Categoría: Género

Archive Posts Listed On This Page

Mortalidad materna en USA

Es una conocida vergüenza nacional el hecho de que entre los países de la OCDE Estados Unidos ocupe el puesto número 30 por la tasa de maternidad materna, solo por detrás de México.

Fuente: Benjamin Mateus wsws.org

En el año 2000 la Cumbre del Milenio de la ONU estableció ocho objetivos internacionales de desarrollo para 2015 que fueron adoptados por los 191 Estados miembros. Uno de estos objetivos era disminuir globalmente un 75 % la tasa de mortalidad materna.

Un análisis sistemático de esta campaña global realizado por la revista Lancet en 2016 destacó que solo diez países habían logrado reducir la tasa de mortalidad materna (TMM) un 75 % en el periodo comprendido entre 1990 y 2015. En total, la mortalidad materna global descendió un 30 % y la mayoría de las reducciones se produjeron después de la Declaración del Milenio.

Sin embargo, la TMM aumentó en 26 países, incluido un aumento del 56 % en Estados Unidos donde pasó de 16.9 muertes por 100.000 en 1990 a 24.7 muertes en 2015. Luxemburgo, Canadá y Grecia fueron los otros países desarrollados en los que se produjo un aumento de la TMM, aunque en comparación su tasa total sigue siendo tres veces más baja. Entre los otros países en los que aumentó la TMM se incluyen muchas naciones subsaharianas e islas como Jamaica, Santa Lucia, la Samoa estadounidense y Guam.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la mortalidad materna como la muerte de una mujer embarazada o dentro de los 42 días posteriores a final de su embarazo, con independencia de la duración y del lugar del embarazo, por una causa relacionada o agravada por el embarazo o su tratamiento, pero no por causas accidentales o incidentales.

En 2000 el Departamento de Salud y Servicios Humanos estadounidense (Department of Health and Human Services, HHS) estableció el objetivo nacional de no superar una TMM de 3.3 muertes por 100.000 bebés nacidos con vida para el año 2010. Aquel año los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention, CDC) informaron de una TMM de 13.2. A pesar de este objetivo nacional el CDC informó de que la TMM estadounidense había aumentado a 17.8 para 2009. No obstante, muchas personas argumentaron que estas estadísticas todavía reflejaban una cifra muy inferior a la magnitud real. Las causas de que fueran poco fiables eran los retrasos a la hora de adoptar las nuevas normas para notificar las defunciones maternas, el uso de preguntas no estándar o la ausencia de preguntas sobre el embarazo en el certificado de defunción.

Las tasas de mortalidad materna se calculan recopilando datos de los certificados de defunción. Cada estado los recopila y los comunica al sistema de Vigilancia de la Mortandad en el Embarazo del CDC. En Estados Unidos la forma de rellenar los certificados de defunción y su relación con el embarazo eran incompatibles y no reflejaban la relación de la muerte con el embarazo de una mujer.

Antes de 2003 solo tres estados recopilaban los datos según los criterios de la OMS. Quince estados incluían preguntas sobre el embarazo con plazos variables desde el fin del embarazo hasta la muerte, mientras que 32 estados y Washington DC no incluían preguntas sobre el embarazo en sus certificados de defunción.

Solo en 2003 la secretaría del HHS aprobó las modificaciones en el certificado de defunción que reflejaban preguntas relacionadas con el embarazo. Sin embargo, solo cuatro estados (Nueva York, Montana, Idaho y California) adoptaron esos cambios inmediatamente. California decidió reflejar un periodo de un año en sus certificados de defunción frente a los 42 días [que estipula la OMS], con lo que se combinaban las muertes maternas y las tardías. A 44 estados y Washington DC les iba a costar 11 años adoptar e implementar estos cambios. Virginia fue el último estado que adoptó la revisión del certificado de defunción en 2017.

En 2016 se publicó un estudio crítico en Obstetrics and Gynecology titulado “Recent Increases in the US Maternal Mortality Rate: Disentangling Trends from Measurement Issues” El estudio observacional “analizó estadísticas vitales de datos de mortalidad maternal procedentes de todos los estados de Estados Unidos en relación al formato y año de adopción de la pregunta sobre el embarazo [en su certificado de defunción estatal]”. El Centro Nacional para Estadísticas de Salud del CDC es la fuente oficial para informar sobre la TMM en Estados Unidos y en comparación con otras naciones como se vio más arriba. Los estudios llevados a cabo antes de 2003 habían señalado que el Sistema Nacional de Estadísticas vitales no informaba de todas las muertes maternales y que la cantidad de estas se consideraba inexacta. Este estudio pretendía solucionar esta discrepancia.

