{"id":7570,"date":"2019-03-31T11:42:28","date_gmt":"2019-03-31T10:42:28","guid":{"rendered":"https:\/\/osalde.org\/?p=7570"},"modified":"2019-03-31T11:42:28","modified_gmt":"2019-03-31T10:42:28","slug":"feminismo-despues-del-8m","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/osalde.org\/eu\/feminismo-despues-del-8m\/","title":{"rendered":"Feminismo: Despues del 8M"},"content":{"rendered":"<p><strong>Fuente:\u00a0<\/strong>Vientosur &#8220;Tras el 8M.\u00a0Cambiarlo todo. Bases y desaf\u00edos de la Huelga Feminista&#8221;\u00a0<span class=\"fecha\">29\/03\/2019<\/span>\u00a0| Julia C\u00e1mara<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<div class=\"cita-inicial\">&#8220;No estamos aqu\u00ed para desfilar un d\u00eda al a\u00f1o, para ser un cupo m\u00e1s en los espacios de poder ni para que se aplauda a nuestro paso mientras el sistema que reproduce nuestra opresi\u00f3n sigue intacto. Por eso recurrimos a la huelga: porque es la herramienta m\u00e1s potente que tenemos para pararnos y cambiarlo todo&#8221;. Manifiesto le\u00eddo el 8 de marzo de 2019 en la manifestaci\u00f3n de Zaragoza<\/div>\n<p>Si miramos atr\u00e1s y nos paramos a recordar c\u00f3mo est\u00e1bamos en 2017, cuesta creer que haya pasado solamente a\u00f1o y medio. En este tiempo, el movimiento feminista ha sido capaz de trastocar el conjunto del panorama pol\u00edtico estatal, entendiendo adem\u00e1s por \u201cpanorama pol\u00edtico\u201d algo que trasciende y va m\u00e1s all\u00e1 del juego partidista-electoral: las din\u00e1micas sociales, las relaciones de fuerza en un sentido amplio, los sentidos comunes dominantes y, en general, las lentes a trav\u00e9s de las que se interpretan los procesos. En marzo de 2019, hace ya tiempo que nadie puede negar que el feminismo constituye un actor pol\u00edtico de primer orden.<\/p>\n<p>Nos enfrentamos a un escenario complejo, marcado por la inestabilidad global y por los intentos de las clases dominantes de mantener sus privilegios a toda costa en un mundo que se desmorona. En los pa\u00edses de la periferia europea, esto supuso desde 2008 la aplicaci\u00f3n de pol\u00edticas de recorte de derechos y libertades a gran escala, combinando las pr\u00e1cticas represivas con la subordinaci\u00f3n de todos los aspectos de la vida al pago de la deuda externa y la socializaci\u00f3n de las p\u00e9rdidas de la banca y las grandes empresas. Es en este contexto (tras a\u00f1os de \u201ccrisis econ\u00f3mica\u201d, con la precariedad normalizada por toda una generaci\u00f3n, los consensos sociales de los a\u00f1os del boom inmobiliario rotos para siempre y una importante fase de reflujo de los movimientos sociales) que estalla el movimiento feminista.<\/p>\n<p>Tras dos a\u00f1os de movilizaci\u00f3n constante, pensar qu\u00e9 bases han hecho posible este fen\u00f3meno y cu\u00e1les son sus posibles implicaciones se hace estrictamente necesario si queremos no s\u00f3lo que la fuerza acumulada no se disuelva, sino empujar con ella hacia horizontes de transformaci\u00f3n m\u00e1s amplios, donde demos forma por fin a eso de \u201cponer la vida en el centro\u201d.<\/p>\n<h3><b>1. Los inicios. Sindicalismo social y feminizaci\u00f3n de la protesta<\/b><\/h3>\n<blockquote><p>\u201c<i>Para todo lo que sea la defensa de nuestros derechos, cualquier sindicato nos tendr\u00e1 al lado; si nos fallan, nos tendr\u00e1n enfrente\u201d.<\/i>\u00a0Myriam Barros, presidenta de la Asociaci\u00f3n Las Kellys<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/spip.php?article14715#sdfootnote1sym\" name=\"sdfootnote1anc\"><b>\u00a01\/<\/b><\/a><\/p>\n<p>\u201c<i>La separaci\u00f3n de empleo y vida ha sido un punto d\u00e9bil para los movimientos sociales\u201d.