{"id":9202,"date":"2020-01-15T16:44:25","date_gmt":"2020-01-15T15:44:25","guid":{"rendered":"https:\/\/osalde.org\/?p=9202"},"modified":"2020-01-15T16:49:09","modified_gmt":"2020-01-15T15:49:09","slug":"el-feminismo-y-las-transformaciones-en-la-politica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/osalde.org\/eu\/el-feminismo-y-las-transformaciones-en-la-politica\/","title":{"rendered":"El feminismo y las transformaciones en la pol\u00edtica"},"content":{"rendered":"<p><strong>Libro de Mariluz Esteban. <\/strong>Fuente:<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/spip.php?article15508\">Vientosur<\/a>\u00a0<span class=\"fecha\">12\/01\/2020<\/span>\u00a0| Justa Montero<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<div class=\"surtitre\">Prefacio al libro de Mari Luz Esteban\u00a0&#8220;El feminismo y las transformaciones en la pol\u00edtica&#8221;\u00a0<span class=\"fecha\">12\/01\/2020<\/span>\u00a0| Justa Montero<\/div>\n<div class=\"texte\">\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-9204 alignleft\" src=\"https:\/\/osalde.org\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/Mariluz-Esteban.jpg\" alt=\"\" width=\"162\" height=\"181\" \/>Cuando Mari Luz Esteban me propuso prologar su libro, acept\u00e9 incluso antes de leerlo, entusiasmada por lo que consider\u00e9 un regalo. Estaba convencida que, como el resto de sus trabajos, me interesar\u00eda a la primera lectura, que me obligar\u00eda a repensar ideas y conceptos y, trat\u00e1ndose de un libro sobre la actualidad del feminismo, me ayudar\u00eda a reflexionar y profundizar sobre los \u00faltimos debates y experiencias en el movimiento feminista. Como era de esperar no hubo sorpresas, se trata de un texto inquieto, l\u00facido y desafiante que me interes\u00f3 enormemente desde su misma introducci\u00f3n. Quiero empezar por agradecerle tanto la confianza que deposita en m\u00ed, como su nueva aportaci\u00f3n al pensamiento y acci\u00f3n feminista.<\/p>\n<p>Ambas compartimos la experiencia del activismo en el movimiento feminista. Ella desde Euskal Herria y yo desde Madrid, formamos parte de la misma generaci\u00f3n, la que nos encontramos defendiendo a las mujeres de Basauri (Bizkaia), su pueblo, que iban a ser juzgadas por haber abortado, a finales de los a\u00f1os 70 del pasado siglo, y seguimos compartiendo el activismo y la reflexi\u00f3n en jornadas y encuentros. Ambas cosas muy presentes en este libro que trata sobre el momento actual del feminismo.<\/p>\n<p>Y no vivimos un momento cualquiera, hemos entrado de lleno en una \u00e9poca de efervescencia feminista. En estos \u00faltimos a\u00f1os hemos irrumpido con fuerza en todos los espacios, los p\u00fablicos y los privados, desde las casas y las calles a todo tipo de instituciones, en todo tipo de empleos, en las escuelas y los centros sanitarios. La extensi\u00f3n del feminismo por todos los rincones, barrios y pueblos, hasta los m\u00e1s rec\u00f3nditos, es un fen\u00f3meno social sin precedentes.<\/p>\n<p>La masiva, transversal e intergeneracional participaci\u00f3n de mujeres en las convocatorias de las huelgas feministas y las movilizaciones de 2018 y 2019 es una manifestaci\u00f3n incontestable de esta realidad. Cada vez m\u00e1s mujeres (incluidas las que en el libro la autora agrupa en lo que denomina \u201cfrente popular feminista\u201d) se sienten interpeladas por el llamamiento del movimiento feminista para expresar los malestares acumulados, el hartazgo por las injusticias que atraviesan nuestras vidas. \u201cGora borroka feminista\u201d (Viva la lucha feminista). Y con ese grito hemos sacudido a la sociedad de arriba a abajo.