Como señalan los autores, las muertes maternas son poco comunes y, por lo tanto, son difíciles de analizar estado por estado, excepto en los más poblados. Se ha informado de que hubo 396 muertes en 2000 y que aumentaron a 856 en 2014. Examinaron por separado California porque este estado había decidido definir la mortalidad materna en el plazo de un año a partir de embarazo en vez de los 42 días de las directrices de la OMS. Aunque Texas adoptó la revisión de su certificado de defunción en 2006, se analizó por separado ya que en 2010 se había producido un fuerte aumento al duplicarse las muertes maternales. Los datos de los demás estados y Washington DC se distribuyeron en cuatro grupos según la fecha en la que se habían iniciado las revisiones de sus certificados de defunción.

“Los datos sin ajustar de todos los estados independientemente de que hubieran revisado los certificados de defunción demostraron que la mortalidad materna en Estados Unidos se había duplicado con creces ya que pasó de 9.8 muertes por 100.000 en 2000 a 21.5 en 2014”, señala el estudio.

Para el grupo 1 (24 estados y Washington DC) que no incluían la pregunta sobre el embarazo en su certificado de defunción en 2003, pero lo habían revisado antes de 2013, la tasa de mortalidad ajustada por modelización estadística proporcionó un factor de corrección de 1.932, lo que significa que ajustaron la contabilidad más baja en los años anteriores a la revisión de tal modo que se calculó que la nueva TMM era 18.2 en 2000 y aumentó a 22.8 en 2014.

Para el grupo 2 (14 estados) que contenían una pregunta no estándar sobre el embarazo, el factor de corrección fue de 2.067, lo que cambió la TMM a 18.4 en 2000 y aumentó a 24.5 en 2014.

El grupo 3 incluía ocho estados que en 2013 todavía no habían revisado su certificado de defunción y no se podían ajustar para su análisis. Como es lógico, sus TMM son más bajas, entre 8.0 y 10.4 en los años intermedios. El grupo 4 incluía a los estados que habían adoptado las directrices de la OMS. Su TMM era 14.0 en 2000 y para 2014 había aumentado a 19.9.

Aunque Texas revisó su certificado de defunción en 2006, se analizó por separado. La TMM ajustada entre los años 2000 y 2010 era entre 17.7 y 18.6. Después de 2010 se apreció un fuerte aumento del doble de casos ya que pasó a 33.0 en 2011 y aumentó a 35.8 en 2014. Los autores señalan que estos datos siguen siendo desconcertantes y carentes de explicación. “La ausencia de una guerra, un desastre natural o un grave trastorno económico hace poco probable que se doble una tasa de mortalidad en un periodo de dos años en un estado con casi 400.000 nacimientos anuales”, señalan los autores.

Cuando California adoptó la revisión de su certificado de defunción, su TMM se duplicó ya que pasó de 10 en 2003 a 21.5 en 2004. El estado adoptó medidas para hacer frente a la hemorragia postparto y a los trastornos de hipertensión lo que contribuyó a reducir la mortalidad, como se aprecia en el gráfico.

La mortalidad materna revisada a la alza

En términos generales el estudio concluyó que la TMM ajustada para 48 estados y [Washington] DC era 18.8 en 2000 y aumentó a 23.8 en 2014, un aumento del 26.6 %. Estos datos se basaban en 7.269 muertes maternas y 46.722.133 bebés nacidos vivos en los años intermedios. Un 20 % del aumento observado en el aumento no ajustado se debió a un aumento real de la mortalidad materna y un 79.9 % a una mejora de la verificación.

