{"id":8611,"date":"2020-09-25T18:26:10","date_gmt":"2020-09-25T17:26:10","guid":{"rendered":"https:\/\/osalde.org\/?p=8611"},"modified":"2021-04-11T18:27:29","modified_gmt":"2021-04-11T17:27:29","slug":"editorial-semana-42-hambre-y-obesidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/osalde.org\/eu\/editorial-semana-42-hambre-y-obesidad\/","title":{"rendered":"Editorial : Hambre y obesidad en el mundo. El abismo de la desigualdad alimentaria"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">por Jorge Barr\u00f3n (Junta Directiva de Osalde)<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><!--more--><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-8613 alignleft\" src=\"https:\/\/osalde.org\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/Hambre-cero-300x300.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/osalde.org\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/Hambre-cero-300x300.jpg 300w, https:\/\/osalde.org\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/Hambre-cero-100x100.jpg 100w, https:\/\/osalde.org\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/Hambre-cero-150x150.jpg 150w, https:\/\/osalde.org\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/Hambre-cero.jpg 466w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>El 25 de septiembre de 2015, los l\u00edderes mundiales adoptaron un conjunto de objetivos globales para erradicar la pobreza, proteger el planeta y asegurar la prosperidad para todos como parte de una\u00a0nueva agenda de desarrollo sostenible. <strong>Objetivo 2:<\/strong> <em>&#8220;Necesitamos una\u00a0profunda reforma\u00a0del sistema agrario y alimentario mundial si queremos nutrir a los 815 millones de hambrientos que existen actualmente en el planeta y a los dos mil millones de personas adicionales que vivir\u00e1n en el a\u00f1o 2050.&#8221;<\/em><\/p>\n<p>Los buenos deseos y recomendaciones de la Asamblea General de la ONU no parecen ser suficientes para lograr el objetivo: Seg\u00fan los \u00faltimos datos de la FAO el hambre, lejos de disminuir, sigue en alza. Hoy son 820 millones los hambrientos. El abismo de la desigualdad se ensancha.., \u00bfY qu\u00e9 tenemos en la otra orilla? en la de la opulencia?<\/p>\n<p>El lado privilegiado de la desigualdad, lejos de gozar de una alimentaci\u00f3n saludable en cantidad y calidad que le permitir\u00eda su capacidad adquisitiva, sufre de sobrealimentaci\u00f3n, dietas hiper-cal\u00f3ricas, con altos contenidos de az\u00facares refinados, grasas, sal y productos c\u00e1rnicos elaborados. Todo ello combinado con una vida sedentaria ya ampliada a la poblaci\u00f3n infantil, atrapada en la fascinaci\u00f3n por la tecnolog\u00eda digital, est\u00e1 dando lugar a una epidemia de obesidad y diabetes: M\u00e1s de 600 millones de adultos y 120 millones de ni\u00f1os son obesos. 40 millones de ni\u00f1os tienen sobrepeso. En Espa\u00f1a, los estudios &#8220;<a href=\"http:\/\/www.aecosan.msssi.gob.es\/AECOSAN\/docs\/documentos\/nutricion\/observatorio\/Estudio_ALADINO_2015.pdf\">ALADINO<\/a>&#8221;\u00a0 de 2011 a 2015 , muestran que la tendencia de la prevalencia de obesidad en ni\u00f1os y ni\u00f1as de\u00a06 a 9 a\u00f1os se ha estabilizado, y la de sobrepeso ha sufrido una disminuci\u00f3n.<\/p>\n<p>Algo no funciona en nuestro mundo cuando, produciendo m\u00e1s alimentos que nunca hay m\u00e1s hambre cada a\u00f1o, y al mismo tiempo, m\u00e1s obesidad. Cuando la ciencia ha revelado las claves de una alimentaci\u00f3n saludable y el mercado promociona verdadera basura alimentaria, y las autoridades sanitarias apenas tienen poder de influir en tama\u00f1o desastre. Basura que se produce, por ejemplo, deforestando el Amazonas brasile\u00f1o y reduciendo la inmensa riqueza natural de la biodiversidad, a menudo introduciendo alimentos transg\u00e9nicos, seg\u00fan los intereses de un mercado que lo sacrifica todo a obtener el m\u00e1ximo beneficio. Mientras\u00a0antiguas culturas, como la de Tihuanaco, al sur del Per\u00fa, conocen desde hace miles de a\u00f1os multitud de variedades de papas que han asegurado la sostenibilidad del recurso, hoy en d\u00eda, solo nueve especies de plantas representan el 66% de la producci\u00f3n total de cultivos.\u00a0 El mercado sustituye las variedades naturales por trasg\u00e9nicos patentados para su explotaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Amartya Sen gan\u00f3 su premio Nobel por demostrar que pocas veces el hambre viene causado por la escasez de alimentos. El mundo ya produce m\u00e1s que suficiente para alimentar a unas 3.000 millones m\u00e1s de las que somos actualmente. Sin embargo, las hambrunas no cesan.\u00a0 Hace m\u00e1s de diez a\u00f1os nos dijo magistralmente Raj Patel en su libro &#8220;<a href=\"\/?p=8606\">Obesos y fam\u00e9licos<\/a>&#8220;: el hambre y la obesidad son <em>&#8220;&#8230; consecuencias graves de un sistema globalizado en el que unas pocas pero enormes empresas han obtenido un poder casi absoluto sobre el ciclo de la alimentaci\u00f3n, desde las semillas (a menudo transg\u00e9nicas) hasta las tiendas de comestibles, pasando por los maizales mexicanos o las inmensas zonas deforestadas de Brasil&#8221;.