<\/p>\n<p>Como se\u00f1ala la autora, el momento no puede ser m\u00e1s interesante, y los desaf\u00edos a los que nos enfrentamos tambi\u00e9n lo son. Porque vivimos envueltas en paradojas: la fuerza del feminismo es mayor que nunca, pero la vida de muchas mujeres sigue marcada por las violencias machistas, por la precariedad o el racismo; la igualdad est\u00e1 instalada en el discurso hegem\u00f3nico pero en el contexto de la crisis sist\u00e9mica se profundizan las desigualdades entre hombres y mujeres y entre las propias mujeres; ser feminista ha dejado de estar estigmatizado pero existe una enorme disputa por su sentido, en la que intervienen hasta fuerzas de extrema derecha.<\/p>\n<p>En el libro se van desgranando reflexiones, interpelando, preguntando y pregunt\u00e1ndose sobre los nudos en los que estamos atrapadas. Se revisa y se da vuelta a los debates para ir abriendo el foco del an\u00e1lisis y haciendo m\u00e1s \u00fatil la teor\u00eda a la pol\u00edtica feminista en esta situaci\u00f3n compleja. Se ofrecen herramientas para reflexionar sobre c\u00f3mo adaptar las pol\u00edticas feministas a los cambios y transformaciones que el propio feminismo est\u00e1 generando.<\/p>\n<p>Resulta muy estimulante no encontrar respuestas cerradas ni tranquilizadoras, es m\u00e1s, en algunos casos ni tan siquiera hay respuestas en un expl\u00edcito inter\u00e9s por abrir un proceso de pensamiento colectivo. Como buena activista y pensadora cr\u00edtica no se da por satisfecha con cualquier an\u00e1lisis, huye de la simplificaci\u00f3n como de la peste en su preocupaci\u00f3n por afinar, por \u201cacertar mejor en la propuesta\u201d. Y eso en los tiempos que corren resulta enormemente valioso.<\/p>\n<p>Intento aplicar en este pr\u00f3logo lo que la propia autora plantea \u201ctomar las ideas como palanca para el debate y pasarlas por el filtro de otros argumentos y experiencias\u201d. Vaya por delante que saco de contexto algunos de sus planteamientos al no referirlos al contexto vasco desde el que los plantea.<\/p>\n<p>La primera pregunta se refiere a c\u00f3mo caracterizamos el momento actual: \u00bfestamos ante una nueva ola feminista? Comparto las dudas sobre el inter\u00e9s en clasificar los momentos feministas en t\u00e9rminos de olas, \u201cno se adaptan del todo a nuestra peque\u00f1a historia\u201d, a la historia del movimiento feminista vasco, desde d\u00f3nde hace su an\u00e1lisis situado, ni, a\u00f1ado, a la historia del movimiento feminista del Estado espa\u00f1ol que conozco.<\/p>\n<p>Mi referencia es el 8M, lo que define para m\u00ed el momento actual es lo que expresamos el 8M de 2018 y 2019 y que representa un cambio importante respecto a momentos anteriores: no fue una explosi\u00f3n bajo un paraguas, ni el de la violencia ni el del trabajo, que integrara todas las reivindicaciones, sino una explosi\u00f3n que articulaba la respuesta a una multiplicidad de conflictos. Ten\u00eda que ver con las potentes respuestas que hab\u00edan precedido a ese 8M de 2018 en defensa del derecho al aborto o a la masiva contestaci\u00f3n frente a las violencias machistas, pero tambi\u00e9n respond\u00eda a lo que se hab\u00eda ido labrando como respuesta a los conflictos vividos por muchas mujeres por los procesos de desposesi\u00f3n que atraviesan nuestras vidas y nuestros cuerpos: las de las empleadas de hogar, las de las bolleras y trans, las migrantes y mujeres racializadas, las precarias, las jubiladas, las trabajadoras asalariadas, las que enfrentan los desahucios y la pobreza energ\u00e9tica, las cuidadoras, las mujeres con diversidad funcional, las ecologistas, las estudiantes, las periodistas, las j\u00f3venes ejerciendo un nuevo liderazgo.