Es un escándalo que el país más rico del mundo padezca una falta de financiación crónica de su sistema nacional y estatal de estadísticas vitales que hace que no se puedan obtener datos correctos y fiables para llevar a cabo los necesarios cambios oportunos. Según cualquier criterio en los sectores financieros, una disparidad del 80 % en esta contabilidad provocaría que los medios de comunicación clamaran que se informara de ello y en unos días se celebrarían sesiones en el Congreso en las que los senadores exigirían una respuesta a semejante negligencia. Pero si se considera desde una perspectiva socioeconómica es deliberado. Si se considerara importante se destinarían recursos a nacionalizar y aumentar los lamentablemente escasos servicios maternos en Estados Unidos

Cuatro millones de mujeres dan a luz cada año en Estados Unidos. El embarazo sigue siendo la causa principal de ingreso hospitalario. Ahí donde estas estadísticas podían haber llamado la atención y exigir que se actuara al respecto, durante casi 15 años hemos estado ciegos ante esta farsa. Estados Unidos no lleva a cabo una revisión nacional de las muertes maternas.

Teniendo en cuenta que se calcula que para 2023 habrá un recorte de entre 8.000 y 9.000 médicos y matronas, los recortes inminentes en [el programa estatal de asistencia sanitaria a mayores de 64 años] Medicare y el prácticamente nulo interés de los dos grandes partidos empresariales por abordar la crisis de la atención sanitaria materna hay pocas posibilidades de corregir esta situación sin un esfuerzo coordinado de la clase trabajadora para exigir responsabilidades como parte de la lucha global para cambiar el actual sistema de atención sanitaria con ánimo de lucro por una medicina socializada.

Ver

La FADSP ante la recuperación del derecho a la reproducción humana asistida de mujeres solas y lesbianas

La Federación de Asociaciones oara la Defensa de la Sanidad Pública ante el anuncio del Consejo de Ministros de la intención sobre la recuperación del derecho a la reproducción humana asistida a las mujeres solas y las mujeres lesbianas en el sistema sanitario público tiene que señalar que entendemos se trata de una noticia positiva.

Fuente: FADSP 

(más…)

Ver

El TTIP contra las mujeres

El TTIP contra las mujeres

Estefanía Rodero Sanz, socióloga, miembro de Attac Castilla y León

Hace unos meses Lourdes Benería manifestaba que el feminismo en Europa no había cuestionado con la suficiente fuerza lo que nos traía el modelo neoliberal, que no había introducido como algo central este tema en su agenda. No estábamos haciendo el suficiente hincapié en que cada vez es más profundo el conflicto entre capital y vida. Veíamos a nuestras compañeras latinoamericanas movilizarse contra el NAFTA, contra el ALCA, generar nuevos frentes contra el libre comercio, salir a la calle bajo el lema “somos mujeres, no mercancías”, pero aunque desde las redes internacionales se seguían y conocían estos procesos, la “maquilización”, se consideraba más un tema de apoyo a las redes feministas que como un tema PROPIO de nuestra agenda.

Pues bien, ya tenemos en casa el caballo de Troya, se requiere información, acción y respuesta porque, como ya se ha dicho, no se trata de un enfrentamiento entre EEUU y Europa, sino un abuso del poder corporativo y multinacional frente a la soberanía democrática.

ENTRANDO DE LLENO EN EL ASUNTO:

¿Qué nos estamos jugando las mujeres con la aprobación del TTIP?

LABORAL

Sabemos que el proceso de negociación no está centrado en el tema arancelario, sino en la “cooperación reguladora”, es decir, normativas a la baja. Pues bien, ¿cuál es la “normativa más baja”?

EEUU es la única democracia que no ha ratificado la convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación de la mujer, no reconoce (al igual que Irán, Somalia o Sudán del Sur) al CEDAW, ni ha firmado el protocolo del mismo que, con sus fallos y lentitudes, permite las denuncias individuales por discriminación y la investigación internacional. Precisamente han sido los grupos que ahora se están sentando a negociar con la UE los que frenaron el proceso de ratificación, es decir: grupo conservador, el fundamentalismo religioso estadounidense y el sector empresarial, en base a tres argumentos, revestidos de ética, con efectos comerciales:

“Obligar a los EEUU a pagar a hombres y mujeres lo mismo por igual trabajo atenta contra las bases del sistema de libre comercio y es un ataque a nuestra soberanía” (Senadora Wendy McElroy)

La garantía de los derechos sexuales y reproductivos –públicos y gratuitos- y la libertad sexual son contrarios a los derechos religiosos, que prevalecen. “Son incompatibles con la tradición y la política de los EEUU que defienden la maternidad y ven a la maternidad con el mayor honor y respeto” (Y benefician a la sanidad privada)

La coeducación y la corresponsabilidad atentan contra los valores tradicionales de la familia “Son incompatibles con la tradición y la política de los EEUU que defienden la maternidad (Y sustentan los cuidados que permiten que el capitalismo funcione)

Entre los Convenios de la Organización Internacional del Trabajo que EEUU no ha firmado se encuentran:

Igualdad de remuneración entre hombres y mujeres.

