Etiqueta: Feminismo

Archive Posts Listed On This Page

El TTIP contra las mujeres

El TTIP contra las mujeres

Estefanía Rodero Sanz, socióloga, miembro de Attac Castilla y León

Hace unos meses Lourdes Benería manifestaba que el feminismo en Europa no había cuestionado con la suficiente fuerza lo que nos traía el modelo neoliberal, que no había introducido como algo central este tema en su agenda. No estábamos haciendo el suficiente hincapié en que cada vez es más profundo el conflicto entre capital y vida. Veíamos a nuestras compañeras latinoamericanas movilizarse contra el NAFTA, contra el ALCA, generar nuevos frentes contra el libre comercio, salir a la calle bajo el lema “somos mujeres, no mercancías”, pero aunque desde las redes internacionales se seguían y conocían estos procesos, la “maquilización”, se consideraba más un tema de apoyo a las redes feministas que como un tema PROPIO de nuestra agenda.

Pues bien, ya tenemos en casa el caballo de Troya, se requiere información, acción y respuesta porque, como ya se ha dicho, no se trata de un enfrentamiento entre EEUU y Europa, sino un abuso del poder corporativo y multinacional frente a la soberanía democrática.

ENTRANDO DE LLENO EN EL ASUNTO:

¿Qué nos estamos jugando las mujeres con la aprobación del TTIP?

LABORAL

Sabemos que el proceso de negociación no está centrado en el tema arancelario, sino en la “cooperación reguladora”, es decir, normativas a la baja. Pues bien, ¿cuál es la “normativa más baja”?

EEUU es la única democracia que no ha ratificado la convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación de la mujer, no reconoce (al igual que Irán, Somalia o Sudán del Sur) al CEDAW, ni ha firmado el protocolo del mismo que, con sus fallos y lentitudes, permite las denuncias individuales por discriminación y la investigación internacional. Precisamente han sido los grupos que ahora se están sentando a negociar con la UE los que frenaron el proceso de ratificación, es decir: grupo conservador, el fundamentalismo religioso estadounidense y el sector empresarial, en base a tres argumentos, revestidos de ética, con efectos comerciales:

“Obligar a los EEUU a pagar a hombres y mujeres lo mismo por igual trabajo atenta contra las bases del sistema de libre comercio y es un ataque a nuestra soberanía” (Senadora Wendy McElroy)

La garantía de los derechos sexuales y reproductivos –públicos y gratuitos- y la libertad sexual son contrarios a los derechos religiosos, que prevalecen. “Son incompatibles con la tradición y la política de los EEUU que defienden la maternidad y ven a la maternidad con el mayor honor y respeto” (Y benefician a la sanidad privada)

La coeducación y la corresponsabilidad atentan contra los valores tradicionales de la familia “Son incompatibles con la tradición y la política de los EEUU que defienden la maternidad (Y sustentan los cuidados que permiten que el capitalismo funcione)

Entre los Convenios de la Organización Internacional del Trabajo que EEUU no ha firmado se encuentran:

Igualdad de remuneración entre hombres y mujeres.

Apoyo a trabajadores/as con responsabilidades familiares.

Trabajadores/as domésticos.

Año 2000, Convenio sobre la protección de la maternidad (regulan los permisos, prestaciones, derecho a la lactancia)

El riesgo en el proceso de negociación comercial, que contempla todas las protecciones laborales que buscan la corresponsabilidad como COSTES a eliminar, es que las empresas europeas que los aceptaron obligadas y a regañadientes (como nos recordó el Círculo de Empresarios la semana pasada) por las legislaciones nacionales, aprovechen la coyuntura para presionar a los gobiernos, en aras del beneficio económico y el éxito comercial, para desregular y retroceder en este campo.

Nos preocupa también que, a través de la puesta en marcha de los tribunales ISDS, que equiparan multinacionales y estados soberanos a través de un burdo sistema de arbitraje, puedan sancionar en aras de los daños comerciales, políticas públicas de fomento de la corresponsabilidad que para nosotras son muy importantes, como la ampliación de los servicios públicos de guardería en el periodo de 0 a 3 años o la ampliación de los permisos de maternidad y paternidad iguales, intransferibles, ampliados y pagados.

De igual manera, en los procesos de privatización de servicios públicos y recortes en el Estado del Bienestar que están en juego, por la feminización del empleo público (precisamente por el mayor cumplimiento de las leyes de protección en lo público que en lo privado) lo que se destruye es empleo de calidad de las mujeres, transformándolo en empleo precario. Mientras nuestro secretario de estado de comercio, Jaime García –Legaz afirma que el TTIP creará 144.000 empleos, el Centro de investigación de política económica de los agentes de banca de Londres estiman en dos millones los empleos en riesgo entre EEUU y la UE. Las multinacionales no generan puestos de trabajo, aumentan sus beneficios, pero la creación de empleo nunca ha sido una prioridad, está siempre vinculada a la PyME.

