La Sanidad Pública ante el Espejo (Resumen del Debate)

La Sanidad Pública ante el Espejo (Resumen del Debate)

Pedro Valdés resume el debate mantenido con Ruiz Soroa sobre la privatización de la sanidad aparecido en la sección de opinión del diario El Correo.

Este informe ha sido elaborado para ofrecer a su masa social y a la ciudadanía un resumen estructurado y didáctico del debate público mantenido en las páginas del diario El Correo durante los meses de enero y febrero de 2026. El intercambio de artículos entre D. José María Ruiz Soroa, jurista y analista político, y OSALDE, representado por Pedro Valdés, no ha sido una mera controversia de cifras, sino la confrontación de dos modelos antagónicos de entender la salud pública: uno basado en la contabilidad administrativa y otro centrado en la realidad social y clínica del sistema.

El debate se inició a raíz de un artículo el 2 de enero de D. José María Ruiz Soroa (¿Por qué se habla de la privatización de la sanidad pública?), en las que cuestionaba la existencia de un proceso real de privatización en el sistema sanitario vasco y español. Su tesis principal sostiene que la alarma social sobre el deterioro de lo público y el auge de lo privado carecía de base estadística sólida, calificándola de «relato» ideológico frente a su «dato».

Desde OSALDE, consideramos imprescindible responder a este planteamiento. No por afán polemista, sino porque reducir la complejidad de la salud pública a una hoja de cálculo simplificada contribuye a invisibilizar los problemas estructurales que erosionan el derecho a la salud. Nuestra intervención buscó aportar la visión de quienes habitan el sistema desde dentro (profesionales de la salud pública, la gestión y la asistencia), frente a la visión externa y puramente jurídico-administrativa.

El debate se estructuró en torno a cuatro grandes ejes que detallamos a continuación.

Eje 1: La trampa de los porcentajes y la «selección de riesgos»

El argumento central del Sr. Ruiz Soroa para negar la privatización se basó en un dato aparentemente contundente: el porcentaje del presupuesto público dedicado a conciertos con entidades privadas ha disminuido en los últimos años. Según su lógica, si se concierta menos, se privatiza menos. Desde OSALDE desmontamos esta visión aritmética introduciendo un concepto clave en economía de la salud: la «selección de riesgos» o descreme: no es cuánto, es qué.

Argumentamos que el problema no es solo el porcentaje del presupuesto que se deriva, sino la naturaleza parasitaria de la relación. El sector privado sanitario, guiado por la rentabilidad, tiende a asumir los procesos de baja complejidad y bajo riesgo (cataratas, hernias, pruebas diagnósticas sencillas). Estos procedimientos son altamente rentables porque son rápidos y predecibles. Por el contrario, el sistema público actúa como un «asegurador de última instancia» y retiene la carga de la alta complejidad, la cronicidad, las urgencias graves y los tratamientos costosos (como los oncológicos), que no son rentables para el mercado. Según nuestro punto de vista se puede tener un porcentaje de conciertos estable o incluso descendente y, sin embargo, estar sufriendo una profunda privatización cualitativa derivando los casos rentables y quedándose con el «déficit» estructural de la enfermedad compleja. 

El Sr. Ruiz Soroa intentó normalizar la situación española comparándola con modelos europeos, sugiriendo que nuestro nivel de privatización está dentro de la norma. Citó que en Alemania el sector privado supone el 26% del gasto. OSALDE puntualizó que en modelos como el alemán o el francés (Bismarck), la provisión privada es mayoritariamente sin ánimo de lucro o a través de mutualidades. En España, por el contrario, el crecimiento privado está liderado por grupos comerciales y fondos de inversión con una lógica puramente extractiva.

Nota técnica añadida: Además, aclaramos que la bajada estadística al 8% en 2024 mencionada por Ruiz Soroa es, en gran medida, un espejismo contable fruto de la integración administrativa del Onkologikoa en la red de Osakidetza. Una «publificación» sobre el papel que no altera la dinámica general del resto del sistema.

Eje 2: La teoría de los «Vasos Comunicantes»

En su réplica, el Sr. Ruiz Soroa acusó a OSALDE de confundir conceptos, argumentando que la «privatización de la gestión» (conciertos) y la «privatización del gasto/financiación» (cuánto gasta la gente en seguros privados) son cosas distintas que no deben mezclarse. Desde OSALDE defendimos que separar la gestión pública del comportamiento del sector privado es un error de análisis sistémico. Funcionan como vasos comunicantes; causa y efecto son indisolubles.