<\/p>\n<p>El movimiento feminista hizo una certera lectura del momento (como lo hab\u00eda hecho de la crisis sist\u00e9mica), de c\u00f3mo los zarpazos del neoliberalismo han ido creando nuevos sujetos pol\u00edticos. Por eso fue decisivo el car\u00e1cter inclusivo de la convocatoria del 8M que permit\u00eda constituir un sujeto, un \u201cnosotras\u201d que part\u00eda de la diversidad.<\/p>\n<p>Y ese \u201cnosotras\u201d inclusivo se expres\u00f3 porque parti\u00f3 del reconocimiento de la diversidad, de las distintas formas en que el patriarcado se expresa en nuestras vidas, en c\u00f3mo nuestras experiencias est\u00e1n atravesadas por otras categor\u00edas de jerarquizaci\u00f3n social que establecen relaciones de poder dependiendo de la clase, la raza, la identidad de g\u00e9nero, la opci\u00f3n sexual, la situaci\u00f3n migratoria que tengamos, nuestra identidad nacional. Un \u201cnosotras\u201d abierto, inclusivo que no puede usurpar la palabra de ninguna.<\/p>\n<p>Se trata entonces de un \u201cnosotras\u201d contrapuesto al sujeto neoliberal, ese sujeto individualista, desprovisto de cualquier consideraci\u00f3n social, de cualquier interdependencia colectiva, y privado de derechos, convertido en \u201chomus econ\u00f3micus\u201d, sujeto emprendedor que deriva en un \u201cfeminismo de \u00e9ltite y meritocr\u00e1tico\u201d que practica el liberalismo y es consustancialmente insolidario. En s\u00edntesis, un \u201cnosotras\u201d inacabado, en cr\u00edtica tambi\u00e9n con el binarismo.<\/p>\n<p>Es un sujeto apegado a la cotidianeidad, pegado a lo concreto, que huye por tanto de cualquier tratamiento abstracto de \u201cla mujer\u201d que no sit\u00fae la diversidad aterrizada, y en un feminismo que pone en el centro las condiciones de vida de todas; que establece la conexi\u00f3n entre las distintas luchas; y que apunta a un proyecto transformador de la sociedad que ineludiblemente lleva a una fuerte cr\u00edtica del sistema.<\/p>\n<p>A lo largo del libro se hace referencia a los problem\u00e1ticos efectos de la victimizaci\u00f3n permanente de las mujeres. El sujeto feminista que se expresa en esas movilizaciones, lo hace desde nuestra consideraci\u00f3n como sujetos pol\u00edticos, con palabra, con agencia, con capacidad para expresar nuestras necesidades y con capacidad \u00e9tica para decidir; v\u00edctimas del sistema pero no vizctimizadas por un relato que nos quita la palabra, nos niega el derecho y la posibilidad de decidir, que nos habla de tutelajes diversos y propicia pol\u00edticas asistencialistas anti-empoderadoras.<\/p>\n<p>La cuarta ola es esa nueva dimensi\u00f3n de la protesta feminista, global desde la diversidad, que dibuja un complejo mapa de los conflictos que atraviesan a las mujeres y que articula las respuestas a los distintos sistemas de opresi\u00f3n y de agresi\u00f3n a la naturaleza. \u00bfEstamos fraguando otra forma de hacer pol\u00edtica?<\/p>\n<p>Por eso es tan pertinente su llamamiento a hacer \u201clecturas m\u00e1s abiertas y complejas de la realidad\u201d y que ella practica situ\u00e1ndolo en el contexto vasco.<\/p>\n<p>Pero volvamos a los desaf\u00edos, y aqu\u00ed no puedo sino sumar algunos interrogantes a los que ya aparecen en el texto.