Entrevista de Iñaki Márkez en “Bilbao” sobre su biografía de José Guimón

Entrevista de Iñaki Márkez en “Bilbao” sobre su biografía de José Guimón

Fuente: Revista “Bilbao” Entrevista de Iñaki Markez en la revista “BILBAO”

(Transcripción)

El psiquiatra Iñaki Markez ha publicado la biografía de José Guimón, uno de los profesionales más reconocidos en el Estado en esta disciplina, fallecido a finales de 2016. El libro “José Guimón. Historias de un arquitecto de la psiquiatría y psicología vascas” (Coeditado por DFB y Ekimen Edit) realiza un recorrido vital, científico y académico por el “gran ilustre bilbaíno, vasco y universal” que combinó la asistencia clínica con la docencia.

La figura de Guimón trasciende lo local. “Fundamentalmente por su recorrido académico y, de alguna manera, histórico, no solo es un grande a nivel del mundo de la psiquiatría o de la ciencia vasca, sino a nivel estatal. Se formó en Psiquiatría, Neurología, Psicoanálisis y era un buen farmacólogo.

No era alguien que daba una conferencia, sino que investigaba en ese territorio y eso le hacía ser muy reconocido entre iguales”, explica Markez, que en un principio barajaba la posibilidad de realizar la biografía en tres años mediante conversaciones con Guimón y hacer un seguimiento de los dispositivos de salud mental que se fueron creando en Bizkaia, Euskadi y en otros sitios donde dejó su impronta personal, pero su repentino fallecimiento trastocó sus planes.

Varios hitos jalonan su legado tangible. “No fue un psiquiatra o catedrático al uso. Fue mucho más por las aportaciones propias o en equipo”. Fue pionero en la creación de un Hospital de Día en Bilbao.

Supo llevar el psicoanálisis y las terapias grupales a las instituciones públicas. Impulsó la formación de psicoterapeutas en los dispositivos públicos de Bilbao o Ginebra. Se estima que unas 2.000 personas se formaron gracias a ellos. Y creó AMSA, vinculado al IMQ, una red con veintiocho años de vida y más de ochenta personas compuesta por psiquiatras, psicólogos, enfermeras, trabajadoras sociales y monitores ocupacionales.

Etapa en Ginebra El libro dividido en dos partes, comprende su recorrido vital donde se reserva para hablar de sus becas en Oxford, Cambridge o Barcelona o desgranar su largo recorrido en la Cátedra de Psiquiatría de la UPV/EHU desde 1970.

A nivel profesional su carrera empieza a despuntar con el nombramiento en 1973 como jefe del serviciode Psiquiatría del Hospital de Basurto, cargo que desempeñó durante dos décadas e introdujo la psicoterapia como parte del tratamiento integral a los pacientes. De ahí pasaría a comandar durante diez años el servicio de Psiquiatría de Ginebra. “Le atraía mucho el proyecto de Ginebra porque era coger el relevo de quien había sido su maestro, Julián Ajuriaguerra y porque le ofrecía nada menos que dirigir el Cantón de Ginebra y la Cátedra de Psiquiatría como así fue”, añade Markez. Para lograr el puesto tuvo que opositar durante siete meses con más de cuarenta personalidades a nivel internacional.

Su bagaje profesional a estas alturas fue clave para conseguir la plaza.

La segunda parte de la publicación se reserva para el Arte y la Literatura, un área que desarrolló mucho y en la que Pío Baroja desempeña un lugar destacado. Publicó 54 libros y más de cuatrocientos artículos relacionados con las enfermedades mentales. “Si entraba en aspectos como arte y literatura de alguna forma lo ligaba con el mundo de la salud mental del psicoanálisis o la psiquiatría.

Se adentraba en las psicobiografías de aquellos personajes ya fuera Ajuriaguerra o Picasso”. De este modo la lista de personalidades que analizó es prolífica: Frida Kahlo, Lorca, Dalí… Escribió también sobre leyendas vascas y mitología, pero fueron las áreas de la Psiquiatría, Psicología, Psicoanálisis y la Salud las que ocuparon el grueso de su obra desde diferentes perspectivas. Su apertura mental y liberal le llevó a escribir sobre temassociales como el bilingüismo, migraciones, la dependencia o los Derechos Humanos… “En sus escritos podía ser muy crítico con los posicionamientos del Ministerio de Salud o la Conserjería de Salud.

Ese ideario se plasmaba en cuestiones sobre la violencia, la tercera edad o la dependencia y se posicionó claramente en esos territorios y sintonizó con los pensionistas en los últimos tiempos hacia una ligazón entre el estigma y las personas mayores”.

La psiquiatría comunitaria Defensor del sistema público puso su empeño en la psiquiatría comunitaria. “La atención puesta en la comunidad estuvo siempre muy presente en todas sus iniciativas”.

Otro de los aspectos en los que incidía, tal y como el propio Guimón expresaba era en “trabajar por la desaparición del estigma que rodea a los pacientes psiquiátricos y por el logro de un trato médico igual al que reciben quienes padecen enfermedades físicas”.

La inquietud le llevó a estar muy vinculado a muchas organizaciones y la multiplicidad de empresas fue uno de sus sellos. “Destacaría la cercanía en general con la gente que se brindaba a trabajar en alguna empresa común. Supo rodearse de muchos y variados equipos. En los últimos años cuando no tenía nada que perder y en una posición más altruista, apoyaba lo que fuera”. Así impulsó talleres, cursos de arte y terapia y terapias grupales desinteresadas.

La presentación del libro el pasado abril contó con la presencia de 130 personas y participaron Agurtzane Ortiz, psiquiatra y Vicedecana de la Facultad de Medicina de la UPV/EHU, Óscar Martínez, psiquiatra, y miembro de OME (Osasun Mentalaren Elkartea), Mari Puri Herrero, pintora y grabadora, Ricardo Franco, presidente de la Academia de CienciasMédicas de Bilbao y su médico de cabecera y su hijo José Guimón Ros, profesor de Economía en la Universidad Autónoma de Madrid que incidieron en el lado académico y humano de Guimón.