{"id":7741,"date":"2019-04-10T09:54:39","date_gmt":"2019-04-10T08:54:39","guid":{"rendered":"https:\/\/osalde.org\/?p=7741"},"modified":"2020-08-22T08:01:19","modified_gmt":"2020-08-22T07:01:19","slug":"la-negacion-con-el-silencio-los-africanos-y-el-genocidio-de-los-tutsi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/osalde.org\/eu\/la-negacion-con-el-silencio-los-africanos-y-el-genocidio-de-los-tutsi\/","title":{"rendered":"La negaci\u00f3n con el silencio&#8230; los africanos y el genocidio de los tutsi"},"content":{"rendered":"<p><strong>Fuente:<\/strong> <strong><a href=\"http:\/\/www.afribuku.com\/genocidio-tutsi-ruanda-francia-boris-diop\/\">Afribuku.com<\/a>\u00a0\u00a0<\/strong>El escritor senegal\u00e9s Boubacar Boris Diop reflexiona sobre la tesis negacionista defendida durante a\u00f1os por algunos intelectuales franceses de un genocidio planificado. Adem\u00e1s de apuntar con el \u00edndice a los pa\u00edses africanos y a la sociedad civil de un continente que en cierto modo ha actuado como c\u00f3mplice de esa negaci\u00f3n.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-7743 alignleft\" src=\"https:\/\/osalde.org\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/Boubacar-Boris-Diop-300x300.png\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/osalde.org\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/Boubacar-Boris-Diop-300x300.png 300w, https:\/\/osalde.org\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/Boubacar-Boris-Diop-100x100.png 100w, https:\/\/osalde.org\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/Boubacar-Boris-Diop-150x150.png 150w, https:\/\/osalde.org\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/Boubacar-Boris-Diop.png 401w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>Mi\u00e9rcoles, 6 de abril de 1994.<\/strong>\u00a0Cae la noche sobre Kigali. Sobrevolando la pista de aterrizaje del aeropuerto Gr\u00e9goire Kayibanda, un peque\u00f1o avi\u00f3n inicia las maniobras de aproximaci\u00f3n. Es el\u00a0<strong>Falcon 50 de Juv\u00e9nal Habyarimana, regalo personal de Fran\u00e7ois Mitterrand,\u00a0<\/strong>que puso tambi\u00e9n a su disposici\u00f3n una tripulaci\u00f3n francesa compuesta por los pilotos Jacky H\u00e9raud y Jean-Pierre Minaberry, y por el ingeniero de vuelo Jean-Michel Perrine. El presidente ruand\u00e9s regresa de Dar es Salam. Acaba de participar en una cumbre regional en la cual ha sido presionado por sus hom\u00f3logos para poner en pr\u00e1ctica los acuerdos de paz alcanzados con el\u00a0<strong>Frente Patri\u00f3tico de Ruanda (FPR)\u00a0<\/strong>ocho meses antes. Hace ya mucho tiempo que duda porque, en realidad, tiene plena consciencia de la feroz hostilidad de los ultra de su terreno en lo que se refiere a compartir el poder con quienes odiosamente denominan los\u00a0<em>Inyenzi<\/em>, las\u00a0<a href=\"http:\/\/www.afribuku.com\/matiere-grise-o-como-hacer-cine-despues-de-un-genocidio\/\">cucarachas<\/a>, es decir, los tutsi del movimiento pol\u00edtico-militar de\u00a0<strong>Paul Kagam\u00e9<\/strong>.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, convencido de no poder controlar la nueva Asamblea Nacional de Transici\u00f3n compuesta por 70 miembros, teme tener que responder ante ella sobre los numerosos asesinatos pol\u00edticos con objetivos espec\u00edficos y masacres cometidas durante su reinado, siguiendo sus \u00f3rdenes o con su aval, en particular desde que se desencaden\u00f3 la guerra, el 1 de octubre de 1990. Por ello,\u00a0<strong>Habyarimana<\/strong>, al frente del pa\u00eds desde el Golpe de Estado de julio de 1973, tiene plena consciencia, en el momento en que su avi\u00f3n se preparara para aterrizar en Ruanda, de los graves riesgos que ha asumido en Tanzania y del clima degradado que le espera en el pa\u00eds. Sin embargo,\u00a0<strong>est\u00e1 lejos de pensar que le quedan apenas unos minutos de vida<\/strong>. Un primer tiro de un misil fallido es inmediatamente seguido de un segundo que transforma el avi\u00f3n en una inmensa bola de fuego. Las llamas, que se tragan al presidente ruand\u00e9s, a su hom\u00f3logo de Burundi, Cyprien Ntaryamira, y a todos los pasajeros, s\u00f3lo se apagar\u00e1n el d\u00eda 4 de julio, d\u00eda de la toma de Kigali por parte de las fuerzas armadas del general Kagam\u00e9. Es la se\u00f1al de lo que se conocer\u00eda poco despu\u00e9s como los Cien D\u00edas de Ruanda. El macabro c\u00e1lculo se hace r\u00e1pido:\u00a0<strong>del 6 de abril al 4 de julio de 1994, entre cada amanecer y cada anochecer, diez mil inocentes fueron decapitados, lanzados al r\u00edo Nyabarongo,<\/strong>ofrecidos como pasto a los perros que s\u00fabitamente se volvieron tan feroces y sedientos de sangre como sus due\u00f1os, ametrallados, despedazados, violados, quemados vivos, enterrados vivos o lanzados a las fosas s\u00e9pticas, y todo ante el esperpento de madres, de padres de familia y de ni\u00f1os hilarantes. Aunque, tal y como se suele decir, las comparaciones son odiosas, particularmente en este caso, no podemos dejar de exponer que el coste humano del genocidio de los tutsi\u00a0<strong>equivale a once meses de ataques ininterrumpidos contra el World Trade Center de Nueva York, es decir, a un atentado por d\u00eda entre octubre del 2.000 y septiembre del 2.001<\/strong>\u2026 A juzgar por la enorme diferencia de reacciones suscitadas en el mundo por el genocidio de los tutsi y los 3.000 muertos del\u00a0<em>nine eleven\u00a0<\/em>americano, la vida humana no tiene el mismo valor bajo ning\u00fan concepto si se trata de un pa\u00eds pobre o de uno poderoso. No deja de sorprender por ello que la ONU, en vez de reforzar su presencia militar al inicio de la matanza, eligiera ese preciso momento, seguramente el peor, para retirar de Ruanda nueve d\u00e9cimas partes de sus Cascos Azules. De este modo, se facilit\u00f3 la implantaci\u00f3n de una \u201csoluci\u00f3n final\u201d planificada de forma pormenorizada por unos pol\u00edticos de inteligencia limitada y de m\u00e9todos de gran brutalidad. Estas personas estaban lo suficientemente locas para decirles a sus subordinados: \u201cVayan a las calles, vayan a las colinas, entren en las casas y maten a machetazos a quienes consideren diferentes a ustedes\u201d.