{"id":8831,"date":"2019-11-13T10:05:53","date_gmt":"2019-11-13T09:05:53","guid":{"rendered":"https:\/\/osalde.org\/?p=8831"},"modified":"2019-11-13T10:52:41","modified_gmt":"2019-11-13T09:52:41","slug":"exclusion-y-desarrollo-social-en-espana-informe-foessa-2019","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/osalde.org\/eu\/exclusion-y-desarrollo-social-en-espana-informe-foessa-2019\/","title":{"rendered":"Exclusi\u00f3n y desarrollo social en Espa\u00f1a: Informe FOESSA 2019"},"content":{"rendered":"<p><strong>Fuente:\u00a0<\/strong><a href=\"https:\/\/www.euskadi.eus\/contenidos\/documentacion\/doc_sosa_foessa_viii\/es_def\/adjuntos\/Informe-FOESSA-2019-completo.pdf\">Fundaci\u00f3n FOESSA Fomento de Estudios Sociales y de Sociolog\u00eda Aplicada<\/a><!--more--><\/p>\n<p><strong>PRESENTACI\u00d3N DEL INFORME\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Manolo Bret\u00f3n.<\/strong> Presidente de la Fundaci\u00f3n FOESSA<\/p>\n<p>El VII Informe FOESSA fue publicado en el momento m\u00e1s dif\u00edcil de la Gran Recesi\u00f3n, en el a\u00f1o 2014; sin embargo, no era un informe de coyuntura, sino un testimonio en directo de c\u00f3mo se iba transformando la estructura social de este pa\u00eds como consecuencia de un modelo de sociedad que hab\u00eda roto el contrato social que se manten\u00eda como la base de la estructura del bienestar. A la par que cuantific\u00e1bamos los da\u00f1os de la crisis, d\u00e1bamos cuenta del tr\u00e1nsito de un modelo de integraci\u00f3n precaria a un modelo de privatizaci\u00f3n del vivir social. La experiencia de recesiones anteriores nos mostraba que sin una alta inversi\u00f3n en recursos sociales los aumentos de la pobreza que suceden a los cambios de ciclo podr\u00edan convertirse en estructurales y, adem\u00e1s, no tener vuelta atr\u00e1s en el corto plazo. Y, desgraciadamente, eso es lo que ha sucedido de nuevo.<\/p>\n<p>El VIII Informe FOESSA, de este a\u00f1o 2019, da cuenta de las secuelas de los \u00faltimos diez a\u00f1os en t\u00e9rminos de cohesi\u00f3n social despu\u00e9s de un per\u00edodo de recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica. Pero no renuncia a la caracterizaci\u00f3n de c\u00f3mo se ha producido la transici\u00f3n de nuestro modelo social y en definir sus principales rasgos. Es un informe de la postcrisis, pero simult\u00e1neamente podr\u00eda ser un informe de la precrisis en la que nos encontramos. En el a\u00f1o 2014 habl\u00e1bamos del creciente proceso de dualizaci\u00f3n social. Una de cada cuatro personas se encontraba en el espacio de la exclusi\u00f3n social. Hoy la recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica y del empleo, a\u00fan en su versi\u00f3n precaria, ha conseguido reducir la materialidad de la exclusi\u00f3n, pero no la erosi\u00f3n del \u00e1mbito de los derechos. Hemos conseguido reducir el espacio de la exclusi\u00f3n, pero se mantiene por encima del existente en el a\u00f1o 2007.<\/p>\n<p>Sin embargo, hoy, la sociedad integrada comienza a partirse en dos grandes bloques. Por un lado, los que no se reconoc\u00edan en el espacio de la exclusi\u00f3n pero que estuvieron en \u00e9l, y que han sabido aprovechar las oportunidades que el crecimiento del empleo ha ofrecido. Miran hacia adelante sin reconocerse en la pobreza, pero la precariedad les hace perpetuarse en el filo de la navaja, sin colch\u00f3n sobre el que recaerante nuevas vicisitudes. La pr\u00f3xima recesi\u00f3n les encontrar\u00e1 con una capacidad de resistencia disminuida, sin reservas y mirando hacia los que quedan delante de ellos pregunt\u00e1ndose si les dejar\u00e1n caer.