{"id":9653,"date":"2020-03-01T13:09:17","date_gmt":"2020-03-01T12:09:17","guid":{"rendered":"https:\/\/osalde.org\/?p=9653"},"modified":"2020-03-01T13:09:17","modified_gmt":"2020-03-01T12:09:17","slug":"opinion-de-sexo-a-genero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/osalde.org\/eu\/opinion-de-sexo-a-genero\/","title":{"rendered":"Opini\u00f3n: De sexo a g\u00e9nero, un concepto constru\u00eddo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>por<a href=\"https:\/\/osalde.org\/team\/inaki-markez-alonso\/\"> I\u00f1aki M\u00e1rkez<\/a>, Psiquiatra y miembro de la Junta de Osalde<\/strong><br \/>\n<!--more--><\/p>\n<p>La liberaci\u00f3n del cuerpo reprimido, posibilitar\u00eda la liberaci\u00f3n de energ\u00edas sexuales, la erotizaci\u00f3n de todo el cuerpo m\u00e1s all\u00e1 de la genitalidad y la liberaci\u00f3n de la sensualidad, insistiendo en llamar a erotizar la sociedad, por una liberaci\u00f3n de la naturaleza, la recuperaci\u00f3n de la fantas\u00eda y la imaginaci\u00f3n, ahondando en la mayor expresi\u00f3n de la sensualidad y la rebeld\u00eda. Todo aquello que cristaliz\u00f3 en la revoluci\u00f3n de mayo del 68, franc\u00e9s y en otros lugares, donde Herbert Marcuse fue, junto a otros nombres como Sartre y Marx, un referente fundamental. La esfera sexual est\u00e1 presente en la vida cotidiana, hoy y desde hace milenios. Esto implica la llamada erotizaci\u00f3n de la sociedad, m\u00e1s all\u00e1 de la referencia marcusiana, pues hemos de asumir que la relaci\u00f3n interpersonal entre hombres y mujeres no lo es en base a relaciones totalizadoras -de conjunto de la persona- sino sobre el car\u00e1cter espec\u00edficamente sexual de las mismas. La liberalizaci\u00f3n social no se ha visto acompa\u00f1ada de la deserotizaci\u00f3n, a\u00fan a sabiendas de tratarse de una imposible satisfacci\u00f3n plena.<\/p>\n<p>Hace un siglo el movimiento feminista se orient\u00f3 hacia lograr la igualdad a partir del reconocimiento de los derechos civiles. Pero si retrocedemos solo unas d\u00e9cadas, recordaremos que los movimientos contraculturales de los a\u00f1os 60 y 70, aquellos a\u00f1os de la llamada \u201crevoluci\u00f3n sexual\u201d, algo muy alejado de la realidad si nos atenemos al significado sem\u00e1ntico, si bien eran tiempos en los que en el espacio universitario se segu\u00eda a Wilhelm Reich y a Michel Foucault, como l\u00edderes que hablaban de revoluciones de la sexualidad en sus doctrinas, aunque fueran esencialmente masculinas. Despu\u00e9s impact\u00f3 Simone de Beauvoir, aquella ilustre escritora de \u201cno se nace mujer, se llega a serlo\u201d, pues el cuerpo tiene caracter\u00edsticas espec\u00edficas distintas, se\u00f1alando que el sexo es biolog\u00eda pero que el g\u00e9nero es cultura. Con El segundo sexo, uno de los libros que m\u00e1s han influido en el desarrollo del feminismo moderno, y con sus muchas obras que fueron una lectura obligada para los sectores progresistas durante varias d\u00e9cadas en la segunda mitad del siglo XX, siempre con las banderas de la igualdad de derechos de las mujeres, las relaciones sexuales, la despenalizaci\u00f3n del aborto, as\u00ed como otras cuestiones pol\u00edticas y sociales.<\/p>\n<p>El feminismo m\u00e1s pr\u00f3ximo, a partir de las d\u00e9cadas de los 70 y los 80, tuvo como se\u00f1as de identidad, la reivindicaci\u00f3n de la sexualidad en su diversidad, contemplando dos perspectivas, la necesidad de separar la actividad sexual de la reproducci\u00f3n y, as\u00ed mismo, explorar y aumentar el conocimiento de la sexualidad de las mujeres y el derecho al placer sexual tras largo tiempo de pobreza sexual, represiones e inhibiciones de todo tipo, un territorio \u00edntimo y silenciado. Sin olvidar otras situaciones de precariedad que favorecen la 2 desigualdad. Fueron a\u00f1os que, ahora tras los logros alcanzados, parecen inimaginables. Se exig\u00eda la legalizaci\u00f3n de los m\u00e9todos anticonceptivos, prohibidos por el franquismo, y una larga lista de reivindicaciones asociadas a la formaci\u00f3n social y a favorecer mejoras en el cuerpo de las mujeres: creaci\u00f3n de centros de planificaci\u00f3n, educaci\u00f3n sexual en los centros de ense\u00f1anza y en los barrios, el derecho a la interrupci\u00f3n libre de embarazos no deseados, acceso a las nuevas t\u00e9cnicas de reproducci\u00f3n asistida, etc., etc. Hab\u00eda mucho por aprender por cuenta propia (Esteban, 2001), a trav\u00e9s de las propias experiencias, con frecuencia con ausencia de comunicaci\u00f3n verbal. A\u00f1os en los que las mujeres m\u00e1s entregadas y reivindicativas participaron en muchos cursos, conferencias, talleres, congresos y actividades de calle, o elaboraron numerosos art\u00edculos, folletos y libros, siendo la sexualidad desde la \u00f3ptica feminista el tema hegem\u00f3nico, en ocasiones con la denuncia de la heterosexualidad obligatoria hasta la rotura de esa norma, defendiendo el lesbianismo como una opci\u00f3n, igualmente leg\u00edtima.