{"id":8862,"date":"2019-11-14T17:05:11","date_gmt":"2019-11-14T16:05:11","guid":{"rendered":"https:\/\/osalde.org\/?p=8862"},"modified":"2019-11-14T17:32:15","modified_gmt":"2019-11-14T16:32:15","slug":"encuesta-de-salud-del-pais-vasco-2018","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/osalde.org\/eu\/encuesta-de-salud-del-pais-vasco-2018\/","title":{"rendered":"Encuesta de Salud del Pa\u00eds Vasco 2018"},"content":{"rendered":"<p>En la Encuesta de Salud de la Comunidad Vasca 2018\u00a0se presenta una visi\u00f3n panor\u00e1mica de los principales indicadores de Salud y se muestra la evoluci\u00f3n de la salud y de sus determinantes entre los a\u00f1os 2002 y 2018.\u00a0<strong>Fuente:\u00a0<\/strong><a href=\"https:\/\/www.euskadi.eus\/contenidos\/informacion\/publicacines_enc_salud_2018\/es_def\/adjuntos\/DatosRelevantes_ESCAV2018.pdf\">Euskadi.eus ESCAV2018<\/a><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><strong>RESUMEN DE ALGUNOS RESULTADOS\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 <a href=\"https:\/\/www.euskadi.eus\/contenidos\/informacion\/publicacines_enc_salud_2018\/es_def\/adjuntos\/DatosRelevantes_ESCAV2018.pdf\">DATOS RELEVANTES<\/a><\/strong><\/p>\n<p><strong>ESTADO DE SALUD<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>La esperanza de vida libre de discapacidad respecto al a\u00f1o 2013 ha aumentado en los hombres y ha disminuido en las mujeres. Los a\u00f1os vividos con discapacidad, por el contrario, aumentaron en las mujeres y disminuyeron en los hombres.<\/li>\n<li>La proporci\u00f3n de personas que perciben su salud como buena o muy buena ha aumentado de forma ininterrumpida en ambos sexos desde 2002. La prevalencia de mujeres que perciben su salud como buena es siempre inferior a la de los hombres, en todos los grupos de edad.<\/li>\n<li>La proporci\u00f3n de personas que perciben su salud como buena desciende a medida que bajamos en la escala social. La calidad de vida en relaci\u00f3n con la salud es peor en las mujeres que en los hombres en todos los grupos de edad. Esta diferencia se acent\u00faa a medida que aumenta la edad y en los grupos con menor nivel de estudios.<\/li>\n<li>\u00a0La salud mental de la poblaci\u00f3n vasca, expresada por la prevalencia de s\u00edntomas de ansiedad y depresi\u00f3n, ha mejorado notablemente en ambos sexos y para todos los grupos de edad respecto a 2013.<\/li>\n<li>Se mantiene estable la prevalencia de limitaci\u00f3n cr\u00f3nica de la actividad en los hombres y cae ligeramente en las mujeres respecto a 2013. Se aprecia un aumento importante de la prevalencia de cronicidad en los hombres de edad superior a los 74 a\u00f1os de edad y una ca\u00edda en los grupos de edad centrales. El 42% de los hombres y el 43% de las mujeres padecen alg\u00fan problema de salud cr\u00f3nico.<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>DETERMINANTES DE LA SALUD<\/strong><\/p>\n<p><strong>A) Condiciones de vida y de trabajo<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>A pesar de la disminuci\u00f3n del desempleo registrada en los \u00faltimos a\u00f1os, \u00e9ste sigue afectando en mayor medida a las clases sociales m\u00e1s desfavorecidas y a aquellas personas con niveles educativos inferiores.<\/li>\n<li>La insatisfacci\u00f3n con el trabajo ha disminuido ininterrumpidamente desde 2007 en ambos sexos, salvo en las mujeres del grupo de edad m\u00e1s joven.<\/li>\n<li>Nueve de cada diez hombres y mujeres tienen la sensaci\u00f3n de realizar un trabajo \u00fatil, al menos el 85% de las personas tiene relaciones adecuadas con sus compa\u00f1eros\/as de trabajo y m\u00e1s del 70% manifiestan que su trabajo les exige un gran nivel de concentraci\u00f3n.<\/li>\n<li>Una gran precariedad laboral afecta en mayor medida a las mujeres, a las personas m\u00e1s j\u00f3venes, a las personas en las clases sociales m\u00e1s bajas y a las personas con menor nivel de estudios.<\/li>\n<li>M\u00e1s del 36% de los hogares tiene dificultades para llegar a fin de mes.