<\/p>\n<p>Por otro lado, se encuentran los que no sufrieron la crisis, y que han reforzado sus posiciones de bienestar e integraci\u00f3n en un sistema cada vez m\u00e1s excluyente, protagonistas de un modelo de desarrollo econ\u00f3mico donde lo ecol\u00f3gico se encuentra en un segundo plano. Son los que todav\u00eda creen en un Estado benefactor, pero donde el merec\u00e9rselo como f\u00f3rmula de accesibilidad al mismo se ha vuelto la clave que debe guiar cualquier acci\u00f3n solidaria. Su responsabilidad en la Sociedad Desvinculada es alta, en la medida que la clave del \u00e9xito, y para muchos de la supervivencia, se encuentra solamente en el propio esfuerzo, en la individualidad, sin tener en cuenta el origen, las oportunidades, los elementos estructurales y dem\u00e1s aspectos condicionantes que nos permiten estar incluidos en nuestra sociedad. Sin tener en cuenta, a veces sin conciencia, de que ellos mismos han sido beneficiados de una posici\u00f3n de partida m\u00e1s adelantada en la carrera de la vida, y por tanto de una serie de privilegios en relaci\u00f3n a aspectos tan importantes como la educaci\u00f3n, los apoyos familiares, los servicios a los que han tenido acceso, los lugares donde vivieron, incluso el capital social que les conect\u00f3 y ayud\u00f3 a progresar en los momentos decisivos.<\/p>\n<p>Desde el inicio de la crisis de 2007 hasta hoy hemos observado e investigado a trav\u00e9s de nuestros informes de coyuntura c\u00f3mo ha ido evolucionando el eje integraci\u00f3n\u2013exclusi\u00f3n en nuestra sociedad. Hemos seguido sus elementos estructurales y llamado la atenci\u00f3n sobre la fragmentaci\u00f3n social sobre la base de un debilitamiento de los derechos sociales. Hemos testado la reconfiguraci\u00f3n del empleo y los mecanismos familiares como soportes b\u00e1sicos de la inclusi\u00f3n.<\/p>\n<p>Todo ello en un contexto donde no se han creado nuevas pol\u00edticas p\u00fablicas que hayan impactado en la reducci\u00f3n de la exclusi\u00f3n social de una forma importante y suficiente. Donde se ha dejado al albur del mercado de trabajo y la resistencia de las familias, principalmente, los mecanismos para la inclusi\u00f3n. La contienda pol\u00edtica subyacente, donde diversos ciclos electorales se han desarrollado de forma convulsa y con escasa capacidad para el di\u00e1logo, ha desplazado la cuesti\u00f3n social a los m\u00e1rgenes del debate. Paralelamente, la polarizaci\u00f3n social, que ya detect\u00e1bamos desde hace a\u00f1os en los aspectos materiales de la inclusi\u00f3n, se ha trasladado a los elementos identitarios y de car\u00e1cter cultural, generando una nueva dificultad que no beneficia a las personas en mayor situaci\u00f3n de exclusi\u00f3n. No huimos de este nuevo reto, al que dedicaremos partes sustanciales de nuestro trabajo.<\/p>\n<p>Recogemos adem\u00e1s una demanda que, tanto desde el propio patronato de la Fundaci\u00f3n, como desde el \u00e1mbito de la investigaci\u00f3n social, se nos realiz\u00f3 en el anterior Informe. Ya se intu\u00eda en aquel momento la explosi\u00f3n social que estaba a punto de suceder en el \u00e1mbito de la igualdad entre hombres y mujeres. \u00bfEn qu\u00e9 medida la desigualdad entre ambos se encuentra presente en el espacio de la exclusi\u00f3n social? Hemos introducido en este VIII Informe una especial mirada a esta cuesti\u00f3n.