Apoyo a trabajadores/as con responsabilidades familiares.

Trabajadores/as domésticos.

Año 2000, Convenio sobre la protección de la maternidad (regulan los permisos, prestaciones, derecho a la lactancia)

El riesgo en el proceso de negociación comercial, que contempla todas las protecciones laborales que buscan la corresponsabilidad como COSTES a eliminar, es que las empresas europeas que los aceptaron obligadas y a regañadientes (como nos recordó el Círculo de Empresarios la semana pasada) por las legislaciones nacionales, aprovechen la coyuntura para presionar a los gobiernos, en aras del beneficio económico y el éxito comercial, para desregular y retroceder en este campo.

Nos preocupa también que, a través de la puesta en marcha de los tribunales ISDS, que equiparan multinacionales y estados soberanos a través de un burdo sistema de arbitraje, puedan sancionar en aras de los daños comerciales, políticas públicas de fomento de la corresponsabilidad que para nosotras son muy importantes, como la ampliación de los servicios públicos de guardería en el periodo de 0 a 3 años o la ampliación de los permisos de maternidad y paternidad iguales, intransferibles, ampliados y pagados.

De igual manera, en los procesos de privatización de servicios públicos y recortes en el Estado del Bienestar que están en juego, por la feminización del empleo público (precisamente por el mayor cumplimiento de las leyes de protección en lo público que en lo privado) lo que se destruye es empleo de calidad de las mujeres, transformándolo en empleo precario. Mientras nuestro secretario de estado de comercio, Jaime García –Legaz afirma que el TTIP creará 144.000 empleos, el Centro de investigación de política económica de los agentes de banca de Londres estiman en dos millones los empleos en riesgo entre EEUU y la UE. Las multinacionales no generan puestos de trabajo, aumentan sus beneficios, pero la creación de empleo nunca ha sido una prioridad, está siempre vinculada a la PyME.

Igualmente, cuando se recortan servicios públicos, aguantan el “shock social” las mujeres, haciéndose cargo de la sostenibilidad del bienestar y la vida, y minimizando los efectos de los recortes en servicios para la infancia, la salud o la dependencia. Sabemos también que en el caso de rentas altas, estos recortes se solventan traspasando las labores de cuidados a las mujeres del Sur, emigrantes, con el efecto devastador que tiene sobre sus propias sociedades de origen.

Siguiendo en la línea del avance de la precariedad, hay un área también muy feminizada, los servicios a las empresas y las comunicaciones y el sector cultural (la ICC) que también se van a ver afectados -el sector audiovisual, por la fuerte denuncia que ha tenido en Francia en su defensa de la excepción cultural parece que de momento se va a quedar fuera-. Reflexionando sobre los riesgos de la “maquilización de Europa”, pienso que nuestra maquila no va a ser tan industrial, como una maquila de la creatividad y el conocimiento. Contratos a tiempo parcial, trabajos desde casa que ahorran costes, negociación en solitario, jornadas eternas, efectos desocializadores que vuelven a invisibilizar el trabajo de las mujeres y que tienen una correlación sobre la salud y el bienestar (el aumento del consumo de psicofármacos). Como decía Benería sobre el hecho de haber sido poco tajantes, hemos hablado mucho de techos de cristal, que son muy importantes, que beneficiaban privilegios de clase, y no tanto de “suelos pegajosos” del riesgo de institucionalizar la precariedad, convertirla en norma y recortar la autonomía económica (con los efectos que tiene sobre la superación de la violencia de género o el día a día de familias monoparentales).

CONFLUENCIA CON EL ECOLOGISMO

En el proceso de confluencia del feminismo con la denuncia ecologista del TTIP ponemos el foco especialmente sobre la gran industria de la mercantilización y medicalización del cuerpo de las mujeres (no en vano L´Oreal es la segunda gran fortuna europea por detrás de Inditex, dos ejemplos de multinacionales con un patrón de consumo muy generizado y a la vez con una responsabilidad evidente sobre la explotación laboral de las mujeres del Sur). Pues bien, mientras que la UE prohíbe la utilización de 1200 sustancias químicas en este sector, EEUU prohíbe sólo 12, por lo que si en los procesos de negociación se va a la baja, la exposición a sustancias nocivas estará también generizada, a la vez que a través de la desregulación de la protección de datos para fines comerciales, estaremos bombardeadas por la llamada al consumo. La resistencia y la información que despleguemos aquí será clave.