<\/li>\n<li>Independientemente de su edad las mujeres dedican m\u00e1s horas semanales que los hombres a la realizaci\u00f3n de los trabajos dom\u00e9sticos y al cuidado de personas.<\/li>\n<li>Ambos sexos reportan una mejora de todos los problemas relacionados con el entorno de la vivienda respecto al a\u00f1o 2013. En las condiciones propias de la vivienda, el 8% de los hogares presenta goteras o humedades y el 5% de los hombres y el 7% de las mujeres responden que sus hogares no presentan una temperatura adecuada.<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>B) Factores psicosociales.<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>En ambos sexos, se constata una disminuci\u00f3n de la falta de apoyo tanto confidencial como afectivo respecto a 2013 en todas las edades y de forma m\u00e1s intensa en los grupos de mayor edad.<\/li>\n<li>En l\u00edneas generales, la falta de apoyo social, afectivo o confidencial, (red de personas dispuestas a prestar ayuda en momentos de inestabilidad ps\u00edquica, debilidad f\u00edsica o vulnerabilidad personal o social) aumenta al descender la clase social en ambos sexos.<\/li>\n<li>De manera global, las mujeres tienden a reportar niveles de falta de apoyo confidencial y afectivo ligeramente superiores a los hombres.<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>C) Conductas relacionadas con la salud<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>La prevalencia del consumo de tabaco contin\u00faa cayendo de forma ininterrumpida desde 2007.<\/li>\n<li>El consumo de tabaco en hombres, a grandes rasgos, aumenta seg\u00fan empeora la posici\u00f3n socioecon\u00f3mica y disminuye el nivel de estudios. En las mujeres no se advierte este tipo de relaci\u00f3n.<\/li>\n<li>La prevalencia de exposici\u00f3n al humo de tabaco ajeno (tabaquismo pasivo o de segunda mano) cae ininterrumpidamente desde 2002.<\/li>\n<li>La exposici\u00f3n es m\u00e1s frecuente entre las personas m\u00e1s j\u00f3venes y entre los grupos socioecon\u00f3micos menos privilegiados.<\/li>\n<li>En 2018, la prevalencia de consumo de alcohol de alto riesgo a largo plazo de tener problemas de salud cae en ambos sexos respecto a 2013.<\/li>\n<li>El consumo de alcohol de alto riesgo a largo plazo es m\u00e1s prevalente en hombres que en mujeres. Tambi\u00e9n es m\u00e1s prevalente en las clases sociales m\u00e1s favorecidas y en las personas con mayor nivel de estudios.<\/li>\n<li>El 7% de los hombres y el 2% de las mujeres consumen alcohol de forma intensiva al menos una vez al mes.<\/li>\n<li>El consumo intensivo de alcohol mensual o m\u00e1s frecuente es m\u00e1s prevalente en hombres que en mujeres y m\u00e1s frecuente entre las personas m\u00e1s j\u00f3venes, en las clases sociales m\u00e1s favorecidas y entre las personas con mayor nivel educativo.<\/li>\n<li>Tras el aumento entre 2002 y 2007, la prevalencia de obesidad en hombres se ha estabilizado en los \u00faltimos a\u00f1os en el 14%. En las mujeres se aprecia una ligera ca\u00edda (12%) en la prevalencia de obesidad respecto a 2013 para situarse en el 11% en 2018.<\/li>\n<li>La proporci\u00f3n de personas con obesidad aumenta con la edad. La prevalencia de obesidad en hombres respecto a 2013 cae en todos los grupos de edad excepto entre los de 65 a 74 a\u00f1os. Destaca la divergente evoluci\u00f3n de la prevalencia de obesidad en mujeres en los dos grupos de edad m\u00e1s j\u00f3venes: entre las de 15 a 24 a\u00f1os la prevalencia de obesidad, el 1%, es residual, en tanto que entre las de 25 a 44 a\u00f1os la prevalencia de obesidad, el 10%, se ha duplicado respecto a 2002.<\/li>\n<li>Las desigualdades socioecon\u00f3micas en la prevalencia de obesidad son muy relevantes en ambos sexos. En las mujeres, la relaci\u00f3n entre la clase social y la obesidad es m\u00e1s gradual y aumenta seg\u00fan disminuye la clase social, en tanto que en hombres las desigualdades son m\u00e1s patentes entre la clase I y la clase V.