<\/p>\n<p>La Fundaci\u00f3n FOESSA acomete este VIII Informe siendo consciente de los desaf\u00edos que nos esperan en la cada vez m\u00e1s compleja radiograf\u00eda de la inclusi\u00f3n en Espa\u00f1a. Habr\u00eda sido imposible sin la colaboraci\u00f3n del equipo humano que ha desarrollado la investigaci\u00f3n. Quiero dar las gracias desde aqu\u00ed a los m\u00e1s de ciento veinticinco investigadores e investigadoras de m\u00e1s de treinta universidades y trece organizaciones de acci\u00f3n e investigaci\u00f3n que han participado en el desarrollo del proyecto.<\/p>\n<p>Al Comit\u00e9T\u00e9cnico de la Fundaci\u00f3n que ha dirigido este esfuerzo que aqu\u00ed presentamos. La financiaci\u00f3n propia nos permite mantener una total independencia de cualquier instancia en la b\u00fasqueda del rigor cient\u00edfico y la solvencia en el an\u00e1lisis. El esfuerzo realizado desarrollando la cuarta oleada de la Encuesta Sobre Integraci\u00f3n y Necesidades Sociales no hubiera sido posible de otra manera. Esta nos permite obtener un diagn\u00f3stico certero y amplio de la sociedad espa\u00f1ola y de sus Comunidades Aut\u00f3nomas.<\/p>\n<p>Siempre que los Informes FOESSA han salido a la luz han provocado respuestas desde las diferentes instancias involucradas en la gesti\u00f3n de lo p\u00fablico, en la gesti\u00f3n de la iniciativa privada y desde las formaciones que desarrollan la tarea de la oposici\u00f3n pol\u00edtica. No podr\u00eda ser de otra manera cuando los informes caracterizan el desarrollo de un pa\u00eds, y m\u00e1s desde la mirada de las personas perdedoras.<\/p>\n<p>Espero que su lectura \u00abdesapasionada\u00bb nos llene de esperanza e ilusi\u00f3n en el trabajo que tenemos por delante.<\/p>\n<p><strong>Manolo Bret\u00f3n Presidente de la Fundaci\u00f3n FOESSA<\/strong><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/www.euskadi.eus\/contenidos\/documentacion\/doc_sosa_foessa_viii\/es_def\/adjuntos\/Informe-FOESSA-2019-completo.pdf\"><strong>VIII INFORME FOESSA enlace<\/strong><\/a><\/h2>\n<p><!--more--><\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>Transcribimos el apartado sobre Salud<\/strong><\/h3>\n<p><strong>4.3.1. El Sistema Nacional de Salud(13) <\/strong><\/p>\n<p>La pol\u00edtica sanitaria constituye un pilar b\u00e1sico del Estado de bienestar espa\u00f1ol, que cuenta con un amplio apoyo ciudadano (como se desarrolla en la secci\u00f3n 4.3.2.) y al que se destina un gran volumen de recursos. El \u00e9xito del sistema sanitario espa\u00f1ol est\u00e1 reconocido tanto en t\u00e9rminos de calidad como de coste-eficiencia, por sus niveles de cobertura poblacional, de intensidad de atenci\u00f3n m\u00e9dica o por sus resultados agregados de salud (Schutte et. al. 2018; Tchouaket et al. 2012).<\/p>\n<p>La crisis ha tenido un impacto negativo que, unido a las decisiones tomadas y a la persistencia de sus efectos, han agravado las tensiones en el Sistema Nacional de Salud (SNS), desvirtuando su funcionamiento e incluso su naturaleza.