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo hacer efectiva esa hegemon\u00eda cultural conseguida? \u00bfC\u00f3mo conseguir que no se reduzca al plano discursivo sino que logre abrir grietas en el sistema y cambios en las vidas de las mujeres? \u00bfC\u00f3mo transitar entre las urgencias, las exigencias concretas y las que apuntan a un horizonte de cambio m\u00e1s profundo? Creo que hay un espacio vac\u00edo que es el de las demandas de transici\u00f3n que el feminismo debe abordar. La referencia al debate en el feminismo vasco sobre c\u00f3mo articular la reivindicaci\u00f3n de un Estado feminista vasco y muy especialmente sobre c\u00f3mo puede ser ese proceso, hacia d\u00f3nde apuntan las propuestas de transici\u00f3n, va en ese sentido.<\/p>\n<p>Pues s\u00ed, el feminismo ya no es lo que era, ni sus propuestas, ni su organizaci\u00f3n, ni la militancia. El pensamiento y la contestaci\u00f3n se fraguan desde las redes, desde el feminismo de opini\u00f3n; el feminismo tambi\u00e9n se ha extendido, sin comparaci\u00f3n con otras \u00e9pocas, en el \u00e1mbito acad\u00e9mico, profesional. Y muchas veces, y esa es su visi\u00f3n, todo est\u00e1 entrelazado puesto que hay mujeres que comparten varios espacios. Me resulta muy interesante el desarrollo de la institucionalizaci\u00f3n, la profesionalizaci\u00f3n y especializaci\u00f3n del feminismo que se dibuja en Euskal Herria, los espacios universitarios, los servicios de igualdad, las escuelas de empoderamiento, las casas de las mujeres, en mucha mayor conexi\u00f3n de lo que sucede en otros territorios.<\/p>\n<p>El debate sobre la institucionalizaci\u00f3n sigue presente. La importancia de estar en las instituciones e impulsar pol\u00edticas p\u00fablicas que pongan en el centro la vida de las personas y no los beneficios de los mercados, y los l\u00edmites que presentan. El inter\u00e9s de la feministizaci\u00f3n de la pol\u00edtica institucional y los peligros de adaptaci\u00f3n a las poderosas maquinarias institucionales, y las alarmas ante el poder para \u201cneutralizar o determinar las lecturas o actividades del movimiento en su conjunto\u201d. M\u00e1s all\u00e1 de los dilemas cl\u00e1sicos desde el feminismo, se trata tambi\u00e9n de hacer una evaluaci\u00f3n de conjunto. Esto resulta m\u00e1s factible cuando se tiene una experiencia m\u00e1s prolongada de presencia institucional de feministas, como es el caso en Euskal Herria, que la experiencia vivida de cuatro a\u00f1os de Ayuntamientos para el cambio o del resultado del \u201casalto a las instituciones\u201d en muchos Parlamentos o Ayuntamientos. Una evaluaci\u00f3n de las propias mujeres que han hecho esta experiencia desde dentro, y tambi\u00e9n desde las que hemos estado fuera, ser\u00eda muy necesaria para identificar los obst\u00e1culos, las din\u00e1micas que hacen tan vol\u00e1til y vulnerable la posici\u00f3n feminista en esos contextos.<\/p>\n<p>Aun considerando la importancia de todos los espacios, creo central partir de considerar que \u201cel \u00e1mbito fundamental en el que tenemos que invertir esfuerzos es el de las transformaciones personales, pol\u00edticas y econ\u00f3micas, y que para ello el instrumento principal sigue siendo los movimientos sociales y las pr\u00e1cticas concretas\u201d. La apuesta por la autoorganizaci\u00f3n y los procesos colectivos y el trabajo en com\u00fan nos lleva de nuevo a preguntarnos: \u00bfEstamos redefiniendo la pol\u00edtica?<\/p>\n<p><strong>Claroscuros<\/strong><\/p>\n<p>La autora se adentra en los claroscuros del pensamiento y el quehacer feminista en tres temas centrales como son las violencias, los cuidados y el poder. Me resulta dif\u00edcil decidirme por qu\u00e9 se\u00f1alar como relevante, porque todo lo que se plantea me lo parece.