{"id":7908,"date":"2019-06-01T08:13:55","date_gmt":"2019-06-01T07:13:55","guid":{"rendered":"https:\/\/osalde.org\/?p=7908"},"modified":"2019-06-02T17:29:10","modified_gmt":"2019-06-02T16:29:10","slug":"editorial-semana-2019","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/osalde.org\/eu\/editorial-semana-2019\/","title":{"rendered":"Editorial: Juicio a las superbacterias: \u00bfCulpables o inocentes?"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong><i>Por Jorge Barr\u00f3n (Osalde)<\/i><\/strong><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Pod\u00eda ser el t\u00edtulo de un comic: <em>\u201cSuperh\u00e9roes contra superbacterias: \u00bfPodr\u00e1n Batman y Spiderman acabar con las superbacterias resistentes a los antibi\u00f3ticos? <\/em>Pod\u00eda ser, pero no es para tomarse la cosa a broma. Porque mientras que los superh\u00e9roes son personajes de ficci\u00f3n, las <em>superbacterias resistentes a los antibi\u00f3ticos<\/em> son seres reales, verdaderas amenazas para la vida humana contra las que no conocemos remedio alguno. En 2050 se estima que 10.000 personas pod\u00edan morir v\u00edctimas del problema.<\/p>\n<p><strong>Emergencia sanitaria mundial<\/strong><\/p>\n<p>Explica la OMS que la resistencia a los antibi\u00f3ticos es hoy <em>\u201cuna de las mayores amenazas para la salud mundial, la seguridad alimentaria y el desarrollo\u201d.<\/em> <em>\u201cQue puede afectar a cualquier persona, sea cual sea su edad o el pa\u00eds en el que viva, prolonga las estancias hospitalarias, incrementa los costos m\u00e9dicos y aumenta la mortalidad.,\u201d <\/em>Y a\u00f1ade <em>\u201cque es un fen\u00f3meno natural, aunque el uso indebido de estos f\u00e1rmacos en el ser humano y los animales est\u00e1 acelerando el proceso\u201d. <\/em>O sea, todo es normal, nada de microbios con superpoderes. \u00bfC\u00f3mo ha surgido entonces esta nueva amenaza a partir de un fen\u00f3meno normal?<\/p>\n<p>La realidad es que estos microorganismos tan desafortunadamente calificados como <em>\u201csuperbacterias<\/em>\u201d por alg\u00fan sabio probablemente norteamericano no tienen ninguna caracter\u00edstica ex\u00f3tica o sobrenatural que les diferencie de las dem\u00e1s especies del planeta. Simplemente son, como las mismas criaturas humanas, meros supervivientes, mutantes resistentes que aparecen como respuesta a los vertidos de antibi\u00f3ticos al medio ambiente.<\/p>\n<p>Las compa\u00f1\u00edas farmac\u00e9uticas productoras y distribuidoras de antibi\u00f3ticos han logrado inundar el mercado y de paso el medioambiente con antibi\u00f3ticos. A m\u00e1s marketing, a m\u00e1s sobornos (m\u00e1s o menos disfrazados de formaci\u00f3n, investigaci\u00f3n) a m\u00e9dicos prescriptores, agencias reguladoras y sociedades cient\u00edficas, m\u00e1s ventas. Antibi\u00f3ticos a troche y moche, no solo para tratar infecciones en humanos y animales, tambi\u00e9n administrados con excesiva frecuencia indebidamente, como \u201c<em>profil\u00e1cticos<\/em>\u201d o \u201c<em>por si acaso\u201d<\/em>, tambi\u00e9n a\u00f1adido a los piensos para aumentar el peso del ganado, en acuicultura o para prevenir da\u00f1os por bacterias en cultivos vegetales. Como resultado, una gran cantidad y variedad de antibi\u00f3ticos van a parar a los ecosistemas acu\u00e1ticos de todo el mundo, alcanzando incluso aguas subterr\u00e1neas y potables. Y es la presencia generalizada de antibi\u00f3ticos en el medio la que selecciona las cepas resistentes que suponen una nueva amenaza para nuestras vidas, ya que una infecci\u00f3n por bacterias resistentes tiene mayor potencial de causar da\u00f1o y muerte que la producida por una bacteria sensible, simplemente porque con nuestra torpeza hemos destruido la posibilidad de superar la infecci\u00f3n, regresando a una era pre antibi\u00f3tica que cre\u00edamos olvidada para siempre.