personas según fuentes policiales, y unas 50.000 según los datos de fuentes de la organización. Con pancartas donde se podía leer “la sanidad pública no se vende, se defiende” y otras frases con las que se reclamaba la dimisión del consejero de Sanidad, Antonio María Sáez, los manifestantes también han recorrido el trayecto con gritos contra los “recortes” en servicios sociales.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

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Del Pozo: “Al paciente se le ha hecho cliente”

Alberto del Pozo encabeza a la Plataforma Social en Defensa de la Sanidad Pública de León que, junto al resto de colectivos de cada provincia, sacó a miles de personas en Valladolid para defender una sanidad universal y gratuita. No es optimista ni con el presente ni con el futuro de un servicio indispensable y que, según asegura, está depauperado en todos los ámbitos.

Fuente: lanuevacronica.com Sergio Jorge | 21/01/2018

Entrevista al portavoz Plataforma Social en Defensa de la Sanidad Pública de León

 ¿Por qué se ha salido ahora a la calle?
– La situación sanitaria en Castilla y León viene siendo mala desde hace años, ha empeorado progresivamente y ahora la población ha tomado conciencia de que su sistema sanitario no está dando respuesta a sus necesidades ni en calidad ni sobre todo en premura.

– Hasta ahora no se había mostrado este descontento. 
– Sí, la gente ahora responde de una manera inusual porque está más informada. Desde el momento en el que la población percibe que lo que le pasa no es un caso aislado sino que pasa en los pueblos de al lado, en la comarca o en la provincia de al lado y se le explican los motivos, toma conciencia de que es un problema global y es cuando decide pronunciarse y pasar a la acción.

– ¿Cuál es el problema más importante de la comunidad? 
– El de la cobertura, porque ahora mismo hay poblaciones, pueblos y zonas donde no está siendo la adecuada, sobre todo porque hay personas, en base al decreto 16/2012, que han quedado fuera. Al paciente se le ha hecho cliente y solamente merece la asistencia sanitaria si está cotizando, cuando nuestra sanidad era universal, atendía las necesidades de los ciudadanos por el simple hecho de serlo. Los cuatro grandes problemas que tiene la sanidad de la comunidad son las tentativas privatizadoras que, como en el Hospital de Burgos; la ausencia de capacidad planificadora tanto en recursos humanos como en aumentar y adecuar plantillas para lo que necesita la población; unas políticas de salud erráticas porque las carteras de servicio no se adecuan a las necesidades; y escaso talante democrático al no preocuparse por informar a la población y dar un cauce de participación.

La población percibe que   lo que le pasa no es un caso aislado y toma conciencia de que es un problema global

– ¿Es la sanidad rural la que menos repercusión tiene?
– Tiene mucho más eco las deficiencias en la sanidad urbana que en la rural entre otras cosas porque en los pueblos piensan que es un caso aislado. La sanidad rural está mal porque se está invirtiendo menos de lo necesario. Nuestra comunidad tiene una dispersión, un envejecimiento y una orografía que la hace incomparable, por lo que requeriría más inversión en Atención Primaria.

– Otra de las cuestiones con más críticas es la saturación en urgencias. 
– Está muy vinculado, la saturación de urgencias en el hospital es una consecuencia de que la Atención Primaria está infrafinanciada y recortada en recursos humanos. Las personas acuden a urgencias y saturan el servicio con patologías y procesos que tendrían que ser tratados en Atención Primaria si fuera rápida y eficaz, pero los profesionales están sobresaturados porque no se sustituyen las vacantes, por lo que los problemas no se pueden solucionar rápidamente.

– También se critican muchos problemas en Especializada. 
– Sí, entre otras cosas porque está mal planificada. Hay poca coordinación entre Primaria y Especializada y el paciente sufre un itinerario eterno desde que pide consulta con el especialista hasta que ingresa para una operación. Es entonces cuando la Junta empieza a computar las listas quirúrgicas, y a lo mejor son meses, hasta entonces son las listas de espera en sombra, que no se computan dentro del Plan Perycles, aunque tampoco son cifras fiables las que da la Junta.

