{"id":8606,"date":"2019-10-04T08:14:14","date_gmt":"2019-10-04T07:14:14","guid":{"rendered":"https:\/\/osalde.org\/?p=8606"},"modified":"2019-10-04T08:14:14","modified_gmt":"2019-10-04T07:14:14","slug":"obesos-y-famelicos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/osalde.org\/eu\/obesos-y-famelicos\/","title":{"rendered":"Obesos y fam\u00e9licos"},"content":{"rendered":"<p><strong>Raj Patel: Obesos y fam\u00e9licos.\u00a0<\/strong><strong>El impacto de la globalizaci\u00f3n en el sistema alimentario mundial<\/strong><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><strong>Fuente:\u00a0<\/strong>Rese\u00f1a de &#8220;Los libros del lince&#8221;\u00a0Diputaci\u00f3n, 327.\u00a0Pral 1\u00aa.\u00a008009, Barcelona <a href=\"https:\/\/www.serlib.com\/pdflibros\/9788461224890.pdf\">Enlace<\/a><\/p>\n<p>Un cl\u00e1sico del an\u00e1lisis del mayor problema alimentario de la humanidad: La brutal desigualdad entre hambre y obesidad. Adjuntamos el pr\u00f3logo del libro de Raj Patel, editado hace ya m\u00e1s de 10 a\u00f1os pero de plena actualidad.<\/p>\n<p><strong>Texto citado<\/strong> (los destacados son nuestros)<\/p>\n<p>La humanidad produce actualmente m\u00e1s alimentos que en toda su historia, y sin embargo una cifra superior al diez por ciento de la poblaci\u00f3n padece hambre.<\/p>\n<blockquote><p>El hambre de esos 800 millones de personas ocurre al mismo tiempo que otro r\u00e9cord hist\u00f3rico: mil millones de seres humanos sufren hoy en d\u00eda sobrepeso.<\/p><\/blockquote>\n<p>El hambre y el sobrepeso globales son s\u00edntomas de un mismo problema. Es m\u00e1s, el camino que podr\u00eda conducirnos a erradicar el hambre del mundo servir\u00eda de paso para prevenir las epidemias globales de diabetes y afecciones card\u00edacas, y para hacer frente a un mont\u00f3n de males medioambientales y sociales. Los obesos y los fam\u00e9licos est\u00e1n vinculados entre s\u00ed por las cadenas de producci\u00f3n que llevan los alimentos desde el campo hasta nuestra mesa. Guiadas por su obsesi\u00f3n por los beneficios, las grandes corporaciones que nos venden comida delimitan y constri\u00f1en nuestra forma de comer y nuestra manera de pensar sobre la comida. En los puntos de venta de la comida r\u00e1pida es donde con mayor claridad se ven las actuales limitaciones, pues all\u00ed apenas podemos elegir entre el McNugget y el McMuffin. Pero aun cuando creemos encontrarnos lejos del \u00e1mbito de Ronald McDonald tambi\u00e9n hay limitaciones ocultas y sist\u00e9micas. Incluso cuando queremos comprar algo sano, algo que nos mantenga alejados del m\u00e9dico, estamos atrapados por el propio sistema que ha creado las \u00abFast Food Nations\u00bb [Pa\u00edses de Comida R\u00e1pida, en alusi\u00f3n al libro hom\u00f3nimo de Eric Schlosser]. Intente, por ejemplo, comprar manzanas. En los supermercados de Norteam\u00e9rica y de Europa, las elecciones est\u00e1n restringidas a media docena de variedades: Fuji, Braeburn, Granny Smith, Golden Delicious y quiz\u00e1 un par m\u00e1s. \u00bfPor qu\u00e9 \u00e9stas? Porque son atractivas: nos gusta su piel lustrada e inmaculada, y tienen un sabor que, para la mayor\u00eda del p\u00fablico, es inobjetable; pero tambi\u00e9n porque soportan ser transportadas a trav\u00e9s de largas distancias y su piel no se da\u00f1a si son sacudidas en el trayecto desde el huerto hasta la g\u00f3ndola; adem\u00e1s, toleran las t\u00e9cnicas de lustrado y los compuestos que permiten el transporte y que las mantienen atractivas en los estantes, son f\u00e1ciles de cosechar y responden bien a los pesticidas y a la producci\u00f3n industrial. \u00c9stas son las razones por las cuales nunca encontraremos manzanas Calville Blanc, Black Oxford, Zabergau Reinette, Kandil Sinap o las antiguas y venerables Rambo en los estantes. No somos nosotros los que elegimos por nuestra cuenta porque, ni siquiera en el s\u00faper, no