<\/li>\n<li>La obesidad aumenta al disminuir el nivel de estudios. El 18% de los hombres y el 14% de las mujeres con estudios primarios son obesos frente al 8% de los hombres y el 7% de las mujeres con estudios universitarios.<\/li>\n<li>Se ha considerado poblaci\u00f3n f\u00edsicamente activa a aqu\u00e9lla que realiza actividad f\u00edsica saludable. La prevalencia de hombres activos ha aumentado, de un 73% en 2013 a un 80% en 2018; m\u00e1s a\u00fan ha crecido la prevalencia de mujeres activas, de un 66% en 2013 a un 75% en 2018.<\/li>\n<li>En ambos sexos y en todos los grupos de edad crece la prevalencia de personas que realizan actividad f\u00edsica saludable.<\/li>\n<li>La proporci\u00f3n de personas activas disminuye ligeramente al descender en la clase social. El 84% de los hombres y 75% de las mujeres del grupo m\u00e1s favorecido son activos\/as, proporci\u00f3n que baja al 80% en los hombres y al 70% en las mujeres del grupo V.<\/li>\n<li>Las personas con estudios universitarios son m\u00e1s activas que las que tienen estudios primarios: el 79% de los hombres y 81% de las mujeres con estudios universitarios son activos\/as, frente al 73% de los hombres y de las mujeres con estudios primarios.<\/li>\n<li>La proporci\u00f3n de mujeres que come fruta, verdura y pescado a diario es mayor que la de hombres. \u00c9stos comen m\u00e1s carne y embutido que las mujeres. Aumenta el consumo de productos de origen vegetal en ambos sexos respecto a 2013. A su vez, cae el consumo de alimentos de origen animal, excepto el consumo de carnes en hombres.<\/li>\n<li>El 76% de los hombres y 80% de las mujeres del grupo I comen fruta y\/o verdura a diario, por el 66% y el 79% de los hombres y de las mujeres, respectivamente, del grupo V. En todas las clases sociales, la prevalencia de consumo de fruta y\/o verdura diaria es mayor en las mujeres que en los hombres<\/li>\n<li>La prevalencia de consumo de frutas y\/o verduras diarias aumenta con el nivel de estudios en ambos sexos: el 72% de los hombres y el 84% de las mujeres universitarios\/as come fruta y\/o verdura a diario frente al 67 y al 81%, respectivamente, de los hombres y de las mujeres con estudios primarios. En todos los niveles de estudios, la frecuencia es mayor en las mujeres que en los hombres.<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>SERVICIOS DE SALUD Y DE CUIDADOS<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>M\u00e1s del 90% de la poblaci\u00f3n se siente satisfecha o muy satisfecha con el sistema sanitario. Algo menos del 95% de las personas consideran que el sistema sanitario cubre bien sus necesidades de atenci\u00f3n sanitaria.<\/li>\n<li>El 98% de la poblaci\u00f3n vasca est\u00e1 asegurada en Osakidetza\/Servicio Vasco de Salud y pr\u00e1cticamente el 100% dispone de alguna modalidad de aseguramiento.<\/li>\n<li>Alrededor del 70% de las personas con problemas cr\u00f3nicos de salud creen que los servicios sanitarios y sociales se coordinan siempre o casi siempre para mejorar su bienestar y calidad de vida.<\/li>\n<li>Dos terceras partes de los hombres y mujeres con problemas cr\u00f3nicos de salud opinan que han podido acordar objetivos para llevar una vida sana y controlar mejor su enfermedad con los y las profesionales sanitarios\/as.<\/li>\n<li>Alrededor del 60% de las personas hospitalizadas el a\u00f1o previo piensa que los y las profesionales sanitarios\/as se preocuparon siempre o casi siempre por su estado de salud al llegar a su casa tras estar en el hospital.<\/li>\n<li>La proporci\u00f3n de mujeres de 50-69 a\u00f1os (poblaci\u00f3n diana del programa de cribado de c\u00e1ncer de mama) que se han realizado una mamograf\u00eda en los dos a\u00f1os previos a la encuesta ha ca\u00eddo ligeramente desde 2013 hasta situarse en el 82%.<\/li>\n<li>Las mujeres de clase social m\u00e1s baja y con menor nivel de estudios presentan inferior participaci\u00f3n en este programa. No se observan desigualdades socioecon\u00f3micas en la participaci\u00f3n en el programa de cribado de c\u00e1ncer colorrectal.