Igualmente, cuando se recortan servicios públicos, aguantan el “shock social” las mujeres, haciéndose cargo de la sostenibilidad del bienestar y la vida, y minimizando los efectos de los recortes en servicios para la infancia, la salud o la dependencia. Sabemos también que en el caso de rentas altas, estos recortes se solventan traspasando las labores de cuidados a las mujeres del Sur, emigrantes, con el efecto devastador que tiene sobre sus propias sociedades de origen.

Siguiendo en la línea del avance de la precariedad, hay un área también muy feminizada, los servicios a las empresas y las comunicaciones y el sector cultural (la ICC) que también se van a ver afectados -el sector audiovisual, por la fuerte denuncia que ha tenido en Francia en su defensa de la excepción cultural parece que de momento se va a quedar fuera-. Reflexionando sobre los riesgos de la “maquilización de Europa”, pienso que nuestra maquila no va a ser tan industrial, como una maquila de la creatividad y el conocimiento. Contratos a tiempo parcial, trabajos desde casa que ahorran costes, negociación en solitario, jornadas eternas, efectos desocializadores que vuelven a invisibilizar el trabajo de las mujeres y que tienen una correlación sobre la salud y el bienestar (el aumento del consumo de psicofármacos). Como decía Benería sobre el hecho de haber sido poco tajantes, hemos hablado mucho de techos de cristal, que son muy importantes, que beneficiaban privilegios de clase, y no tanto de “suelos pegajosos” del riesgo de institucionalizar la precariedad, convertirla en norma y recortar la autonomía económica (con los efectos que tiene sobre la superación de la violencia de género o el día a día de familias monoparentales).

CONFLUENCIA CON EL ECOLOGISMO

En el proceso de confluencia del feminismo con la denuncia ecologista del TTIP ponemos el foco especialmente sobre la gran industria de la mercantilización y medicalización del cuerpo de las mujeres (no en vano L´Oreal es la segunda gran fortuna europea por detrás de Inditex, dos ejemplos de multinacionales con un patrón de consumo muy generizado y a la vez con una responsabilidad evidente sobre la explotación laboral de las mujeres del Sur). Pues bien, mientras que la UE prohíbe la utilización de 1200 sustancias químicas en este sector, EEUU prohíbe sólo 12, por lo que si en los procesos de negociación se va a la baja, la exposición a sustancias nocivas estará también generizada, a la vez que a través de la desregulación de la protección de datos para fines comerciales, estaremos bombardeadas por la llamada al consumo. La resistencia y la información que despleguemos aquí será clave.

También en el ámbito agrícola y ganadero (dejando a un lado el hecho de dar más espacio a multinacionales que están especulando con productos alimentarios básicos para la creación de agrocombustibles que impactan sobre la propiedad de la tierra de las mujeres y su soberanía alimentaria), en España corremos el riesgo de acelerar el proceso de DESPOBLACIÓN RURAL. Las mujeres están trabajando principalmente en las explotaciones familiares y en productos regulados y protegidos (denominaciones de origen) que están en riesgo frente a la entrada de las multinacionales agrarias y ganaderas estadounidenses. La emigración de las mujeres en el medio rural supone la muerte del mismo: se “solterizan” los pueblos envejecen, no hay niñ@s ni jóvenes, se pierden servicios básicos y se convierte en la pescadilla que muerde la cola, porque no atrae a nuevos pobladores.

POR TODO ESTO:

Como nos han dicho nuestras compañeras latinoamericanas, la clave ahora está en NO ACEPTAR ESTE MODELO COMO UN HECHO y luchar porque los valores de la economía feminista pasen al centro. Se trata de decir NO a los acuerdos, ya no basta con introducir cláusulas de género o denunciar, por ejemplo, el sesgo androcéntrico de quienes lo están negociando (como dicen María José Capellín y Amaia Pérez Orozco, los BBVAh: Blancos, burgueses, varones, adultos y heterosexuales). Se trata de hacer ver que la macroeconomía no es neutra y que el patriarcado y el neoliberalismo van de la mano y se refuerzan mutuamente. Se trata de entender que la denuncia del feminismo al neoliberalismo y al capitalismo más feroz apunta a la línea de flotación. Se está mercantilizando la vida, los cuerpos y nos toca ya llevar a la opinión pública el hecho de que el centro son las personas, no los mercados y empezar a socavar la lógica de la ACUMULACIÓN. Una vida dedicada al más, más, más lejos, más cantidad, ¿para qué? Nos toca el diálogo de confluencia con todas las economías críticas para generar una respuesta firme y crear alternativas y llevar al centro nuestra ECODEPENDENCIA y nuestra VULNERABILIDAD. La imagen de la competición individualizada y feroz, del sálvese quién pueda, es irreal e insostenible, porque la vida no es así, la vida es en relación. Por eso a pesar de la urgencia, no podemos renunciar a seguir pensando sobre el sentido de nuestro trabajo, ni renunciar a la terquedad de que no todo es monetizable.

Hay que huir también de los discursos que individualizan el “fracaso” y nos aíslan, sin tener en cuenta que estamos sufriendo las consecuencias de la avaricia y la extracción (de los cajeros) hecha política.