elaboramos nuestro men\u00fa a partir de lo que nosotros elegimos, o de la estaci\u00f3n o el pa\u00eds en que nos encontramos, ni por la ampl\u00edsima variedad de manzanas existente, ni por la ampl\u00edsima gama de alimentos y sabores existentes, sino someti\u00e9ndonos al poder de las empresas de la alimentaci\u00f3n. Los intereses de las empresas que producen alimentos tienen ramificaciones que van mucho m\u00e1s all\u00e1 de lo que nos ofrecen los estantes del s\u00faper. Son esos intereses lo que huele a podrido en el coraz\u00f3n mismo del sistema alimentario actual. Demostrar que la habilidad sist\u00e9mica de unos pocos afecta a la salud de la mayor\u00eda requiere una investigaci\u00f3n global que implica viajar desde los \u00abdesiertos verdes\u00bb de Brasil hasta la arquitectura de la ciudad contempor\u00e1nea, y moverse a trav\u00e9s de la historia desde la \u00e9poca de los primeros cultivos hasta la batalla de Seattle. Es una pesquisa que descubre las verdaderas causas de las hambrunas en Asia y en \u00c1frica, por qu\u00e9 hay una epidemia mundial de suicidios entre los agricultores, por qu\u00e9 ya no sabemos qu\u00e9 contiene nuestra comida, por qu\u00e9 en Estados Unidos los afroamericanos presentan mayor tendencia al sobrepeso que los norteamericanos blancos, por qu\u00e9 hay vaqueros en el sur de Los \u00c1ngeles y c\u00f3mo el movimiento social m\u00e1s grande del mundo est\u00e1 descubriendo maneras, a mayor o menor escala, de que pensemos y vivamos de un modo distinto respecto a la comida.<\/p>\n<blockquote><p>La forma de comer alternativa a como lo hacemos actualmente promete solucionar el tema del hambre y las enfermedades relacionadas con la dieta mediante una manera de nutrirnos y de cultivar alimentos ecol\u00f3gicamente sostenible y socialmente justa.<\/p><\/blockquote>\n<p>Entender qu\u00e9 problemas plantea el modo en que se cultivan los alimentos y c\u00f3mo se ingieren tambi\u00e9n ofrece la clave para una mayor libertad y un camino para recuperar el placer de comer. Tan urgente es la tarea como enorme el premio. En todos los pa\u00edses, las contradicciones entre la obesidad, el hambre, la pobreza y la riqueza se est\u00e1n agudizando cada vez m\u00e1s. Por ejemplo, la India ha destruido millones de toneladas de cereales permitiendo que se pudran en silos mientras que la calidad de los alimentos que comen los indios pobres es la peor desde la independencia, en 1947. En el a\u00f1o 1992, en los mismos pueblos y aldeas donde la malnutrici\u00f3n hab\u00eda comenzado a atacar a las familias m\u00e1s pobres, el gobierno indio permiti\u00f3 que se colaran en su sitema econ\u00f3mico, hasta entonces muy protegido, los fabricantes de refrescos extranjeros y multinacionales de la alimentaci\u00f3n.<\/p>\n<blockquote><p>En el plazo de una d\u00e9cada, la India ha logrado la mayor concentraci\u00f3n de diab\u00e9ticos del mundo: personas \u2014muy a menudo ni\u00f1os\u2014 cuyos cuerpos se han quebrado bajo el peso del consumo excesivo de alimentos inadecuados.<\/p><\/blockquote>\n<p>La India no es el \u00fanico pa\u00eds que padece estos contrastes. Son globales, y est\u00e1n presentes incluso en el pa\u00eds m\u00e1s rico del mundo. En 2005, en Estados Unidos 35,1 millones de personas no sab\u00edan si iban a poder pagarse la siguiente comida.1 Y esto coincide con el momento en que hay en Estados Unidos m\u00e1s comida que nunca en su historia, y tambi\u00e9n mayor n\u00famero de personas aquejadas por dolencias relacionadas con la alimentaci\u00f3n. Resulta f\u00e1cil acostumbrarse a esta contradicci\u00f3n; su versi\u00f3n cotidiana s\u00f3lo provoca una desaz\u00f3n pasajera cuando, de camino a los supermercados llenos de comida a reventar, nos cruzamos con carteles que nos hablan de gente \u00abhambrienta\u00bb y \u00absin techo\u00bb. Hay excusas morales que sirven para calmar a una conciencia atormentada: