“La vacunación en personas mayores”, charla de Osalde en Nagusien Etxea de Romo (Bizkaia)

“La vacunación en personas mayores”, charla de Osalde en Nagusien Etxea de Romo (Bizkaia)

El pasado 13 de febrero Jorge Barrón, de Osalde, impartió una charla en los locales de la Asociación Nagusien Etxea de Romo, sobre las vacunas en las personas mayores.

RESUMEN: Vacunas en personas mayores. Evidencias e incertidumbres

La vacunación es una práctica para la prevención primaria de ciertas enfermedades infecciosas que consiste en estimular el sistema inmunitario de la persona con diferentes fracciones microbianas, dando lugar a respuestas protectoras del mismo.

Los beneficios de la vacunación han sido y son inmensos, aunque gran parte de la población, lamentablemente la mas necesitada, carece aun de este potente recurso contra muchas enfermedades infecciosas causantes de epidemias que asolan la humanidad.

Pero no todo es beneficio en el campo de las vacunas. Algunas son muy cuestionadas por científicos, investigadores y profesionales de la salud. Tambien hay actitudes sectarias, como la de las Anti-vacunas. Pero, afortunadamente son minoría y causa de pocos problemas.

La OMS define 3 niveles de prevención: Prevención Primaria, Secundaria y Terciaria, que suponen técnicas y objetivos diferentes, al unir el criterio del conjunto salud-enfermedad, según sea el estado de salud del individuo, grupo o comunidad a las que están dirigidas.

  1. En individuos sanos, la prevención primaria evita la adquisición de la enfermedad (vacunación, eliminación y control de riesgos ambientales, educación sanitaria, etc.).
  2. Detectar precozmente la enfermedad es prevención secundaria: para el establecimiento de medidas adecuadas e impedir su progresión en el individuo y la comunidad.
  3. El tratamiento y la rehabilitación son prevención terciaria: Evita las complicaciones e invalideces e intenta mejorar la calidad de vida de los pacientes.
  4. Se habla en ocasiones de prevención cuaternaria que tiene que ver con las recaídas, muchas a veces por los excesos de la medicina, la medicalización, iatrogenia, sobrediagnóstico, sobretratamiento, complejidad de la atención y falta de longitudinalidad.

Tan importantes son las vacunas, como las demás formas de prevención.

Beneficios de la vacunación

Más de doscientos años de antigüedad, algunas han logrado un inmenso impacto en salud.

  • Erradicación Viruela erradicada en 1980.
  • Eliminación Polio, sarampión y Haemophilus influenzae tipo b eliminadas en varias regiones. Posibilidades de añadir rubéola y parotiditis. Requiere mantenidas coberturas >95%. Riesgo de reemergencia.
  • Control de la morbilidad y la mortalidad Individual y Sociedad: millones de muertes evitadas cada año en niños/as <5 años.
  • Reducción de la gravedad de la enfermedad En individuos previamente vacunados, la enfermedad es menos grave que en los no vacunados (p. ej., brotes de tos ferina, varicela).
  • Prevención de la infección y resistencia a antibióticos Pueden prevenir la infección y el desarrollo de cepas resistentes.
  • Protección de los no vacunados Inmunidad de grupo por difusión secundaria de virus atenuados (p. ej., vacuna de la polio atenuada).
  • Protección de los no inmunizados sin inducir inmunidad por rotura en la transmisión de la infección (vacunas de la difteria, el sarampión, la rubéola, H. influenzae tipo b, la parotiditis y la hepatitis A).
  • Prevención de cáncer Las vacunas contra la hepatitis B y el virus del papiloma humano pueden actuar como factor de protección o prevención de lesiones precancerosas.
  • Seguridad en los viajes y la movilidad Reduce el riesgo de contraer enfermedades relacionadas con los viajes (p. ej., hepatitis A, fiebre amarilla, cólera. . .).
  • Ahorros de costes en salud Ahorro en medicamentos para tratar episodios de enfermedad evitados por la vacunación
  • Algunas vacunas, como la del sarampión o la tosferina, producen inmunidad de grupo, de forma que los individuos vacunados forman una barrera que defiende a los que no se pueden vacunar o no tienen “defensas” (pacientes inmunodeprimidos, bebés en sus primeros días y otros). Otras vacunas, como la del tétanos o la de la rabia, sólo protegen a quien se vacuna.