<\/p>\n<h3>El racismo y el \u201cnegacionismo a la francesa\u201d<\/h3>\n<p>He aqu\u00ed la raz\u00f3n por la cual los historiadores que se interesaron por el drama ruand\u00e9s sin ning\u00fan\u00a0<em>a priori\u00a0<\/em>ideol\u00f3gico nunca hayan podido encontrarle la menor justificaci\u00f3n. Pero, lejos de lo que parece, esta valiente lucidez no es algo que haya sido corroborado por todo el mundo. El hecho es que muchos periodistas, escritores o pol\u00edticos, sobre todo franceses, solo escuchan a su propia negrofobia, vaga o militante, cuando abordan la cuesti\u00f3n ruandesa. Lo m\u00e1s curioso es que los puntos de vista de estos supuestos especialistas sobre el genocidio de los tutsi son muchas veces m\u00e1s agudos cuando ignoran casi todo sobre el asunto. Recuerdo, por ejemplo, una conversaci\u00f3n en 2007 en un caf\u00e9 de Guadalajara con un novelista franc\u00e9s llamado\u00a0<strong>Patrick Deville<\/strong>, muy trastornado y hasta indignado al o\u00edrme contestar la tesis del asesinato de Juv\u00e9nal Habyarimana por el actual r\u00e9gimen de Kigali. En el curso de la discusi\u00f3n, percib\u00ed realmente sin sorpresa que el tipo no sab\u00eda nada de Ruanda y que, en el fondo, este pa\u00eds donde nunca hab\u00eda puesto un pie no le interesaba m\u00ednimamente, pero no hab\u00eda en su ser cualquier sombra de dudas en cuanto a la culpabilidad de Kagam\u00e9. Y, entonces, \u00bfpor qu\u00e9? Lamentamos decirlo: porque el acusador es un juez franc\u00e9s, blanco, y el acusado un jefe de Estado africano, negro.\u00a0<strong>Este racismo primario se sit\u00faa muy claramente en el centro de la negaci\u00f3n del genocidio de los tutsis por parte de ciertos occidentales.\u00a0<\/strong>\u00bfEs un problema de los propios africanos, entonces? Hablaremos de esto m\u00e1s adelante. En verdad, racismo y negacionismo van siempre de la mano. As\u00ed, s\u00f3lo a partir de fuertes convicciones antisemitas, se puede negar la existencia de las c\u00e1maras de gas. Tambi\u00e9n en el caso de Ruanda estamos ante una negaci\u00f3n espont\u00e1nea de la humanidad, pero que permanece casi siempre avergonzada de s\u00ed misma y escondida en los resquicios m\u00e1s oscuros del alma humana.\u00a0<strong>Forman una legi\u00f3n los intelectuales occidentales que sostienen que su \u00c1frica, una \u00c1frica fantaseada,<\/strong>\u00a0contin\u00faa siendo una tierra repleta de paradojas y enigmas, al mismo tiempo siniestra y llena de luz, exaltada y somnolienta, divida entre una alegr\u00eda de vivir desenfrenada y las pasiones m\u00e1s sombr\u00edas. En este espacio abierto a emociones tan diversas y variadas, cada uno vende su producto y la gente se cansa deprisa de separar los disparates sabiamente destilados, entre suspiros entendidos y sonrisas enga\u00f1osas, por unos y otros.<\/p>\n<figure class=\"wp-block-image\"><\/figure>\n<h3>La elaboraci\u00f3n del negacionismo<\/h3>\n<p><strong>Stephen Smith<\/strong>\u00a0pinta \u00c1frica como \u201c<em>el para\u00edso natural de la crueldad<\/em>\u201d; el impagable\u00a0<strong>Pierre P\u00e9an<\/strong>\u00a0se comporta como un autor colonial, ve en los tutsis una raza gangrenada por la \u201c<em>cultura de la mentira<\/em>\u201d y tan contagiosa que, debido al contacto con ella, los hutus se acabaron convirtiendo en \u201cmentirosos por impregnaci\u00f3n\u201d (\u00a1sic!).\u00a0<strong>En vez de ser expulsados de su \u00e1mbito despu\u00e9s de haber expresado opiniones tan escandalosas, los dos periodistas conservaron su estatus de expertos en el genocidio de los tutsis de Ruanda.\u00a0<\/strong>El informe encargado por Tr\u00e9divic \u2013 que certifica fuertemente la tesis seg\u00fan la cual el Poder Hutu liquid\u00f3 a Habyarimana para hacer posible el genocidio \u2013 derrot\u00f3 visiblemente a Smith, P\u00e9an y sus semejantes, pero ese no debe hacernos olvidar el sufrimiento que infligieron a los supervivientes durante tanto tiempo.\u00a0<strong>\u201cEl negacionismo a la francesa\u201d<\/strong>\u00a0\u2013 la expresi\u00f3n es de\u00a0<strong>Mehdi B\u00e2<\/strong>\u00a0\u2013 tambi\u00e9n existe en su versi\u00f3n\u00a0<em>light,<\/em>en el discreto e insidioso J<strong>ean Hatzfeld.<\/strong>\u00a0El autor de\u00a0<em>Dans le nu de la vie\u00a0<\/em>describe, impasible, atrocidades terribles y despu\u00e9s considera s\u00fabitamente que, a\u00fan as\u00ed, necesita, antes de cerrar su trilog\u00eda, decir una palabra sobre las causas de una tal org\u00eda del odio. Y ah\u00ed Hatzfeld incrusta, en medio de\u00a0<em>La strat\u00e9gie des ant\u00edlopes<\/em>, un cap\u00edtulo titulado\u00a0<em>Visions noires de l\u2019Afrique,\u00a0<\/em>pre\u00f1ado de los mismos prejuicios sobre el continente, y que no tiene ni siquiera la valent\u00eda de sentir como si fuera suyo.