<\/i>\u00a0Beatriz Garc\u00eda, Plataforma de Afectados por las Hipotecas<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/spip.php?article14715#sdfootnote2sym\" name=\"sdfootnote2anc\"><b>\u00a02\/<\/b><\/a><\/p><\/blockquote>\n<p>A comienzos de 2014, los centros sociales y bares de izquierda de Madrid se llenaron de carteles y pegatinas con un lema: \u201csi Madrid no produce, Madrid no consume\u201d. Coca-Cola hab\u00eda puesto en marcha un ERE que m\u00e1s tarde ser\u00eda declarado ilegal, dejando en la calle a 350 trabajadores y amenazando con cerrar la planta de Fuenlabrada. La campa\u00f1a de boicot, inicialmente modesta, se hizo r\u00e1pidamente viral gracias a un elemento clave: 180 mujeres, compa\u00f1eras, hijas y familiares de los trabajadores, hab\u00edan acampado frente a la f\u00e1brica. Se les conoci\u00f3 como\u00a0<i>las espartanas<\/i>.<\/p>\n<p>Alg\u00fan tiempo m\u00e1s tarde, en octubre de 2016, se presentaban p\u00fablicamente Las Kellys: las \u201ccamareras de piso\u201d o limpiadoras de hoteles, con salarios por debajo de los tres euros por habitaci\u00f3n y constantes dolores y enfermedades cr\u00f3nicas por el trabajo, se hab\u00edan organizado. El perfil de las Kellys, mujeres en muchas ocasiones migrantes y casi siempre con familias a su cargo, se acerca al de las trabajadoras del hogar y trabajadoras internas que se est\u00e1n organizando en asociaciones como Territorio Dom\u00e9stico (Madrid) o el Colectivo de Trabajadoras del Hogar y de Cuidados (Zaragoza), y que recientemente se han constituido como red estatal. Sus reivindicaciones (reconocimiento de derechos y protecci\u00f3n social, equiparaci\u00f3n al r\u00e9gimen general de la Seguridad Social) evidencian un conflicto que va m\u00e1s all\u00e1 de las condiciones laborales. Son lo que Judith Carreras llama \u201cluchas sindicales por la reproducci\u00f3n social\u201d: luchas laborales lideradas y protagonizadas por mujeres que, adem\u00e1s de la defensa de los derechos laborales y la reivindicaci\u00f3n de la dignificaci\u00f3n de sectores feminizados, est\u00e1n sirviendo para poner en evidencia la divisi\u00f3n sexual del trabajo, visibilizar la crisis social de los cuidados y mostrar la contradicci\u00f3n capital-vida<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/spip.php?article14715#sdfootnote3sym\" name=\"sdfootnote3anc\"><b>\u00a03\/<\/b>\u00a0<\/a>.<\/p>\n<p>De alg\u00fan modo, este tipo de conflictos est\u00e1n estrechamente relacionados con lo que a partir de 2011\/2012 y de las ramificaciones del 15M comenz\u00f3 a conocerse como \u201csindicalismo social\u201d. Esto es: luchas que desdibujan las fronteras entre lo laboral y la vida, planteando concepciones mucho m\u00e1s amplias de trabajo y poniendo el foco sobre c\u00f3mo, en un momento de crisis sist\u00e9mica generalizada (crisis econ\u00f3mica, pol\u00edtica y ecol\u00f3gica), los procesos de desposesi\u00f3n se expanden mucho m\u00e1s all\u00e1 del mercado laboral, subordinando todos los aspectos de la vida a las necesidades de la acumulaci\u00f3n capitalista. La Plataforma de Afectados por las Hipotecas, las asambleas de vivienda y los m\u00e1s recientes Sindicatos de Inquilinas e Inquilinos constituyen el ejemplo m\u00e1s claro de sindicalismo social y guardan con las\u00a0<i>espartanas<\/i>, las Kellys y las trabajadoras de cuidados otra coincidencia: a la cabeza, con los cuerpos visibles y siempre en primera l\u00ednea, est\u00e1n las mujeres.