También en el ámbito agrícola y ganadero (dejando a un lado el hecho de dar más espacio a multinacionales que están especulando con productos alimentarios básicos para la creación de agrocombustibles que impactan sobre la propiedad de la tierra de las mujeres y su soberanía alimentaria), en España corremos el riesgo de acelerar el proceso de DESPOBLACIÓN RURAL. Las mujeres están trabajando principalmente en las explotaciones familiares y en productos regulados y protegidos (denominaciones de origen) que están en riesgo frente a la entrada de las multinacionales agrarias y ganaderas estadounidenses. La emigración de las mujeres en el medio rural supone la muerte del mismo: se “solterizan” los pueblos envejecen, no hay niñ@s ni jóvenes, se pierden servicios básicos y se convierte en la pescadilla que muerde la cola, porque no atrae a nuevos pobladores.

POR TODO ESTO:

Como nos han dicho nuestras compañeras latinoamericanas, la clave ahora está en NO ACEPTAR ESTE MODELO COMO UN HECHO y luchar porque los valores de la economía feminista pasen al centro. Se trata de decir NO a los acuerdos, ya no basta con introducir cláusulas de género o denunciar, por ejemplo, el sesgo androcéntrico de quienes lo están negociando (como dicen María José Capellín y Amaia Pérez Orozco, los BBVAh: Blancos, burgueses, varones, adultos y heterosexuales). Se trata de hacer ver que la macroeconomía no es neutra y que el patriarcado y el neoliberalismo van de la mano y se refuerzan mutuamente. Se trata de entender que la denuncia del feminismo al neoliberalismo y al capitalismo más feroz apunta a la línea de flotación. Se está mercantilizando la vida, los cuerpos y nos toca ya llevar a la opinión pública el hecho de que el centro son las personas, no los mercados y empezar a socavar la lógica de la ACUMULACIÓN. Una vida dedicada al más, más, más lejos, más cantidad, ¿para qué? Nos toca el diálogo de confluencia con todas las economías críticas para generar una respuesta firme y crear alternativas y llevar al centro nuestra ECODEPENDENCIA y nuestra VULNERABILIDAD. La imagen de la competición individualizada y feroz, del sálvese quién pueda, es irreal e insostenible, porque la vida no es así, la vida es en relación. Por eso a pesar de la urgencia, no podemos renunciar a seguir pensando sobre el sentido de nuestro trabajo, ni renunciar a la terquedad de que no todo es monetizable.

Hay que huir también de los discursos que individualizan el “fracaso” y nos aíslan, sin tener en cuenta que estamos sufriendo las consecuencias de la avaricia y la extracción (de los cajeros) hecha política.

Podemos pararlo, ya se ha hecho antes, se han conseguido 500.000 firmas contra el TTIP en 5 días, con movilización en 27 países, ha habido protestas en más de 300 ciudades, están pendientes de sus costes electorales y creo que, con el feminismo también en pie, con la estrategia del vampiro que propone Susan George, pararemos el TTIP exponiéndolo a la luz.


Tratados de Comercio y/o Inversión  artículo de elsaltodiario.com

 

Ver

Irlanda dice “sí” al aborto por una gran mayoría

Cada año, 44 millones de mujeres deciden terminar de forma voluntaria su embarazo (la mayor parte en países en vías de desarrollo) y de ellas 47.000 mueren debido a abortos inseguros y otros cinco millones sufren lesiones graves. Sólo en América Latina, las víctimas de abortos inseguros suponen un 24% del total de muertes relacionadas con el embarazo y el parto, un índice que en muchos países de África Subsahariana asciende al 30-40%.