<\/p>\n<p>Lo mismo sucede actualmente en los medios de comunicaci\u00f3n donde trabajan\u00a0<strong>Claudine Vidal<\/strong>\u00a0y\u00a0<strong>Andr\u00e9 Guichaoua<\/strong>, que hacen re\u00edr entre dientes a sus colegas, a pesar de la extrema gravedad del asunto. Hoy en d\u00eda ha quedado claro que estos dos universitarios favorecieron las \u201ciluminaciones\u201d del juez<strong>\u00a0Jean-Louis Brugui\u00e8re<\/strong>\u00a0y el segundo, Guichaoua, contribuy\u00f3 con una gran obra (<em>Rwanda, de la guerre au g\u00e9nocide<\/em>),\u00a0<strong>de un tono excesivamente oscuro, a trasladar la responsabilidad del atentado del 6 de abril de 1994 al FPR (Frente Patri\u00f3tico de Ruanda).<\/strong>\u00a0Desgraciadamente para \u00e9l, es en la parte m\u00e1s floja del libro donde se regocija en repetir las extravagancias de Ruzibiza (exmiembro del FPR) que, entre tanto, retoma sus declaraciones a Brugui\u00e8re. Se descubre, por fin, que este magistrado franc\u00e9s, decididamente bien posicionado, tuvo a lo largo de toda su investigaci\u00f3n lo que se podr\u00eda llamar \u201cun tercer consejero cient\u00edfico\u201d secreto, el historiador belga\u00a0<strong>Filip Reyntjens<\/strong>. El papel de este \u00faltimo fue puesto en evidencia en t\u00e9rminos m\u00e1s virulentos por el doctor\u00a0<strong>Bernard Maingain<\/strong>, uno de los abogados del Estado ruand\u00e9s, que no dud\u00f3 en preguntar en una rueda de prensa: \u201c\u00bf<em>De qu\u00e9 forma el juez Brugui\u00e8re y su equipo descuidaron comprobar el pasado y los intereses del se\u00f1or Filip Reyntjens en Ruanda? \u00bfC\u00f3mo pod\u00edan ignorar que el se\u00f1or Filip Reyntjens participase en la elaboraci\u00f3n de una Constituci\u00f3n que avalaba el sistema de apartheid\u00a0en Ruanda durante el r\u00e9gimen de Habyarimana?<\/em>\u201d. Hay hechos a\u00fan m\u00e1s graves, porque el abogado Maingain lleg\u00f3 incluso a considerar a Reyntjens directamente responsable de la eliminaci\u00f3n f\u00edsica, por parte de Habyarimana, de pol\u00edticos ruandeses de buena voluntad, comprometidos en establecer negociaciones discretas en B\u00e9lgica para alcanzar la paz en su pa\u00eds.<\/p>\n<p>Cabe mencionar en este sentido a un tal abogado de Minnesota o los \u201ctrabajos\u201d del camerun\u00e9s\u00a0<strong>Onana\u00a0<\/strong>y del canadiense\u00a0<strong>Robin Philipot<\/strong>.<\/p>\n<h3>El juez que estuvo detr\u00e1s del caso<\/h3>\n<p><strong>Cada uno de estos autores fueron, de una forma u otra, instalando los cimientos del edificio negacionista.<\/strong>\u00a0No obstante, este tuvo muchas dificultades en mantenerse en pie sin el juez\u00a0<strong>Brugui\u00e8re<\/strong>. \u00c9l merece que nos detengamos en su perfil y en sus actos. Si es verdad que nunca nadie crey\u00f3 en su infalibilidad, al menos se le estimaba como un profesional \u00edntegro. Pues bien, este juez pegado al banquillo de la infamia por unas revelaciones cada vez m\u00e1s avasalladoras, se revela en adelante como un<strong>\u00a0individuo insignificante, indigno y con ambiciones incre\u00edblemente rid\u00edculas con respecto a los objetivos pol\u00edticos y morales de su investigaci\u00f3n.<\/strong>\u00a0Al rechazar viajar a Ruanda o pesquisar sobre los estragos del Falcon 50, Brugui\u00e8re fue sistem\u00e1ticamente responsable de hacer constar la perpetraci\u00f3n de este proceso. Se sirvi\u00f3 entre otros de los servicios de un traductor-int\u00e9rprete ruand\u00e9s recomendado por el tristemente c\u00e9lebre excapit\u00e1n de la gendarmer\u00eda\u00a0<strong>Paul Barril<\/strong>, otro de sus\u00a0<em>coachs\u00a0<\/em>ocultos. Barril, experto en golpes bajos de toda \u00edndole, fue visto en Kigali dos d\u00edas antes del atentado del 6 de abril; se lo vio rondando los destrozos del avi\u00f3n en pleno genocidio y tambi\u00e9n se le vio exhibiendo en Le Monde y en France 2, como por golpe de magia, una falsa caja negra. \u00bfQu\u00e9 tipo de int\u00e9rprete pod\u00eda proponer un individuo tan dudoso y, adem\u00e1s, oficialmente al servicio de la viuda de Habyarimana? Pues bien, aquel a quien acabar\u00e1 endosando, un tal\u00a0<strong>Fabien Singaye<\/strong>, es un antiguo informador de Habyarimana, pero tambi\u00e9n amigo y socio de negocios de Jean-Luc, hijo del difunto dictador y representante civil en el proceso. Singaye, diplom\u00e1tico expulsado de Suiza desde 1994 debido a sus relaciones con el r\u00e9gimen genocida, es tambi\u00e9n yerno de\u00a0<strong>F\u00e9licien Kabuga<\/strong>, llamado con justicia \u201c<em>el financiador del genocidio<\/em>\u201d y refugiado en Kenia desde la derrota.\u00a0<strong>Podemos imaginar de qu\u00e9 forma traduc\u00eda Singaye a Brugui\u00e8re,\u00a0<\/strong>que no comprende el kinyaruanda, las declaraciones de su compa\u00f1ero Abdul Ruzibiza.<\/p>\n<p>En todo caso, casi todos los testigos de Brugui\u00e8re, contradictorios y fantasiosos, se retractaron. Mencion\u00e9 en uno de mis libros (<em>\u00c1frica m\u00e1s all\u00e1 del espejo<\/em>)\u00a0<strong>el relato realizado por Lib\u00e9ration de una declaraci\u00f3n de Ruzibiza. Brugui\u00e8re amenaz\u00f3 con expulsarlo si no dec\u00eda lo que \u00e9l quer\u00eda o\u00edr a cualquier precio.\u00a0<\/strong>Tambi\u00e9n en el mismo art\u00edculo se hace referencia al derecho a asilo pol\u00edtico en Noruega que le hab\u00edan conseguido los servicios especiales franceses, igualmente auspiciadores de su salida de Kampala. Con lo cual, todo ello da que pensar que le dictaron cada frase de su testimonio\u2026<\/p>\n<figure class=\"wp-block-image\"><figcaption><\/figcaption><\/figure>\n<p>En resumen, no queda<strong>\u00a0la menor sombra de duda de la parcialidad de Jean-Louis Brugui\u00e8re.