<\/em><\/p>\n<p>Las recomendaciones de la FAO a los gobiernos para que aborden estos problemas se traducen en t\u00edmidas acciones que se enfrentan con poco \u00e9xito a los poderosos lobbies de las grandes empresas multinacionales de producci\u00f3n de alimentos.<\/p>\n<p>La manera en que se cultivan los alimentos en explotaciones de monocultivo con un uso intensivo de productos qu\u00edmicos, est\u00e1 destruyendo literalmente la base de recursos \u2013suelo, agua, clima\u2013 de la que depende la futura producci\u00f3n de alimentos. La llamada\u00a0\u201capocalipsis de los insectos\u201d, por uso intensivo de insecticidas supone la p\u00e9rdida de polinizadores cruciales para los cultivos.\u00a0\u00a0El excesivo vertido de fertilizantes\u00a0produce nubes de \u00f3xido n\u00edtrico, que es m\u00e1s potente que el di\u00f3xido de carbono. La producci\u00f3n\u00a0de soja no sirve para alimentar a los hambrientos, pues se emplea sobre todo para piensos en explotaciones de ganado porcino.<\/p>\n<p>El sistema mercantilista basado en una brutal competitividad,\u00a0 produce excesiva cantidad y escasa calidad, y acumula riqueza a base de una creciente desigualdad, est\u00e1 amenazado con una nueva crisis, quiz\u00e1s mayor que las m\u00e1s recientes. Y es sabido que en las crisis son los grupos m\u00e1s vulnerables, los que hoy padecen hambre, subnutrici\u00f3n y malnutrici\u00f3n, los que con m\u00e1s crudeza padecen sus efectos desastrosos.\u00a0En este contexto, la emergencia socio-alimentaria del hambre y la obesidad no parece albergar buenas perspectivas.<\/p>\n<p>Hace falta m\u00e1s calidad que calidad, mas distribuci\u00f3n que despilfarro. El aumento de la producci\u00f3n industrial de mercanc\u00edas agr\u00edcolas y el mercado de la alimentaci\u00f3n no contribuyen a reducir el hambre en el mundo o a promover una alimentaci\u00f3n saludable. Por un lado hay que reducir el despilfarro de alimentos, que malgasta un tercio o m\u00e1s de los alimentos producidos en todo el mundo. Habr\u00e1 que dejar de apostar por el actual modelo de agricultura industrial, dedicada a producir piensos para una excesiva industria c\u00e1rnica y dejar de destinar cosechas y tierras a la producci\u00f3n de biocombustible. Hay que legislar para educar en alimentaci\u00f3n saludable, venciendo los intereses de la industria alimentaria, que se resiste a informar a los consumidores, de una forma facilmente comprensible para todas, sobre la calidad alimentaria de sus productos. Especialmente en la informaci\u00f3n de los etiquetados, relativa, por ejemplo a los contenidos excesivos de sal, az\u00facar o grasas saturadas.<\/p>\n<p>NOTA<\/p>\n<h3 class=\"entry-title\"><a href=\"https:\/\/assaeh.wordpress.com\/2013\/01\/11\/una-alianza-para-la-soberania-alimentaria-en-euskal-herria\/\" rel=\"bookmark\">Una alianza para la Soberan\u00eda Alimentaria en Euskal\u00a0Herria<\/a><\/h3>\n<p><em>&#8220;No estamos ante un problema de capacidad de producci\u00f3n, sino de acceso a recursos para garantizar el derecho de campesinos y campesinas a producir los alimentos b\u00e1sicos. A este problema debemos a\u00f1adir nuestra escasa capacidad de decisi\u00f3n sobre los alimentos que consumimos: el acceso a alimentos saludables es, la mayor\u00eda de las veces, imposible&#8230;.&#8221;<\/em><\/p>\n<p><b>\u00a1Es la hora de la Soberan\u00eda Alimentaria!<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-7904\" src=\"https:\/\/osalde.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/Licencia-CC.png\" alt=\"\" width=\"88\" height=\"31\" \/><\/p>\n<span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Jorge Barr\u00f3n (Junta Directiva de Osalde)<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":8641,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[1287,1284,1258,758,1161,104,985,66,759,874],"tags":[299,1249,575,1260],"class_list":["post-8611","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-1287","category-ano","category-determinantes-de-la-salud","category-documento-osalde","category-editorial","category-entrada-del-blog","category-habitos-saludables","category-libros-osalde","category-memoria","category-salud-comunitaria","tag-desigualdades-en-salud","tag-hambre","tag-obesidad","tag-trastornos-de-la-alimentacion"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"3.0.2","language":"eu","enabled_languages":["es","eu"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"eu":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8611","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8611"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8611\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12370,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8611\/revisions\/12370"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8641"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8611"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8611"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8611"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}