los pobres tienen hambre porque son perezosos, o los ricos son gordos porque comen alimentos que engordan. Esta clase de sabidur\u00eda popular es muy antigua. De alguna forma, todas las culturas han comprendido que nuestros cuerpos son libros contables donde queda registrado el cat\u00e1logo de nuestros vicios privados. Sin embargo, las frases inculpatorias no nos sirven para comprender las razones por las cuales hemos llegado a una situaci\u00f3n in\u00e9dita en la que hambre, abundancia y obesidad son m\u00e1s compatibles que en toda nuestra historia. La condena moral s\u00f3lo funcionar\u00eda si los afectados hubiesen podido hacer las cosas de forma diferente, si hubiesen tenido opciones.<\/p>\n<blockquote><p>La prevalencia del hambre y de la obesidad afecta a la gente con demasiada regularidad y en demasiados lugares distintos como para que sean consecuencia de alg\u00fan defecto personal.<\/p><\/blockquote>\n<p>En parte, nuestro juicio yerra de forma tan notable debido a que todav\u00eda interpretamos los cuerpos a la manera antiintroducci\u00f3n, sin darnos cuenta de que los tiempos han cambiado. Aunque en alg\u00fan momento fuese cierta, la suposici\u00f3n de que tener sobrepeso es ser rico ya no es v\u00e1lida: la obesidad no puede explicarse exclusivamente como la maldici\u00f3n de la opulencia individual. Hay rasgos sist\u00e9micos que marcan la diferencia. Por ejemplo en M\u00e9xico, un pa\u00eds en desarrollo con unos ingresos medios de 6.000 d\u00f3lares anuales, hay m\u00e1s adolescentes gordos que nunca, aunque el n\u00famero de mexicanos pobres aumenta.<\/p>\n<blockquote>[Por ejemplo en M\u00e9xico] La riqueza individual no explica por qu\u00e9 los hijos de algunas familias son m\u00e1s obesos que otros: el factor crucial no son los ingresos, sino la proximidad con la frontera de Estados Unidos.<\/p><\/blockquote>\n<p>Cuanto m\u00e1s cerca viva una familia mexicana de sus vecinos del norte y de sus h\u00e1bitos de comida procesada rica en grasas y en az\u00facar, m\u00e1s sobrepeso sufrir\u00e1n los ni\u00f1os de esa familia.2 Que la geograf\u00eda tenga tanta importancia desmiente la idea de que la elecci\u00f3n personal es la clave para prevenir la obesidad o, del mismo modo, prevenir el hambre. Y sirve para retomar el lamento de Porfirio D\u00edaz, el dictador de M\u00e9xico a finales del siglo xix: \u00ab\u00a1Pobre M\u00e9xico! Tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos\u00bb. Uno de los efectos perversos del modo en que nos llega la comida a la mesa consiste en que ahora existe la posibilidad de que padezcan obesidad personas que carecen de los medios necesarios para comprarse alimentos. Los ni\u00f1os que se cr\u00edan malnutridos en las favelas de S\u00e3o Paulo, por ejemplo, sufren mayor riesgo de obesidad cuando llegan a adultos. Sus cuerpos, afectados por la pobreza de la ni\u00f1ez, metabolizan y almacenan mal los alimentos, por lo que presentan mayor riesgo de retener como grasa la comida de mala calidad a la que tienen acceso.<\/p>\n<blockquote><p>A lo largo y ancho del planeta, los pobres no pueden permitirse comer bien, y esto es cierto incluso en el pa\u00eds m\u00e1s rico del mundo: en Estados Unidos son los ni\u00f1os quienes sufren las consecuencias.<\/p><\/blockquote>\n<p>Un equipo de investigaci\u00f3n indic\u00f3 recientemente que, si persisten los actuales modelos de consumo, los ni\u00f1os norteamericanos de hoy vivir\u00e1n cinco a\u00f1os menos, debido a las enfermedades relacionadas con la dieta a las que estar\u00e1n expuestos en el transcurso de sus vidas. En cuanto consumidores, se nos incita a pensar que un sistema econ\u00f3mico basado en la elecci\u00f3n individual nos salvar\u00e1 de los males comunes del hambre y la obesidad. Sin embargo, es precisamente la \u00ablibertad de elecci\u00f3n\u00bb la que ha incubado estos males. Aquellos que pueden dirigirse al s\u00faper