<\/p>\n<p>Esta feminizaci\u00f3n de la protesta tiene causas claras: las mujeres, por su particular rol social, son las m\u00e1s afectadas ante los ataques contra la vida y las que antes se movilizan contra las dificultades cada vez mayores para reproducirla<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/spip.php?article14715#sdfootnote4sym\" name=\"sdfootnote4anc\"><b>\u00a04\/<\/b>\u00a0<\/a>. Las formas concretas que el movimiento feminista ha tomado en el Estado Espa\u00f1ol no ser\u00edan comprensibles sin este poso previo, que nutre nuestras pr\u00e1cticas e influye en nuestra imaginaci\u00f3n pol\u00edtica. No propongo aqu\u00ed que entre unas cosas y otra haya una relaci\u00f3n causa-efecto directa. M\u00e1s bien, creo posible afirmar que la Huelga Feminista es, en cierto modo, la forma m\u00e1s plena de sindicalismo social lograda hasta el momento.<\/p>\n<h3><b>2. \u00bfQu\u00e9 es eso de la Huelga Feminista?<\/b><\/h3>\n<p>La huelga como\u00a0<i>momentum<\/i>, la huelga como proceso, la huelga como estructura. Existe, desde el primer momento, esa ambivalencia a la hora de nombrarla (\u00bfde nombrarnos?). No en vano, la p\u00e1gina web del movimiento se llama \u201chacia la huelga feminista\u201d en alusi\u00f3n tambi\u00e9n a la construcci\u00f3n colectiva en marcha de una conflictividad de nuevo tipo, que desborda el concepto de huelga general cl\u00e1sica y que permanece m\u00e1s all\u00e1 de la fecha concreta del 8 de marzo, experimentando con formas de coordinaci\u00f3n flexibles que permitan resolver la dial\u00e9ctica entre unidad y diversidad<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/spip.php?article14715#sdfootnote5sym\" name=\"sdfootnote5anc\"><b>\u00a05\/<\/b>\u00a0<\/a>.<\/p>\n<p>La Comisi\u00f3n 8M funciona como una red estatal que articula asambleas feministas de todo el territorio, respetando la autonom\u00eda de los procesos locales y tratando de dotar de un cierto horizonte y sentido com\u00fan conjunto a esta galaxia difusa. La principal ventaja de un modelo de este tipo es su dimensi\u00f3n fractal, que se traduce en infinidad de procesos locales y territoriales de autoorganizaci\u00f3n, politizaci\u00f3n y construcci\u00f3n de redes por la base. El resultado es una red cada vez m\u00e1s densa de n\u00facleos autoorganizados, que incorpora asambleas y agrupaciones previas pero que facilita y potencia la aparici\u00f3n de otras nuevas en pueblos, barrios y ciudades donde hasta ahora las feministas estaban dispersas, a la vez que empuja hacia la construcci\u00f3n de espacios unitarios del movimiento all\u00ed donde la fragmentaci\u00f3n era grande.<\/p>\n<p>La Huelga Feminista\u00a0<i>como estructura<\/i>\u00a0es, ante todo, una inmensa maquinaria de inteligencia colectiva. Los Encuentros Estatales, que se vienen celebrando desde que la Comisi\u00f3n 8M se puso en marcha a finales de 2017 y que re\u00fanen cada uno a entre 500 y 600 mujeres, son buen ejemplo de esto. Principal espacio de debate colectivo y de toma de decisiones que tiene el movimiento, cada encuentro se prepara durante meses por un grupo de trabajo estatal donde pueden participar una o dos personas de cada territorio que as\u00ed lo desee. Elaboraci\u00f3n de lecturas previas, recogida de necesidades y propuestas desde la base, aportaciones program\u00e1ticas, s\u00edntesis de las principales inquietudes y posiciones percibidas en las asambleas, elaboraci\u00f3n de metodolog\u00edas o recopilaci\u00f3n de las actas, son algunas de las tareas que el grupo de trabajo desempe\u00f1a.