ANÁLISIS de los PRESUPUESTOS del DEPARTAMENTO DE SALUD de la CAPV y del ENTE PÚBLICO OSAKIDETZA-SVS para 2021

ANÁLISIS de los PRESUPUESTOS del DEPARTAMENTO DE SALUD de la CAPV y del ENTE PÚBLICO OSAKIDETZA-SVS para 2021

por Guillermo Jubierre Altabe

1) Datos básicos sobre presupuestos de Euskadi 2021

 1a) Cuenta del Departamento de Salud: Con 4.183,92 millones de euros, que supone un incremento del 6,09 % respecto a los de 2020, el presupuesto de gasto del Departamento de Salud representa el 33,63% del total de los presupuestos de Euskadi para 2021. En 2020 era del 33,49% y en 2018 del 31,96%.

El Gasto destinado en los Presupuestos 2021 de CAPV a Sanidad es de 1.912 € por habitante.

Ejecución presupuestaria, Gasto: a 30 de noviembre de 2020, el presupuesto del Departamento de Salud se ha actualizado a 4.071,27 M€, con un gasto dispuesto de 4.046,27 M€. El incremento autorizado respecto a lo presupuestado inicialmente es del 3,23% (127,58 M€ de incremento). Respecto al total de los Departamentos, el presupuesto para 2020 (11.774M€) se ha actualizado a 12.143,82M€.

Respecto a la Deuda Pública: Del importe presupuestado (983,21 M€), 215,36 corresponden a gastos financieros y 767,73 a amortizar pasivos. A 30 sept. 2020, el País Vasco tenía una Deuda según el Protocolo de Déficit Excesivo (PDE) de 10.169 millones de euros, lo que representa el 14,8 % del PIB vasco.

El incremento teórico de los presupuestos para 2021 con relación a los de 2020 es del 5,68% (aunque si se comparan las cifras con lo realmente ejecutado en 2020 el incremento en 2021 es de apenas el 2,46%.

El incremento teórico del Departamento de Salud es del 6,09% (aunque en realidad es apenas del 2,76%)

Después de varios años a la baja, el presupuesto de Salud crece un poco respecto al porcentaje de los presupuestos. En 2021 representará el 33,63% del total.

Del total de gasto publico en sanidad realizados por todas las administraciones públicas con competencias en sanidad, en 2019 representa el 6,1% del PIB vasco. Si sólo nos fijamos en el gasto realizado por el Departamento de Salud, para 2021 será del 5,41 del PIB vasco.

 

 

El total del Gasto público en Salud comparado con el de los países de nuestro entorno, y en relación con el PIB, muestra que el gasto de Euskadi es el menor en la serie expuesta (en 2018 del 6% frente al 9,7% de Alemania o del 9,4% de Francia)

Si la comparativa se realiza utilizando la Paridad de Poder de Compra, expresada en dólares US$, y sumando todos los conceptos de gasto, los datos de Euskadi son algo mejores que los del R. Unido y que el promedio del gasto de la OCDE, pero bastante peores que el resto. (La paridad de poder de compra (PPC) es un indicador económico para comparar el nivel de vida entre distintos países, teniendo en cuenta el Producto interno bruto per cápita en términos del coste de vida en cada país)

El Gasto total en Salud en el País Vasco, por todos los conceptos y por todos los agentes, en el año 2019, supuso 3.216€ por habitante y representó el 8,9% con relación al PIB. En 2010 eran 2.598€ por habitante y representaba el 8,5% del PIB vasco.

Es preciso destacar el importante gasto que podríamos denominar “privado”, que en 2019 supuso 2.192 millones de euros (el 31,1% del total del gasto por todos los conceptos). Esto muestra a las claras que una importantísima parte de lo que debería ser gasto sanitario público se “detrae” del bolsillo de la ciudadanía. Ya es momento que se revierta esa cuenta y la mayoría del gasto sanitario sea público.

 

 

 

1a1) Conciertos (Contratación con la sanidad privada): 242.507.200 €. Es un 2,97 % mayor que en 2020 (235.495.700 €). Representan el 5,80% del total del gasto del Departamento de Salud.

 

 

Los llamados Conciertos son la contratación con la sanidad privada para que desarrolle actividades que no quiere o no “puede” realizar la sanidad pública.

