FADSP: 12º Informe «La Privatización sanitaria en las CCAA»
El XII Informe «La Privatización Sanitaria de las CCAA«, presentado en octubre de 2026 por la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP), constata un incremento generalizado de la privatización de los servicios sanitarios públicos en toda España. La federación advierte que este fenómeno se ha convertido en el problema de salud pública más grave del país. El motor principal de este trasvase hacia el sector privado radica en los retrasos acumulados y el empeoramiento de las listas de espera.
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Las Comunidades que lideran la privatización
- Comunidad de Madrid: Encabeza nuevamente el índice de privatización nacional, logrando la puntuación máxima de 34 puntos sobre 34 posibles. Destaca por su elevado volumen de externalizaciones, conciertos con proveedores privados y libre elección. [4, 5]
- Islas Baleares y Cataluña: Comparten la segunda posición con 28 puntos. Junto con Madrid, estas tres comunidades autónomas llevan liderando la tendencia privatizadora de manera continuada desde el año 2014. Cataluña sobresale especialmente al ser la autonomía que mayor porcentaje de su presupuesto sanitario dedica a conciertos privados (21,6%) y donde el 54% de las camas hospitalarias son de titularidad privada. [2, 5]
- Canarias: Se consolida en el cuarto puesto del listado con 26 puntos. En las islas, las contrataciones de pólizas de seguro privado se han disparado un 130% en los últimos 12 años, mostrando una dependencia estructural del sistema respecto al sector privado. [2, 6]
Las regiones con el crecimiento más acelerado
El gasto «de bolsillo» y los seguros privados
A nivel estatal, el mercado de la sanidad privada representa aproximadamente el 27% del gasto sanitario total en España (en el entorno de los 34.000 millones de euros, equivalente al 2,5% del PIB). [2]
Euskadi es una de las comunidades autónomas donde más ha empeorado el índice de privatización, sufriendo un notable ascenso en el ranking general en comparación con el informe de 2025. El País Vasco ha pasado a ser la quinta comunidad autónoma con mayor peso de la sanidad privada de toda España. [1, 2]
| Indicador Analizado | Informe 2025 | XII Informe (2026) | Impacto / Variación |
|---|---|---|---|
| Puntuación en el Índice | 16 puntos | 22 puntos | Subida drástica de +6 puntos (el mayor incremento de España junto a Madrid). |
| Posición en el Ranking | Fuera del Top 5 | 5.ª posición nacional | Euskadi escala puestos y entra en el grupo de cabeza privatizadora. |
| Camas Hospitalarias Privadas | — | 27% del total | Más de una de cada cuatro camas en la región ya es privada. |
| Gasto Sanitario de Bolsillo | — | 651 € al año por vasco | El desembolso directo de las familias supera la media estatal (566,40 €). |
| Inversión en Seguros Privados | Menor a la actual | 203 € de media anual | Ha crecido un 47% respecto a la serie histórica (frente a los 161 € iniciales). |
Las listas de espera como el gran «motor» del trasvase
El informe detalla que este acelerado incremento en Euskadi está directamente ligado al incremento de los retrasos y demoras en el Servicio Vasco de Salud (Osakidetza). Esto ha empujado a gran parte de la población que se lo puede permitir a contratar pólizas privadas: [1]
- Listas Quirúrgicas: La espera media para operarse en Euskadi se sitúa en 78 días, lo que representa 22 días más de demora respecto al corte de finales de 2025. [1, 3]
- Consultas Especializadas: El tiempo medio para conseguir una cita hospitalaria ha subido hasta los 74,80 días, en contraste con los 56,54 días de promedio registrados a finales de 2025. [1, 3]