<\/li>\n<li>La participaci\u00f3n en este programa es siempre mayor en mujeres que en hombres en todos los subgrupos de edad, por encima del 80% en hombres y del 90% en mujeres.<\/li>\n<li>En el a\u00f1o 2018, la prevalencia de las mujeres de 25 a 64 a\u00f1os de edad que se ha realizado una citolog\u00eda en los tres a\u00f1os previos, m\u00e9todo utilizado para el diagn\u00f3stico precoz del c\u00e1ncer de cuello de \u00fatero, ha sido del 78%, 6 puntos superior que en 2013. Al descender en la escala social disminuye la proporci\u00f3n de mujeres que se han hecho una citolog\u00eda.<\/li>\n<li>Respecto a 2013 ha disminuido la proporci\u00f3n de personas de 65 y m\u00e1s a\u00f1os que se han vacunado contra la gripe.<\/li>\n<li>El 72% de los hombres y el 79% de las mujeres han hecho alguna consulta a medicina general o pediatr\u00eda en los doce meses previos.<\/li>\n<li>\u00a0Las consultas de enfermer\u00eda han aumentado considerablemente respecto a 2013, un 17% en hombres y un 13% en mujeres.<\/li>\n<li>La proporci\u00f3n de personas que ha acudido al\/la dentista en el a\u00f1o previo se reduce claramente seg\u00fan disminuye el nivel socioecon\u00f3mico.<\/li>\n<li>El 46% de los hombres y 57% de las mujeres han hecho alguna consulta m\u00e9dica especializada en el a\u00f1o previo, no habiendo diferencias relevantes respecto a 2013.<\/li>\n<li>La prevalencia de consultas a especializada aumenta con la edad.<\/li>\n<li>El 16% de los hombres y el 18% de las mujeres han utilizado los servicios de urgencia en los seis meses previos, habiendo aumentado su uso desde 2013.<\/li>\n<li>En 2018, el 7% de los hombres y mujeres hab\u00edan sido hospitalizados en los 12 meses previos.<\/li>\n<li>No existen cambios relevantes en la prevalencia de hospitalizaci\u00f3n el a\u00f1o previo respecto a 2013 en ning\u00fan sexo.<\/li>\n<li>En 2018, en torno al 6% de la poblaci\u00f3n vasca acudi\u00f3 a un hospital de d\u00eda en los doce meses previos.<\/li>\n<li>Osakidetza dispone de una serie de servicios no presenciales, basados en las nuevas tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n y la comunicaci\u00f3n (TIC). Los m\u00e1s conocidos son la solicitud de cita previa a trav\u00e9s de la Web de Osakidetza y el consejo sanitario telef\u00f3nico. Estos servicios son tambi\u00e9n los m\u00e1s usados y los que m\u00e1s satisfacci\u00f3n proporcionan. La valoraci\u00f3n media de los mismos se sit\u00faa en 8 puntos sobre 10.<\/li>\n<li>El 93% de los hombres y 90% de las mujeres se sienten satisfechos\/as o muy satisfechos\/as con el sistema sanitario. La proporci\u00f3n de personas satisfechas con el sistema sanitario ha aumentado respecto a 2013 en 1 y 2 puntos porcentuales en mujeres y hombres, respectivamente.<\/li>\n<li>El 95% de los hombres y el 93% de las mujeres consideran que el sistema sanitario cubre bien sus necesidades de atenci\u00f3n sanitaria. Esa proporci\u00f3n ha disminuido en 1 y 2 puntos en hombres y en mujeres, respectivamente, respecto a 2013.<\/li>\n<li>El 98% de la poblaci\u00f3n vasca tiene la asistencia sanitaria asegurada por Osakidetza\/Servicio Vasco de Salud, un punto menos que en 2013. El 16% de los hombres y el 15% de las mujeres tienen aseguramiento sanitario privado. Alrededor de un 2%, en ambos sexos, tiene mutua obligatoria, y no existen apenas personas que no disfruten de alguna modalidad de aseguramiento sanitario.<\/li>\n<li>El 70% de los hombres y el 68% de las mujeres con alg\u00fan problema de salud cr\u00f3nico que han consultado por ese motivo en los \u00faltimos 12 meses creen que los servicios sanitarios y sociales se coordinan siempre o casi siempre para mejorar su bienestar y calidad de vida. Las valoraciones de esta coordinaci\u00f3n son ligeramente peores por parte de las mujeres.