se quedan pasmados ante la posibilidad de escoger entre 14 obesos y fam\u00e9licos\u00a0 cincuenta marcas de cereales azucarados, media docena de tipos de leche que sabe a tiza, estantes de panes tan saturados de productos qu\u00edmicos que nunca se pudrir\u00e1n y estantes repletos de productos cuyo ingrediente principal es el az\u00facar. Por ejemplo,<\/p>\n<blockquote><p>los ni\u00f1os brit\u00e1nicos tienen la posibilidad de escoger entre veintiocho marcas de cereales para el desayuno cuyo marketing est\u00e1 dirigido directamente a ellos. El contenido de az\u00facar de veintisiete de \u00e9stos excede las recomendaciones del gobierno.<\/p><\/blockquote>\n<p>Nueve cereales para ni\u00f1os tienen un contenido de az\u00facar del 40 por ciento. As\u00ed pues, no es para nada sorprendente que en Reino Unido el 8,5 por ciento de los ni\u00f1os de seis a\u00f1os y m\u00e1s de uno de cada diez chicos de quince a\u00f1os sean obesos. Y los niveles est\u00e1n aumentando. El ejemplo de los cereales para el desayuno es un signo de un rasgo sist\u00e9mico m\u00e1s amplio: las corporaciones que producen alimentos tienen todos los incentivos para vender comida sometida a un procesamiento que la hace m\u00e1s rentable, aunque menos nutritiva. Por cierto, esto tambi\u00e9n explica por qu\u00e9 hay a la venta muchas m\u00e1s variedades de cereales para el desayuno que de manzanas. Nuestras opciones tienen l\u00edmites naturales. Por ejemplo, la gente est\u00e1 dispuesta a comer un n\u00famero limitado de frutas, hortalizas y animales disponibles en la naturaleza. Pero incluso en este caso, un poco de publicidad nos puede persuadir a expandir el alcance de nuestras opciones. Pensemos en el kiwi, que hace mucho era conocido como la grosella china: para adecuarse a los prejuicios de la guerra fr\u00eda la empresa de Nueva Zelanda que lo lanz\u00f3 al mercado a finales de los a\u00f1os cincuenta le cambi\u00f3 el nombre. Era un sabor con el que nadie se hab\u00eda criado, aunque ahora parece que siempre haya existido. Y mientras agregan lentamente nuevos alimentos naturales a nuestros men\u00fas, la industria alimentaria suma todos los a\u00f1os decenas de miles de nuevos productos a los expositores, algunos de los cuales se convierten en elementos indispensables hasta tal punto que, despu\u00e9s de una generaci\u00f3n, no se puede pensar en vivir sin ellos. Esto es un signo de cu\u00e1n limitada puede ser nuestra imaginaci\u00f3n gastron\u00f3mica, y tambi\u00e9n de que no estamos totalmente seguros de c\u00f3mo, de d\u00f3nde o por qu\u00e9 ciertos alimentos llegan a nuestra mesa.<\/p>\n<span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Raj Patel: Obesos y fam\u00e9licos.\u00a0El impacto de la globalizaci\u00f3n en el sistema alimentario mundial<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":8607,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[1258,104,985,64],"tags":[1259,1073,1249,575,350,1260],"class_list":["post-8606","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-determinantes-de-la-salud","category-entrada-del-blog","category-habitos-saludables","category-resena-de-libros","tag-alimentacion-saludable","tag-desnutricion","tag-hambre","tag-obesidad","tag-salud-comunitaria","tag-trastornos-de-la-alimentacion"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"3.0.2","language":"eu","enabled_languages":["es","eu"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"eu":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8606","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8606"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8606\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8607"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8606"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8606"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8606"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}