<\/strong>Quedan por conocerse sus motivaciones. Pero la lectura de los cables de\u00a0<strong><a href=\"https:\/\/search.wikileaks.org\/?query=Brugui%C3%A8re&amp;exact_phrase=&amp;any_of=&amp;exclude_words=&amp;document_date_start=&amp;document_date_end=&amp;released_date_start=&amp;released_date_end=&amp;new_search=True&amp;order_by=most_relevant#results\">WikiLeaks<\/a><\/strong><a href=\"https:\/\/search.wikileaks.org\/?query=Brugui%C3%A8re&amp;exact_phrase=&amp;any_of=&amp;exclude_words=&amp;document_date_start=&amp;document_date_end=&amp;released_date_start=&amp;released_date_end=&amp;new_search=True&amp;order_by=most_relevant#results\">\u00a0<\/a>permite hacerse una peque\u00f1a idea. Se descubre, entre otras informaciones relevantes, el relato de sus conversaciones con diplom\u00e1ticos de la Embajada de Estados Unidos en Par\u00eds. \u00c9l les comenta, entre otras cosas, que\u00a0<strong>condujo toda su investigaci\u00f3n sobre Ruanda en acuerdo con el El\u00edseo<\/strong>\u00a0\u2013 en los tiempos de Chirac \u2013 y\u00a0<strong>a\u00f1ade que tiene la intenci\u00f3n de castigar a Paul Kagam\u00e9, para su gusto, demasiado favorable a los Estados Unidos<\/strong>. El juez, que es un patriota, no soporta que acusen a Francia de haber estado resueltamente del lado de los responsables del genocidio. Ese mismo d\u00eda, en la Avenida Gabriel del octavo distrito de Par\u00eds, a modo de confidencia, manifiesta estar tentado por un puesto en el Palais-Bourbon y precisa que su mayor sue\u00f1o ser\u00eda convertirse en ;inistro de Justicia de Francia. Parece algo incre\u00edble, pero todo est\u00e1 escrito, blanco sobre negro, y se extrae de una fuente absolutamente fidedigna\u2026<\/p>\n<h3>Los intereses personales de Brugui\u00e8re<\/h3>\n<p>La lectura de estos informes diplom\u00e1ticos ultraconfidenciales tiene el m\u00e9rito de refrescarnos la memoria. Acu\u00e9rdense r\u00e1pidamente, por ejemplo, de las\u00a0<strong>promesas ministeriales de Chirac al juez<\/strong>, pero tambi\u00e9n de las ambiciones\u00a0<strong>pol\u00edticas abiertamente expuestas de este \u00faltimo<\/strong>. \u00bfNo es cierto que, efectivamente, Brugui\u00e8re se present\u00f3 a las elecciones legislativas de junio de 2017 en las listas del UMP en Lot-et-Garonne? Sin \u00e9xito, por supuesto. Es un tipo curioso este Brugui\u00e8re. Despreciado por todos, no consigui\u00f3 llegar a diputado ni a ministro y menos a\u00fan lograr que Paul Kagam\u00e9 se convirtiera en un paria. \u00bfQu\u00e9 puede estar pensando un hombre como este en pleno ocaso de su vida? Pero es muy probable que Brugui\u00e8re, acostumbrado a los casos sensibles, no se preocupe por estas peque\u00f1as heridas en su amor propio. \u00c9l mismo se encarg\u00f3 del caso de los monjes de Tibhirine y del atentado de Karachi que caus\u00f3 la muerte de 11 franceses en 2002. Parece haberse hecho famoso por estos acontecimientos, de manera poco loable, puesto que, seg\u00fan el peri\u00f3dico Lib\u00e9ration del 16 de junio de 2010, hab\u00eda sido \u201c<em>acusado por las familias de las v\u00edctimas, representadas por el abogado Olivier Morice, de falso testimonio y de obst\u00e1culo para el ejercicio de la justicia<\/em>\u201d. Brugui\u00e8re habr\u00eda hecho sencillamente desaparecer el informe de la autopsia que anulaba la tesis oficial del Estado franc\u00e9s. Corri\u00f3 el riesgo de verse cinco a\u00f1os en prisi\u00f3n por la primera acusaci\u00f3n y tres a\u00f1os por la segunda pero, seg\u00fan ciertas fuentes, la denuncia acab\u00f3 siendo archivada como consecuencia de su inmunidad jur\u00eddica.<\/p>\n<p><strong>Este es el personaje que humill\u00f3, con una aprobaci\u00f3n casi universal, el honor de un pa\u00ed<\/strong>s y logr\u00f3 que sus acciones pesaran tan violentamente en la lectura del \u00faltimo genocidio del siglo XX. Al mismo tiempo, Brugui\u00e8re\u00a0<strong>insult\u00f3 por encima de todo la memoria de las v\u00edctimas de Ruanda<\/strong>, provocando que se aceptara la idea de que, siendo responsables de su propia destrucci\u00f3n, no eran en realidad dignas de cualquier tipo compasi\u00f3n. Despu\u00e9s de dos d\u00e9cadas de mentiras, el periodo de luto puede por fin comenzar con toda serenidad para los supervivientes. No es demasiado pronto, pero es mejor que nada.<\/p>\n<p>Cuando volvemos al famoso \u201cNunca m\u00e1s\u201d, el deber de vigilancia debe extenderse, m\u00e1s all\u00e1 del propio crimen, a todos los elementos constituyentes del ciclo genocida. Es esencial, por lo tanto, saber de qu\u00e9 forma una manipulaci\u00f3n tan grosera pudo prosperar durante casi veinte a\u00f1os.<\/p>\n<p>Todo reposaba hasta ahora en la tesis de la c\u00f3lera espont\u00e1nea de las masas hutu como consecuencia de la muerte de su l\u00edder, pero la situaci\u00f3n ha cambiado radicalmente. Ya nadie se atrever\u00eda a utilizar tal argumento, despu\u00e9s de la publicaci\u00f3n del informe de investigaci\u00f3n entregado al juez\u00a0<strong>Tr\u00e9vidic<\/strong>. Este ha consternado enormemente a ciertos analistas de pacotilla como<strong>\u00a0Christophe Boisbouvier<\/strong>de<em>\u00a0RFI\u00a0<\/em>(Radio France International), que llegaron a sugerir que un comando del FPR pudo infiltrarse en el campo cercano al aeropuerto de Kanombe, acechar el Falcon 50 durante horas, hacer despu\u00e9s su trabajo \u00a1y desaparecer por el campo sin dejar rastro alguno! Nadie se ha tomado la molestia, por supuesto, de rechazar afirmaciones de tal embarazosa puerilidad.