El efecto dominó

El efecto dominó

Javier Segura del Pozo. “El efecto dominó ¿Qué paso en la epidemia de meningitis C de Madrid de 1997?” Ediciones Salud Pública y otras dudas. (http://saludpublicayotrasdudas.wordpress.com/). Tres Cantos, febrero 2017

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Interesante trabajo de Javier Segura del Pozo sobre una alarma epidemiológica en Madrid, (epidemia de meningitis C de Madrid de 1997) torpemente gestionada desde su inicio hasta su lamentable extensión por todas las Comunidades del Estado. Una experiencia que plantea una serie de cuestiones básicas de carácter epidemiológico, que merecen ser analizadas para una mejor respuesta en similares situaciones por parte de todos los agentes implicados.

Reproducimos aqui el inicio del estudio, a modo de planteamiento del problema:

Capítulo 1: Cuando el Poder se destapa
Estos meses (marzo 2007) se cumplen diez años de uno de los sucesos más significativos de las últimas décadas para la salud pública madrileña (y española). El día de San Valentín de 1997 el periódico Diario 16 destapaba la noticia de que Madrid estaba sufriendo
una epidemia de meningitis C. Dos días después, la agencia EFE distribuía una impresionante foto de cientos de personas haciendo largas colas en el patio de O´Donell 52 (Consejeria de Sanidad de la Comunidad de Madrid), para comprar la vacuna que solo se podía conseguir en la oficina de medicamentos extranjeros acreditando situaciones especiales .
Portada de Diario 16 de 18 de febrero de 1997 con el escalofriante titular “Goteo de muertes: meningitis”; y la foto con el pie de foto de “Horas de espera”; cuatro días antes el diario había dado la primicia sobre la sospecha del brote. Lo más impresionante era que en las colas se veían algunas batas blancas del personal sanitario que buscaba vacunas para sus hijos. A la vez, eran cada vez mas frecuentes las dramáticas asambleas de padres en colegios donde iban apareciendo casos de meningitis entre sus alumnos. Padres, reclamando
angustiosamente información y exigiendo la vacunación de sus hijos a aturdidos salubristas que se aferraban al protocolo habitual y se enfrentaban esforzadamente al reto de estar a la altura de las circunstancias. De justificar socialmente su existencia profesional en un momento de máxima visibilidad de su practica.
Las autoridades sanitarias (madrileñas y españolas) insistían en que no estábamos ante una epidemia, a pesar de que se corrían rumores de que algunos políticos del recientemente iniciado gobierno del presidente Aznar y también algunos médicosestaban vacunando a sus hijos. Pero la población ya no se fiaba de sus autoridades.
Aparecieron nuevos argumentos para justificar la falta de una intervención poblacional (por ejemplo, posibles efectos perjudiciales por el uso prematuro de la vacuna). Este discurso institucional, que se mantiene contra viento y marea hasta el verano, cambia radicalmente al pasar éste: “Estamos en una situación epidémica y la vacuna es un instrumento eficaz para controlarla”. En el otoño de 1997, la Comunidad de Madrid lanza una campaña de vacunación masiva a los niños entre 2 y 19 años. Le siguieron después casi todas las Comunidades Autónomas (CC.AA.) ¿Qué había cambiado enestos escasos meses?

1. ¿Se vacunó por presión mediática? ¿No se vacunó antes por presiones políticas? ¿Porque la información epidemiológica no lo justificaba?¿Porque no había suficientes vacunas disponibles? ¿Se gestionó bien la crisis?
2. ¿Los medios de comunicación alarmaron a la población o destaparon un problema? ¿Hubo medios serios y medios frívolos? ¿Cuál debió ser la mejor manera de tratar la información? ¿Responsabilidad o censura informativa?
3. ¿”Epidemia del miedo” o “Epidemia oculta”?
4. ¿Los pediatras se asustaron innecesariamente o percibieron una situación epidemiológica extraordinaria?
5. ¿Los políticos madrileños no aguantaron el tirón y acabaron vacunando injustificadamente? ¿O, por el contrario, no tuvieron, al principio del año, la suficiente valentía para tomar una decisión autónoma y en defensa de la salud pública?
6. ¿Los epidemiólogos dieron la talla? ¿Y sus jefes? ¿Ciertos vaivenes en las decisiones políticas de intervención y en los criterios técnicos aplicados a lo largo de la crisis estuvieron determinados por la incertidumbre de la información disponible y una situación epidemiológica cambiante? ¿O bien se explican porque los argumentos técnicos se “retorcieron” y se pusieron al servicio de intereses políticos particulares? ¿Las sociedades científicas españolas estuvieron a la altura de las circunstancias?
7. ¿Como influyo el “efecto dominó” entre CC.AA.? ¿Cómo influyó el contexto social, político y económico en las decisiones tomadas?
8. ¿Qué instancia o nivel político hizo una evaluación estratégica de la situación (pros y contras) y tomó la decisión de intervenir o no y cuando? ¿Lo hizo el poder “de derecho” libremente o determinado por ciertos “poderes fácticos”?¿A quien hizo participes de la decisión y sus razones? ¿Qué papel jugaron las comisiones técnicas formadas “ad hoc”? ¿En situaciones similares, hasta donde debe llegar la transparencia pública?¿Está la población “preparada” para compartir este análisis? ¿O por el contrario, es una decisión que debe tomar el nivel politico por su cuenta, y dejar que la población la juzgue posteriormente…? ¿…por sus consecuencias? ¿Tendrá la población, en este caso, suficiente información para este juicio?

El estudio de Javier Segura del pozo intenta aportar elementos para contestar algunas de estas preguntas