(más…)

Ver

OSALDE rechaza la sentencia a “la manada” y se solidariza con la víctima

Junta directiva de OSALDE, organización por el Derecho a la Salud. Bilbao, 3 de mayo de 2018

OSALDE, Asociación por el Derecho a la Salud, manifiesta su absoluta oposición a la sentencia que considera “abuso sexual” y no “violación o violencia sexual” al brutal ataque sexual a una joven de 18 años acosada y arrinconada en una estancia oculta de un portal en la madrugada de las fiestas de San Fermin de Pamplona de 2016. El ataque fue perpetrado por parte de cinco individuos fornidos de entre 20 y 30 años cuyo solo apodo “la manada” anuncia su carácter brutal, incluyendo penetraciones vaginales, anales orales, y eyaculaciones sin preservativo. Y  ante todo queremos dejar constancia de nuestro total apoyo a la víctima, que tras soportar una violación especialmente salvaje, se enfrenta ahora a un decepcionante desamparo judicial.

OSALDE manifiesta, como así lo hace el clamor popular expresado multitudinariamente en las calles de las principales ciudades del Estado, que las características de la acción llevada a cabo por dicho grupo de individuos, por si mismas e independientemente de la actitud de la víctima constituyen una brutal agresión sexual, es decir, una violación brutal. Así lo han expresado cerca de 2.000 profesionales de Psiquiatría y Psicología, pues está bien establecido que en circunstancias tan dramáticas de evidente riesgo, una reacción defensiva normal ante el miedo intenso y el evidente riesgo para la integridad física y la vida misma, es expresada muy frecuentemente por la pasividad y parálisis de acción. Interpretar esta pasividad como algo parecido al consentimiento, incluso llegando a interpetar los quejidos como signos de placer, constituye una aberración solo explicable por una carencia absoluta de empatía por parte de los miembros del tribunal en su conjunto.

Es posible y alarmante, que una legislación poco clara en la definición de los delitos de violencia sexual, agresión sexual, o violación explique tamaño despropósito. En tal caso, urge una reforma radical de las leyes a fin de que en ningún caso, una acción agresiva sexual tan salvaje pueda ser considerada como “abusos”. En cualquier caso, en OSALDE no creemos que la indefinición legislativa sea suficiente para explicar la actitud de los miembros del tribunal. Habría que considerar también los evidentes prejuicios que se ponen de manifiesto con lamentable frecuencia en procesos relacionados con delitos sexuales, especialmente por algunos miembros de la judiciatura de ideología ultraconservadora con actitudes machistas, tristes ejemplos de posturas extremas en un sistema patrialcal que contamina la conducta social de todos los estamentos de nuestra comunidad cultural.

En conclusión, OSALDE reclama una reforma radical de las leyes a fin de que queden expresadas de forma clara y sin posibilidad alguna de especulación al servicio de las ideologías ultraconservadoras con actitudes prejuiciosas y machistas, la discriminación entre los conceptos de abusos, violencia sexual y violación, conformes a lo que el sentido común y el clamor popular considera.

Un aspecto fundamental a reformar, aclarando sin lugar a dudas, es lo concerniente al consentimiento de las relaciones y a la forma de interpretar las actitudes de los actores como supuestas expresiones del mismo. ¿Cómo puede entenderse que en las brutales circunstancias del caso hubiera algún tipo de consentimiento? La ley debe ser especialmente rigurosa en exigir con mucho mayor firmeza evidencias explícitas, claras y convincentes de auténtico consentimiento libre y sin coacciones, más en situaciones en las que, como es el caso, resulta difícil suponer que pudiera haberlo.

Por último, OSALDE se adhiere a todas las manifestaciones en contra de la sentencia, y reclama a los poderes del Estado la revisión urgente de la condena en un contexto más participativo y representativo de la mayoría social, la reforma de las leyes sobre delitos sexuales en el contexto de una sociedad patriarcal, que reclama acabar con la criminal cultura machista, los esfuerzos educativos en diversidad sexual y de género, y en general el progreso en desarrollo democrático que reclama la sociedad.

OSALDE, Junta Directiva. Bilbao, 3 de mayo de 2018

DOCUMENTO PDF

 

Ver

Cooperación y género (Guía)

La aplicación del Enfoque de Género y Basado en los Derechos Humanos en la cooperación para el desarrollo   Marcel Masferrer, June Orenga y Anna Palacios

Para poder incorporar el Enfoque de Género Basado en los Derechos Humanos son diversas las dificultades a las que se enfrentan las entidades y las administraciones de los distintos niveles. Una de ellas, fundamental, es que si bien encontramos cada vez más documentos que lo teorizan, existen dificultades para concretar una metodología de aplicación práctica del Enfoque, porque sigue estando en proceso de construcción.

Fuente: idhc.org Institut de drets humans de Catalunya

(más…)

Ver