Conciertos sanitarios de Osakidetza con clínicas privadas
En el contexto de la evolución privatizadora que recoge el informe de la FADSP, los conciertos sanitarios de Osakidetza con clínicas privadas han dejado de funcionar meramente como un parche temporal y se han consolidado como un componente estructural de la gestión sanitaria vasca. [1] La estrategia de la Consejería de Salud utiliza la externalización pública como una «válvula de escape» frente al colapso de la red pública, financiando de forma directa servicios y operaciones en centros del sector privado. [2]
1. Cifras y Escalada del Gasto Público
La inyección de fondos públicos hacia la sanidad privada en Euskadi ha seguido una tendencia ascendente muy marcada:
Evolución del presupuesto: El gasto en conciertos sanitarios ha pasado de los 211 millones de euros registrados en 2020 a estimaciones que superan los 267 millones de euros anuales en el último periodo. De hecho, los presupuestos del Gobierno Vasco para esta partida reflejan incrementos anuales continuados que rondan el 10,35%. [1, 3] Peso presupuestario: Los conciertos con la privada representan ya en torno al 5% y el 6% de todo el presupuesto total del Departamento de Salud vasco. [4, 5]
2. Servicios específicos más concertados
El desvío de pacientes públicos desde Osakidetza hacia clínicas privadas se concentra masivamente en dos áreas donde las listas de espera están más tensionadas: [2] Intervenciones Quirúrgicas de Alta Frecuencia: Para tratar de rebajar los tiempos de demora (que ya alcanzan los 78 días de media), Osakidetza deriva de forma rutinaria miles de cirugías sencillas o medianas. Los conciertos específicos se centran sobre todo en operaciones de cataratas, hernias, varices y prótesis de cadera o rodilla. [2, 6] Pruebas Diagnósticas y Radiología: Ante la saturación en los hospitales públicos, se externaliza de forma masiva la realización de resonancias magnéticas, ecografías y mamografías. Decenas de miles de pruebas médicas al año (más de 85.000 según los registros previos de la serie histórica) se sufragan con dinero público en instalaciones privadas para evitar que los retrasos sean aún mayores. [1, 2]
3. El derecho de derivación y las clínicas implicadas
La normativa vasca ampara que los pacientes que superan ciertos plazos máximos en lista de espera tengan derecho a ser intervenidos en la sanidad privada a cuenta de Osakidetza. Cientos de pacientes acaban aceptando este traslado anualmente ante la demora de sus citas. [7]
A nivel territorial, estos conciertos específicos se firman de forma provincial. El grueso de este flujo de caja público y de pacientes se canaliza hacia los grandes operadores privados implantados en el País Vasco, destacando de manera predominante los centros de Quirónsalud (como la Clínica Guimón o el Hospital Quirónsalud Bizkaia) y los centros del grupo Asunción Klinika en Gipuzkoa, entre otras mutuas y clínicas concertadas.
Este modelo de concertación genera debate en la región, ya que plataformas sociales y sindicatos denuncian que se está normalizando la dependencia del sistema público respecto al privado, mientras que la administración defiende estos «planes de choque» como indispensables para garantizar los plazos asistenciales de los ciudadanos. [1, 3]
[1] https://www.gardena.eus; [2] https://www.gardena.eus; [3] https://sanidad.ccoo.es; [4] https://www.elcorreo.com; [5] https://x.com
[6] https://www.diariovasco.com; [7] https://www.elcorreo.com
Los términos del Pacto Vasco de Salud y cómo afecta el debate de los conciertos. La comparativa del gasto en conciertos de Euskadi frente al de otras regiones como Cataluña o Madrid.