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEstamos ante el monstruo del Dr. Frankenstein, o es el Doctor el monstruo?<\/strong><\/p>\n<p>Como microbi\u00f3logo que soy, harto de ver como se atribuye a las bacterias da\u00f1os a menudo causados por la mala pr\u00e1ctica, la ignorancia o los intereses, y ante la imposibilidad de defenderse por s\u00ed mismas, me veo en la obligaci\u00f3n moral de recordar a favor de las bacterias en general que con la inmensa mayor\u00eda de ellas compartimos h\u00e1bitat sin problemas. Unos 100 billones de microorganismos se alojan en nuestro cuerpo en r\u00e9gimen de mutuo beneficio, colaborando en funciones vitales como la intervenci\u00f3n en la expresi\u00f3n de genes y prevenci\u00f3n de enfermedades. Con m\u00e1s frecuencia de lo que se cree, las personas albergamos en nuestro organismo, como \u201cportadores sanos\u201d bacterias que en determinadas circunstancias y en pocas horas podr\u00edan acabar con nuestra vida (meningococos, neumococos, bacilos dift\u00e9ricos, salmonellas, etc.). Que solo unas pocas especies bacterianas se relacionan con enfermedad, y solo \u201cen determinadas circunstancias\u201d. Es decir, lo normal es el equilibrio biol\u00f3gico incluso con bacterias potencialmente muy peligrosas. Estamos en una especie de \u201cguerra fr\u00eda\u201d con buenos resultados. Una paz que se mantiene a base de mutuas amenazas, peque\u00f1as incursiones, tientos. Nada definitivo.<\/p>\n<p>Nada nuevo de lo que sabemos sobre el equilibrio de los ecosistemas, en los que cohabitamos una diversidad de seres muy diferentes, solo ocasionalmente alterado por un evento que llamamos enfermedad, pero podr\u00edamos llamarlo conflicto, encuentro desafortunado o falta de entendimiento por debilidad, inmadurez o decrepitud. Una circunstancia en gran parte previsible y evitable por el ser humano.<\/p>\n<p>Cuando tal cosa ocurre solemos atribuir toda la culpa a la bacteria, a la que atribuimos malignos poderes como \u201cpatogenicidad\u201d, \u201cvirulencia\u201d o \u201cresistencia a los antibi\u00f3ticos\u201d. Caracter\u00edsticas que solo son recursos naturales para defenderse en ocasiones de conflicto entre vecinos. \u00bfAcaso no tiene nuestro organismo otras caracter\u00edsticas similares? Todo un sofisticado ej\u00e9rcito inmunitario humoral y celular capaz de desintegrar a millones de microorganismos ante un lamentable desencuentro que nunca es bueno para nadie.<\/p>\n<p>Con frecuencia olvidamos que para que ocurra la enfermedad infecciosa, para que se desate la guerra entre el hombre y las bacterias, hace falta la concurrencia de m\u00faltiples factores. Centrar la atenci\u00f3n causal en supuestas superbacterias significa sufrir el riesgo de minimizar muchos otros factores a tener en cuenta y combatir. Concurren factores biol\u00f3gicos debilitantes del hu\u00e9sped humano, factores sociales, econ\u00f3micos, psicol\u00f3gicos, etc. Algo que, aun sabiendo, con frecuencia ignoramos en la pr\u00e1ctica. Pero otros incluso se encuentran epistemol\u00f3gicamente ocultos, bien sea por las limitaciones de un conocimiento parcial, sesgado y en continuo desarrollo, bien por las limitaciones del propio m\u00e9todo cient\u00edfico, por nuestra tendencia al reduccionismo e incluso por nuestros prejuicios e intereses de todo tipo. Por poner un ejemplo muy simple: Si el bacilo de Koch fuera el \u00fanico agente causal de la tuberculosis, \u00bfPor qu\u00e9 se ceba en la pobreza, el hambre, el hacinamiento y la suciedad? \u00bfPorqu\u00e9 los bacilos multirresistentes han aparecido en \u00c1frica, donde menos acceso hay a las drogas antituberculosas?<\/p>\n<p>Para dar una respuesta a estas simples cuestiones, hay que considerar una multicausalidad que se olvida porque compromete fuertemente al <em>statu quo<\/em> de la sociedad humana hegem\u00f3nica. Compromete, por ejemplo, a una ciencia al servicio de los intereses econ\u00f3micos de unos pocos.<\/p>\n<p>Los cambios originados por la presencia de antibi\u00f3ticos en el medio se suceden con demasiada rapidez como para lograr una respuesta adaptativa a tiempo en el ser humano. Por eso nos encontramos en una encrucijada en la que no se vislumbra la salida. Tambi\u00e9n las bacterias vecinas se adaptan a nuestros mecanismos defensivos (inmunitarios), pero lo hacen mediante un proceso mucho mas lento, mas \u201cnatural\u201d en el que digamos que ambas partes se van adaptando lentamente a trav\u00e9s de sucesivos conflictos infecciosos de los que ambos \u201caprenden\u201d, manteniendo el equilibrio ecol\u00f3gico, esa guerra fr\u00eda en la que nadie gana y nadie pierde, permitiendo la supervivencia y la cohabitaci\u00f3n en el nicho ecol\u00f3gico.<\/p>\n<p>Pero si nos armamos en exceso (sin una amenaza verdadera), si sacamos las armas a la calle, si tenemos armas en la casa, o nos hacemos del club del rifle, estamos provocando en nuestros vecinos el desarrollo de elementos defensivos complementarios capaces de neutralizarlas. Es algo tan simple como la 3\u00aa Ley de Newton, de la acci\u00f3n y la reacci\u00f3n: <em>\u201c<\/em><em>Si un cuerpo act\u00faa sobre otro con una fuerza (acci\u00f3n), \u00e9ste reacciona contra aqu\u00e9l con otra fuerza de igual valor y direcci\u00f3n, pero de sentido contrario (reacci\u00f3n)\u201d.<\/em> De forma que cuando estalla ese conflicto ocasional, inevitable por puro azar o fallo circunstancial del equilibrio del sistema, o sea, cuando enfermamos, nuestro exceso armament\u00edstico expuesto m\u00e1s por inter\u00e9s que por necesidad, se vuelve contra nosotros.<\/p>\n<p>M\u00e1s que de superbacterias habr\u00eda que hablar de los super sinverg\u00fcenzas que con sus negocios aceleran el desarrollo y la propagaci\u00f3n de las bacterias resistentes a los antibi\u00f3ticos, promoviendo con su marketing disfrazado el uso de antibi\u00f3ticos cuando no est\u00e1n indicados, el uso contraindicado de antibi\u00f3ticos reservados para infecciones graves en infecciones banales, induciendo a tener pr\u00e1cticas ineficaces y peligrosas para la prevenci\u00f3n y el control de infecciones, a\u00f1adir antibi\u00f3ticos a los piensos animales y a los alimentos, manipular alimentos de manera incorrecta.., y otras pr\u00e1cticas que resultan en la contaminaci\u00f3n generalizada del medio ambiente con estas substancias que provocan la multirresistencia bacteriana.<\/p>\n<p><strong>Otro chivo expiatorio: la v\u00edctima.<\/strong><\/p>\n<p>Con frecuencia los manuales al uso, no solo centran el problema en el surgimiento de \u201csuperbacterias\u201d surgidas como rayo de Zeus, tambi\u00e9n cargan las culpas a las v\u00edctimas, o sea, a los pacientes. Se les acusa, por ejemplo, de padecer estas infecciones por uso inadecuado de los antibi\u00f3ticos, cuando son medicamentos que no se dispensan sin prescripci\u00f3n m\u00e9dica. Se les acusa de no completar el tratamiento, cosa que ocurre sistem\u00e1ticamente en los pa\u00edses m\u00e1s empobrecidos y sin financiaci\u00f3n farmac\u00e9utica. O se les acusa de carecer de h\u00e1bitos saludables, de seguir dietas adecuadas, manipular con torpeza los alimentos, no hacer actividad f\u00edsica ni adoptar buenos patrones de sue\u00f1o para reducir el riesgo de contraer enfermedades. Ignorando los determinantes sociales y econ\u00f3micos de estos factores.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEstamos en un callej\u00f3n sin salida?<\/strong><\/p>\n<p>Parece que ha terminado la era antibi\u00f3tica y volvemos a la casilla de salida sin que nada haga pensar en el surgimiento de un cambio de paradigma que recupere la confianza en el desarrollo cient\u00edfico, ya que hemos alterado los medios naturales de adaptaci\u00f3n y ser\u00eda demasiado lento esperar a dios al borde del abismo.<\/p>\n<p>Hay propuestas que plantean novedosas estrategias para enfrentarse a este problema, como los estudios realizados en el Centro Nacional de Biotecnolog\u00eda del CSIC mediante tratamiento combinado de antibi\u00f3ticos con estatinas, los f\u00e1rmacos generalizados para bajar las cifras anal\u00edticas de colesterol. Se trabaja en la hip\u00f3tesis de que estas combinaciones atacar\u00edan las zonas de las bacterias donde se ensamblan las prote\u00ednas formando los complejos que se relacionan con la resistencia a los antibi\u00f3ticos.<\/p>\n<p>Funcione o no, no hay que desesperar. Como en otras crisis de desarrollo evolutivo y cient\u00edfico, m\u00faltiples opciones se ponen a prueba y en alg\u00fan momento surgir\u00e1 el rescate en forma de cambio de paradigma. Se abrir\u00e1 una puerta por donde escapar de nuestros cabreados vecinos. Pero seguramente otros problemas vendr\u00e1n si no logramos escapar de los idiotas que con su est\u00fapida obsesi\u00f3n de acumular riqueza son capaces de alterar el orden del universo. Y como dice Ferlosio \u201c<em>Vendr\u00e1n a\u00f1os m\u00e1s malos y nos har\u00e1n m\u00e1s ciegos\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Jorge Barr\u00f3n Fern\u00e1ndez<\/p>\n<p><!--more--><br \/>\n<a href=\"http:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by-nc\/4.0\/\" rel=\"license\"><img decoding=\"async\" style=\"border-width: 0;\" src=\"https:\/\/i.creativecommons.org\/l\/by-nc\/4.0\/88x31.png\" alt=\"Licencia de Creative Commons\" \/><\/a>\u00a0 Este obra est\u00e1 bajo una <a href=\"http:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by-nc\/4.0\/\" rel=\"license\">licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial 4.0 Internacional<\/a>.<\/p>\n<span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Jorge Barr\u00f3n (Osalde)<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":8046,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[758,1161,806,783,66,759,794],"tags":[1204,347,323,298],"class_list":["post-7908","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-documento-osalde","category-editorial","category-epidemiologia","category-farmacos","category-libros-osalde","category-memoria","category-salud-ambiental","tag-multirresistencia","tag-resistencia-bacteriana","tag-superbacterias","tag-yatrogenia"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"3.0.2","language":"eu","enabled_languages":["es","eu"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"eu":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7908","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7908"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7908\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8046"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7908"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7908"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7908"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}