Es una cuenta que a lo largo de los años ha sufrido muchas oscilaciones, pero que para este próximo ejercicio presupuestario se incrementa casi un 3% respecto a 2020.

El gasto en Farmacia, de la parte que denominamos gasto en “recetas o prescripciones médicas” supondrá este próximo año la cifra de 531 millones de euros, suponiendo el 12,7% del gasto del Departamento. Esta cifra se consiguió moderar durante unos años, pero nuevamente va al alza (lo mismo que la partida destinada al gasto de productos farmacéuticos que se consumen en los hospitales de Osakidetza).

 

 

1a2) Farmacia (Sólo recetas): 530.961.000€. Es similar al de 2020 (530.928.000€), aunque es un 4.03% mayor que en 2018. Representa el 12,69% del gasto del Departamento de Salud.

 

1b) Cuenta de Osakidetza:

1b1) Importe neto de la cifra de negocio: 3.238.639.768 €. Se produce un incremento del 7,04% con respecto al año 2020. Representa el 77,7% del total del presupuesto del Departamento de Salud para 2021.

Desde 2018 la tendencia de la cuenta de gasto de Osakidetza va al alza, fruto de la mayor necesidad de cuidados de la ciudadanía vasca, que cada vez precisa más atención.

Aún teniendo en cuenta el incremento, podemos comprobar que dicho gasto con relación al PIB apenas ha crecido y se sitúa en un 4,2%

 

 

1b2) Inversiones: 72.602.400€ Se incrementan en un +4,14% respecto a 2020 (69.712.000). Representa el 1,74% del total del Gasto del Departamento.

 

El capítulo de Inversiones es otro de los puntos de conflicto, ya que apenas tiene incrementos de año en año. La infraestructura de Osakidetza precisa de una constante apuesta para su modernización y ampliación allá donde sea necesaria, y eso precisa mayor inversión año tras año, y que, por lo menos debería ser cercana al 3% del gasto total del Departamento.

1b3) Gastos de Personal (Sueldos y salarios y cargas sociales): 2.217.129.492€ (de los que 1.712.133.023€ sueldos, salarios y asimilados; y 504.996.469€ de cargas sociales y otros) Se incrementan en un 7,32% con respecto a 2020. Representan el 68,23% del total de los gastos de explotación de Osakidetza.

El gasto en personal cada vez representa un menor porcentaje en el conjunto del presupuesto de Osakidetza, y la tendencia muestra una clara pendiente de caída. Esto refleja una realidad intolerable, en el que los perjudicados son los/las trabajadores/as de Osakidetza, que han visto cómo sus salarios pierden poder adquisitivo, un año tras otro. Ya es hora de poner remedio a esta injusta situación.

 

Otro tema que precisa una urgente solución es el gran número de personal contratado precario. El diferencial entre plantilla real y la llamada “presupuestaria” es cada vez mayor. La inestabilidad en el empleo en la sanidad pública vasca pone en entredicho la supuesta eficiencia de Osakidetza. Es hora de resolver este grave problema.
Salvo por el repunte en los presupuestos 2021, puede verse la deriva descendente en el coste salarial promedio, caída que puede visualizarse mejor en la línea que representa el coste actualizado de los salarios modificados con el cálculo de la inflación. El importe consignado es el bruto promedio incluidos los costes de seguridad social empresarial.

 

1b4) Gastos de Funcionamiento (aprovisionamientos, servicios exteriores, suministros, etc.): 1.027.387.151 Suponen un incremento del 6,75% respecto a los de 2020. Destacan:

  • Productos farmacéuticos: 308.802.656€ (300 millones € en 2020) (   2,93%)
  • Material sanitario de consumo: 982.226€
  • Trabajos realizados por otras empresas o profesionales: 166.865.823€
  • Servicios exteriores (arrendamientos, cánones, reparaciones, conservación, mobiliario, equipos para procesos de información, energía, etc.): 179.539.700€

 

Los gastos de funcionamiento de Osakidetza se incrementan todos los años, y de igual manera lo hace el % que representa ese gasto en el global, salvo la corrección de estos últimos años. La principal causa de ese incremento es el cada vez mayor coste de los productos farmacéuticos y de los materiales sanitarios. Esto requiere una profunda reflexión para el futuro inmediato.