<\/p>\n<p>La evoluci\u00f3n de los Encuentros Estatales es reflejo de la propia evoluci\u00f3n de la Huelga Feminista. No se trata s\u00f3lo de las mejoras evidentes en capacidad organizativa, sino de un importante avance en los debates: en a\u00f1o y medio hemos sido capaces de avanzar hasta las puertas de un debate program\u00e1tico y estrat\u00e9gico serio, que incorpore a sectores feminizados en lucha como los descritos m\u00e1s arriba y construya alianzas con otros movimientos que, como el ecologismo social y el antirracismo pol\u00edtico, buscan acabar con un sistema que subordina la sostenibilidad de la vida a la l\u00f3gica del beneficio, condenando a buena parte de la humanidad a existencias precarias, violentas y marcadas por la miseria.<\/p>\n<p>Existen, por supuesto, tensiones y contradicciones todav\u00eda no resueltas. El modo de funcionar de la Comisi\u00f3n no permite respuestas r\u00e1pidas, y la inexistencia de iniciativas conjuntas o campa\u00f1as que vayan m\u00e1s all\u00e1 del 8 de marzo deja la visibilidad y proyecci\u00f3n pol\u00edtica en manos de aquellos territorios que m\u00e1s capacidad tienen para asumirla, potenciando un desarrollo a dos niveles que puede irse agudizando. Por otro lado, las cr\u00edticas a la Comisi\u00f3n 8M realizadas el a\u00f1o pasado por varios colectivos de personas migrantes y racializadas ponen en evidencia las carencias que el movimiento tiene a la hora de implicar a determinados sectores de mujeres de las clases populares. La creaci\u00f3n de un grupo de trabajo estatal de mujeres migrantes y la inclusi\u00f3n del cierre de los Centros de Internamiento de Extranjeros y de la derogaci\u00f3n de la Ley de Extranjer\u00eda entre las reivindicaciones principales de la huelga para este a\u00f1o, sin embargo, indican que vamos por buen camino.<\/p>\n<h3><b>3. Contra el feminismo institucional y por si el feminismo liberal<\/b><\/h3>\n<p>El \u00e9xito de este 8 de Marzo, desbordando unas expectativas ya de por s\u00ed inmensas y superando con creces la jornada hist\u00f3rica de 2018, es mucho m\u00e1s que num\u00e9rico: nos confirma que la repolitizaci\u00f3n de la fecha es ya imparable.<\/p>\n<p>El a\u00f1o pasado, la novedad de la convocatoria hizo que los principales medios de comunicaci\u00f3n sintieran la necesidad de hacer un seguimiento continuo de los preparativos y que casi todos los sectores pol\u00edticos y sociales intentaran ser identificados con el feminismo. Las portavozas del movimiento aparec\u00edan casi a diario en programas de televisi\u00f3n y en los principales peri\u00f3dicos, el Partido Popular y Ciudadanos discut\u00edan por qui\u00e9n defend\u00eda en mayor medida \u201cla igualdad de la mujer\u201d, y finalmente algunas de las caras femeninas m\u00e1s conocidas de telediarios y tertulias pol\u00edticas optaron por unirse a la huelga fundiendo en negro las pantallas.<\/p>\n<p>Nada de eso ha ocurrido este a\u00f1o. La clarificaci\u00f3n estrat\u00e9gica del movimiento y el avance en contenido program\u00e1tico han tra\u00eddo consigo un relativo vac\u00edo medi\u00e1tico hasta justo los d\u00edas previos. El Partido Popular defini\u00f3 hace poco el manifiesto del 8M como \u201canticapitalista\u201d y de \u201cizquierda radical\u201d, se\u00f1alando que no iban a participar en ninguna de las manifestaciones convocatorias. Y sin embargo, las cifras hablan por s\u00ed solas: 350.000 manifestantes en Madrid, 260.000 en Barcelona, 200.000 en Zaragoza. UGT se\u00f1ala en 6 millones el seguimiento total de la huelga. Parece que, a pesar de la radicalizaci\u00f3n del movimiento (o quiz\u00e1 precisamente por ello), sus apoyos aumentan.