Explicamos que la «privatización sanitaria» (el auge de los seguros privados y el gasto de bolsillo de las familias) no es un fenómeno meteorológico que ocurre espontáneamente. Es la consecuencia directa de una gestión pública deficiente. Si Osakidetza, por falta de inversión o rigidez organizativa, ofrece listas de espera de diez días en Atención Primaria o meses para una consulta de especialista, está empujando activamente a la ciudadanía hacia el sector privado. Por tanto, una mala gestión pública es la política de fomento más eficaz para el negocio privado. Negar esta conexión causal es no querer ver la realidad del funcionamiento del sistema. .

Eje 3: La «Opción de Salida» y la fractura social

Este fue quizás el punto de mayor calado sociológico y político del debate. El Sr. Ruiz Soroa minimizó el impacto del crecimiento de los seguros privados, viéndolo como una opción complementaria que no afecta al núcleo del sistema público. Desde OSALDE alertamos sobre el peligro de la «Opción de Salida». Cuando el sistema público se deteriora, las clases medias, aquellas con mayor capacidad económica y mayor influencia política y social, optan por «salir» del sistema contratando seguros privados. Frente a su visión, recordamos que España gasta un 3,1% del PIB en sanidad privada, situándose como el tercer país de Europa, muy por encima de la media de la OCDE (2,1%).

Esto no supone un «alivio» para la sanidad pública, como a veces se argumenta interesadamente. Al contrario, supone su descapitalización democrática. Cuando los sectores más dinámicos de la sociedad dejan de utilizar lo público para lo esencial, dejan también de ejercer su «Voz» (su capacidad de queja y exigencia de mejora). El resultado de esta dinámica es el camino hacia un sistema dual y segregado: una sanidad privada rápida para quien pueda pagarla (para lo fácil) y una sanidad pública de beneficencia, lenta y sobrecargada, para el resto y para lo catastrófico. En OSALDE defendimos que la sanidad pública sólo es sostenible si es interclasista y universal.

Eje 4: La legitimidad de la percepción

El último acto del debate se centró en la validez de la experiencia ciudadana. El Sr. Ruiz Soroa despreció la percepción generalizada de deterioro de Osakidetza, atribuyéndola a un exceso de expectativas o a un «relato» ideológico sin base real, confrontándola con sus datos macroeconómicos. Por nuestra parte reivindicamos que cuando miles de ciudadanos sienten que no pueden acceder a los servicios públicos cuando lo necesitan, eso es un dato objetivo de fallo del sistema, no una opinión subjetiva. La percepción ciudadana, y especialmente en un servicio público, no es una alucinación colectiva, sino una dimensión de la calidad real.

Además, confrontamos su «dato» aislado con la realidad comparada. Recordamos que España es el tercer país de la Unión Europea con mayor financiación privada (sumando seguros y gasto directo de bolsillo), superando ampliamente la media de la OCDE. El gasto directo de los hogares en salud es un indicador de una privatización «por omisión» que las grandes cifras del Sr. Ruiz Soroa ignoran.

Concluimos que la resolución de los problemas de lo público dependen en gran medida de la calidad organizativa y de la capacidad del Buen Gobierno para integrar la opinión y expectativas de la población como un insumo fundamental de las decisiones de sus políticos y gestores.

Conclusión General: Pedagogía para el futuro

El intercambio de artículos en El Correo ha servido para clarificar dos posturas enfrentadas sobre el pilar central del Estado de Bienestar. La postura defendida por el Sr. Ruiz Soroa representa una visión tecnocrática y jurídica, que se escuda en la estabilidad de ciertas cifras macroeconómicas para negar las dinámicas de fondo que erosionan el sistema y la soberanía pública. Defiende una visión administrativa que normaliza la presencia del mercado en la salud.

Desde OSALDE hemos intentado aportar una visión sistémica, clínica y social. Hemos defendido que la salud es un derecho fundamental y un patrimonio común, que requiere una gestión valiente con eficiencia propia y blindado contra la lógica del mercado. Para OSALDE, la privatización no es un evento único que ocurre un día concreto; es un proceso lento de erosión, un «descreme» de recursos y una fuga de legitimidad social. Combatirlo requiere, primero, reconocerlo más allá de los espejismos estadísticos.

Este informe queda a disposición de socios y simpatizantes como herramienta de análisis y pedagogía en la defensa continua del Sistema Nacional de Salud.

OSALDE

Febrero de 2026

 

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