 Los profesionales están trabajando con un alto nivel de estrés, es una plantilla bastante quemada

– ¿Cómo tendría que ser la atención ideal de un paciente?
– Es muy difícil porque depende de las patologías, pero tendría que haber una gestión útil desde el punto de vista clínico, un triaje que indicase qué patologías tendrían que tener atención prioritaria y cuáles tienen que esperar. Esto en teoría ya existe pero en la práctica no se utiliza, por lo que hay pacientes que tendrían que atenderse con rapidez y esperan meses. El tiempo medio ideal tendría que estar entre 15 días y un mes, aunque algunos casos tendrían que ser de inmediato o en 48 horas. Pero para ello habría que reformular la infraestructura del sistema sanitario, porque tendría que haber mucha coordinación entre Primaria y Especializada, un sistema de triaje realmente eficaz y una dotación de plantilla adecuada al perfil de la demanda que vemos en nuestra comunidad. No es la misma demanda de una población joven y la de una como la nuestra, muy envejecida, en la que se requiere un perfil de plantilla diferente, tendría que haber más geriatras, más Atención Primaria, más enfermería. Tendría que haber un cambio de modelo de plantilla y eso pasa por tener una capacidad de planificación que la Junta no tiene.

– ¿Todo esto incide también la situación laboral de los profesionales?
– Claro, porque los profesionales sanitarios están trabajando con un alto nivel de estrés. Es una plantilla bastante quemada, porque a nadie le satisface trabajar en algo que aunque les guste, están haciéndolo de manera forzada.

– ¿Se utilicen estos problemas para atacar al propio sistema sanitario?
– Claro, es que el truco está en que la sanidad pública pierde calidad y el que puede acude a la sanidad privada, y los que no a lo que era la beneficiencia. Y eso es a lo que se va encaminando, a que tengamos un seguro privado los que lo puedan pagar. Es la tendencia de la ideología neoliberal. No hay que olvidar que detrás de las mutuas y aseguradoras hay un trust de empresas con fondos de inversión, constructoras, bancos…

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Una sanidad digna no se pide, se consigue

Hoy en día la sanidad llamada “pública” parece más uno de los inventos del programa televisivo “El hormiguero” que algo que responda a las necesidades de las personas, con medidas de reforma que parecen bromas de mal gusto.

Fuente: cntvalladolid.es   (Sindicato CNT de Valladolid)

Más recetas privatizadoras: Unidades de Gestión Clínica

(…) Estado y la corte de los expertos dicen que sólo hay una solución al mal funcionamiento de la Sanidad Pública (…) la “creación de Unidades de Gestión Clínica“, es decir, de que el personal sanitario se convierta en personal empresario y gestione el presupuesto de tu centro de salud con los criterios de una empresa privada. A esto lo llama la corte de expertos “autogestión”,  pero más bien resulta una puerta a que el sanitario que ya ejerce de empresario paralelamente a su empleo público pueda mejorar el negocio en un entorno de caciquismo. (…) Años de recetas privatizadoras como ésta sólo se han traducido en que la sanidad se preste en peores condiciones.  (…) Una sanidad  destruida al paso fuerte de su venta al mejor postor privatizador, día tras día, mes tras mes, año tras año.

Son muchos los intereses que quieren sacar provecho del sistema de salud: un patrimonio de bienes y servicios acumulado gracias al esfuerzo de la clase trabajadora, tanto la de profesión sanitaria como la que ha producido el excedente que financió el servicio.

El Estado tiene las llaves que abren y cierran la entrada a ese patrimonio, y ahora las abre a los inversores mientras las cierra a la gente; trata al sistema como si fuera suyo y lo pudiera vender, pero para venderlo primero nos lo roba a quienes lo hacemos posible.

Hay que buscar cómo abrir las puertas del sistema y llenarlo de personas que tengan algo que defender en él y que se opongan a esas maniobras.  Hay que buscar una sanidad a medida de trabajadoras y trabajadores, incluyendo a quienes trabajan en ella.

No es ninguna solución el que las sanitarias se conviertan en empresarias. Tampoco el que los profesionales disputen por diferencias aparentemente científicas, dejando en mínimos a la atención primaria mientras la especializada se llena de juguetes al servicio del encarnizamiento terapéutico. Se trata de tener en cuenta que la sanidad es de todas, también de quienes trabajan en ella, y entre todas y con la participación de todas hay que sacarla adelante.

