No al “pago por resultados”, operación a favor de los intereses de Farmaindustria y contra los del Sistema Público de Salud

No al “pago por resultados”, operación a favor de los intereses de Farmaindustria y contra los del Sistema Público de Salud

La seguridad del paciente y “el pago por resultados” de Farmaindustria 

La industria farmacéutica española quiere probar los fármacos en el SNS y cobrar únicamente por los que aporten valor, en lo que denomina “Pago por Resultados”

Fuente: Luisa Lores | Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública

Luisa Lores | Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública

Farmaindustria exige “avanzar en la transformación digital del SNS” y disponer de herramientas informáticas para lograr sus objetivos, las mismas herramientas que han sido negadas año tras año a los profesionales del Sistema Público, que no pueden ni tan siquiera identificar y notificar posibles efectos adversos de los nuevos fármacos y tecnologías, antes de que estos afecten a un mayor número de pacientes

Ante esta situación deberiamos de reflexionar sobre sus posibles consecuencias.

¿Qué puede ganar Farmaindustria?:

– Colocarse en una posición estratégica dentro del SNS, blindando su futuro y sus ganancias

– Introducirse en los centros sanitarios, con lo que supone de proximidad con los profesionales y los pacientes, y “el roce hace el cariño”

– Incrementar la presión sobre los directivos y profesionales menos sumisos

– El acceso directo a los datos de los pacientes

– Disponer de un Sistema universal a su disposición para ensayar sus productos y venderlos posteriormente a otros países a nivel mundial

– Publicitar, patentar y vender al sistema (a precios escandalosos) los que aporten valor según los resultados de las investigaciones controladas por los propios laboratorios que los comercializan

– Desechar los que se muestran ineficaces y ocultar sus efectos adversos, en base a la propiedad intelectual, que la industria considera “uno de sus activos intangibles más importantes”

¿Que podría perder el SNS?:

– Incrementar su dependencia de las multinacionales y sus consecuencias: conflictos de intereses y corrupción

– Incremento de la carga de enfermedad de la población, ya que el objetivo de Farmaindustria es patentar los fármacos que supongan mayores beneficios empresariales, para tratar antiguas y nuevas enfermedades cuyas causas nadie investiga, en línea con unas declaraciones recientes de la banca “Goldman Sachs” “la curación de las enfermedades no es un buen negocio para las empresas farmacéuticas ni para su cotización en bolsa”

Por un Sistema de Salud Público, con gestión y provisión mayoritariamente pública, a salvo de los intereses empresariales y del negocio sanitario

– Enfermedades provocadas por los propios fármacos son tratadas con nuevos y costosos tratamientos, en una cadena interminable de polimedicación y efectos adversos, que suponen una fuente interminable de beneficios empresariales

– Mayor inseguridad para los pacientes, debido a que muchos efectos adversos de los nuevos fármacos no se manifiestan en las primeras fases de los ensayos clínicos sino cuando su uso se generaliza en los servicios de salud, un buen ejemplo es el reciente caso del Valsartan, del que se acaban de descubrir los efectos secundarios de su nueva forma de fabricación después de su uso generalizado. La solución no es, por lo tanto, rebajar el precio de los fármacos ineficaces o perjudiciales sino incrementar los controles para minimizar los perjuicios en la salud de los pacientes

– A esto se une la influencia de la industria en la docencia: La docencia en los servicios públicos de salud se está “desgajando” de las administraciones para pasar a ser controlada por agencias de gestión privada patrocinadas por Farmaindustria, lo que incrementará su influencia sobre los currículos de los profesionales y como consecuencia sobre el nombramiento de los directivos y las nuevas contrataciones de médicos y enfermeras en el SNS..

La recuperación del SNS debe ser un pilar estratégico del nuevo gobierno y de la nueva política. Las líneas no las deberían marcar las multinacionales farmacéuticas.

La Ministra de Sanidad puso la primera piedra en Alzira. Sigamos la senda que ella ha marcado, por un Sistema de Salud Público, con gestión y provisión mayoritariamente pública, a salvo de los intereses empresariales y del negocio sanitario.

Por Luisa Lores | Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública


Gobierno Vasco negocia con Farmaindustria la estrategia “Pago por resultados”

Como ya ha anunciado el Consejero de Sanidad, Jon Darpón, el País Vasco ya está cimentando las bases  para poner en marcha un modelo de pago por resultados en el ámbito de la sanidad. Concretamente, la Consejería de Salud ha anunciado la implantación y el despliegue de Onkobide, un sistema que va a permitir al personal médico obtener información y resultados de la medicación administrada durante todo el proceso asistencial. Esta evaluación “va a permitir además definir un marco de diálogo con la industria farmacéutica dirigido al pago en función de los resultados obtenidos en cada paciente, especialmente cuando se trata de incorporar nuevos medicamentos”, indica el Gobierno de País Vasco.

Para las OSALDE y las Organizaciones de Defensa del Derecho a la Salud y a los Servicios Públicos de Salud, la estrategia de Farmaindustria llamada “Pago por resultados” supone una amenaza para los intereses de los pacientes y del Sistema Publico de Salud, según se ha explicado más arriba, por Luisa Lores, de la Federación de Asociaciones de Defensa de la Salud Pública FADSP. La operación puede tener importantes consecuencias en las relaciones entre los intereses del Sistema Público de Salud frente a los de Farmaindustria, por lo que exige la máxima transparencia y participación entre todos los agentes implicados, no solo Farmaindustria y Consejería de Salud. También profesionales, organizaciones no gubernamentales y asociaciones ciudadanas por el Derecho a la Salud.


Informe de la Fundación Signo y la EASP: Financiación por resultados en salud: posible… y deseable.

Un informe de la EASP y la Fundación Signo da una primera aproximación a la posibilidad real de vincular el presupuesto de los centros a los resultados en salud, identificando retos y barreras.

(…)

Cómo dar los primeros pasos para financiar por resultados en salud

  • MEDIO PLAZO: La evaluación de resultados en salud que se vincule a la financiación del centro sanitario debe estar relacionada con los resultados a medio plazo de la práctica clínica.
  • CONCRECIÓN: Dichas medidas de resultados en salud deben ser concretas, referidas a intervenciones específicas y objetivas del centro sanitario, reflejando su impacto en la mejora del estado funcional o de salud de la población.
  • SALUD PERCIBIDA: Es conveniente que se incorpore, junto a otros indicadores, la medición de resultados en términos de salud autopercibida por el individuo o la población sobre la que el centro sanitario realiza sus intervenciones.
  • EPIDEMIOLOGÍA: Una condición necesaria para el desarrollo de modelos de financiación basados en resultados en salud es disponer del patrón epidemiológico de la población. Sobre dicha base, puede analizarse el uso de los servicios sanitarios y los resultados de las actuaciones sanitarias, incorporando los ajustes correspondientes en las mediciones.
  • CAUSALIDAD: Para vincular los resultados en salud a la financiación del centro, debe medirse el impacto causal de las actuaciones sanitarias mediante indicadores intermedios, durante un periodo de tiempo establecido. Es importante realizar ajustes ex ante por criterios de equidad explícitos.
  • POCO A POCO: En el desarrollo de las primeras experiencias, la asignación económica por resultados en salud debe representar una parte reducida del montante financiero total (no más del 5 por ciento).
  • COLABORACIÓN: Desarrollar proyectos piloto en los servicios de salud para testar el funcionamiento de estos modelos, preferentemente de forma coordinada en varias comunidades autónomas.
  • Ver el INFORME completo