La desinformación, el intento de manipulación informativa, está tristemente de moda. Mientras se acercan las dos fechas electorales clave para España —las generales y valencianas del 28 de abril, las europeas, municipales y autonómicas del 26 de mayo— se multiplican las iniciativas, herramientas, seminarios y saraos sobre el asunto. Pero ¿es un fenómeno tan peligroso? ¿Estamos indefensos? ¿Hasta qué punto nos manipulan?

Para abordar el fenómeno de la ‘desinformación’, conviene acotarlo. ¿Qué es ‘desinformación’? Para el profesor de Periodismo de la Universidad de Navarra Ramón Salaverría, reputado investigador de sobre medios digitales, hay que distinguir entre la omisión, la inexactitud, la tergiversación y la fabricación informativa.

«Esta lista es inversamente proporcional a la intención del emisor y, por tanto, parece que el foco de lo que llamamos ‘fake news’ quizá sea más interesante en las dos últimas categorías: la tergiversación (como una interpretación sesgada, deshonesta o conscientemente selectiva de los datos) y la fabricación informativa, es decir, el engaño planificado», afirma.

Por su parte, Raúl Magallón Rosa, profesor del de