<\/p>\n<p>Se\u00f1alaba antes algunas paradojas, una de ellas es la pervivencia de un discurso igualitarista junto con el sufrimiento de las mujeres que siguen siendo v\u00edctima de las distintas manifestaciones de violencias machistas, de una sociedad que formalmente las condena y que institucionalmente act\u00faa desde lo pol\u00edticamente correcto. Pese a los cambios que hemos ido consiguiendo, pregunta la autora, \u00bfno hay una cierta impotencia despu\u00e9s de lograr un nivel continuo de movilizaci\u00f3n social fuerte?\u00bfQu\u00e9 est\u00e1 fallando? \u00bfNo habremos tocado techo? \u00bfC\u00f3mo acertar para conseguir que las mujeres vivamos libres de violencias?<\/p>\n<p>Hay que abrir el foco del an\u00e1lisis y hay que abordar debates, sin duda complejos, sabiendo que a\u00fan no tenemos respuestas concretas eficaces, pero que hay que buscarlas, no podemos mantenernos en la presente barbarie por m\u00e1s tiempo. Y a esto anima la lectura del libro.<\/p>\n<p>La autora formula preguntas muy abiertas: \u00bfqu\u00e9 nos estamos dejando fuera? Nos estamos dejando fuera el enfoque y la estrategia de la autodefensa, entendida no s\u00f3lo en su sentido f\u00edsico sino tambi\u00e9n en el emocional y de concienciaci\u00f3n y que de alguna forma representa una alternativa a la pasividad a la que empujan los discursos victimizadores; nos estamos dejando fuera a los hombres; y tambi\u00e9n a la sexualidad, \u201cel encuentro gozoso entre dos o m\u00e1s cuerpos\u201d, al instalar en el imaginario colectivo su negatividad por los peligros asociados a la violencia y no a los aspectos positivos vinculados al disfrute de nuestro placer.<\/p>\n<p>Tampoco podemos dejar de reflexionar sobre lo que entendemos por justicia feminista como alternativa a la denuncia de la justicia patriarcal. Desde mi punto de vista tiene que ver con c\u00f3mo se concreta la exigencia de verdad, justicia, reparaci\u00f3n y el principio de no repetici\u00f3n.<\/p>\n<p>La verdad, si no hay reconocimiento, no existe. Desvelar el alcance de esta afirmaci\u00f3n de\u00a0<em>perogrullo<\/em>\u00a0no ha sido f\u00e1cil, pero lo conseguimos aunque las estad\u00edsticas todav\u00eda sigan sin reflejarlo. Las miles de mujeres que salimos a la calle en apoyo a la mujer que una manada viol\u00f3 en los Sanfermines al grito colectivo de \u201cyo si te creo\u201d sentenci\u00f3 un antes y un despu\u00e9s. Un despu\u00e9s que llev\u00f3 a miles de mujeres a dar testimonio en primera persona sobre c\u00f3mo y por parte de qui\u00e9n sufrieron violencia machista. La movilizaci\u00f3n colectiva dio soporte al testimonio individual y actu\u00f3 como reparadora del sufrimiento escondido. Esta experiencia establece una interesante diferencia de lo sucedido con el\u00a0<em>metoo<\/em>\u00a0en EEUU, no le quita importancia, pero tiene otra dimensi\u00f3n para la pol\u00edtica feminista porque de la mano de la movilizaci\u00f3n alcanz\u00f3 un sentido colectivo.<\/p>\n<p>Vayamos a la justicia, \u00bfqu\u00e9 significado tiene hablar de justicia feminista? Un terreno arriesgado y por explorar que se aborda en el texto. M\u00e1s all\u00e1 del debate situado en Euskal Herria, en el movimiento feminista del Estado espa\u00f1ol \u201cel punitivismo\u201d como salida fundamental a las violencias machistas, ya fue motivo de debate all\u00e1 por los a\u00f1os 90 del siglo pasado; pesaba cierta idea que se iba extendiendo en los movimientos sociales de considerar el C\u00f3digo Penal poco menos que garante de la resoluci\u00f3n de conflictos. Hoy el debate vuelve al constatar que, como se se\u00f1ala, la encarcelaci\u00f3n no cambia a los agresores, que la denuncia policial no siempre es la mejor salida y que la rabia que nos revuelve y nos moviliza ante cada uno de los asesinatos y violaciones de mujeres puede llevar a plantear soluciones r\u00e1pidas y falsas, como es el reforzamiento del Estado penal. Una salida enormemente funcional a la necesidad por parte del capital de un Estado cada vez m\u00e1s autoritario con sus leyes de extranjer\u00eda y mordaza, en el contexto neoliberal.