En los últimos años, desde la visión de la izquierda parlamentaria, sindical y de las asociaciones en defensa del sistema sanitario público, nos hemos congratulado porque la cuenta de gasto farmacéutico en recetas tenía una tendencia decreciente, en buena medida por la optimización que supuso la mayor prescripción de medicamentos genéricos. Pero ya son varios los años consecutivos en los que esta tendencia se está revirtiendo, y este gasto está aumentando nuevamente. Desde 2014 ha habido un incremento del 6,2 %.

Caso aparte es la cuenta del gasto en productos farmacéuticos utilizados en los hospitales, que cada año se incrementa sobre el anterior, y ya alcanza los 309 millones de euros. Los nuevos tratamientos son cada vez más caros y necesitamos estar seguros de que gastamos el dinero de la manera más eficiente posible. Está claro que el aumento de pacientes crónicos dispara este gasto, pero la introducción de algunos medicamentos muy caros está disparando esta factura. En concreto, desde 2014 se ha incrementado un 35,6%. La sostenibilidad de los sistemas sanitarios debe ser una preocupación y un objetivo para todos y el gasto en farmacia es una cuenta de gasto muy importante y abultada, y debe tener un seguimiento muy concienzudo para evitar su progresión al alza.

 

Conclusiones: El Gobierno Vasco ha conseguido aprobar estos presupuestos, cuyos bajos ingresos por recaudación son producto de un empeño político en mantener una presión fiscal muy por debajo de la que se aplica en países de nuestro entorno. La Deuda Pública supone un “mordisco” muy importante.

El resultado se manifiesta en un menor gasto público en partidas tan sensibles como la sanidad, educación, etc., mayor gasto que nos correspondería por nuestro nivel de riqueza, y en comparación con el gasto publico en los países más dinámicos de nuestro entorno. La leve excepción que van a suponer los presupuestos de 2021 no remedia este problema latente.

Esta opción penaliza claramente a los más desfavorecidos de nuestra sociedad. Hemos podido comprobar en los datos expuestos, que cada año es un poco más ajustado que el anterior en cuanto a los gastos públicos en relación a nuestro PIB correspondiente. Parece que aumenta la riqueza, pero no parece redistribuirse equitativamente.

Ya en Mayo de 2009, el sindicato CCOO de Euskadi pidió públicamente un incremento progresivo del gasto en sanidad, hasta alcanzar un incremento sobre el dato actual en torno a un 1% sobre el PIB, para hacer converger el gasto sanitario público con el de los países más avanzados del mundo. El Consejero de Sanidad de aquel Gobierno, en declaraciones ante la Comisión de Sanidad del Parlamento vasco, afirmaba: “Existe un margen de crecimiento en torno a un 1% del PIB de inversión pública en salud, desde el 5% actual, para homologarnos en términos relativos con otros países europeos”. Estando de acuerdo con esa declaración, lo más conveniente sería que:

– La Sanidad Pública, Gratuita, de Calidad, y Sostenible a lo largo del tiempo, es una de las herramientas más eficaces para evitar las desigualdades entre ciudadanos.

– Es preciso prestar constante atención tanto a los resultados en salud, consecución, gasto, etc., como a los constantes intentos de privatizar todo o parte del Sistema Nacional de Salud, por quienes buscan únicamente intereses económicos y especulativos.

– El papel que reivindicamos desde las Asociaciones en Defensa de la Sanidad Pública y desde las organizaciones sindicales de clase es nuestro interés en la calidad y cantidad del empleo de la Sanidad Pública Vasca. Nuestro objetivo es una Sanidad Excelente a la que se llega, entre otras medidas, a través de unas condiciones de trabajo Excelentes.

– Estamos convencidos que tanto la ciudadanía como los/as trabajadores/as de la Sanidad Pública Vasca quieren que nuestro sistema sanitario sea Excelente, Sostenible en el tiempo y para Todos/as. Esto requiere un gran esfuerzo económico y técnico, así como sumar las diferentes sensibilidades de ciudadanos, políticos, técnicos y trabajadores del sistema.

 

 

 

 

 

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