<\/li>\n<li>La percepci\u00f3n de que los servicios sanitarios y sociales est\u00e1n siempre o casi siempre coordinados es inferior en las mujeres que en los hombres, excepto entre aquellas con mayor edad. La mayor prevalencia de percepci\u00f3n de buena coordinaci\u00f3n en hombres se da en el grupo de edad m\u00e1s joven, el 79%, y en el de edad m\u00e1s elevado en mujeres, el 77%.<\/li>\n<li>Dos terceras partes de los hombres y mujeres con problemas cr\u00f3nicos de salud opinan que han podido acordar objetivos para llevar una vida sana y controlar mejor su enfermedad con los y las profesionales sanitarios\/as. Un 16% de los hombres y un 19% de las mujeres opinan que ello no fue posible nunca o casi nunca. Las mujeres realizan una valoraci\u00f3n m\u00e1s cr\u00edtica de esta forma de continuidad asistencial.<\/li>\n<li>La percepci\u00f3n de las personas con problemas cr\u00f3nicos de salud de haber podido acordar objetivos para llevar una vida sana y controlar mejor su enfermedad con los y las profesionales sanitarios\/as es inferior en los grupos intermedios de edad, entre los 25 y los 64 a\u00f1os.<\/li>\n<li>El 61% de las mujeres y el 59% de los hombres que fueron hospitalizados el a\u00f1o previo piensa que los y las profesionales sanitarios\/as se preocuparon siempre o casi siempre por su estado de salud al llegar a su casa; el 32% de las mujeres y el 34% de los hombres piensa que eso no se produjo nunca o casi nunca.<\/li>\n<li>La prevalencia de mujeres hospitalizadas el a\u00f1o previo que piensan que los y las profesionales sanitarios\/as se preocuparon siempre o casi siempre por su estado de salud al llegar a su casa aumenta con la edad y es m\u00e1s del doble a partir de los 74 a\u00f1os, 64%, que entre los 15 y 25 a\u00f1os, 31%. En los hombres la mejor percepci\u00f3n se da a partir de los 74 a\u00f1os, 66%, y la menor entre los 45 y 74 a\u00f1os, 54%.<\/li>\n<li>La proporci\u00f3n de mujeres de 50 a 69 a\u00f1os (poblaci\u00f3n diana del programa de cribado de c\u00e1ncer de mama) que se han realizado una mamograf\u00eda en los dos a\u00f1os previos ha disminuido 3 puntos porcentuales respecto a 2013, para situarse en el 82% en 2018.<\/li>\n<li>La proporci\u00f3n de mujeres de 50 a 69 a\u00f1os que se han hecho una mamograf\u00eda en los dos a\u00f1os previos cae en todos los subgrupos de edad contemplados respecto a 2013, excepto entre las mujeres de 60 a 64 a\u00f1os.<\/li>\n<li>Existen desigualdades socioecon\u00f3micas en la prevalencia de mujeres de 50 a 69 a\u00f1os que se han hecho una mamograf\u00eda en los dos a\u00f1os previos de aquellas mujeres en peor posici\u00f3n socioecon\u00f3mica, respecto del resto de clases sociales, que oscilan entre los 2 y los 8 puntos porcentuales.<\/li>\n<li>Existen una brecha en la prevalencia de mujeres de 50 a 69 a\u00f1os que se han hecho una mamograf\u00eda en los dos a\u00f1os previos de las tituladas universitarias, 85%, respecto de las mujeres con estudios primarios, 81%.<\/li>\n<li>La prevalencia de personas que participaron en el programa de cribado de c\u00e1ncer colorrectal aument\u00f3 en todos los grupos de edad respecto a 2013. En mujeres existen prevalencias mayores o iguales al 90% en todos los grupos de edad, y en hombres es de mencionar una diferencia en las prevalencias entre los m\u00e1s j\u00f3venes, el 81%, y los mayores, el 91%, de 10 puntos porcentuales.<\/li>\n<li>No se advierte una relaci\u00f3n clara entre clase social y prevalencia de participaci\u00f3n en el programa de cribado de c\u00e1ncer colorrectal.<\/li>\n<li>Si bien en mujeres la mayor participaci\u00f3n en el cribado colorrectal se da en los grupos centrales de estudios, en tanto que en hombres se da en los niveles de estudios extremos, no existen diferencias significativas seg\u00fan el nivel de estudios en la participaci\u00f3n en el programa.<\/li>\n<li>En el a\u00f1o 2018, la prevalencia de mujeres de 25 a 64 a\u00f1os de edad que se ha realizado una citolog\u00eda en los tres a\u00f1os previos como m\u00e9todo de diagn\u00f3stico precoz del c\u00e1ncer de cuello de \u00fatero ha sido del 78%, 6 puntos porcentuales superior que en 2013.