Juan Gérvas: Doce razones para exigir mejores vacunas anti-covid19

Juan Gérvas: Doce razones para exigir mejores vacunas anti-covid19

Fuente: Juan Gérvas, Doctor en Medicina, médico general rural retirado, ex-profesor de salud pública en la Escuela de Salud Pública de la Universidad Johns Hopkins (Estados Unidos) y en la Escuela Nacional de Sanidad (España)

jjgervas@gmail.com www.equipocesca.com  https://t.me/gervassalud

¡Ojalá las vacunas anti-covid19 tuvieran una efectividad persistente y seguridad absoluta! Pero no es así. Son vacunas fallidas por múltiples cuestiones. Estos son los principales problemas de dichas vacunas:
1/ Protegen contra la infección apenas unos meses, incluso menos de seis, cuatro. De facto son vacunas “terminator” en el sentido de probablemente programadas para una obsolescencia temprana. (aquí y aquí)

2/ Las personas vacunadas se infectan tanto o más que las no vacunadas. Puesto que la inmunidad decae antes respecto a la infección que a la enfermedad, los vacunados pueden ser durante unos meses portadores sanos del virus SARS-CoV-2. (aquí y aquí)

3/ Las personas vacunadas no contribuyen a crear inmunidad de grupo (rebaño). La decisión de la vacunación es un acto personal guiado por expectativas y miedos, sin que se justifique por el bien común. Es una fantasía el “al protegerme te protejo”. (aquíaquíaquíaquí y aquí)

4/ En Suecia, en el conjunto de toda la población, la protección contra la enfermedad grave y muerte por covid19 cayó del 89% a los 15-30 días de la vacunación al 42% a los seis meses, y fue menor para varones, pacientes frágiles y aquellos con comorbilidad (hipertensión, diabetes, asma, etc). Una disminución del 12% en la efectividad de la vacuna se traduce en la quintuplicación de casos graves en los pacientes vacunados. (aquí y aquí)

5/ La Humanidad debe ser vacunada, y revacunada a los seis meses (y probablemente re-revacunada cada seis meses). Ello supone aceptar de facto su carácter de “terminator” (su fracaso) y la pérdida de la efectividad general con el paso de los meses. (aquíaquíaquíaquí y aquí)

6/ No tenemos acceso a los datos brutos de los ensayos clínicos, y sabemos que en algún caso se han manipulado. (aquíaquíaquí y aquí)

7/ Se mantienen ocultos los contratos y acuerdos de compra, y las compañías farmacéuticas están exentas del pago de compensaciones por daños de las vacunas (que en la Unión Europea correrán a cargo de los distintos países). Las empresas tienen poder para silenciar a los gobiernos, estrangular la oferta, desplazar el riesgo y maximizar los beneficios. (aquíaquíaquíaquíaquí y aquí)

8/ Antes de vacunar no se informa adecuadamente y no se comunican los efectos adversos individuales graves, incluyendo muertes. Ello impide una vacunación “informada”. (aquíaquíaquí y aquí)

9/ En cierta forma son vacunas “milagrosas” pues disminuyen la mortalidad por todas las causas. Es demasiado bueno para que sea verdad, y lo probable es que tal resultado refleje el hecho de que se vacunan más los más sanos (el sesgo de la mejor salud en actividades preventivas). (aquíaquí y aquí)

10/ La cobertura vacunal de la población de una nación no se relaciona con el número de casos en la misma. Es decir, no hay asociación entre el porcentaje de vacunados y la evolución de los casos. En cierta forma se podría pensar que al desvanecerse la inmunidad para la infección se facilita la misma (en el caso de la Unión Europea, como los previos de Israel y el Reino Unido, ¿los brotes se produjeron pese a las vacunas, o por consecuencia de las mismas?) (aquí y aquí)

11/ Son vacunas experimentales cuyo permiso de comercialización es transitorio, sin una aprobación propiamente dicha, que no serán formalmente aprobadas hasta que se presenten datos definitivos de efectividad y seguridad. (aquí)

12/ Las propias vacunas anti-covid19 pueden inducir la selección de nuevas mutaciones y el escape del virus,  con variantes más contagiosas y peligrosas. (aquí)

  1. Publicado originalmente en la página de «Salud y dinero», de Juan Simó
  2. Hay versión en inglés
  3. Publicado en osalde.org con la autorización del autor, Juan Gérvas, Doctor en Medicina, médico general rural retirado, ex-profesor de salud pública en la Escuela de Salud Pública de la Universidad Johns Hopkins (Estados Unidos) y en la Escuela Nacional de Sanidad (España)

jjgervas@gmail.com www.equipocesca.comhttps://t.me/gervassalud

8 Comments

  • Marta

    Gracias por la publicacion. Necesitamos debate cientifico.