No hay vacunas “perfectas”

Hay fallos vacunales por motivos varios.

  • Ninguna vacuna tiene un 100% de eficacia
  • Por baja calidad de algunos lotes de vacuna (causa p.e. de brotes epidémicos de parotiditis en personas vacunadas.
  • En países en desarrollo:
  • Necesidad de inyectar muchas vacunas y mantener la cadena del frío.
  • El precio exorbitante para estos países (El precio del “paquete básico” se ha multiplicado por 68 entre 2001 y 2015)
  • Desigualdades de acceso por desigualdades en salud y por organización defectuosa de la atención sanitaria, que de facto niega las vacunas a los pobres y marginados, los que más las precisan.
  • La pobreza y marginación social vs anti-vacunas: Es buen ejemplo el brote de sarampión en 800 gitanos pobres frente a los 50 casos en “antivacunas” de Granada

Las vacunas tienen efectos adversos,

  • Las vacunas sistémicas compensan por sus beneficios, pero los ciudadanos tienen derecho a conocer sus efectos adversos, especialmente si son
  • Así, la vacuna contra el sarampión provoca una encefalitis por millón de dosis pero compensa, pues el propio sarampión produce una encefalitis por mil casos.
  • En estos pacientes, con daños graves, debería existir un sistema de compensación como existen en Alemania y Francia (y otros muchos países) desde los años sesenta del pasado siglo.
  • En 1990, los CDC y la FDA establecieron el Sistema de Información sobre Eventos Adversas a una Vacuna (VAERS, por sus siglas en inglés). El objetivo de VAERS, de acuerdo con los CDC, es “detectar posibles señales de reacciones adversas relacionadas con las vacunas”

Cada año se notifican aproximadamente 30,000 sucesos a VAERS. Entre un 10 y un 15% de estas notificaciones describen reacciones médicas graves que terminan en: hospitalización, enfermedades que ponen en peligro la vida, discapacidad o muerte.

Decidir no es fácil. Conocimientos, creencias, intereses.,

Los elementos de que disponemos son de naturaleza y origen diverso, tanto en sus fundamentos como en sus objetivos. En ocasiones existe un elevado grado de incertidumbre que, en este contexto complejo, dificulta la toma de decisiones.

  • Ciencia y científicos: Investigación, “Evidencias”.
  • Industria: Conflictos de intereses entre la salud y la economía: Intereses Big Pharma Ranking 10 Farma y los medios (opinión) mercado, marketing, “Sponsorización”, Investigacion, formación
  • Mensajes de los medios: Reduccionismo, Maniqueismo, Situaciones concretas que apelan a las emociones
  • Credibilidad: “Código ético para las relaciones entre las sociedades científicas y las empresas” AEP vs SESPAS Al estudiar ambas asociaciones, es obvio que SESPAS tiene más credibilidad de AEP y, por tanto, sin entrar a debatir las evidencias que una y otra organización aportan, lo más prudente parece aceptar como “menos sometidas a posibles sesgos” las recomendaciones de la primera.
  • Compensación de daños Debería haber un sistema público que evite el calvario judicial de las personas dañadas por los efectos de las vacunas.
  • “Duda vacunal” Los pocos casos de familias con “duda vacunal” merecen una respuesta racional, solidaria y ética, por parte de la sociedad y los profesionales, de forma que sea compatible el respeto a la libertad de conciencia con la promoción de la mejor ciencia.

Hay vacunas y vacunas., Variabilidad de la eficacia (***)

  1. Vacunas sistémicas son recomendables universalmente. Incluyen las vacunas contra la poliomielitis, difteria, sarampión, rubeola, parotiditis, tosferina y tétanos. No se han reportado casos de viruela silvestre desde la década de 1970, y la Organización Mundial de la Salud la ha declarado erradicada. Se recomienda el uso universal de las vacunas sistémicas pero sin ocultación de sus potenciales efectos adversos. La transparencia y el debate científico sosegado son las principales herramientas para convencer a los que tienen dudas sobre los efectos beneficiosos de las vacunas de utilización universal.
  2. Vacunas recomendables en situaciones específicas, por ejemplo, contra la rabia, el rotavirus, la meningitis, el neumococo, la fiebre amarilla, la fiebre Q, el cólera, la tuberculosis y otras.
  3. Vacunas en desarrollo muy necesarias, pero que hasta ahora no han logrado su comercialización pese a sus futuras ventajas; por ejemplo, la del paludismo y la del dengue. 
  4. Vacunas desaconsejadas para su uso en general, en base a evidencias. Como las utilizadas contra la gripe y contra el virus del papiloma humano. Son vacunas sin suficiente evidencia científica (Cochrane) de ventajas en la ecuacion daños/beneficios y que sólo se justifican por el interés comercial de sus promotores (industrias, expertos y algunas “sociedades científicas”).