<\/li>\n<li>Aumenta la prevalencia de mujeres que han tomado parte en el cribado de c\u00e1ncer de cuello de \u00fatero en todos los grupos de edad, excepto entre las m\u00e1s j\u00f3venes.<\/li>\n<li>A medida que disminuye el grupo socioecon\u00f3mico disminuye la proporci\u00f3n de mujeres, de 15 y m\u00e1s a\u00f1os, que se han hecho una citolog\u00eda en los tres a\u00f1os previos. En el a\u00f1o 2018 el 63% de las mujeres de la clase I, la m\u00e1s favorecida, se han hecho la prueba, frente al 55% de las mujeres pertenecientes a la clase V, la m\u00e1s desfavorecida.<\/li>\n<li>Aunque la participaci\u00f3n m\u00e1s baja en el cribado de c\u00e1ncer de c\u00e9rvix se da en los niveles educativos m\u00e1s bajos, el nivel de estudios no parece establecer diferencias relevantes en la participaci\u00f3n de las mujeres en el mencionado programa.<\/li>\n<li>En los hombres, cae la prevalencia de vacunaci\u00f3n contra la gripe en todos los grupos de edad salvo entre los de 25 a 44 a\u00f1os. En mujeres, cae la prevalencia de vacunaci\u00f3n en los grupos extremos de edad. La brecha entre sexos en la prevalencia de vacunaci\u00f3n es m\u00e1xima en el grupo de mayor edad, el 82% en hombres y el 77% en mujeres.<\/li>\n<li>La prevalencia de personas de 65 y m\u00e1s a\u00f1os vacunadas es la m\u00ednima desde el a\u00f1o 2002, el 69% en hombres, 4 puntos menos que en 2013, y el 67% en mujeres, al mismo nivel que en 2013.<\/li>\n<li>La prevalencia de vacunaci\u00f3n contra la gripe en las personas de 65 y m\u00e1s a\u00f1os aumenta al descender en la escala social. La brecha en prevalencias de vacunaci\u00f3n entre las clases extremas es de 13 puntos porcentuales en hombres y 12 en mujeres.<\/li>\n<li>En ambos sexos la vacunaci\u00f3n contra la gripe de las personas de 65 y m\u00e1s a\u00f1os cae conforme aumenta el nivel de estudios. La prevalencia de vacunaci\u00f3n entre las personas con estudios primarios es del 76% en los hombres y del 71% en las mujeres, por un 60% y un 59% entre los hombres y mujeres, respectivamente, con estudios universitarios.<\/li>\n<li>El 72% de los hombres y 79% de las mujeres han hecho alguna consulta a medicina general o pediatr\u00eda en los doce meses previos. Se advierte una ca\u00edda en la prevalencia de consulta en todos los grupos de edad, excepto entre los hombres de 75 y m\u00e1s a\u00f1os, y las mujeres de 25 a 44. En este \u00faltimo grupo de edad la brecha en la prevalencia de consultas entre sexos es m\u00e1xima, un 61% en hombres y un 75% en mujeres.<\/li>\n<li>En ambos sexos, la proporci\u00f3n de personas que han consultado a medicina general o a pediatr\u00eda aumenta al descender en la clase social. La brecha en la prevalencia de consultas entre sexos es m\u00e1xima en la clase social V, 15 puntos porcentuales, un 73% en hombres y un 88% en mujeres<\/li>\n<li>La prevalencia del uso de consultas de medicina general o pediatr\u00eda el a\u00f1o previo es superior en ambos sexos en los niveles de estudios inferiores.<\/li>\n<li>El 51% de los hombres y 55% de las mujeres ha realizado alguna consulta a enfermer\u00eda en 2018. Estas consultas han aumentado considerablemente respecto a 2013, un 17% en hombres y un 13% en mujeres. Tambi\u00e9n aumentan con la edad: a partir de los 65 a\u00f1os, m\u00e1s del 71% de los hombres y del 69% de las mujeres han consultado en el a\u00f1o previo.<\/li>\n<li>No existe una relaci\u00f3n clara entre el uso de las consultas de enfermer\u00eda y la clase social.<\/li>\n<li>No se observa un patr\u00f3n sistem\u00e1tico de desigualdades en el uso de las consultas de enfermer\u00eda por nivel de estudios en mujeres. La prevalencia en consultas es siempre superior en mujeres, y la brecha entre sexos crece con el nivel de estudios.<\/li>\n<li>En 2018, el 48% de los hombres y el 54% de las mujeres ha consultado al\/la dentista en el a\u00f1o previo, un punto m\u00e1s que en 2013. Cae el uso de consultas en ambos sexos entre los 15 y 25 a\u00f1os y aumenta de forma importante, tambi\u00e9n en ambos sexos, a partir de los 64 a\u00f1os. Las consultas caen gradualmente con la edad en ambos sexos.