  • Susana

    Le agradezco tanto a Osalde como al doctor Gervas este artículo ya no solo por lo bien explicado y claro que es sino en especial por esos enlaces a diferentes artículos y papers en los que se apoyan sus afirmaciones.
    Es necesario poder conocer esos artículos, que aquí no nos llegan, para poder discernir entre la disyuntiva “vacuna sí o no”.
    Muchas gracias.

  • Eduardo

    Gracias por la información. Aunque no son perfectas (las vacunas), que alternativa propone para solucionar el problema de la pandemia?, me gustaría saber si existe alternativa (factible) o si no la hay y la única solución es que el problema se solucione solo con el consiguiente número de bajas mundiales.
    Muchas gracias.

  • Juan Gérvas

    Gracias por los comentarios. SOBRE LAS VACUNAS BIOLÓGICAS, EL ÚLTIMO PÁRRAFO

    El problema lo tenemos por creer que «la solución» a la pandemia son «las vacunas» (biológicas). Es decir, pretendemos dar una sencilla y simple respuesta biológica a un complejo y transversal problema sociológico.

    El germen (SARS-CoV-2) se encontró con una sociedad enferma y de ahí la altísima mortalidad. Bien lo demuestra que más de la mitad de la carniceria se dio en los asilos (residencias de ancianos) donde concentramos a personas frágiles, las hacinamos y las tratamos con muchos medicamentos innecesarios (neurolépticios incluidos o antipsicóticos, más psicofármacos y opiáceos, «protectores del estómago», etc), para controlarlos, y además convertimos los asilos en negocios de forma que el capitalista explota a trabajadores socio-sanitarios y sanitarios. La mezcla es explosiva, y el virus la prendió.

    No es tanto el virus como la patológica sociedad. Tal sociedad seguirá expuesta a pandemias similares sin centramos todo en «las vacunas biológicas».
    Por ello deberíamos aplicar «vacunas sociales», como una reforma desmateladora de los asilos estilo reforma psiquiátrica que desmanteló los manicomios.
    No se puede repetir y se repetirá si fiamos todo a las vacunas biológicas: Covid19. No ha cambiado nada. En estas Fiestas recuerda 2020, a los ancianos hacinados, mal atendidos, drogados con medicamentos que incrementan la posiblidad de muerte covid19, supervivientes de muerte por deshidratación («de sed», en vulgar). Pág 55
    https://www.msf.es/sites/default/files/documents/medicossinfronteras-informe-covid19-residencias.pdf

    Sobre ¿qué hacer? siguen sirviendo básicamente lo que sugería por escrito el 31 de marzo de 2020. Vaya al final del todo del texto, al apartado: «En sentido positivo, ¿qué hacer?» https://www.actasanitaria.com/opinion/el-mirador/medidas-contra-el-coronavirus-tan-drasticas-que-pueden-provocar-mas-dano-del-que-eviten_1496923_102.html

    ¿Qué hacer en vacunas? Empezar aplicando vacunas sociales https://www.actasanitaria.com/opinion/el-mirador/covid19-vacunas-habra-muchas-pero-solo-una-durarera-la-social_1515411_102.html

    Hay que salir «del encierro de la vacuna como solución única». Por ejemplo, promover la sindicación de los trabajadores socio-sanitarios y sanitarios de los asilos; se ha demostrado que a mayor sindicación menor mortalidad de los ancianos en los asilos https://www.healthaffairs.org/doi/10.1377/hlthaff.2020.01011