<\/p>\n<p>La explicaci\u00f3n del genocidio por un simple atentado es, en todo caso una confesi\u00f3n formal, que prescinde de todo comentario. Es verdad que el crimen fue tan espectacular que habr\u00eda sido vano intentar negar la realidad. Por ello se han escatimado todos los medios de hacerlo. Pero habr\u00eda que estar desprovisto de argumentos o casi loco para atreverse a declarar ante el mundo:\u00a0<strong>\u201c<em>Lo sentimos, matamos a un mill\u00f3n de tutsis porque su jefe nos provoc\u00f3 al matar a nuestro presidente<\/em>\u201d.\u00a0<\/strong><\/p>\n<h3>La soledad de Paul Kagam\u00e9 y la pasividad de los l\u00edderes africanos<\/h3>\n<p><strong>Lo m\u00e1s inquietante, sin embargo, es el hecho de que tantos intelectuales africanos hayan secundado este discurso, abierta o t\u00e1citamente.\u00a0<\/strong>Vivimos en una \u00e9poca muy extra\u00f1a: actualmente basta que una persona cualquiera atribuya las peores monstruosidades a cualquier l\u00edder pol\u00edtico africano para que inmediatamente, de Dakar a Maputo, muchos editorialistas y otros \u201cpensadores\u201d pongan el grito en el cielo contra ese dictador sediento de sangre.\u00a0<strong>\u00bfPor qu\u00e9 esa resistencia a evaluar, caso por caso, los datos pol\u00edticos disponibles antes de posicionarse?<\/strong>Una ausencia de tal de sentido del an\u00e1lisis sobre un asunto tan grave como el genocidio de los tutsi de Ruanda est\u00e1 estrechamente relacionada con lo que podemos llamar el odio a s\u00ed mismos. Si no llega a ser por su tenacidad y fortaleza, Paul Kagam\u00e9 todav\u00eda ser\u00eda acusado de ser el organizador del genocidio cuando, en realidad, fue \u00e9l quien logr\u00f3 que se pusiera fin a todo ello, sin la ayuda de nadie y, sobre todo, sin las lecciones de nadie, sin las de ninguno de los c\u00f3mplices de los asesinos. Con todo,\u00a0<strong>Kagam\u00e9 no las tiene todas consigo, puesto que las f\u00e1bulas de sus enemigos han sido validadas anticipadamente por la mala reputaci\u00f3n de los pol\u00edticos africanos, juzgados desde el principio como crueles, insignificantes y folkl\u00f3ricos.\u00a0<\/strong>Ha bastado apenas con esbozar unas pinceladas al jefe del Frente Patri\u00f3tico Ruand\u00e9s, el retrato del tirano africano t\u00edpico, para que la causa sea escuchada: es imposible que las palabras luchen contra una imagen. La negrofobia evocada por encima del afropesimismo, por as\u00ed decirlo, duermen en la misma cama y se confortan mutuamente. Si es tan importante tener en consideraci\u00f3n los hechos, es porque nadie deber\u00eda ser acusado como culpable o inocente\u00a0<em>a priori.\u00a0<\/em>Son los acontecimientos reales, al menos lo que de ellos podemos conocer, los que deben esclarecer nuestro juicio.<\/p>\n<p>Ruanda es, desde esta perspectiva, un estudio de caso. Paul Kagam\u00e9 ten\u00eda menos posibilidades de ser juzgado con justicia por sus hermanos africanos, puesto que la acusaci\u00f3n contra \u00e9l era amplificada por algunos intelectuales occidentales cuya palabra, aunque sea delirante, es siempre sacralizada. No obstante,\u00a0<strong>nunca se habr\u00eda hablado de Brugui\u00e8re si, en la propia \u00c1frica, su informe hubiese sido investigado por jueces, periodistas e historiadores.\u00a0<\/strong>Es de un vac\u00edo sideral y, muy a sabiendas de ello, el juez no se hubiera arriesgado a maniobras tan chocantes. Seguramente habr\u00eda comprendido por s\u00ed mismo la necesidad de calmarse.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1les son entonces los hechos hist\u00f3ricamente corroborados que merecen ser considerados en esta investigaci\u00f3n?<\/p>\n<h3>\u00bfQui\u00e9n estuvo detr\u00e1s del ataque al avi\u00f3n?<\/h3>\n<p>En primer lugar,<strong>\u00a0los extremistas hutus se han traicionado a s\u00ed mismos tantas veces que no hab\u00eda ninguna necesidad de una comisi\u00f3n de expertos para llegar a la conclusi\u00f3n de su responsabilidad en el asesinato de Juv\u00e9nal Habyarimana.\u00a0<\/strong>Es preciso afirmar tambi\u00e9n que tuvieron mala suerte desde el primer minuto: el avi\u00f3n del presidente ruand\u00e9s se estrell\u00f3 en los jardines de su propia residencia, forzosamente protegida por la Guardia Presidencial. Este simple capricho del azar hace vanas todas las especulaciones acerca de la caja negra del Falcon 50, a pesar de que se siga fingiendo su b\u00fasqueda dieciocho a\u00f1os despu\u00e9s. \u00bfQui\u00e9n se cree que sea m\u00e1s f\u00e1cil encontrar la caja negra del vuelo AF 447 de R\u00edo de Janeiro a Par\u00eds en la inmensidad del Oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico que encontrar la de un avi\u00f3n ca\u00eddo en un peque\u00f1o jard\u00edn de Kigali? Muy probablemente, quienes planearon el genocidio y sus aliados destruyeron o todav\u00eda esconden un objeto que les hubiera provocado problemas desde el primer momento. Recordemos que una de las primeras personas que lleg\u00f3 al lugar del accidente fue un tal comandante<strong>\u00a0Gr\u00e9goire de Saint-Quentin<\/strong>. Despu\u00e9s de ascender a general, es hoy el jefe de las fuerzas francesas en Dakar. En Senegal, solo el Partido de la Independencia y del Trabajo (PIT) se sobresalt\u00f3 por la presencia en nuestro territorio de un oficial con fuertes sospechas de confabulaci\u00f3n con los responsables del genocidio ruand\u00e9s.