<\/p>\n<p>Entonces hab\u00eda que buscar, como hoy d\u00eda, el lugar adecuado para la dependencia, que ata o autoafirma, y genera la autonom\u00eda en ese amplio camino de gratificaciones afectivas y vitales. Saltando por encima de la err\u00f3nea identificaci\u00f3n de sexo y g\u00e9nero que equipara macho\/masculino y hembra\/femenino con sus c\u00f3digos de conducta respectivos, inmerso todo ello en una ideolog\u00eda dominante donde el sexismo (crear identidades diferenciadas con pautas de comportamiento y roles sociales y sexuales espec\u00edficos) y el machismo (establecer una jerarqu\u00eda en esas identidades, comportamientos y roles, sobrevalorando la identidad masculina sobre el resto) forman parte del ideario en porcentajes muy elevados de la ciudadan\u00eda. Y donde a\u00fan perdura una masculinidad hegem\u00f3nica (demostraciones de fuerza, virilidad, sin expresiones de debilidad, dolor, llanto o vulnerabilidad) junto a una feminidad hegem\u00f3nica (identificaci\u00f3n con los cuidados, respeto, sensibilidad, expresi\u00f3n de debilidad y vulnerabilidad) en muchos \u00e1mbitos cotidianos.<\/p>\n<h3>\u00bfQu\u00e9 decimos sobre sexo y g\u00e9nero?<\/h3>\n<p>El sexo nos diferencia en funci\u00f3n de caracter\u00edsticas biol\u00f3gicas, anat\u00f3micas y fisiol\u00f3gicas de nuestros cuerpos inmersos en nuestra cultura y con sus significantes, y que diferencian a las personas seg\u00fan sus variadas dimensiones (\u00f3rganos genitales, caracter\u00edsticas sexuales, hormonas, cromosomas\u2026) lo que nos lleva a la imposible determinaci\u00f3n de un criterio fiable del \u201csexo verdadero\u201d. Ser\u00e1n hembras, intersexuales o machos, una distinci\u00f3n que es en realidad un resultado cultural.<\/p>\n<p>El g\u00e9nero, en cambio, como concepto construido socialmente, ha ido cambiando con el paso de los tiempos, seg\u00fan unas u otras culturas y seg\u00fan quienes sean quienes observan o valoran situaciones y comportamientos de diferentes sectores sociales. El t\u00e9rmino g\u00e9nero viene del lat\u00edn genus y se refiere al g\u00e9nero gramatical, muy vinculado con el lenguaje; el t\u00e9rmino anglonormando gender est\u00e1 asociado a los determinantes socioculturales de los roles masculino o femenino. Los biologicistas, en su discurso, consideran inmodificables las diferencias entre hombres y mujeres, de ah\u00ed aquello de que \u201clos hombres son m\u00e1s agresivos por naturaleza y tienen tendencia a dominar. Por eso el patriarcado es la traslaci\u00f3n de las capacidades de hombres y 3 mujeres en el nivel social\u201d, una explicaci\u00f3n que lleva a no reconocer nuestra responsabilidad en el mantenimiento de las diferencias y desigualdades entre las personas, atribuy\u00e9ndolo a la biolog\u00eda de cada cual. Pero \u00a1ojo! hemos de evitar el reduccionismo de que sexo es lo natural y biol\u00f3gico mientras g\u00e9nero es lo social y cultural. En esta sociedad sexista se nos clasifica como hombre o mujer seg\u00fan los caracteres sexuales, como algo un\u00edvoco, cuando en realidad estamos situados en una amplia estructura desigual donde lo masculino est\u00e1 m\u00e1s y mejor valorado en los diferentes \u00e1mbitos de la vida, sean los lugares de poder (econ\u00f3mico, pol\u00edtico, institucional, cultural, etc.), en el espacio laboral con la desigual divisi\u00f3n sexual del trabajo, en los momentos y espacios de ocio e interrelaci\u00f3n social, o en la propia relaci\u00f3n sexual que tampoco es igualitaria, ni siquiera en sus concepciones. Desigualdades que son la base de la incomunicaci\u00f3n y las violencias entre las personas y tambi\u00e9n de la violencia de g\u00e9nero.