Farmamundi denuncia donaciones de fármacos caducados o innecesarios

Farmamundi denuncia donaciones de fármacos caducados o innecesarios

La ONG Farmamundi ha advertido de que gran parte de los fármacos donados en las campañas de emergencias humanitarias están caducados o no son adecuados para las enfermedades que se dan en los países de destino, donde también pueden generar problemas de salud puesto que han de ser eliminados. Fuente: pmfarma.es

Según informa Farmamundi, en ocasiones los fármacos recogidos están caducados, no están correctamente etiquetados, incumplen las condiciones de las directrices de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre transporte y gestión de los envíos o corresponden a enfermedades europeas que no se dan en los países receptores.

Bajo la etiqueta ‘#DonemAmbCura‘, la ONG ha iniciado una campaña que pretende concienciar a administraciones, personal sanitario, ciudadanía e industria farmacéutica sobre los peligros derivados de una donación en malas condiciones.

En este sentido, la coordinadora de la campaña, Cecilia García, subraya que recibir toneladas de medicamentos inadecuados genera un problema para el país receptor, ya que su clasificación y destrucción es muy costosa y no siempre disponen de las infraestructuras necesarias para hacerlo correctamente, algo que genera un alto riesgo ambiental y hace que los fármacos puedan acabar en el mercado negro sin ningún control sanitario.

Las advertencias de Farmamundi se basan en datos como los del estudio ‘Drug Donations in Post-Emergency Situations’, que analiza seis casos de donaciones en crisis humanitarias -Armenia (1989), Bosnia Herzegovina (1992-1995), Mozambique (2001), El Salvador (2001), Timor Oriental (1999-2001) y Gujarat (India, 2001)- y concluye que el 44% fueron inapropiadas.

Según las normas de la OMS, las donaciones deben estar avaladas por personal farmacéutico y asegurar que los medicamentos no hayan salido del canal farmacéutico, así como cumplir exhaustivamente todos los estándares internacionales de calidad.

Por otro lado, la legislación de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios marca que deben separar más de 15 meses la fecha de llegada al destino y la fecha de caducidad.

La iniciativa cuenta con el apoyo económico del Ayuntamiento de Barcelona.