<\/p>\n<p>En situaci\u00f3n normal, las deposiciones absurdas, ya mencionadas, de los testigos de Brugui\u00e8re hubieran bastado para derribar su tesis. Uno de ellos, por ejemplo, aleg\u00f3 que\u00a0<strong>Rose Kabuye<\/strong>\u00a0hab\u00eda albergado a tres miembros del comando en sus aposentos del CND, el antiguo Parlamento de Transici\u00f3n. El juez Brugui\u00e8re ni siquiera pens\u00f3 que deb\u00eda comprobar si los aposentos en cuesti\u00f3n eran suficientemente grandes para ello, algo que hicieron los jueces Tr\u00e9divic y Poux en el a\u00f1o 2010. Otro testigo,\u00a0<strong>Ruzibiza<\/strong>, autor de una obra con prefacio de la acad\u00e9mica Claudine Vidal (CNRS\/EHESS) y con ep\u00edlogo de Guichaoua -\u00a1cu\u00e1nta humildad!- describe al detalle el desarrollo del atentado para convencer por completo al juez de haber participado en \u00e9ste de forma directa.\u00a0<strong>Cuando alguien se acusa espont\u00e1neamente a s\u00ed mismo de haber contribuido a la muerte de doce personas, dos de las cuales son jefes de Estado en activo y tres son ciudadanos franceses,<\/strong>\u00a0\u00bfno ser\u00eda lo m\u00ednimo pedirle al menos que se ponga a disposici\u00f3n de la justicia? Pues bien, no, es esa la opini\u00f3n de Brugui\u00e8re, que le dej\u00f3 irse a Noruega en total libertad.<\/p>\n<h3>Una matanza planificada<\/h3>\n<p>Si existe un genocidio cuyos arquitectos y ejecutores actuaron a cara descubierta, es precisamente el de los tutsi en Ruanda en 1994. Tanto en los\u00a0<strong>art\u00edculos de Hassan Ngeze en la revista Kangura<\/strong>como en las<strong>\u00a0opiniones incendiarias expresadas en la Radio Televisi\u00f3n Libre de las Mil Colinas (RTLM), los verdugos siempre presentaron muy claramente su proyecto de aniquilamiento de los tutsis.<\/strong>\u00a0El 22 de noviembre de 1992, es decir, diecisiete meses antes del atentado del 6 de abril, el pol\u00edtico\u00a0<strong>L\u00e9on Mugesera<\/strong>\u00a0pregunt\u00f3 abiertamente a una multitud, a su juicio blandengue: \u201c<em>\u00bfPor qu\u00e9 no detenemos a los padres que enviaron a sus hijos o por qu\u00e9 no los exterminamos? \u00bfPor qu\u00e9 no detenemos a los que los dirigen o por qu\u00e9 no los exterminamos a todos? \u00bfEstamos esperando a que vengan ellos a exterminarnos a nosotros?<\/em>\u201d. Y a\u00f1ade: \u201c<em>\u00bfAquel a quien no le cortes la cabeza ser\u00e1 el mismo que vendr\u00e1 a cortaros la vuestra<\/em>\u201d. Mugesera, extraditado de Canad\u00e1 a Ruanda, fue m\u00e1s preciso a\u00fan en el momento en que profiri\u00f3 ese discurso, invitando a sus partidarios a que lanzaran los cad\u00e1veres de los tutsi a las aguas del Nyabarongo. Y eso mismo suceder\u00eda. Nadie podr\u00e1 olvidar las im\u00e1genes abominables de las decenas de miles de cuerpos arrastrados por ese mismo r\u00edo.<\/p>\n<p>Otra prueba del car\u00e1cter planificado del genocidio es la deserci\u00f3n del famoso \u201cJean-Pierre\u201d, encargado de entrenar a las milicias de asesinos del partido presidencial, los Interahamwe. Al darse cuenta de que lo que se preparaba era completamente demencial, decidi\u00f3 avisar en secreto al general canadiense\u00a0<strong>Rom\u00e9o Dallaire<\/strong>, comandante de la MINUAR (Misi\u00f3n de las Nacionales Unidas para la Asistencia a Ruanda). En enero de 1994, le revel\u00f3 que sus hombres hab\u00edan sido entrenados espec\u00edficamente para eliminar en aquel momento mil tustis de 20 en 20 minutos y le indic\u00f3 con exactitud los lugares en que se encontraban almacenadas las armas que se distribuir\u00edan entre la poblaci\u00f3n el d\u00eda D. El general Dallaire decidi\u00f3 llevar a cabo de inmediato una operaci\u00f3n para desmantelar los escondrijos donde se hallaban las armas. Sin embargo,\u00a0<strong>fue frenado por sus jefes de la ONU, incluido Koffi Annan, que, por el contrario, le dieron una orden\u00a0<\/strong>absolutamente surrealista que consist\u00eda en<strong>\u00a0compartir sus informaciones con el Presidente de Ruanda.\u00a0<\/strong><\/p>\n<h3>Antecedentes hist\u00f3ricos del genocidio<\/h3>\n<p>Tambi\u00e9n se sabe que las masacres siguieron una agenda precisa y que comenzaron con la\u00a0<strong>eliminaci\u00f3n de miles de pol\u00edticos hutus moderados.\u00a0<\/strong>Entre 1990 y 1994, \u00e9stos ya hab\u00edan pagado un alto precio por parte de los duros del r\u00e9gimen de Habyarimana, el llamado Hutu Power, quienes quer\u00edan librarse de los tutsi y de sus supuestos c\u00f3mplices hutu, los Ibiyitso.<\/p>\n<p>El genocidio no se desencaden\u00f3 seguramente de un minuto a otro y la imagen emblem\u00e1tica que se suele presentar habla por s\u00ed misma:\u00a0<strong>un campesino agarra una catana con la mano derecha y sostiene una radio pegada a la oreja izquierda.<\/strong>\u00a0Escucha atentamente las instrucciones de quienes coordinaron las matanzas; la\u00a0<strong>m\u00fasica racista de Simon Bikindi<\/strong>\u00a0que se transmite continuamente le incita a la acci\u00f3n; escucha a los presentadores de la RTLM indicarle los lugares donde existe la mayor concentraci\u00f3n de tutsis por eliminar, pero tambi\u00e9n las zonas donde debe dirigirse r\u00e1pidamente para \u201cponerse manos a la obra\u201d, porque muchas v\u00edctimas potenciales estaban buscando y cruzando la frontera hacia Burundi o Tanzania, por ejemplo.