Del Pozo: “Al paciente se le ha hecho cliente”

Del Pozo: “Al paciente se le ha hecho cliente”

Alberto del Pozo encabeza a la Plataforma Social en Defensa de la Sanidad Pública de León que, junto al resto de colectivos de cada provincia, sacó a miles de personas en Valladolid para defender una sanidad universal y gratuita. No es optimista ni con el presente ni con el futuro de un servicio indispensable y que, según asegura, está depauperado en todos los ámbitos.

Fuente: lanuevacronica.com Sergio Jorge | 21/01/2018

Entrevista al portavoz Plataforma Social en Defensa de la Sanidad Pública de León

 ¿Por qué se ha salido ahora a la calle?
– La situación sanitaria en Castilla y León viene siendo mala desde hace años, ha empeorado progresivamente y ahora la población ha tomado conciencia de que su sistema sanitario no está dando respuesta a sus necesidades ni en calidad ni sobre todo en premura.

– Hasta ahora no se había mostrado este descontento. 
– Sí, la gente ahora responde de una manera inusual porque está más informada. Desde el momento en el que la población percibe que lo que le pasa no es un caso aislado sino que pasa en los pueblos de al lado, en la comarca o en la provincia de al lado y se le explican los motivos, toma conciencia de que es un problema global y es cuando decide pronunciarse y pasar a la acción.

– ¿Cuál es el problema más importante de la comunidad? 
– El de la cobertura, porque ahora mismo hay poblaciones, pueblos y zonas donde no está siendo la adecuada, sobre todo porque hay personas, en base al decreto 16/2012, que han quedado fuera. Al paciente se le ha hecho cliente y solamente merece la asistencia sanitaria si está cotizando, cuando nuestra sanidad era universal, atendía las necesidades de los ciudadanos por el simple hecho de serlo. Los cuatro grandes problemas que tiene la sanidad de la comunidad son las tentativas privatizadoras que, como en el Hospital de Burgos; la ausencia de capacidad planificadora tanto en recursos humanos como en aumentar y adecuar plantillas para lo que necesita la población; unas políticas de salud erráticas porque las carteras de servicio no se adecuan a las necesidades; y escaso talante democrático al no preocuparse por informar a la población y dar un cauce de participación.

La población percibe que   lo que le pasa no es un caso aislado y toma conciencia de que es un problema global

– ¿Es la sanidad rural la que menos repercusión tiene?
– Tiene mucho más eco las deficiencias en la sanidad urbana que en la rural entre otras cosas porque en los pueblos piensan que es un caso aislado. La sanidad rural está mal porque se está invirtiendo menos de lo necesario. Nuestra comunidad tiene una dispersión, un envejecimiento y una orografía que la hace incomparable, por lo que requeriría más inversión en Atención Primaria.

– Otra de las cuestiones con más críticas es la saturación en urgencias. 
– Está muy vinculado, la saturación de urgencias en el hospital es una consecuencia de que la Atención Primaria está infrafinanciada y recortada en recursos humanos. Las personas acuden a urgencias y saturan el servicio con patologías y procesos que tendrían que ser tratados en Atención Primaria si fuera rápida y eficaz, pero los profesionales están sobresaturados porque no se sustituyen las vacantes, por lo que los problemas no se pueden solucionar rápidamente.

– También se critican muchos problemas en Especializada. 
– Sí, entre otras cosas porque está mal planificada. Hay poca coordinación entre Primaria y Especializada y el paciente sufre un itinerario eterno desde que pide consulta con el especialista hasta que ingresa para una operación. Es entonces cuando la Junta empieza a computar las listas quirúrgicas, y a lo mejor son meses, hasta entonces son las listas de espera en sombra, que no se computan dentro del Plan Perycles, aunque tampoco son cifras fiables las que da la Junta.

 Los profesionales están trabajando con un alto nivel de estrés, es una plantilla bastante quemada

– ¿Cómo tendría que ser la atención ideal de un paciente?
– Es muy difícil porque depende de las patologías, pero tendría que haber una gestión útil desde el punto de vista clínico, un triaje que indicase qué patologías tendrían que tener atención prioritaria y cuáles tienen que esperar. Esto en teoría ya existe pero en la práctica no se utiliza, por lo que hay pacientes que tendrían que atenderse con rapidez y esperan meses. El tiempo medio ideal tendría que estar entre 15 días y un mes, aunque algunos casos tendrían que ser de inmediato o en 48 horas. Pero para ello habría que reformular la infraestructura del sistema sanitario, porque tendría que haber mucha coordinación entre Primaria y Especializada, un sistema de triaje realmente eficaz y una dotación de plantilla adecuada al perfil de la demanda que vemos en nuestra comunidad. No es la misma demanda de una población joven y la de una como la nuestra, muy envejecida, en la que se requiere un perfil de plantilla diferente, tendría que haber más geriatras, más Atención Primaria, más enfermería. Tendría que haber un cambio de modelo de plantilla y eso pasa por tener una capacidad de planificación que la Junta no tiene.

– ¿Todo esto incide también la situación laboral de los profesionales?
– Claro, porque los profesionales sanitarios están trabajando con un alto nivel de estrés. Es una plantilla bastante quemada, porque a nadie le satisface trabajar en algo que aunque les guste, están haciéndolo de manera forzada.

– ¿Se utilicen estos problemas para atacar al propio sistema sanitario?
– Claro, es que el truco está en que la sanidad pública pierde calidad y el que puede acude a la sanidad privada, y los que no a lo que era la beneficiencia. Y eso es a lo que se va encaminando, a que tengamos un seguro privado los que lo puedan pagar. Es la tendencia de la ideología neoliberal. No hay que olvidar que detrás de las mutuas y aseguradoras hay un trust de empresas con fondos de inversión, constructoras, bancos…

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]