<\/p>\n<p>En el Estado Espa\u00f1ol no tenemos un feminismo liberal hegem\u00f3nico al estilo de otros pa\u00edses como Francia o Estados Unidos. Las caracter\u00edsticas sociohist\u00f3ricas del pa\u00eds, que a finales de los a\u00f1os 70 sal\u00eda de una dictadura fascista y donde hasta 1981 las mujeres ten\u00edan que pedir permiso a sus maridos para trabajar, cobrar su salario, abrir una cuenta bancaria o sacarse el carnet de conducir, impidieron que se formase una capa significativa de mujeres en posiciones de poder cultural y econ\u00f3mico real. Los procesos de lucha social que caracterizaron la Transici\u00f3n, entre los que el feminismo destac\u00f3 como actor movilizador radical y masivo, terminaron de bloquear esta posibilidad.<\/p>\n<p>El Partido Socialista, cuya victoria electoral en 1982 constituye la fecha de cierre del periodo conocido como Transici\u00f3n Espa\u00f1ola y la apertura de una nueva \u00e9poca, fue quien capitaliz\u00f3 esta situaci\u00f3n. El PSOE supo desarticular la potencialidad transformadora del movimiento adoptando medidas r\u00e1pidas que daban respuesta a necesidades reales y que tuvieron un fuerte impacto medi\u00e1tico (como la despenalizaci\u00f3n parcial del aborto en 1985) e incorporando a mujeres procedentes del movimiento feminista en puestos importantes de gesti\u00f3n. La implantaci\u00f3n de los estudios de g\u00e9nero en las universidades hizo el resto. El resultado es lo que conocemos como \u201cfeminismo institucional\u201d: la combinaci\u00f3n de reformas legales con pol\u00edticas simb\u00f3licas y la asunci\u00f3n de que cualquier cambio posible debe pasar por los cauces institucionales. El actual \u201cConsejo de Ministras\u201d, primer gobierno de nuestra historia con m\u00e1s mujeres que hombres, es buen ejemplo de esto.<\/p>\n<p>El feminismo institucional ha funcionado durante cerca de 40 a\u00f1os como feminismo hegem\u00f3nico en el Estado Espa\u00f1ol. Hubo quien pens\u00f3 que el estallido feminista pod\u00eda venir bien al Partido Socialista, en el Gobierno circunstancialmente y enfrentado a una situaci\u00f3n electoral compleja. El gobierno de S\u00e1nchez, que en 2017 hab\u00eda aprobado un \u201cPacto de Estado contras la Violencia de G\u00e9nero\u201d jam\u00e1s puesto en marcha, buscaba legitimarse socialmente y aparecer ligado a un movimiento cuya potencia transformadora, sin embargo, necesitaba desactivar. Tras el 8 de marzo de 2018, algunos sectores del movimiento trataron de conseguir que la Comisi\u00f3n 8M iniciara un di\u00e1logo con el Gobierno. El intento fue un fracaso: neg\u00e1ndose a reducir la fuerza de sus demandas a unas pocas medidas formalmente asumibles por el sistema actual, el movimiento feminista prefiri\u00f3 conservar su autonom\u00eda y radicalidad y mantener su presencia en la calle. Nuria Alabao y Marisa P\u00e9rez Colina han explicado recientemente el giro en la estrategia del PSOE, que al no poder cooptar el movimiento ha optado por intentar dividirlo instrumentalizando algunos de sus debates<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/spip.php?article14715#sdfootnote6sym\" name=\"sdfootnote6anc\"><b>\u00a06\/<\/b>\u00a0<\/a>.