Vacunas para las personas de 65 o más años

¿Porqué son convenientes las vacunas en las personas mayores?

  • Hay enfermedades prevenibles por vacunas que TODAVIA pueden afectar a estas edades, como por ejemplo el tétanos.
  • Las personas mayores son mas susceptibles a determinadas infecciones: Tanto la edad como por mala salud (enfermedades del corazón, hígado, riñones) que debilitan el sistema de defensas.
  • Aunque, por la misma razón, la respuesta inmunitaria también es menor que en jóvenes.
  • Muchas infecciones complican y agravan las enfermedades de base (neumonía como complicación de una gripe, fallo renal…) y suponen mayor riesgo de hospitalización, complicaciones, toma de fármacos e incluso fallecimiento…
  • Muchas personas mayores no fueron vacunados en su infancia o adolescencia porque o bien no estaban disponibles algunas vacunas o por las circunstancias socio-sanitarias de aquellos años no les fueron administradas.

Certezas e incertidumbre en la vacunación de la gripe.

GRIPE RECOMENDACIONES “de consenso” Personas que pertenecen a los denominados grupos de riesgo, es decir, las más vulnerables para padecer una enfermedad más grave o sus complicaciones, como son:

  •  Mayores de 65 años, sobre todo los que conviven en instituciones cerradas.
  • Niños menores de 5 años y mayores de 6 meses.
  • Embarazadas en cualquier trimestre de gestación. 
  • Aquellos con enfermedades crónicas, cardiovasculares (salvo hipertensión aislada), neurológicas o respiratorias y aquellos con enfermedades inmunosupresoras (a causa de una enfermedad o tratamiento: VIH, cáncer, trasplantados).
  • Pacientes (mayores de 6 meses) y adultos con alguna de las siguientes patologías: diabetes mellitus, obesidad mórbida, enfermedad renal crónica y síndrome nefrótico, hemoglobinopatías y anemias, hemofilia y trastornos hemorrágicos crónicos, asplenia, enfermedad hepática crónica, alcoholismo, enfermedades neuromusculares graves, cáncer y hemopatías malignas, implante coclear o estar en espera de uno, fístula de líquido cefalorraquídeo, enfermedad celíaca, enfermedad inflamatoria crónica, trastornos y enfermedades que conllevan disfunción cognitiva: síndrome de Down, demencias y otras.
  • Personas que convivan que otras que pertenezcan a alguno de los grupos de riesgo.
  • Personas que puedan ser transmisores de la enfermedad a la población vulnerable, es decir, trabajadores sanitarios, de residencias geriátricas, personal de guarderías, servicios públicos de policía, bomberos e instituciones penitenciarias y protección civil. También a aquellos profesionales que estén en contacto directo con aves domésticas o silvestres o cerdos.
  • Se desaconseja la vacunación en alérgicos al huevo o a sus proteínas, a menores de 6 meses, y si se está enfermo en el momento de la campaña de vacunación. 
  • Enfermería: Las vacunas deben administrarse por personal entrenado en el reconocimiento rápido de reacciones alérgicas y con equipo disponible para el tratamiento urgente de la anafilaxia. – Se debe realizar una observación de, al menos, 30 minutos tras la administración de la vacuna en caso de aplicarse.

El miedo también funciona. Historia de las epidemias:

La gripe estacional compromete la vida de ancianos, inmunodeprimidos o personas con patologías crónicas, sobre todo con factores de riesgo: edad avanzada, cardiorrespiratorias, diabetes y cáncer, tabaquismo.,

Una treintena de pandemias de gripe conocidas y gripe estacional (entre las más famosas: la rusa de 1889, la asiática de 1957 y la de Hong Kong de 1968

La gripe “española” fue la más grave, se estima que murieron unos 50 millones de personas (la gran guerra mató a 10)

La gripe común mata a entre 250.000 y 500.000 personas cada año en el mundo y sólo en España afecta a entre 400.000 y un millón de personas.