<\/p>\n<p>Y el\u00a0<em>last but not least<\/em>es algo que me parece absolutamente fundamental: el genocidio de los tutsi de Ruanda no comenz\u00f3 algunas horas despu\u00e9s del atentado del 6 de abril de 1994, sino\u00a0<strong>treinta y cinco a\u00f1os antes, exactamente el d\u00eda 1 de noviembre de 1959.\u00a0<\/strong>Esta masacre inicial fue definida como el\u00a0<strong>\u201cD\u00eda de todos los santos ruand\u00e9s\u201d,<\/strong>\u00a0un s\u00edmil que recuerda al \u201cD\u00eda de todos los santos argelino\u201d, puesto que el FLN desencaden\u00f3 la lucha armada el d\u00eda 1 de noviembre de 1954. Es necesario saber que en Ruanda, a partir de esta fat\u00eddica fecha, los tutsi nunca tuvieron derecho a una m\u00ednima tregua. Sistem\u00e1ticamente marginados debido a su alegada pertenencia \u00e9tnica, miles o decenas de miles fueron asesinados bajo cualquier tipo de pretexto. Desde 1964,\u00a0<strong>Bertrand Russell,<\/strong>\u00a0matem\u00e1tico y fil\u00f3sofo, Premio Nobel de Literatura en 1950, iniciador de los Tribunales contra la Guerra de Vietnam y enorme autoridad moral de su tiempo, ya advirti\u00f3 y calific\u00f3, sin ambig\u00fcedad, los acontecimientos de Ruanda como\u00a0<strong>\u201c<em>las masacres m\u00e1s horribles y sistem\u00e1ticas de seres humanos que se hayan visto desde el exterminio de los jud\u00edos por parte de los nazis<\/em>\u201d.\u00a0<\/strong>De igual modo, a pesar de la manifiesta participaci\u00f3n de un gran n\u00famero de religiosos en el genocidio de 1994, no debemos olvidar que en los a\u00f1os sesenta Radio Vaticano utiliz\u00f3 el mismo vocablo \u2013 genocidio \u2013 para denominar las matanzas antitutsis de Ruanda. Las masacres de Bugesera y de Bagogwe entre 1990 y 1994 eran claramente las se\u00f1ales anunciadoras de la determinaci\u00f3n de los extremistas hutu para llegar hasta el final en su l\u00f3gica de exterminaci\u00f3n de una parte de sus compatriotas.<\/p>\n<p>Una vez m\u00e1s, sigue sin comprenderse, ante todos estos antecedentes, que Ruanda se haya tenido que ver obligada a enfrentarse en solitario a la poderosa m\u00e1quina negacionista.<\/p>\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/timedotcom.files.wordpress.com\/2017\/08\/paul-kagame-election.jpg\" alt=\"\" \/><figcaption>Retrato de Paul\u00a0<em>Kagam\u00e9<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<h3>El vac\u00edo de otros l\u00edderes africanos<\/h3>\n<p>La falta de solidaridad de otros pa\u00edses africanos era ya patente cuando, con motivo de la cumbre de junio de 1994 en T\u00fanez, en pleno genocidio,<strong>\u00a0la Organizaci\u00f3n de la Uni\u00f3n Africana ni siquiera pensase que debiera inscribir esta cuesti\u00f3n en su agenda de trabajo.\u00a0<\/strong>Y actualmente todo el proceso judicial no se desprende del sabor amargo de esta indiferencia: fue un juez franc\u00e9s, Jean-Louis Brugui\u00e8re, quien ensuci\u00f3 la reputaci\u00f3n del r\u00e9gimen de Kigali, y fueron otros dos jueces franceses, Marc Tr\u00e9vidic y Nathalie Poux, m\u00e1s honestos y rigurosos, quienes pusieron las cosas en su sitio.<\/p>\n<p>\u00bfYa se han estudiado las consecuencias que todo ello ha tenido en el continente? Nada es menos seguro. En Dakar, la\u00a0<strong>Uni\u00f3n de Ciudadanos Ruandeses en Senegal\u00a0<\/strong>destila, bajo el pretexto de trabajar a favor de la reconciliaci\u00f3n, el veneno de la negaci\u00f3n y de la divisi\u00f3n en sus ruedas de prensa, que son regularmente acogidas por la ONG Reencuentro Africano para la Defensa de los Derechos Humanos (RADDHO). No es f\u00e1cil de explicar tal grado de complacencia. Se podr\u00eda argumentar que los miembros de esta estructura est\u00e1n abiertos a los que no tienen voz. Ser\u00eda una excusa demasiado f\u00e1cil, porque las opiniones que se oyeron hace algunos d\u00edas tienen un tono marcadamente militante. Al acoger, el d\u00eda 25 de enero de 2012, la en\u00e9sima rueda de prensa de la URRS (Uni\u00f3n de Ciudadanos Ruandeses en Senegal), la\u00a0<strong>RADDHO retom\u00f3 efectivamente, por cuenta propia y de forma a\u00fan m\u00e1s radical y caricaturesca que la de sus propios hu\u00e9spedes, la reescritura de la historia pol\u00edtica de Ruanda.<\/strong>\u00a0Se oy\u00f3 incluso a su representante elogiando la investigaci\u00f3n de Brugui\u00e8re y afirmando perentoriamente que el informe de los expertos que hab\u00eda sido enviado a los jueces Tr\u00e9vidic y Poux hab\u00eda sido redactado ciertamente en el El\u00edseo, en pos de un acercamiento entre Francia y Ruanda. En cuanto a la opositora<strong>\u00a0Victoire Ingabire<\/strong>, cuyo juicio se est\u00e1 llevando en Ruanda por negacionismo, divisionismo y apoyo a las Fuerzas Democr\u00e1ticas de Liberaci\u00f3n de Ruanda (FDLR) \u2013 una rebeli\u00f3n armada sin fe ni ley, heredera de los Interahamwe \u2013 el mismo orador la present\u00f3 c\u00e1ndidamente como una valiente opositora detenida \u201carbitrariamente\u201d, dicho de otra forma, sin motivo.<\/p>\n<p>Todo esto da que pensar\u2026<\/p>\n<p>El RADDHO sabe bien que Victoire Ingabire no es sino la figura pol\u00edtica destinada a barnizar la respetabilidad de las FDLR, cuyo Secretario ejecutivo,\u00a0<em>Callixte Mbarushimana<\/em>, a pesar de haber sido liberado por el Tribunal Penal Internacional, contin\u00faa acusado de genocidio en Francia, donde se encuentra bajo vigilancia judicial.