<\/p>\n<p><strong>Consolidaci\u00f3n fiscal <\/strong><\/p>\n<p>Espa\u00f1a fue uno de los pa\u00edses europeos donde m\u00e1s se contrajo el gasto sanitario en el per\u00edodo 2009-2013. Las pol\u00edticas de austeridad fiscal y de equilibrio de cuentas se trasladaron al \u00e1mbito sanitario rompiendo con la tendencia de aumento (13) Esta secci\u00f3n est\u00e1 basada en el Documento de trabajodel gasto sanitario de las tres d\u00e9cadas anteriores (tabla 4.5). A partir de 2015 el gasto se ha recuperado ligeramente, pero el proceso de consolidaci\u00f3n fiscal sigue en marcha. Seg\u00fan las previsiones del Programa de Estabilidad 2016-2019 la partida presupuestaria correspondiente a la sanidad va a ser inferior a la del conjunto de la econom\u00eda, por lo que el gasto sanitario p\u00fablico como porcentaje del PIB seguir\u00e1 bajando en este per\u00edodo.<\/p>\n<p>Las restricciones presupuestarias se han traducido en distintas iniciativas de mejora de la relaci\u00f3n coste-efectividad del sistema sanitario y de racionalizaci\u00f3n del gasto. En sus recomendaciones la Comisi\u00f3n Europea ha insistido en la necesidad de aumentar la eficiencia y el coste-efectividad del sistema sanitario mediante la racionalizaci\u00f3n del gasto farmac\u00e9utico, en especial del control del gasto hospitalario, y la mejora de la coordinaci\u00f3n entre los diferentes niveles de atenci\u00f3n sanitaria. El Gobierno espa\u00f1ol ha desarrollado legislaci\u00f3n y herramientas orientadas al control de gasto farmac\u00e9utico y limitaci\u00f3n del gasto sanitario, cuyo seguimiento condiciona el acceso de las CC. AA. a ayudas financieras.<\/p>\n<p>Las nuevas medidas en el \u00e1mbito farmac\u00e9utico incluyeron controles mensuales sobre el gasto auton\u00f3mico, priorizaron el uso de medicamentos gen\u00e9ricos, eliminaron referencias en las listas financiadas por el SNS, reforzaron el an\u00e1lisis coste-efectividad de nuevos medicamentos, mejoraron los datos de consumo e introdujeron la dispensaci\u00f3n de monodosis. Tambi\u00e9n se desarrollaron acuerdos con las CC. AA. para la compra centralizada de medicamentos, vacunas y otros suministros m\u00e9dicos.<\/p>\n<p>De cara a la coordinaci\u00f3n de los Sistemas Regionales de Salud (SRS), las iniciativas comprendieron la definici\u00f3n de paquetes de beneficios b\u00e1sicos y complementarios incluidos en el cat\u00e1logo de servicios comunes cubiertos, la Plataforma en l\u00ednea de Innovaci\u00f3n en Salud, el programa de prescripci\u00f3n electr\u00f3nica de medicamentos, el registro electr\u00f3nico cl\u00ednico individual y la base de datos electr\u00f3nica de la tarjeta sanitaria del SNS. En la pol\u00edtica de recursos humanos, se introdujo el registro nacional de profesionales de la salud para facilitar su movilidad o se reforzaron los cursos en com\u00fan buscando promover la cohesi\u00f3n y coordinaci\u00f3n.<\/p>\n<p>A pesar de que muchas de estas medidas pueden ser consideradas razonables y necesarias, las iniciativas de reducci\u00f3n de gasto han tenido naturaleza indiscriminada y han afectado a aspectos clave del sistema, como son las infraestructuras yla gesti\u00f3n de recursos humanos. El deterioro del funcionamiento del SNS se refleja en la reducci\u00f3n de la cobertura del sistema sanitario p\u00fablico o en el empeoramiento de la atenci\u00f3n sanitaria.