<\/p>\n<p>No podemos dejar de preocuparnos por el riesgo de una propuesta feminista que aliente el punitivismo como LA salida a las violencias machistas y preguntarnos por la l\u00f3gica que refuerza, que no es otra que la de la prisi\u00f3n permanente revisable. Y \u00bfd\u00f3nde queda la reparaci\u00f3n para las mujeres y el principio de no repetici\u00f3n?<\/p>\n<p>El debate est\u00e1 servido y, como vemos, cargado de interrogantes; aunque conocemos los l\u00edmites de donde estamos, urge mover el foco.<\/p>\n<p>Otro tema estrella que se aborda en el libro es el de los cuidados que tambi\u00e9n se mueve en dos planos, el pr\u00e1ctico y el te\u00f3rico. En el pr\u00e1ctico es precisamente en Bizkaia donde se ha dado una de las experiencias m\u00e1s sostenidas de actividad feminista en torno al tema, ya desde 1991, y donde se constituy\u00f3 en su d\u00eda la \u201cPlataforma por un sistema p\u00fablico vasco para la atenci\u00f3n a la dependencia\u201d que deja muchas ense\u00f1anzas.<\/p>\n<p>Desde el punto de vista te\u00f3rico se trata de adentrarnos en las distintas propuestas existentes para ver cu\u00e1les son las mejores herramientas para lograr, tanto el objetivo de dar visibilidad y reconocimiento al trabajo realizado por las mujeres, como al de lograr una redistribuci\u00f3n de este trabajo entre los hombres y el Estado.<\/p>\n<p>La trascendencia social de los cuidados, la crisis del sistema que deber\u00eda atenderlos y la centralidad que tiene para el feminismo, donde la econom\u00eda feminista ha tenido un papel fundamental, ha hecho que la producci\u00f3n te\u00f3rica en esta materia sea enorme. El libro desgrana los distintos planteamientos feministas al respecto y, aun a riesgo de simplificar en exceso, me atrevo a se\u00f1alar que, si bien el reconocimiento y la redistribuci\u00f3n del trabajo de cuidados va de la mano, hay una apuesta por \u201cla redistribuci\u00f3n como el mejor camino para asegurar un reconocimiento\u201d que garantice los derechos sociales y laborales para quienes los realizan. Lo que resumo en tres l\u00edneas tiene un riguroso tratamiento por parte de la autora, que sin duda introduce nuevas reflexiones y debates.<\/p>\n<p>Se\u00f1alaba el fruct\u00edfero resultado del trabajo de las economistas feministas arrojando luz sobre la necesidad de desplazar a los mercados del centro del an\u00e1lisis para poner la sostenibilidad de la vida digna. Recogiendo esta premisa, el di\u00e1logo desde la antropolog\u00eda feminista propone tambi\u00e9n una lectura \u201ccr\u00edtica a la centralidad de los cuidados en la propuesta feminista\u201d por la hipertr\u00f3fica de la dimensi\u00f3n emocional que se les atribuye. Tiene que ver con esa afirmaci\u00f3n de que no hay mejor cuidado que el que se hace por amor, tan eficaz para desvincularlo de los derechos que deber\u00edan acompa\u00f1ar al trabajo de cuidados y para profundizar en la dicotom\u00eda entre derechos y sentimientos que tan lesiva es para las mujeres.