Pero las vacunas no han logrado acabar con las epidemias Las vacunaciones en masa de gran parte de la población, los grupos de riesgo, no han logrado detener el contagio y las epidemias.

El miedo produce enormes beneficios: Durante la supuesta “pandemia de la gripe porcina H1N1 (OMS), sin embargo, el virus N1H1 trajo la más suave de todas las gripes históricas. Algunos expertos acusaron a la OMS de alarmismo e investigaron el alto gasto en vacunas y tratamientos inútiles.

Gobiernos de todo el mundo gastaron millones de dólares para adquirir y almacenar grandes cantidades de fármacos prácticamente inútiles.

El Tamiflu (oseltamivir) es el medicamento que durante el brote de gripe aviar en 2006 y la porcina en 2009 se vendió como la solución para contener una pandemia. Pero las investigaciones determinaron que los fármacos Tamiflu y Ralenza (zanamivir o el oseltamivir) solo sirven para reducir la duración de los síntomas de la enfermedad tipo influenza en menos de un dia, no reduciendo ni la gravedad, los ingresos hospitalarios, las complicaciones ni la mortalidad.

La gripe aviar A(H5N1), detectada en Hong Kong en 1997, y la A(H7N9), detectada en China en el 2013, son muy letales para los humanos contagiados, pero hasta ahora estos virus no pueden transmitirse entre humanos.

Con la gripe aviar sucedió lo mismo; se declaró pandemia y no pasó nada. No podemos creer a la OMS. Necesitamos una agencia en la que podamos confiar. Creo que en estos momentos la OMS no sirve para nada. Wolfgang Wodarg. Hasta el 25 de enero fue el presidente de la Comisión de Salud del Consejo Europeo.

Efectos adversos de las vacunas de la gripe:

La vacuna Pandemrix de GlaxoSmithKline causó narcolepsia. Se estima que más de 1.300 personas se han visto afectadas entre los aproximadamente 30 millones de vacunados en toda Europa. Meses antes de que se denunciaran los casos de narcolepsia, el fabricante y los funcionarios de salud pública conocían otros eventos adversos graves registrados en relación con Pandemrix. ¿Cuándo tienen los funcionarios de salud pública el deber de advertir al público sobre los posibles daños de las vacunas detectadas a través de la farmacovigilancia?

Duda vacunal: Las vacunas contra la influenza son posiblemente las únicas vacunas que una parte notable de los profesionales de la salud rechazan a pesar de las recomendaciones. En consecuencia, muchas personas también las rechazan o dudan aceptar su administración anual generalizada.

Prevención Primaria en la gripe.

¿Cómo evitar la gripe? ¿Me vacuno o no me vacuno?

La gripe no es un resfriado: es un cuadro más severo que cursa con fiebre, escalofríos, dolor de cabeza, dolor muscular, malestar general.

La gripe se contagia por dispersión del virus

a partir de personas infectadas, sobre todo por vía aérea a través de las gotitas que se expulsan al hablar, toser o estornudar. También puede transmitirse por contacto directo, pero es menos frecuente.

El virus se transmite desde un día antes del comienzo de los síntomas hasta unos 3 a 7 días después (los niños incluso durante más tiempo). En cuanto el virus entra en la nariz, garganta o pulmones de una persona, comienza a multiplicarse y produce todos esos síntomas.

Consejos para prevenir la gripe

Las medidas de prevención tienen, en este caso, una eficacia limitada, aunque no por ello deberían dejar de adoptarse. Estas son las medidas básicas:

Evitar las aglomeraciones y la cercanía de personas con síntomas de resfriado en época de epidemia estacional, especialmente en personas mayores y con enfermedades de base

Extrema la higiene: lava escrupulosa y frecuentemente tus manos, con agua y jabón y durante bastante tiempo. Sobre todo después de toser, estornudar o atender a una persona enferma.