Podemos pararlo, ya se ha hecho antes, se han conseguido 500.000 firmas contra el TTIP en 5 días, con movilización en 27 países, ha habido protestas en más de 300 ciudades, están pendientes de sus costes electorales y creo que, con el feminismo también en pie, con la estrategia del vampiro que propone Susan George, pararemos el TTIP exponiéndolo a la luz.


Tratados de Comercio y/o Inversión  artículo de elsaltodiario.com

 

Ver

Vandana Shiva, ecofeminista.

Ph.D. en filosofía y activista india por el medio ambiente, Vandana Shiva es fundadora de Navdanya, ONG que promueve la biodiversidad de semillas, las plantaciones orgánicas y los derechos de los agricultores. Entre los innumerables honores internacionales que ya ha recibido está el Right Livelihood Award (llamada de Premio Nobel Alternativo) y su participación en las 100 mujeres activistas del diario británico The Guardian. Reconocida internacionalmente como figura destacada en el movimiento antiglobalización, Vandana Shiva se ha involucrado con actividades por la preservación de los bosques de la India y programas sobre biodiversidad.

Fuente: Youtube

“La ciencia que solamente ve un solo lado, solamente una sola  dimensión de la naturaleza, que sólo puede ver la naturaleza al servicio del gran capital, al servicio de la explotación, al servicio de la extracción de recursos, sólo puede ver  un lado del bosque, un solo lado de la naturaleza, aquella que sirve  ese propósito único de generar mayor rentabilidad no puede entender el sentido multidimensional, los múltiples servicios que entrega la naturaleza, de conservar el agua, de proteger el suelo, de proporcionar zonas de  anidamiento para las  aves, el control de las plagas, los múltiples servicios de salud que puede proporcionar una determinada montaña, sólo está mirando esa ciencia reduccionista, aquel lado que está  al servicio de una explotación de un mineral determinado o de aquel  bosque que puede ser exportado, picado y transformado en un solo valor. Esa visión es la que nosotros no apoyamos, esa es la visión reduccionista de las ciencias.”

Entrevista a Vandana Shiva (Fronteiras do pensamento: fronteiras.com)

Ver

La renta básica universal (RBU) es feminista?

¿Qué ocurriría en un país en el que se aprobase una renta básica de 2.500 euros al mes para todos y todas?, ¿qué cambios sociales, políticos, económicos, culturales, emocionales y sexuales implicaría en las vidas de las mujeres?

Fuente: pikaramagazine.com “La renta básica, las mujeres y el amor”

(más…)

Ver

¿La recuperación económica es feminista?

Bañez defiende que la recuperación económica es feminista.

Fuente: elsaltodiario.com  

(Extracto) La ministra de Empleo, Fátima Báñez, se ha defendido en el Congreso de los ataques de dos diputadas del PSOE sobre dos cuestiones: el paro femenino y las pensiones.

El pasado mes se conoció el dato de que la destrucción de empleo afecta especialmente a las mujeres. El 90% de las personas que fueron al paro en octubre fueron mujeres (6.969 mujeres de los 7.255 nuevos parados). La población activa femenina se encuentra en 2017 por debajo de la de 2011.

Ante los datos, la ministra Báñez ha defendido la creación de empleo que ha logrado la reforma laboral del Partido Popular, y que la recuperación económica “se escribe en femenino” en este país. “El balance, pensando en las mujeres, es positivo”, ha dicho la ministra, quien ha añadido que hay más oportunidades para las mujeres que nunca.

La realidad es que desde el inicio de la crisis de 2008, la destrucción de empleo ha afectado especialmente a las mujeres. Tras unos primeros meses, en el comienzo de la crisis, cuando la destrucción de empleo afectó especialmente a un sector masculinizado como la construcción, la tendencia desde 2009-2010 es clara: las mujeres corren mucho más riesgo de engrosar las listas del paro (hay 2.008.618 paradas frente a 1.465.663 hombres), sus trabajos son más precarios y el empleo a tiempo parcial no deseado las afecta en mucha más medida que a los varones: dos terceras partes de estos contratos los firman mujeres.

España ocupa el puesto 122 de 144 países en igualdad de sueldos entre hombres y mujeres. Los datos son tozudos también en lo referente a salarios. España ocupa el puesto 122 de 144 países en igualdad de sueldos entre hombres y mujeres, según el Índice Global de la Brecha de Género del FEM Foro Económico Mundial. El sindicato UGT explicó a principios de noviembre que la brecha salarial es casi del 15%, lo que traducido significa que desde el 8 de noviembre al 31 de diciembre las mujeres están trabajando “gratis” por la diferencia salarial entre hombres y mujeres.

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]
Ver

Las mujeres en el ámbito urbano

Las mujeres en el ámbito urbano: Salud y calidad de vida

Mª José Peleteiro y Mª Luz Esteban. Bilbao, 1996

Miembras del Comité organizador del Foro “Emakumeak hirian/ La mujer en el ámbito urbano:Salud y calidad de vida” y de la Junta Directiva de la OP (Osasun Eskubidearen aldeko elkartean/Asociación para la Defensa de la Salud Pública)

El libro recoge las ponencias y comunicaciones presentadas en dicho Foro, celebrado en Bilbao en noviembre de 1996.

 

 

Ver