<\/li>\n<li>La proporci\u00f3n de personas que ha acudido al\/la dentista en el a\u00f1o previo se reduce claramente seg\u00fan disminuye el nivel socioecon\u00f3mico. El 60% de los hombres y 63% de las mujeres de la clase I han acudido al\/la dentista, frente al 36% de los hombres y 44% de las mujeres de la clase V.<\/li>\n<li>Se observa un patr\u00f3n gradual en el uso de las consultas al\/ la dentista que aumenta con el nivel de estudios: el 34% de los hombres y el 36% de las mujeres con estudios primarios ha acudido a la consulta, frente al 50% de los hombres y 57% de las mujeres con estudios universitarios. La brecha en la prevalencia entre sexos aumenta con el nivel de estudios<\/li>\n<li>El 46% de los hombres y el 57% de las mujeres han hecho alguna consulta al\/la m\u00e9dico\/a especialista en los doce meses previos seg\u00fan la encuesta de 2018, dato similar al de la encuesta de 2013. La proporci\u00f3n de personas que ha realizado estas consultas aumenta con la edad: el 36% de los y las menores de 15 a\u00f1os ha consultado al\/la especialista, frente al 75% de los hombres y 73% de las mujeres de 75 y m\u00e1s a\u00f1os.<\/li>\n<li>En general, en las mujeres la prevalencia de consultas al\/la especialista cae conforme aumenta la privaci\u00f3n socioecon\u00f3mica mientras que esta relaci\u00f3n no se advierte en los hombres. La mayor brecha entre sexos en la prevalencia de consultas se da en las clases sociales m\u00e1s privilegiadas, 17 puntos en la clase I. La prevalencia es siempre superior en mujeres.<\/li>\n<li>La prevalencia de consultas a especialista en los niveles de estudio superiores es mayor que en los niveles de estudio inferior, aunque con un patr\u00f3n m\u00e1s claro en hombres. Las mujeres siempre consultan m\u00e1s que los hombres en cualquier nivel de estudios.<\/li>\n<li>El 16 y el 18% de los hombres y las mujeres, respectivamente, han utilizado los servicios de urgencia en los seis meses previos, lo que supone un aumento respectivo de 3 y 4 puntos porcentuales respecto a 2013.<\/li>\n<li>Las personas con mayor y menor edad son las que m\u00e1s uso hacen de los servicios de urgencia. En 2018, la proporci\u00f3n de hombres y mujeres menores de 15 a\u00f1os que usaron las urgencias en los seis meses previos fue del 23% y del 22%, respectivamente. En las personas de 75 y m\u00e1s a\u00f1os, la proporci\u00f3n fue del 23% y el 25%, respectivamente. Aumenta el uso de servicios de urgencia en todos los grupos de edad en ambos sexos respecto a 2013.<\/li>\n<li>En los hombres, el uso de los servicios de urgencia aumenta al descender en la clase social: han utilizado las urgencias en los seis meses previos el 20% de los hombres de la clase social menos favorecida frente al 15% de clase m\u00e1s favorecida. En las mujeres el patr\u00f3n no es tan claro, aunque existen diferencias entre las posiciones extremas, con una prevalencia del 17% en la clase I, por una prevalencia del 21% en la clase V.<\/li>\n<li>La prevalencia de uso de los servicios de urgencia en los seis meses previos en hombres desciende al aumentar el nivel de estudios. En mujeres, el uso m\u00e1s intensivo de urgencias se concentra en los niveles de estudio intermedios, no existiendo diferencias sustanciales entre los niveles extremos de estudios.<\/li>\n<li>En 2018, el 7% de los hombres y mujeres hab\u00edan sido hospitalizados en los 12 meses previos, proporciones muy similares a las de 2013. No existen diferencias relevantes en el uso de estos servicios entre sexos.<\/li>\n<li>Las hospitalizaciones en el a\u00f1o previo aumentan con la edad, alcanzando en 2018 al 20% de los hombres y al 18% de las mujeres de 75 y m\u00e1s a\u00f1os. En las mujeres de 25 a 44 a\u00f1os se aprecia una mayor prevalencia de hospitalizaciones probablemente relacionada con la maternidad.