<\/p>\n<p>El g\u00e9nero designa los roles asignados en su socializaci\u00f3n a las personas en funci\u00f3n de su sexo y es quien dice como se han de leer nuestros cuerpos. Sexo y g\u00e9nero siguen siendo confundidos en unas sociedades sexistas donde la bipolaridad de sexos y g\u00e9neros est\u00e1 presente. Hombres y mujeres son clasificados como categor\u00edas fijas, mientras los roles masculinos y femeninos son la representaci\u00f3n de un modelo binario, ficticio hay que decir, donde el peso de lo biol\u00f3gico y cultural de los varones sesga y quiebra la pr\u00e1ctica social. Un modelo que, por otro lado, no llena las expectativas de todos sus miembros, ni tan siquiera reconoce a sectores importantes de esa sociedad donde acontece la construcci\u00f3n social de la sexualidad. Como tambi\u00e9n acontecen el ocio y el trabajo, las artes y las relaciones interpersonales, el avance cient\u00edfico, la cultura, la pol\u00edtica, la econom\u00eda y las ciencias sociales. O, dicho de otro modo, todo el acontecer de las personas.<\/p>\n<p>Ante las desigualdades ya existentes en muchas \u00e1reas (econom\u00eda, pol\u00edtica, medio ambiente, cultura, relaciones sociales, etc.) habr\u00e1 que ver por donde realizar rupturas en los idearios y comportamientos dominantes en torno a las sexualidades diversas, convertidas muchas de ellas en desigualdades sexuales.<\/p>\n<p>Tenemos que aprender a reflexionar, a dudar, a hacernos preguntas sobre esos discursos tan cerrados y rimbombantes que o\u00edmos en ocasiones, que nadie quiere creer mientras nadie quiere que se vean cuestionados. As\u00ed iremos aprendiendo. Hablar, reflexionar sobre el cuerpo y la sexualidad es lo que tiene, que es dif\u00edcil aceptar cuadraturas del c\u00edrculo en cuestiones tan cambiantes con el conocimiento y el creciente debate. Cuerpos diversos y sexualidades diversas que precisan de caminos diversos. Y en ellos, m\u00e1s di\u00e1logo porque no existe un discurso, como tampoco existe un cuerpo determinado ni un comportamiento sexual uniformizado, ni conformidad de g\u00e9nero pues las disidencias son muchas y de ellas seguimos aprendiendo y aumentando el conocimiento sobre el deseado empoderamiento.<\/p>\n<p>El g\u00e9nero nos desvela la discriminaci\u00f3n hacia las mujeres y tambi\u00e9n la discriminaci\u00f3n hacia quienes adoptan formas, sentimientos, deseos o comportamientos del g\u00e9nero no asignado, especialmente si se trata de formas, 4 sentimientos, deseos y comportamientos \u2018femeninos\u2019. El patriarcado sustenta las relaciones de poder entre mujeres y hombres, as\u00ed como las relaciones de poder entre las sexualidades normativas y las no normativas, esas existentes entre personas del mismo sexo, fuera de la pareja, etc. Y es que, si desde la comprensi\u00f3n del g\u00e9nero como construcci\u00f3n social hemos cuestionado las masculinidades y las feminidades aprendidas para reconstruirlas, desde la comprensi\u00f3n del sexo como construcci\u00f3n social podemos entender y deconstruir las identidades sexuales aprendidas.<\/p>\n<p>La incorporaci\u00f3n de la <strong>perspectiva de g\u00e9nero<\/strong> en la atenci\u00f3n a la salud, exige una relectura del conocimiento que facilite identificar, analizar y documentar esas desigualdades de g\u00e9nero. La meta es lograr la transformaci\u00f3n social necesaria para vivir en el mejor estado de salud y bienestar posible. Con equidad de g\u00e9nero que en Salud P\u00fablica significa lograr la ausencia de diferencias evitables e injustas entre las personas. El g\u00e9nero como categor\u00eda de an\u00e1lisis es asumido como determinante de salud. Debiera serlo en clave de diversidad tanto en la sexualidad como en un g\u00e9nero no binario que trascienda unas categor\u00edas tan limitantes, para tantas personas, de hombre \/ mujer.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por I\u00f1aki M\u00e1rkez, Psiquiatra y miembro de la Junta de Osalde<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":9655,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[1287,1284,1271,967,781,885,1266,795],"tags":[126,311],"class_list":["post-9653","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-1287","category-ano","category-articulo-osalde","category-epistemologia","category-genero","category-opiniones","category-original","category-salud-mental","tag-salud-mental","tag-sexo-y-genero"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"3.0.2","language":"eu","enabled_languages":["es","eu"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"eu":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9653","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9653"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9653\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9655"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9653"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9653"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9653"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}