<\/p>\n<p>Llegado a este punto conviene aclarar que no se cuestiona en modo alguno la importancia de esa dimensi\u00f3n emocional, al contrario, es una dimensi\u00f3n muy presente en el an\u00e1lisis de Mari Luz Esteban, sino su hipertrofia. Los matices son importantes para evitar falsos debates y conclusiones. La alarma viene motivada por el significado que tiene se\u00f1alar lo emocional como la caracter\u00edstica principal de este trabajo y asociarlo a la feminidad que a su vez es lo propio de las mujeres. De esta forma se utiliza para afianzar las desigualdades y los espacios diferenciados entre hombres y mujeres, cuando no deja de ser una construcci\u00f3n social.<\/p>\n<p>La propuesta que encontramos es doble: por un lado anima a redimensionar la importancia de las emociones y a distinguir entre afectos, emociones y cuidados y, por otro, a reconceptualizar el t\u00e9rmino de cuidados.<\/p>\n<p>Para ello parte de su trabajo etnogr\u00e1fico sobre el amor, recogido en el libro\u00a0<em>Cr\u00edtica del pensamiento amoroso,<\/em>\u00a0y propone explorar otros conceptos como apoyo mutuo, o aquellos que aporta la antropolog\u00eda como autoatenci\u00f3n o reciprocidad, que considera que tienen la virtualidad de ampliar el significado tradicional que se atribuye al t\u00e9rmino cuidados y desaf\u00eda la triada mercado-Estado-hogar. Abre as\u00ed una nueva l\u00ednea de pensamiento y de acci\u00f3n pr\u00e1ctica a explorar.<\/p>\n<p>Pero la preocupaci\u00f3n por discursos m\u00e1s o menos esencialistas, por la posible naturalizaci\u00f3n de valores asociados a las mujeres por \u201cuna supuesta orientaci\u00f3n \u00e9tica y pol\u00edtica espec\u00edfica\u201d, tiene que ver con esa b\u00fasqueda de las herramientas te\u00f3ricas que m\u00e1s pueden ayudar en el an\u00e1lisis y el cambio social. Una preocupaci\u00f3n que se extiende tambi\u00e9n a otros temas que recoge el libro. Hablamos de las estrategias de las mujeres para participar en puestos de responsabilidad\/poder, para establecer una relaci\u00f3n menos fr\u00e1gil e inestable cuando est\u00e1n en cualquier tipo de instituci\u00f3n, pero muy particularmente en las instituciones de representaci\u00f3n pol\u00edtica. En ese preguntar sobre la redefinici\u00f3n de la pol\u00edtica, \u00bfcu\u00e1l es el significado de la feministizaci\u00f3n\/feminizaci\u00f3n de la pol\u00edtica?<\/p>\n<p>Quiero rescatar una l\u00ednea que recorre el libro, me refiero a la fruct\u00edfera relaci\u00f3n que establece entre teor\u00eda y pr\u00e1ctica, como no pod\u00eda ser de otra manera. Mari Luz Esteban lo hace a partir de su doble mirada, encarnada en su doble condici\u00f3n de activista feminista vasca en su largo e intenso transitar en el movimiento feminista y el de su condici\u00f3n de fruct\u00edfera antrop\u00f3loga feminista. Un di\u00e1logo que enriquece ambos campos y que nos resulta de enorme inter\u00e9s y utilidad. Apuesta por un conocimiento resultado del pensar, investigar y hacer, reivindicando el espacio del hacer, del movimiento feminista como espacio de creaci\u00f3n de conocimiento y reivindicando una teor\u00eda que no puede quedar alejada, extra\u00f1ada de la pr\u00e1ctica. Y reflexiona sobre los problemas que plantea cierta disociaci\u00f3n que pudiera existir en la actualidad.<\/p>\n<p>Es particularmente relevante en un momento que, como se\u00f1alaba antes, existe una fuerte disputa por el sentido del feminismo, y en el que en esa disputa el significado de los t\u00e9rminos es central. Vemos c\u00f3mo se intentan resignificar desde muy distintos enfoques ideol\u00f3gicos y espacios pol\u00edticos. Desde mi punto de vista para el movimiento feminista supone tambi\u00e9n la necesidad de someter sus conceptos y propuestas a la prueba de la realidad para medir su utilidad, su capacidad de comunicar y explicar la realidad y para, en definitiva, dar potencia y fundamento a su pr\u00e1ctica y propuesta y, por supuesto, para hacernos entender.