    En sentido general, hay que tener cuidado con las hipersticiones en la pandemia covid19 que están logrando incrementar la riqueza de los muy ricos y la pobreza de todos los pobres. Recomiendo esto:
    Charla libertaria con Rafael Cid (periodista) y Juan Gérvas.
    Presentaciones de 30 min cada.
    «Con la pandemia covid19 ¿es «¿Es normal la nueva normalidad?» NO
    La salud pública llevaba medio siglo ensimismada con la «riskfactorology» (la producción de estudios, publicaciones y cursos sobre factores de riesgo).
    La salud pública está muerta, y así nos ha ido en la pandemia covid19.
    Extremadamente interesante el debate con la audiencia, de una hora.
    https://www.youtube.com/watch?v=le4Hv0IpRsA
    Al día siguiente, el debate en NoGracias sobre Medicina Basada en la Evidencia (un sano y fresco debate sobre su fundamento en teoría y práctica)
    http://www.nogracias.org/2021/12/08/tertulia-nogracias-59-segundos-la-medicina-basada-en-la-evidencia-a-debate/
    me inspiró un apartado sobre la Medicina Basada en Pruebas (Evidencia) como hiperstición.
    Es decir, como mentira teórica que se transforma en verdad práctica, dañando.
    Texto completo sobre «El uso de la hiperstición para delimitar el futuro»
    «En la respuesta a la pandemia covid19 el capitalismo ha llevado las de ganar porque ha tenido gran poder de hiperstición, ha establecido ideas performativas, ideas teóricas de hoy que se transforman en realidades mañana»
    http://www.nogracias.org/2021/12/16/con-la-pandemia-covid19-es-normal-la-nueva-normalidad-el-uso-de-la-hipersticion-para-delimitar-el-futuro-por-juan-gervas/

    ¿Y ahora que ya se ha vacunado al 91% de la población en España?
    No vacunar a nadie más. Especialmente, no vacunar a infancia-adolescencia. No poner dosis de recuerdo a nadie.
    Evaluar la efectividad de la vacunación con estudios semi-experimentales.
    Analizar cuestiones tan simples como «comparar vacunados con no vacunados según hayan pasado antes la covid19». Y «comparar vacunados con no vacunados según la medicación a que estén sometidos». ETC.
    Exigir a los fabricantes todos los datos de los ensayos clínicos, si es preciso vía judicial (no podemos seguir en la niebla). No se pueden seguir tomando decisiones sin datos. https://ebm.bmj.com/content/early/2021/08/08/bmjebm-2021-111735
    Evaluar vacunas de virus atenuados, o fragmentos de virus que están en vías de aprobación en la Unión Europea.
    Investigar la corrupción en torno a las vacunas covid19 de autoridades, expertos, sociedades científicas y más.
    En fin.
    Mucho por hacer que no se hará.
    Un saludo juan gérvas (sígueme en Telegram, sin censuras, https://t.me/gervassalud )

  • Verónica

    Muchas gracias por compartir esta opinión sin miedo, clara, contrastada y reflexiva para los que no opinamos igual que una mayoría. El daño que se está haciendo con implantar en todos los medios una única y sola via hace que no deje buscar más y más … y encuentre páginas como está. Y animo a los medios a abrirse a dar luz a más expertos y debates científicos para todos los públicos. Salud para todos!

  • Martha Bernal

    No dice nada de la vacuna Sputnik. Según estudios recientes, esta vacuna ofrecería protección por más de 6 meses. Sin embargo han resuelto vacunar a todos a los 4 meses de la segunda dosis, sean cuales fueren las vacunas que se hubieren puesto. Vivo en Argentina.

  • Verónica

    No creo que la «inmunidad» por vacuna dure 6 meses sin embargo una vez contraído el covid, en mi caso, los «anticuerpos» (que al inicio de la pandemia decían que no existian) me duraron de mayo de 2020 a prácticamente mi primera dosis de Aztrazeneca en julio de 2021. Ahí recupere al fin mi olfato y sabor.
    Luego de mi segunda dosis, en septiembre de 2021 me re-contagie en enero del presente, 3 meses después exactamente.

  • Rolindo

    Gracias por el artículo por las 12 razones. Me confirman la bondad de la política de vacunación masiva. El escaso rigor de lo expuesto ayuda mucho; el párrafo de la “seguridad absoluta” es definitivo. Gracias de nuevo por aportar tanta luz en dirección contraria. Saludos

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