Cúbrete nariz y boca al toser o estornudar con un pañuelo desechable y tíralo a la basura inmediatamente después de usarlo. Si no dispones de pañuelo, hazlo con la mano o con la cara interna del codo y lávate después. Evita tocar los ojos, la nariz o la boca.

No compartas alimentos, vasos o cubiertos.

Ventila bien las habitaciones.

¿Cuál es el mejor tratamiento para la gripe?

El tratamiento de la gripe se dirige, principalmente, a aliviar los síntomas.

Guardar reposo. Beber suficientes líquidos. Evitar el consumo de alcohol o tabaco.

Los analgésicos o los antitérmicos pueden mejorar los síntomas, pero no curan la gripe.

Los antibióticos no son útiles para tratar la gripe. La gripe está causada por un virus, por lo que los antibióticos (utilizados para combatir las infecciones bacterianas) no sirven.

Los antivirales, fármacos como el como el zanamivir o el oseltamivir, no valen para nada en la gripe. Tienen, sin embargo, efectos adversos nada desdeñables.

A pesar de que los estudios no evidenciaron la utilidad de Tamiflu y Relenza (oseltamivir y zanamivir), ocultado por los laboratorios Roche y GSK los EE.UU. gastaron más de 1,3 mil millones de dólares en la compra de una reserva estratégica de antivirales mientras que en el Reino Unido el gobierno gastó casi 424 millones de libras para una reserva de unos 40 millones de dosis. En España el Gobierno dedicó 333 millones de euros en 2009 para la lucha contra la gripe A.

¿De qué hay que vacunarse a partir de los 65 años?

Neumonía y gripe son importantes causas de muerte en mayores. En la CAPV La vacunación de Neumococo y de gripe está actualmente indicada en todos los mayores de 64 años.

Gripe (*–) Pocos beneficios y algunos problemas. Duda vacunal

Vacunación anual

·        Vacuna trivalente inactivada que contiene tres cepas de virus gripal (dos tipo A y una tipo B) e incorpora los virus que más probablemente circularán durante la próxima temporada epidémica.

·        Se ha demostrado que crean anticuerpos y atenúan los síntomas, pero no se ha demostrado la reducción de la morbilidad ni de la mortalidad en las personas mayores de 64 años con o sin riesgo.

·        La protección dura muy poco, a veces se agota antes de la epidemia anual.

·        No se ha demostrado que disminuyan los riesgos de transmisión y contagio.

·        Hay efectos adversos, algunos muy graves, como Guillén-Barré y sintomatología pseudo-gripe.

·        El mejor consejo es consultar con su médico o enfermera para saber lo que debo de hacer, según: Factores de riesgo, circunstancias individuales, sociales (residencia), culturales, asistenciales, etc. de cada persona

Neumococo conjugada VNC de 23 serotipos (**-)

  • Polisacáridos + proteína (inmunidad T-dependiente y más prolongada)<100 serotipos. Recomendado en todas las personas de mas de 64 años, pero mas en: Asplenia, inmunodeficiencia, edad avanzada.,

·        1 dosis a partir de 65 años. “reduce en una magnitud baja la enfermedad neumocócica invasiva y la neumonía neumocócica, sin afectar a la mortalidad por ambas causas ni a la mortalidad por cualquier causa.”

·        No protege al portador. No protege a <2años. Dura 5 años la protección.

Tétanos (difteria Td adultos) (***)

  • Toxina inactivada acelular

·        Una dosis de recuerdo cada 10 años. En aquellas personas que no recuerda cuándo se vacunaron o tienen dudas poner tres dosis (0-1-12 meses) y posteriormente sólo hace falta una dosis de recuerdo cada 10 años.

Herpes (Varicela-herpes zoster) (¿?) 

  • En ciertas indicaciones: Inmunodeprimidos, asplenia, riesgo de contagio. Sin antecedentes de varicela y anticuerpos negativos.

Actualmente la incidencia anual del herpes zóster es de 5,22 episodios por 1000 adultos mayores. Esta incidencia va en aumento, en parte debido a la esperanza de vida más larga. Se ha calculado que la vacuna precoz contra la varicela incrementará la incidencia el herpes zóster durante los próximos 30-50 años

Si no se tiene una opinión clara al respecto, el mejor consejo sería consultar con su médica o enfermera para saber lo que hacer, según las circunstancias individuales y sociales de cada persona.

Algunas fuentes: