Los locos son buenas personas. Los canallas, no.
Por Juan Gérvas (Doctor en Medicina, médico general rural jubilado, Equipo CESCA, Madrid, España, exprofesor de salud pública, Universidad Johns Hopkins, Baltimore, Estados Unidos) y Mercedes Pérez-Fernández (especialista en Medicina Interna y médica rural jubilada) Equipo CESCA, Madrid, España. jjgervas@gmail.com mpf1945@gmail.com www.equipocesca.org @JuanGrvas @juangrvas.bsky.social “Trump está loco”, es explicación tranquilizadora, simple ¡y falsa! Es frecuente tildar a personajes y dirigentes políticos de “psicópatas”, “locos” o “enfermos mentales”, sin más. Se escucha y lee para calificar, por ejemplo, a Donald Trump, Christine Lagarde, Ursula von der Leyen, Benjamin Netanyahu, Emmanuel Macron, Javier Milei, etc. Son discursos pobres que al examinar el desorden del mundo se centran en una única explicación personal: "Está loco". Y si se refiere a colectivos, más de lo mismo, más impulsos irrazonables, más “fuerzas oscuras”, más desvarío y trastorno mental como explicación, por ejemplo, de la violencia de los “hinchas” de equipos deportivos, de los fascistas, de las “fuerzas del orden”, de los pilotos y soldados israelíes, etc. Estas interpretaciones, además de falsas, son ofensivas para quienes de verdad sufren por enfermedad mental pues tales dirigentes políticos y tales grupos violentos no sufren en “el ejercicio de su locura”, al contrario, disfrutan con su maldad, se regocijan con el daño que provocan, se ensañan con fanatismo, indecencia y provocación. “Trump está loco”, es explicación tranquilizadora, simple ¡y falsa! Se trata de una situación promovida por el neoliberalismo Si alguien logra el poder, y recurre a obscenidades políticas, palabras indecentes y decisiones imperialistas y fanáticas, si [...]
FADSP: Resumen de entradas diciembre 2025
04/12/2025 La FADSP ante las declaraciones del CEO de Ribera Salud sobre el hospital de Torrejón de la Comunidad de Madrid 09/12/2025 La ADSPM advierte: las políticas de la Sra. Ayuso perjudican gravemente la salud. 11/12/2025 Análisis de los presupuestos de 2026 en Navarra 12/12/2025 Análisis de los presupuestos de 2026 en Asturias 15/12/2025 La Sanidad Pública en Baleares 18/12/2025 Organizaciones de la sociedad civil madrileña reclaman una auditoría independiente del modelo de concesiones sanitarias y su vuelta a la gestión pública 19/12/2025 Los Presupuestos Sanitarios para las CCAA para 2026 27/12/2025 La ADSPM denuncia que Ayuso riega con 500 millones a hospitales gestionados por Quirón y Ribera Salud mientras Madrid tendrá en 2026 el presupuesto sanitario por habitante más bajo del Estado 29/12/2025 Balance Sanitario de Galicia para el año 2025 30/12/2025 Por un 2026 en el que seguiremos luchando por blindar la Sanidad Pública
Reforma del Estatuto Marco: Entre la Reivindicación Profesional y la mejora de la Salud Pública
RESUMEN (Ver artículo completo aquí) La sanidad pública española atraviesa una profunda crisis de identidad. Lo que el Ministerio de Sanidad inició como una actualización técnica de la Ley 55/2003 (el Estatuto Marco) se ha transformado en un desencuentro que amenaza la cohesión de los equipos asistenciales. Mientras la administración celebra preacuerdos con sindicatos de clase, las organizaciones médicas exigen un "Estatuto del Médico" propio que reconozca su singularidad. Desde OSALDE, reflexionamos sobre este choque de posturas y, especialmente, sobre la alarmante ausencia de una visión de Salud Pública en una negociación reducida a una disputa contable y corporativa. El estallido actual no es solo una cuestión de nóminas; es una crisis de modelo. La sanidad pública es, ante todo, un pacto de cuidados. Actualmente, su viabilidad se ve tensionada por un sector privado que ya no es un mero complemento, sino un competidor directo por el capital humano. Tras dos décadas, el Estatuto Marco de 2003 se ha revelado incapaz de gestionar un sistema agotado. El conflicto se articula en tres ejes: 1. La Crisis de la Jerarquía Académica. La implantación del Plan Bolonia y el nivel académico MECES 3 han llevado a una equiparación funcional que el colectivo médico percibe como una "laminación" de su especificidad. Argumentan que su formación y su responsabilidad deben blindarse en una categoría superior al actual grupo A1. 2. Jornada y Guardias. El sistema sobrevive gracias a las guardias obligatorias, un modelo calificado de "anacrónico". Un médico exhausto tras 24 horas de presencia [...]