<\/p>\n<p><strong>Ruptura de la universalidad <\/strong><\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 del recorte del gasto, las reformas introducidas han puesto en cuesti\u00f3n la naturaleza universalista del SNS, dando importantes pasos hacia la reversi\u00f3n a una l\u00f3gica del aseguramiento. La l\u00f3gica universalista se fundamentaba en la Ley General de Sanidad del a\u00f1o 1986 que cre\u00f3 el SNS. La cobertura del sistema se expandi\u00f3 incorporando a colectivos de personas independientemente de su vinculaci\u00f3n a la Seguridad Social (a trav\u00e9s de su acceso asistencial, Real Decreto 1088\/89), de su estatus legal (Ley de Extranjer\u00eda 4\/2000) o de su nivel de renta (rentas altas sin vinculaci\u00f3n a la Seguridad Social, Ley General de Salud P\u00fablica 33\/2011). Adem\u00e1s, desde comienzos de los a\u00f1os 2000, el SNS estaba financiado a trav\u00e9s de los Presupuestos Generales del Estado.<\/p>\n<p>La l\u00f3gica organizativa del SNS espa\u00f1ol se modific\u00f3 en abril de 2012, cuando el Real Decreto-Ley 16\/2012 estableci\u00f3 dos categor\u00edas de personas cubiertas por el SNS: personas aseguradas (trabajadores, jubilados, desempleados que reciben prestaciones o que buscan empleo) y beneficiarios (c\u00f3nyuges y menores de 16 a\u00f1os). Esta nueva l\u00f3gica se asienta en la relaci\u00f3n con la participaci\u00f3n laboral y en la contribuci\u00f3n a la Seguridad Social, dejando significativos colectivos excluidos de una protecci\u00f3n que se financiaba por impuestos. La nueva regulaci\u00f3n tambi\u00e9n dictaba la retirada de tarjetas sanitarias de inmigrantes indocumentados de m\u00e1s de 18 a\u00f1os y remit\u00eda a los ciudadanos comunitarios residentes en Espa\u00f1a a la tarjeta sanitaria europea (Directiva 2011\/24\/UE).<\/p>\n<p>Con posterioridad algunos de los colectivos que hab\u00edan sido excluidos del sistema fueron reincorporados a trav\u00e9s de mecanismos de comprobaci\u00f3n de rentas (desempleados mayores de 26 a\u00f1os que no reciban prestaciones), o a trav\u00e9s de sentencias del Tribunal Constitucional (STC 139\/2016, espa\u00f1oles no contribuyentes a la Seguridad Social con m\u00e1s de 100.000\u20ac de renta anual). En octubre de 2012 el Consejo Interterritorial del SNS abri\u00f3 la posibilidad de establecer convenios especiales para acceder a la cartera b\u00e1sica de servicios sanitarios a los residentes no asegurados o no beneficiarios mediante el pago de una p\u00f3liza anual. Esta medida, cuya implantaci\u00f3n ha sido escasa, reforzaba la l\u00f3gica del aseguramiento.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 del recorte del gasto y la sostenibilidad del sistema, es posible aventurar que el gobierno buscase una v\u00eda para un cambio de modelo sanitario que permitiera su evoluci\u00f3n hacia esquemas de aseguramiento privados complementarios de coberturas no asumidas por el sistema p\u00fablico (Legido-Quigley et al. 2013).<\/p>\n<p>La principal justificaci\u00f3n de esta reforma restrictiva fue la necesidad de garantizar la sostenibilidad financiera del sistema en un contexto de crisis, por lo que la reforma se centraba en evitar los abusos del sistema, derivados de una definici\u00f3n poco clara pero generosa de los criterios del sistema. Buena parte de los argumentos empleados se refirieron a la necesidad de frenar el turismo sanitario y el gasto derivado del mismo, bas\u00e1ndose en una presentaci\u00f3n sesgada de la estructura, finanzas y funcionamiento del SNS y en el desconocimiento general de la financiaci\u00f3n del SNS. Sin una definici\u00f3n o cuantificaci\u00f3n previa de los problemas, el abuso se represent\u00f3 a trav\u00e9s de una serie de situaciones como la utilizaci\u00f3n del sistema sanitario por parte de extranjeros al que, en teor\u00eda, no deber\u00edan tener acceso, por turistas