Movilización ciudadana

Desde hace años, Mareas Blancas y otras formas de lucha han intentado parar esta situación. Pero incluso si alguna vez han ganado la batalla del número de adhesiones, no han conseguido frenar los atropellos privatizadores. Hay muchas fotos de filas de manifestantes, pero las listas de espera a las que se arroja a la clase trabajadora sin seguro privado son más largas.

(…) Está claro que limitarse a llamar mil cosas al malvado PP o esperar a algún superman político que nos rescate es gastar pólvora en salvas. No sólo porque los que se oponen al PP para ocupar sus sillones hayan participado de este proceso privatizadorimparable una vez se aceptan las reglas del juego capitalista. (…) hay que buscar otra sanidad que esté basada en las personas que la necesitan y no en quienes la invaden para exprimirla. No podemos abandonar la movilización en la calle, pues sería como contestar con el silencio a las agresiones que estamos sufriendo. Pero hay que dar más pasos.

Una de las cerraduras enmohecidas que hay que cambiar es el sistema de sindicación corporativo y clientelista, que divide artificialmente a las plantillas y pone la zanahoria tras el palo. El personal sanitario no puede permanecer indiferente a la privatización de los servicios “auxiliares”, pues ahí se está cumpliendo el divide y vencerás. La lucha en torno a plataformas comunes es indispensable en un servicio que es único.

Pero la solución del problema no es algo que puedan comerse y guisarse en soledad las personas empleadas por el Estado.  Las tablas reivindicativas tienen que tener muchos niveles y las usuarias no han de ser vistas como simples números, tienen que participar en su elaboración. Experiencias como Rebelión Bellvitge o la Asamblea de Usuarios por la Sanidad Pública de El Bierzo y Laciana  marcan un camino, y no es casual que en el último caso las instituciones hayan respondido con una intervención policial.

Hemos de tener en cuenta la escuela y ejemplo que suponen diversas experiencias de verdadera autogestión y de apoyo mutuo, aunque sin olvidar que hoy por hoy las experiencias existentes no son solución a corto plazo para las muchas necesidades sin cubrir. Incluso en estas experiencias hay que mantener alta la guardia de una actitud crítica, pues no faltan aquí las ventas de remedios “milagrosos” tan empresariales como las Unidades de Gestión Clínica.

Hemos de manifestarnos y, después de manifestarnos, hemos de juntar cabezas para recuperar con nuestros medios  las capacidades que el Estado nos roba.

 

 

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La Junta de Susana Díaz acosa a “Spiriman”

Al médico Jesús Candel lo han retirado de los turnos que venía realizando en el servicio de Urgencias del Hospital de las Nieves. (Digitalsevilla.com)

Spiriman, líder de las protestas ciudadanas de Granada por la “nefasta” gestión sanitaria llevada a cabo por el Gobierno de Susana Díaz en la ciudad y en otras partes de Andalucía, ha anunciado que el día 30 de noviembre estará en las urgencias del Hospital a las 12 horas de la mañana para exigir la dimisión de Paquita Antón, gerente del SAS y Pilar Espejo, directora del complejo hospitalario de Granada.

El médico está sufriendo una “persecución”, en la que han “colaborado” medios de comunicación, que reciben publicidad institucional de la Junta, publicando una supuesta denuncia de trabajadores sanitarios contra él, por supuesto ‘acoso’ laboral.
Según Spiriman están buscando motivos para echarlo del SAS porque molesta a “mercenarios” y a la administración de Susana Díaz por contar la “verdad”.

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OSALDE apoya los movimientos ciudadanos como las Mareas Blancas, que contribuyen a una democracia participativa y directa que, junto a la red de ideas y plataformas electrónicas está cambiando el equilibrio de poderes imperante en el mundo global. Osalde valora muy positivamente la conciencia, la capacidad y el valor tanto de los líderes como de cada uno de los ciudadanos y ciudadanas que se lanzan a las calles a reclamar los derechos a la salud amenazados y diezmados por las politicas neoliberales de privatizaciones y recortes.

A continuación incluímos el vídeo titulado “Necesito vuestra ayuda” que Spiriman publica en su canal de Youtube y otro con el Comunicado de la 3ª Coordinadora de la Marea Blanca Estatal celebrada en Barcelona.

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