Editorial: La salud está en juego/Osasuna jokoan dago

Editorial: La salud está en juego/Osasuna jokoan dago

La salud está en juego/ Osasuna jokoan dago. por Iñaki Márkez. Miembro de Osalde

 Con este título se celebró en Bilbao el día 3 de abril y organizada por el Foro Vasco por la Salud, una jornada sobre las ludopatías. Respondía a la preocupación creciente debido a la repercusión social en los últimos tiempos con el aumento de centros y opciones de apuestas, crecimiento atosigante de la publicidad y de sectores de población que apuestan, en especial, sectores jóvenes. Un gran problema escasamente abordado social e institucionalmente.

Sabíamos de la existencia de diversos tipos de abusos y dependencias. Algunas vienen de lejos. Ahí tenemos las relativas al alcohol, a otras drogas, comida, sexo, etc. Muchos jóvenes, desde fechas más recientes, también son dependientes a videojuegos, internet, el juego y otros comportamientos (el ruido, el gimnasio, verse bien, compras, etc.), excesos que parecen inofensivos se descuidan, pero son llamadas de atención, una forma de escaparse de algo que no pueden controlar.

Desde hace pocos años nos hablan los medios de juego patológico, o “juego problemático”, dicen otros con cierta ligereza. No, son personas con serios problemas. El juego, en sentido estricto, es una forma social de interactuar y un medio de aprendizaje que busca la habilidad, conocimientos. Muchas personas recordarán juegos de cartas o la quina, la lotería, ese bingo en celebraciones familiares o con amistades…; En el juego de azar, el azar, la casualidad, lo aleatorio… se complica cuando aparece la apuesta, sea apuesta deportiva o de otro tipo.

La Ludopatía viene definida por la FEJAR, esa federación de personas afectadas, como la alteración progresiva del comportamiento con una incontrolable necesidad de jugar, menospreciando las consecuencias negativas. Con cifras de escándalo, estando estimado que puede afectar al 1,7% de quienes juegan (0,4% de población total). Con trastornos ligados a tecnologías digitales que pueden generar comportamientos compulsivos y dependencia. Se ha estimado que un 3% de la población vasca de 15-74 años hace un uso de riesgo o abusivo de internet. Con mayor prevalencia de uso problemático en los 15-34 años, y un uso de riesgo que afecta a uno de cada diez jóvenes de 15-24 años.

Con una evolución del gasto per cápita en el juego que, si bien se ha reducido en máquinas B, preocupa la proliferación desmedida de plataformas de apuestas de juego online, especialmente entre jóvenes y adolescentes. En nuestro medio, tenemos accesibilidad a Retabet (patrocina a Bilbao Basket), Poker stars, 888sport, Bet365 (patrocina al Athletic), Codere, Kirolbet (patrocina a Baskonia Basket), Marca Apuestas, Bwin, Betfair, PAF, Betway, William Hill, Yobingo.es, Sportium, Suertia, Wanabet, Circus, Paston y otras “menores”. Sin olvidar las apuestas “tradicionales” en la ONCE, la Lotería Nacional, Quinielas, Euromillón, Primitiva, etc. Con una enorme facturación del juego de azar solo superada por las telefonías.

Desde el momento que se legalizan unas y otras expresiones de juego, ha aumentado el número de personas jugadoras con problemas, con todo el día para esa actividad. Estamos ante una adicción sin consumo de sustancias, aunque a veces se vea acompañada de sustancias, generando expresiones de psicopatología que, incluso aumentan la probabilidad de suicidio. Donde la persona jugadora en sus fases de ganancia, pérdida y desesperación camina con factores de riesgo y protectores de su conducta adictiva al juego, sobre los cuales necesitamos incidir favorablemente y reorientar comportamientos.

El año 2016 se aprobó la Ley 1/2016, de 7 de abril, de Atención Integral de Adicciones y Drogodependencias y el año siguiente el VII Plan de Adicciones de Euskadi 2017-21. Se alude en una u otro a Adicciones con sustancias, comportamentales y nuevas problemáticas. Nos señalan sobre otros comportamientos que, realizados de forma repetida o excesiva, pueden hacer surgir problemas graves y generar los patrones adictivos similares a las sustancias con capacidad adictiva. Hablamos del juego patológico y de nuevas realidades sociales, como las redes sociales, las tecnologías digitales y las nuevas aplicaciones, cuyo uso indebido, excesivo o abusivo puede comportar ciertos problemas en los albores de una futura adicción.

El Plan que se estructura en 5 ejes de actuación, además de la atención sanitaria y sociosanitaria, la gestión, coordinación, evaluación o el liderazgo, apunta en los dos primeros a impulsar la Prevención y Promoción de la salud, buscando y fomentar entornos, actitudes y conductas saludables. Y, al tiempo, la Reducción de la Oferta, limitar el acceso a sustancias y a comportamientos que generen abusos y adicción, reducir la tolerancia social frente a su consumo e impulsar el cumplimiento eficaz de la normativa vigente.

Por desgracia, el Consejo Asesor de Adicciones del Gobierno Vasco, ha estado casi dos años inactivo, cuando hay tanta tarea institucional por llevar adelante. Pero todo es posible que pueda ir cambiando.

¿Cómo actuar? Quisiéramos llegar a saber ¿qué hacer? contra la adicción o los abusos en el juego de azar en la juventud… o en cualquier persona?

Ha habido ya iniciativas desde algunos partidos, no por todos pues algunos ocultan claros intereses. también hay preocupación desde colectivos sociales que ya han exigido regular la publicidad del juego y las apuestas ‘online’. En algunas autonomías han salido adelante, y en algunos plenos municipales han aprobado mociones para “limitar” estos negocios que tanto daño causan.

Hay exigencias claras desde la Sanidad Pública: 1) Que se forme a sus profesionales y estos sepan cómo actuar; 2) que como las personas a atender van en aumento crezcan los hoy escasos recursos para prevenir, formar, tratar y reforzar las actuaciones; 3) que se regule la reducción de la oferta, con importantes claro-oscuros en la actualidad, en poblaciones más vulnerables. Es un problema social cuyas consecuencias negativas va en aumento que exige actual social e institucionalmente. Vemos que hay movimiento favorable para evitar estos comportamientos y este ha de crecer.