COMUNICADO DE OSALDE SOBRE EL ESCAPE DE COMPUESTOS ORGÁNICOS VOLATILES (BENCENO, TOLUENO Y XILENO) DE PETRONOR SOBRE LA POBLACIÓN DE MUSKIZ
OSALDE
La cronología de los hechos da lugar a dudas sobre la verdadera protección de la población ante emisiones peligrosas de las industrias vascas sobre los entornos habitados, más aún, teniendo en cuenta que, por la historia del desarrollo industrial vasco y su orografía, la convivencia es muy estrecha con estas fábricas, como en Erandio, Zorroza, Durango, una larga lista que afecta a un alto porcentaje de la población. La red de Calidad del Aire es insuficiente, no está adaptada a las necesidades locales y en el caso del entorno de Petronor, en manos de la propia empresa, como ocurre en el caso de San Julián de Muskiz.
La historia de incidentes vinculados a Petronor es muy larga y nunca ha recibido una sanción. En diciembre del 2025, se produce un escape de gasolinas por un fallo en un tanque, el día 2, y la cabina no está registrando los valores de compuestos orgánicos volátiles (COV) desde el día 28 de noviembre. La empresa lo sabe y no lo repone hasta el día 4, cuando se detectan altos niveles. La emisión se prolonga hasta el día 10 de diciembre. Los habitantes afectados no son confinados, siguen con su vida habitual respirando esos productos que son altamente tóxicos, cancerígenos, que no tienen nivel mínimo de seguridad, sin que el departamento de Salud Pública tome medidas, el alcalde de Muskiz informa del incidente el día 7 y el día 8 dice que los valores son bajos, mientras siguen con los trasvases de hidrocarburos hasta el día 10. La empresa no sufre ninguna sanción. Sigue con su actividad. Salud Pública no modifica su comportamiento, no se establece ningún protocolo de funcionamiento.
En esta situación, llegamos al día 22 de febrero, por la tarde, domingo, que, tras un corte de suministro, las antorchas, como medida de seguridad, queman todos los gases durante horas, produciéndose picos de COV. En este caso, el barrio más afectado es Las Carreras, en Abanto Zierbena, cuya cabina también es gestionada y mantenida por Petronor.
El día 26, un nuevo incidente con otro tanque de petróleo, colindante al averiado en diciembre, genera un pico de emisiones de COV (benceno 132, Tolueno162 y Xileno 385) sobre las 10 de la mañana. Las notificaciones automáticas de prealerta saltan cuando es de 15 de benceno y de alerta cuando es 50, avisando al servicio que gestiona la red de calidad del aire. Según el Consejero de Salud, en la comparecencia Parlamentaria del 6 de marzo, a preguntas de la oposición, sobre las 10 horas que tardaron en dar las recomendaciones a la población, explica que después del pico de la mañana, enviaron una unidad móvil, vieron que se normalizaban los datos, informando a la población de que no había riesgo para la salud, luego se produce otro pico de entre 100 y 200 microgramos de benceno a la tarde, en la unidad móvil ( datos que no son públicos), mientras la cabina de San Julián, no registra nada. La población confiada sigue haciendo la vida normal, el polideportivo lleno de jóvenes, que hacen deporte cerca del tanque estropeado, hasta las 9 de la noche no llega las recomendaciones de Salud Publica y de facto se confina a la población hasta las 14h del día 27. Es la megafonía de la policía municipal la que recorre los barrios a la noche, generando una alarma que no ha existido durante los peores momentos del incidente.
En resumen: una gestión preventiva desordenada e inútil, que permitió que los habitantes estuvieran expuestos a altas concentraciones de benceno, tolueno y xileno durante horas. Es un ejemplo de cómo no está preparado ni SOS deiak, ni la consejería de industria ni la de Salud para afrontar situaciones de riesgo por incidentes de las industrias que están afectadas por la normativa Seveso.
En la comparecencia del viernes se atreven a decir que no hubo afectados por la contaminación atendidos en los servicios de salud de la zona, una afirmación que demuestra el grado de irresponsabilidad de la Consejería de Salud que debería haber informado de los sucedido a los servicios de urgencias y Centros de Salud, para que estuvieran preparados y acogieran como es debido a las personas que acudieron, sobre todo por problemas respiratorios, que pese a informar al personal sanitario que les atendió, no tuvieron en cuenta ese dato ni lo recogieron.
Es necesario aumentar el conocimiento del personal sanitario sobre los riesgos para la salud de la contaminación ambiental.
Se necesita urgentemente mejorar y complementar la red de calidad del aire, aplicar los valores limite establecidos por la OMS, emitir la información actualizada y elaborar un protocolo de información y atención a la población cercana a estas industrias.
Es necesario, así mismo desarrollar estudios epidemiológicos sobre estas poblaciones para conocer el impacto de vivir en estas zonas.


