<\/p>\n<p>En la lectura del libro nos adentramos en el alcance del concepto de empoderamiento y la necesidad de precisar su significado por los riesgos de su identificaci\u00f3n con el t\u00e9rmino emprendimiento, una idea central del pensamiento neoliberal; en la importancia de contextualizar los t\u00e9rminos de violencia o de cuidados; los l\u00edmites de los adjetivos que se utilizan para caracterizar \u201clos cuidados\u201d (familiares, informales, dom\u00e9sticos\u2026.); y los de utilizar el paraguas de la violencia para designar cualquier desigualdad o subordinaci\u00f3n de g\u00e9nero. La preocupaci\u00f3n es la de evitar el empobrecimiento de los an\u00e1lisis, y la propuesta es sencilla: seleccionar para cada contexto el concepto m\u00e1s adecuado; de este modo se aligera la tendencia a la fascinaci\u00f3n por los t\u00e9rminos que lleva a interminables debates, sin que ello suponga merma en la complejidad y profundidad de los discursos y pr\u00e1cticas feministas.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, no puedo dejar de referirme a la propuesta, todav\u00eda incipiente, que hace la autora en el Ep\u00edlogo. El t\u00edtulo \u201cresistir cuerpo a cuerpo. El movimiento como un estar-juntas\u201d habla por s\u00ed solo de la sugerente l\u00ednea que abre. A partir de la teor\u00eda del cuerpo (otro de sus temas de investigaci\u00f3n y trabajo) apunta c\u00f3mo toda transformaci\u00f3n social y pol\u00edtica lleva impl\u00edcita una transformaci\u00f3n corporal y cambios en la manera de sentir y de actuar, que la pol\u00edtica y el activismo son fen\u00f3menos f\u00edsicos. Y se\u00f1ala c\u00f3mo ello cambia la idea de la pol\u00edtica que pasa constituirse como un \u201cestar-juntas\u201d, donde las relaciones y emociones que surgen entre los cuerpos constituyen un solo colectivo. Un estar-juntas, aclara, siempre cr\u00edtico y ligado al deseo de transformaci\u00f3n social, lo que nos vuelve a alejar del sujeto individual neoliberal, racional, autosuficiente y carente de sentido social.<\/p>\n<p>Dec\u00eda al inicio del pr\u00f3logo que para hablar de la situaci\u00f3n del movimiento feminista tomaba como punto de partida el extraordinario proceso que acab\u00f3 en la movilizaci\u00f3n del 8M de 2018 y 2019. Una movilizaci\u00f3n cargada de emoci\u00f3n y raz\u00f3n (dos elementos imprescindibles para la revuelta feminista). En ese proceso compart\u00ed, y sigo compartiendo, activismo, alegr\u00edas y preocupaciones, risas, cansancios y algunos bailes con compa\u00f1eras como Rafaela Pimentel del grupo \u201cterritorio dom\u00e9stico\u201d de empleadas de hogar. De ellas aprend\u00ed un t\u00e9rmino y una pr\u00e1ctica de la que, con otros t\u00e9rminos, se habla en el libro, la de \u201cacuerparnos\u201d para estar y sentirnos juntas. Eso fue lo primero que me vino a la cabeza cuando le\u00ed el ep\u00edlogo.<\/p>\n<p>Gracias Mari Luz por tu libro del que solo he podido dar cuenta de una peque\u00f1a parte de lo que me sugiere y plantea.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/vientosur.info\/squelettes\/imagenes\/by-nc-nd.png\" alt=\"Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual\" width=\"118\" height=\"41\" align=\"right\" \/><\/p>\n<\/div>\n<p><!--more--><\/p>\n<span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Libro de Mariluz Esteban. 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