Covid-19 en Madrid: Condiciones de traslado al hospital

Covid-19 en Madrid: Condiciones de traslado al hospital

Fuente: elsalto.es “La consejería de Sanidad envió un documento a Atención Primaria para condicionar los traslados al hospital”

El 23 de marzo, y en pleno pico de pandemia, los centros de Atención Primaria de la Comunidad de Madrid recibieron una orden de la consejería de Sanidad, a la que ha tenido acceso El Salto, para establecer una serie de criterios a la hora de valorar la permanencia en el domicilio y la no derivación hospitalaria de pacientes afectados por covid-19 y con signos de dificultad respiratoria.

En el documento, titulado “Recomendaciones para el manejo del paciente con infección por covid-19 y signos de compromiso respiratorio en Atención Primaria” se indica que ante un paciente con síntomas de covid-19 y con presencia de “compromiso respiratorio” “se valorará su permanencia en domicilio, con el adecuado tratamiento y cuidado” si cumple una serie de criterios.

Contactada por El Salto, la Consejería de Sanidad refiere que el documento fue modificado, aunque no especifica cuándo, para excluir algunos de los supuestos en los que se debía valorar si las personas afectadas permanecían en sus hogares.

Según explicaba el documento original, estos criterios serían: Paciente mayor de 80 años con enfermedad de órgano terminal, paciente con escala clínica de fragilidad (CFS) de 8-9 (esto es, totalmente dependientes pero sin riesgo de morir, cerca del final de su vida o enfermo terminal), paciente con demencia moderada-grave, paciente con cáncer en fase terminal o paciente con cualquier enfermedad y una expectativa de vida inferior a un año.

Según el organismo que dirige Enrique Ruiz Escudero, la modificación eliminó dos de los supuestos, recomendando únicamente la adecuación de su permanencia en domicilio para pacientes con enfermedad de órgano terminal (insuficiencia cardiaca crónica avanzada, enfermedad obstructiva crónica grave, cirrosis hepática, insuficiencia renal crónica grave) y/o CFS mayor o igual que cinco; paciente con escala clínica de fragilidad (CFS) de 8-9 y paciente con cáncer en fase terminal. La Consejería habría eliminado así a los pacientes con demencia y la especificación sobre la expectativa de vida.

Para aquellos pacientes que, una vez pasada esta criba, se determinara el no necesario traslado hospitalario el documento indica que “se debe realizar tratamiento sintomático para el alivio y el confort del paciente” basado en la administración de cuidados paliativos, como aplicar cloruro mórfico o midazolam para disminuir la disnea.

“Los médicos de familia tenemos claro que no siempre el hospital es el mejor sitio para dar cuidados paliativos, que a veces es mejor permanecer en el domicilio. El problema es que las instrucciones que nos mandaron para no derivar estaban basadas en la falta de recursos en el hospital, no en que esa fuera la opción mejor”, expresa una médica de atención primaria que tuvo acceso a esta orden.

“Las recomendaciones no iban apoyadas en recursos. Morirse ahogado es lo peor que te puede pasar. Si va a fallecer en residencia o domicilio tiene que hacerlo con unas condiciones mínimas”

“Yo tuve que llamar corriendo para que me trajeran morfina porque en mi centro no había. Es una chapuza” ─prosigue ésta sanitaria. “Recaía sobre nosotros unos cuidados paliativos mientras no teníamos ni medios suficientes ni personal. Es un documento que te obliga a tomar decisiones sobre la marcha sin preparación suficiente de los familiares, del paciente y con escasos medios”, denuncia.

Estas recomendaciones, que van en la misma línea que las recibidas en las residencias de mayores y que el pasado lunes confirmaba Infolibre, plantean la duda de si las personas atendidas podrían haber sido tratadas en el hospital y hubieran conseguido sobrevivir. Para esta doctora, si bien eso nunca se puede saber a ciencia cierta, “son pacientes a los que al menos se les podría haber dado soporte respiratorio. Podrían haber sido atendidos con otros medios. En tu domicilio no tienes oxígeno”, asegura.

“Las recomendaciones no iban apoyadas en recursos. Morirse ahogado es lo peor que te puede pasar. Si va a fallecer en residencia o domicilio tiene que hacerlo con unas condiciones mínimas. No teníamos los medios disponibles. Esto no hubiera pasado si hubiéramos estado preparados de antes, si nuestra sanidad no hubiera estado mermada”, concluye.