cuya atenci\u00f3n no estar\u00eda siendo facturada a su pa\u00eds debido a problemas de intercambio de informaci\u00f3n o por extranjeros que se empadronar\u00edan en Espa\u00f1a para recibir una atenci\u00f3n que no recibir\u00edan en sus pa\u00edses. Tambi\u00e9n se aludi\u00f3 a la necesidad de ajustar las directriceseuropeas que exigen a las autoridades espa\u00f1olas garantizar la misma atenci\u00f3n sanitaria a los ciudadanos residentes en Espa\u00f1a (no asumiendo costes sanitarios que no ser\u00edan asumidos por sus pa\u00edses de origen).<\/p>\n<p>Ante la opini\u00f3n p\u00fablica, la defensa de la reforma estuvo protagonizada por la situaci\u00f3n de los inmigrantes (extracomunitarios) indocumentados y su relaci\u00f3n con el sistema sanitario p\u00fablico. La universalizaci\u00f3n del SNS estar\u00eda funcionando como mecanismo de llamada y estar\u00eda asociada a la utilizaci\u00f3n indebida y abusiva por parte de poblaci\u00f3n no residente o no trabajadora. De acuerdo con este marco, el acceso a la sanidad p\u00fablica (SNS) deber\u00eda ser para quien de verdad trabaja, vive y paga impuestos en Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>El efecto inmediato de esta medida, m\u00e1s all\u00e1 de la retirada de m\u00e1s de 900.000 tarjetas sanitarias, fue la generaci\u00f3n de una situaci\u00f3n particularmente compleja. Las autoridades sanitarias regionales dieron respuestas diversas a la implantaci\u00f3n del RDL 16\/2012: mientras unos gobiernos auton\u00f3micos retiraban las tarjetas sanitarias a los inmigrantes indocumentados, otras introduc\u00edan excepciones, y otras se negaron a llevar a cabo la medida o desarrollaron esquemas alternativos para seguir atendiendo a estas poblaciones (MDM 2014).<\/p>\n<p>El SNS se hab\u00eda desarrollado durante tres d\u00e9cadas con una l\u00f3gica universalista, por lo que la implementaci\u00f3n del RDL 16\/2012 se encontr\u00f3 con obst\u00e1culos normativos y pr\u00e1cticos. Los funcionarios de ventanilla (street-level bureaucrats) han aplicado las normas generales en un contexto amplio de discrecionalidad. La indefinici\u00f3n sobre las normas y las decisiones de las autoridades sanitarias parecen haber ampliado esta discrecionalidad, aumentando la diversidad interpretativa y la centralidad de estos funcionarios de ventanilla. Sus visiones, valoraciones, percepciones o prejuicios se han convertido en claves en el acceso a la sanidad. A pesar de que no hay datos sistem\u00e1ticos, las organizaciones que defienden el acceso de la poblaci\u00f3n inmigrante a la sanidad han ilustrado m\u00faltiples situaciones de denegaci\u00f3n err\u00f3nea de acceso a los SRS.<\/p>\n<p>Los profesionales del \u00e1mbito sanitario, judicial o de defensa de los derechos humanos, tanto nacionales como internacionales, se\u00f1alando adem\u00e1s los riesgos que entra\u00f1aba para la salud p\u00fablica, criticaron esta expulsi\u00f3n de los inmigrantes indocumentados del SNS. Otras organizaciones pusieron en marcha mecanismos para atender a la exclusi\u00f3n sanitaria y visibilizaron a trav\u00e9s de informes el impacto que la reforma estaba teniendo en estas poblaciones (denegaciones irregulares de atenci\u00f3n sanitaria, facturaci\u00f3n improcedente, intentos de cobro no justificados, exigencia de compromisos de pago previos a la atenci\u00f3n y el frecuente desconocimiento de la norma por parte de los funcionarios de ventanilla).