<\/li>\n<li>La prevalencia del uso de servicios hospitalarios es ligeramente mayor en los hombres de clases sociales m\u00e1s bajas y en las mujeres de clases sociales m\u00e1s altas<\/li>\n<li>En hombres, la hospitalizaci\u00f3n en el a\u00f1o previo ha sido menos frecuente al aumentar el nivel de estudios: la hospitalizaci\u00f3n entre aquellos con estudios primarios es un 62% superior a la de aquellos con estudios universitarios. En mujeres, no existe un patr\u00f3n en el uso de servicios de hospitalizaci\u00f3n tan claro seg\u00fan el nivel de estudios.<\/li>\n<li>En 2018, el 6% de la poblaci\u00f3n vasca acudi\u00f3 a un hospital de d\u00eda en los doce meses previos, mismo porcentaje que en 2013. El uso del hospital de d\u00eda aumenta con la edad. Las personas de m\u00e1s de 65 a\u00f1os son las que m\u00e1s han usado este servicio durante el a\u00f1o previo, en torno a un 9%.<\/li>\n<li>No se aprecia una relaci\u00f3n clara entre la clase social y el uso del hospital de d\u00eda en el a\u00f1o previo.<\/li>\n<li>Tampoco se observa un patr\u00f3n sistem\u00e1tico en la utilizaci\u00f3n del hospital de d\u00eda por nivel de estudios.<\/li>\n<li>El conocimiento de las nuevas tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n y la comunicaci\u00f3n de Osakidetza (TIC) por parte de la poblaci\u00f3n var\u00edan seg\u00fan el tipo de servicio. El m\u00e1s conocido es la solicitud de cita previa a trav\u00e9s de la Web de Osakidetza, 67% de los hombres y 72% de las mujeres, seguido por la consulta por email al m\u00e9dico\/a o enfermero\/a, 59% y 65%, respectivamente; el menos conocido es la carpeta de salud electr\u00f3nica. Es mayor el conocimiento de todos los servicios en mujeres.<\/li>\n<li>La solicitud de cita previa a trav\u00e9s de la Web de Osakidetza es tambi\u00e9n el servicio m\u00e1s usado: lo utilizan el 32% de los hombres y el 40% de las mujeres. En el otro extremo, apenas el 3% de los hombres y el 4% de las mujeres ha usado la carpeta de salud electr\u00f3nica. Es mayor el uso de todos los servicios en mujeres.<\/li>\n<li>La satisfacci\u00f3n media de la cita previa a trav\u00e9s de la Web de Osakidetza, de la consulta por email al m\u00e9dico\/a o enfermero\/a y del consejo telef\u00f3nico es al menos de un 8 sobre 10 en ambos sexos. El servicio que ofrece menos satisfacci\u00f3n, la carpeta de salud, que es tambi\u00e9n el menos conocido y usado, tiene una valoraci\u00f3n media de 7.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>\u00a0 <a href=\"https:\/\/www.euskadi.eus\/contenidos\/informacion\/publicacines_enc_salud_2018\/es_def\/adjuntos\/DatosRelevantes_ESCAV2018.pdf\">DATOS RELEVANTES<\/a><\/strong><\/p>\n<span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la Encuesta de Salud de la Comunidad Vasca 2018\u00a0se presenta una visi\u00f3n panor\u00e1mica de los principales indicadores de Salud y se muestra la evoluci\u00f3n de la salud y de sus determinantes entre los a\u00f1os 2002 y 2018.\u00a0Fuente:\u00a0Euskadi.eus ESCAV2018<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":8863,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[1258,104,806,985,807],"tags":[102],"class_list":["post-8862","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-determinantes-de-la-salud","category-entrada-del-blog","category-epidemiologia","category-habitos-saludables","category-salud-publica","tag-determinantes-de-salud"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"3.0.2","language":"eu","enabled_languages":["es","eu"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"eu":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8862","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8862"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8862\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8863"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8862"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8862"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8862"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}