El Pacto Vasco de Salud, sellado de manera estratégica y coordinada, ha marcado un antes y un después en el debate sanitario de la región, fijando su hoja de ruta e impactando directamente en la política de derivaciones asistenciales. A su vez, los datos del [XII Informe de la FADSP] permiten dimensionar con precisión el peso real de los conciertos económicos en Euskadi en comparación con los dos grandes referentes de la gestión mixta en España: Cataluña y la Comunidad de Madrid. [1, 2]
El Pacto Vasco de Salud y el Debate de los Conciertos
El documento estratégico, que contempla la implantación progresiva de 332 medidas concretas enfocadas en modernización, oncología y cronicidad, tuvo en la regulación de la colaboración público-privada su principal punto de fricción antes de ser validado de forma definitiva. [2, 3]
El encaje de los conciertos en el Pacto:
Contención estructural y excepcionalidad: El acuerdo se cerró bajo la premisa explícita de que la red pública de Osakidetza debe ser el eje prioritario y central del sistema sanitario. Las fuerzas políticas y sociales pactaron que el uso de clínicas privadas debe restringirse estrictamente a contingencias puntuales y coyunturales, es decir, utilizarse como un plan de choque temporal frente a picos de listas de espera, pero en ningún caso como un modelo de gestión estructural a largo plazo.
Tensiones de la negociación: Las centrales sindicales y los partidos de la oposición mantuvieron el pulso hasta el final del proceso, exigiendo cláusulas estrictas de control. El principal temor residía en que la inyección sistemática de dinero público hacia operadores como Quirónsalud terminara por cronificar la infrafinanciación de personal e infraestructuras en los propios hospitales de Osakidetza. [3]
Impacto normativo: Este marco se cruza además con la propuesta de Ley de Pacientes impulsada por la Consejería de Salud y el ecosistema normativo nacional, donde los borradores y debates ministeriales buscan poner límites normativos estrictos a los contratos de gestión con empresas con ánimo de lucro. [4, 5]
Comparativa de Gasto en Conciertos: Euskadi vs. Cataluña y Madrid
Aunque Euskadi ha escalado puestos en el índice de privatización general (alcanzando la 5.ª posición nacional con 24 puntos), la radiografía del gasto presupuestario destinado de forma directa a conciertos sanitarios privados revela que el País Vasco sigue manteniendo una distancia sideral respecto a Cataluña y Madrid. [1, 6]
A continuación se detalla la comparativa basada en las estadísticas de gasto del sector recopiladas por la [Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP)] e informes de gasto autonómico: [1, 6]
(Comunidad Autónoma; % del Presupuesto de Salud en Conciertos; Volumen de Gasto Estimado; Características del Modelo de Concertación)
Cataluña: 21,6%; ~2.900 M€; Líder absoluto de España. Sistema mixto histórico (SISCAT) integrado estructuralmente por hospitales privados y mutuas.
Comunidad de Madrid: 12,2%; ~2.200 M€ Máxima privatización comercial. Red estructurada en torno a la externalización de hospitales públicos gestionados por grandes fondos de inversión.
Euskadi: ~5% – 6%; ~267 M€ Uso complementario. Gasto contenido porcentualmente; se destina a aliviar listas de espera quirúrgicas y pruebas diagnósticas.
Conclusiones clave de la comparativa:
La brecha porcentual: El porcentaje presupuestario que Cataluña destina a derivaciones privadas (21,6%) casi cuadruplica al del País Vasco. Madrid, por su parte, duplica holgadamente la ratio vasca. [6] Naturaleza del modelo: Mientras que en Madrid y Cataluña los grandes hospitales privados gestionan directamente zonas sanitarias completas o cupos fijos de población, en Euskadi los conciertos siguen teniendo un carácter eminentemente asistencial y de descarga (pago por proceso u operación quirúrgica desviada). [1, 6]
[1] https://www.lavanguardia.com; [2] https://medicinaresponsable.com; [3] https://www.deia.eus; [4] https://www.euskadi.eusParadoja vasca: El XII informe sitúa a Euskadi en una posición alta de privatización no por un desvío masivo de presupuestos a la concertación tradicional, sino debido al fuerte incremento del mercado de seguros privados individuales y el gasto de bolsillo (651 €/año por ciudadano) que los propios vascos desembolsan para esquivar las demoras actuales de Osakidetza. [1]
[5] https://isanidad.com; [6] https://www.infobae.com
NOTA DE REDACCIÓN: Análisis realizado con IA (Las respuestas de la IA pueden contener errores.) Más información