<\/p>\n<p>El propio Ministerio de Sanidad reconoc\u00eda en 2015 efectos secundarios indeseados derivados de la expulsi\u00f3n de migrantes en situaci\u00f3n administrativa irregular, proponiendo la cobertura parcial de las necesidades sanitarias de aquellos que llevasen residiendo en una zona m\u00e1s de seis meses.<\/p>\n<p>En septiembre de 2017 todos los partidos de la oposici\u00f3n (salvo Ciudadanos) se unieron en una plataforma de organizaciones de la sociedad civil y asociaciones de profesionales sanitarios para firmar un compromiso por el restablecimiento de un sistema sanitario universal cuando fuera parlamentariamente posible. Con el cambio de gobierno de junio de 2018, el gobierno promovi\u00f3 un cambio legislativo para revertir algunos de los aspectos de la ley. La aprobaci\u00f3n del Real Decreto Ley 7\/2018 tuvo el objetivo de blindar la universalidad del sistema, un primer paso a trav\u00e9s de la Ley en tramitaci\u00f3n (diciembre de 2018) en el Parlamento. Las organizaciones sociales que se opusieron a la l\u00f3gica de aseguramiento del SNS han reconocido el avance perohan solicitado mayor claridad y definici\u00f3n de los requisitos de acceso y de la garant\u00eda incondicional de acceso al SNS.<\/p>\n<p><strong>Incremento de los copagos y del aseguramiento sanitario privado <\/strong><\/p>\n<p>Entre las pol\u00edticas puestas en marcha desde el comienzo de la crisis hay que se\u00f1alar tambi\u00e9n aquellas dirigidas a aumentar la contribuci\u00f3n de los pacientes a la financiaci\u00f3n del gasto sanitario (pagos directos, co-pagos y\/o p\u00f3lizas de aseguramiento privado) que reducen la financiaci\u00f3n del Estado y aumentan el papel del mercado. Se trata de una l\u00ednea que sigue tendencias ya observadas en otros pa\u00edses desarrollados. En el caso espa\u00f1ol, los esfuerzos se han dirigido a reducir el coste farmac\u00e9utico introduciendo el copago de los pensionistas. Como consecuencia disminuy\u00f3 la participaci\u00f3n p\u00fablica en el gasto, pero se ha alterado el seguimiento de tratamientos farmacol\u00f3gicos, como acreditan los resultados de evoluci\u00f3n de la Encuesta sobre Necesidades Sociales de la Fundaci\u00f3n FOESSA. Esta pol\u00edtica, que no fue completamente desarrollada debido a la compleja gobernanza multinivel del SNS, preve\u00eda la introducci\u00f3n del copago de ciertos medicamentos en el tratamiento hospitalario.<\/p>\n<p>La creciente mercantilizaci\u00f3n del SNS espa\u00f1ol se puede observar en el incremento del aseguramiento privado, con mayor frecuencia entre los grupos m\u00e1s acomodados. Creci\u00f3 m\u00e1s en aquellas CC. AA. donde los recortes sanitarios fueron m\u00e1s pronunciados y la percepci\u00f3n del deterioro sanitario fue mayor (tiempos de espera), lo que ha contribuido a aumentar el riesgo de dualizaci\u00f3n sanitaria entre un sistema de pago de calidad y un sistema p\u00fablico de m\u00ednimos para la poblaci\u00f3n m\u00e1s vulnerable. La financiaci\u00f3n sanitaria privada tiene efectos regresivos y puede generar importantes desigualdades, ya que los costes recaen sobre los pobres y los ancianos.<\/p>\n<p><strong>Deterioro de la calidad e incremento de las desigualdades en salud <\/strong><\/p>\n<p>Las restricciones presupuestarias y las reformas emprendidas han tenido como consecuencia deterioros en la calidad de la atenci\u00f3n e incrementos de las desigualdades en salud.