<\/p>\n<p>Habr\u00eda sido preferible o\u00edr al RADDHO pronunciarse sobre la cuesti\u00f3n relacionada con L\u00e9on Mugesera que contin\u00faa de plena actualidad, o sobre el hecho de que haya un n\u00famero creciente de responsables del genocidio que est\u00e9n y\u00e9ndose de Am\u00e9rica o Europa por miedo a ser extraditados a Ruanda, y que est\u00e9n buscando refugio en otros pa\u00edses africanos, preferentemente franc\u00f3fonos. Ah\u00ed se sienten m\u00e1s seguros que en cualquier otra parte del mundo y no es, ciertamente, por casualidad. Este es un momento cr\u00edtico que hace necesario el debate p\u00fablico, sereno y racional sobre la actitud del RADDHO. Los asuntos a discutir son muy serios y sus desaf\u00edos son de gran calado. Fue exactamente en Senegal, donde fue encarcelado el d\u00eda 27 de noviembre de 2001\u00a0<strong>Aloys Simba, el \u201ccarnicero de Murambi\u201d<\/strong>. Se convirti\u00f3 en uno de los personajes de mi novela pues me top\u00e9 con su nombre en muchas ocasiones a lo largo de mis investigaciones sobre la masacre de la Escuela T\u00e9cnica de Murambi que ocasion\u00f3 la muerte de por lo menos 45.000 tutsi en pocos d\u00edas. Pues bien, no imaginaba que Simba pudiera estar pac\u00edficamente instalado en Thi\u00e8s, donde adem\u00e1s gozaba de la protecci\u00f3n de una asociaci\u00f3n de defensa de los derechos humanos diferente a RADDHO. Si no llega a ser por la petici\u00f3n expresa de Carla del Ponte, antigua Procuradora del Tribunal Penal Internacional, a\u00fan estar\u00eda disfrutando pl\u00e1cidamente de los d\u00edas de sol\u2026 \u00bfEsto no deber\u00eda hacernos reflexionar?<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de las atrocidades y de su dimensi\u00f3n, el genocidio de los tutsis de Ruanda fue para \u00c1frica el acontecimiento pol\u00edtico m\u00e1s significativo del siglo XX, una verdadera \u201cfractura hist\u00f3rica\u201d, y es absolutamente inconcebible que sea tratado con una levedad tan insostenible. Es menos aceptable a\u00fan en un momento en que el negacionismo est\u00e1 literalmente acorralado. Si es verdad, como acaban de recordar la historiadora\u00a0<strong>H\u00e9l\u00e8ne Dumas\u00a0<\/strong>y el polit\u00f3logo\u00a0<strong>\u00c9tienne Smith<\/strong>, que los jueces no escriben la historia, los nuevos procesos jur\u00eddicos alteran completamente la lectura de los Cien D\u00edas de Ruanda. Todos deber\u00edamos tener todo esto en consideraci\u00f3n para impedir que los verdugos, tan h\u00e1biles disfraz\u00e1ndose de v\u00edctimas, puedan retomar su labor, o para que otros pol\u00edticos de cualquier lugar del continente se inspiren de su funesto ejemplo.<\/p>\n<p>:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::<\/p>\n<p><strong>*Boubacar Boris Diop<\/strong>\u00a0es considerado uno de los grandes escritores actuales de \u00c1frica Occidental. Sus obras narran tragedias y esperanzas que reflexionan sobre el ser humano. En el a\u00f1o 2000 recibi\u00f3 el Gran Premio Literario de \u00c1frica Negra de la Asociaci\u00f3n de Escritores en Lengua Francesa por el conjunto de su obra, en la que destacan\u00a0<em>Le cavalier et son ombre<\/em>\u00a0(1997),\u00a0<em>\u00c1frica m\u00e1s all\u00e1 del espejo<\/em>\u00a0(2009),\u00a0<em>Los tambores de la memoria<\/em>\u00a0(2011) y\u00a0<em>Murambi, el libro de los huesos<\/em>\u00a0(2015). En 2003 escribi\u00f3 su primera obra en wolof,\u00a0<em>Doomi Golo<\/em>, cuya traducci\u00f3n al franc\u00e9s\u00a0 se public\u00f3 bajo el t\u00edtulo\u00a0<em>Les petits de la guenon<\/em>\u00a0(2009). Su traducci\u00f3n al espa\u00f1ol titulada\u00a0<em>El libro de los secretos<\/em>\u00a0se public\u00f3 en 2015.<\/p>\n<p>Texto publicado el 13 de diciembre de 2014.<\/p>\n<p>*Este art\u00edculo fue publicado en\u00a0<strong>Buala\u00a0<\/strong>y ha sido reproducido con permiso de los editores. Para leer el original en franc\u00e9s, clic\u00a0<a href=\"http:\/\/www.buala.org\/fr\/a-lire\/le-deni-par-le-silence-les-africains-et-le-genocide-des-tutsi\">aqu\u00ed<\/a>.<\/p>\n<p>Traducci\u00f3n: Alejandro de los Santos.<\/p>\n<span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fuente: Afribuku.com\u00a0\u00a0El escritor senegal\u00e9s Boubacar Boris Diop reflexiona sobre la tesis negacionista defendida durante a\u00f1os por algunos intelectuales franceses de un genocidio planificado. Adem\u00e1s de apuntar con el \u00edndice a los pa\u00edses africanos y a la sociedad civil de un continente que en cierto modo ha actuado como c\u00f3mplice de esa negaci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":7742,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[1295,1284,106,104],"tags":[1170,1172,1173,1171],"class_list":["post-7741","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-1295","category-ano","category-cooperacion","category-entrada-del-blog","tag-genocido","tag-hutus","tag-ruanda","tag-tutsis"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"3.0.2","language":"eu","enabled_languages":["es","eu"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"eu":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7741","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7741"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7741\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10751,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7741\/revisions\/10751"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7742"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7741"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7741"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7741"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}