<\/p>\n<p>Las respuestas de las CC. AA. han sido diferentes debido tanto a la diferente composici\u00f3n sociodemogr\u00e1fica de la demanda de servicios como a las decisiones de asignaci\u00f3n de los recursos. A pesar de lo cual, la reducci\u00f3n de efectivos profesionales sanitarios, el deterioro de sus condiciones laborales, incluido recortes salariales y un alto grado de precariedad laboral, han impactado en la atenci\u00f3n sanitaria. Los recortes tambi\u00e9n afectaron a los recursos materiales disponibles y son los responsables del aumento de las listas de espera en ciertos procedimientos quir\u00fargicos (Petmesidou et al. 2014; Urbanos y Puig-Junoy 2014). Todo se ello ha incrementado la desmotivaci\u00f3n de los profesionales, el deterioro de la percepci\u00f3n p\u00fablica sobre el funcionamiento del SNS y su visibilidad en \u00e1mbitos como el judicial, los medios de comunicaci\u00f3n y los \u00e1mbitos p\u00fablico y pol\u00edtico.<\/p>\n<p>Por otra parte, varios trabajos (Aznar-Lou et al. 2018; Bartoll et al. 2013; D\u00edaz Mart\u00ednez 2016; V\u00e1squez et al. 2016) han mostrado c\u00f3mo una serie de colectivos (desde desempleados de larga duraci\u00f3n hasta los afectados por desahucios) han sido fuertemente impactados por estas reformas y restricciones presupuestarias. Los indicadores de salud asociados a estilos de vida (como morbilidad asociada al asma o accidentes laborales) o con \u00e1mbitos poco atendidos por el sistema sanitario p\u00fablico han hecho visible su deterioro, junto con la mayor prevalencia de enfermedades cr\u00f3nicas o de factores de riesgo (mortalidad en invierno de personas de edad avanzada, pacientes por prestaci\u00f3n inadecuada).<\/p>\n<p>A pesar de ello, se carece de un sistema homog\u00e9neo de generaci\u00f3n de informaci\u00f3n y de estudiosque nos hablen de las diferencias en el estado de salud de la poblaci\u00f3n en los distintos territorios y permitan evaluar el papel el impacto que el aumento de desigualdad social y las diferentes pol\u00edticas sanitarias aplicadas. Es importante saber si el impacto de la crisis y de las decisiones pol\u00edticas sobre el SNS han modificado su naturaleza de forma irrecuperable. El cambio que en 2012 acometi\u00f3 el Gobierno sobre la filosof\u00eda universalista sobre la que se articula el SNS y la reintroducci\u00f3n de la l\u00f3gica asistencial ha podido tener profundas implicaciones, incluso en la legitimidad social del SNS, que no han sido suficientemente discutidas. La aparici\u00f3n de actores privados en la provisi\u00f3n sanitaria ha tra\u00eddo consigo otros problemas, entre ellos el peligro de dualizaci\u00f3n del sistema.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\">Algunos gr\u00e1ficos<\/h3>\n\n\t\t<style>\n\t\t\t#gallery-1 {\n\t\t\t\tmargin: auto;\n\t\t\t}\n\t\t\t#gallery-1 .gallery-item {\n\t\t\t\tfloat: left;\n\t\t\t\tmargin-top: 10px;\n\t\t\t\ttext-align: center;\n\t\t\t\twidth: 33%;\n\t\t\t}\n\t\t\t#gallery-1 img {\n\t\t\t\tborder: 2px solid #cfcfcf;\n\t\t\t}\n\t\t\t#gallery-1 .gallery-caption {\n\t\t\t\tmargin-left: 0;\n\t\t\t}\n\t\t\t\/* see gallery_shortcode() in wp-includes\/media.php *\/\n\t\t<\/style>\n\t\t<div id='gallery-1' class='gallery galleryid-8831 gallery-columns-3 gallery-size-thumbnail'><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/osalde.org\/eu\/exclusion-y-desarrollo-social-en-espana-informe-foessa-2019\/viii-informe-foessa-2019-g31\/'><img 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