<\/p>\n<p>La otra estrategia desplegada en los \u00faltimos meses ha sido la de Ciudadanos. Con una est\u00e9tica y un discurso de corte \u201cmacronista\u201d, el partido de Albert Rivera ha intentado apropiarse de la idea de feminismo liberal y liderar su construcci\u00f3n en el Estado Espa\u00f1ol. Es cierto que el intento queda a veces un poco rid\u00edculo, como con la instrumentalizaci\u00f3n de la figura de Clara Campoamor, principal impulsora del sufragio femenino. Este 8 de marzo el partido celebr\u00f3 un acto en su sede de Madrid, donde desde entonces se puede leer la cita \u201cSoy liberal\u201d, dicha por la diputada republicana, en una de sus paredes. Sin embargo, m\u00e1s all\u00e1 del desprecio c\u00f3mico, debemos estar pendientes ante este tipo de movimientos, que demuestran una comprensi\u00f3n inteligente de c\u00f3mo el feminismo transformador est\u00e1 siendo frenado en otros pa\u00edses y que podr\u00edan ir avanzando hacia la implicaci\u00f3n de grupos de poder en la construcci\u00f3n de una verdadera corriente feminista liberal en el Estado.<\/p>\n<p>La Huelga Feminista se construye, por tanto, contra el feminismo institucional y por si el feminismo liberal. La doble denuncia del capitalismo patriarcal y racista, la cr\u00edtica feroz a las principales instituciones del Estado (judicatura, fronteras) y un celo especial de su autonom\u00eda lo dibujan como un actor pol\u00edtico propio, dif\u00edcilmente manipulable y ajeno a las l\u00f3gicas e intereses partidistas. Con la proximidad de las elecciones, algunos partidos han querido utilizar este 8 de marzo como momento de comienzo de precampa\u00f1a. El desborde lo ha evitado: parece claro ya que la lucha feminista ser\u00e1 aut\u00f3noma, o no ser\u00e1.<\/p>\n<h3><b>4. Cambiarlo todo<\/b><\/h3>\n<p>El acto de ocupar el espacio p\u00fablico para convertirlo en lugar colectivo tiene en s\u00ed mismo un car\u00e1cter emancipador y adictivo. Hay algo de liberador en encontrarnos juntas, mirarnos las unas a las otras y reconocernos en las mujeres que nos rodean mientras el grito \u201c\u00a1aqu\u00ed estamos las feministas!\u201d lo inunda todo. En un balance r\u00e1pido tras la huelga del a\u00f1o pasado, llamaba a esta sensaci\u00f3n\u00a0<i>la conquista del derecho a ser<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/spip.php?article14715#sdfootnote7sym\" name=\"sdfootnote7anc\"><b>\u00a07\/<\/b>\u00a0<\/a><\/i>: es el fin del aislamiento, el redescubrimiento de lo colectivo, el nacimiento de una forma nueva de estar en el mundo.<\/p>\n<p>Las redes que se han creado durante este a\u00f1o y medio empiezan ya a inundarlo todo. Desde el principio, la Huelga Feminista fue un movimiento intergeneracional, impulsado por capas de mujeres muy j\u00f3venes pero que logr\u00f3 incorporar a mujeres mayores que, en muchas ocasiones, no hab\u00edan tenido antes ning\u00fan tipo de participaci\u00f3n pol\u00edtica. Esta mixtura, que se ve\u00eda en asambleas y en comisiones de trabajo, ha cristalizado ahora en v\u00ednculos de car\u00e1cter en cierto modo personal, donde el ser compa\u00f1eras va por delante de cualquier diferencia existente. El principio de solidaridad activa est\u00e1 haciendo as\u00ed que mujeres de muy diverso tipo tomen consciencia en muy poco tiempo de problemas y conflictos que afectan a otras mujeres. No hay aqu\u00ed ning\u00fan tipo de esencialismo; se trata, por el contrario, de llevar la reflexi\u00f3n \u201c\u00bfen qu\u00e9 medida el ser mujer ha afectado a nuestra vida?\u201d<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/spip.php?article14715#sdfootnote8sym\" name=\"sdfootnote8anc\"><b>\u00a08\/<\/b>\u00a0<\/a>a la concreci\u00f3n de las condiciones materiales y las realidades concretas. El potencial politizador y movilizatorio es, obviamente, enorme.<\/p>\n<p>Existe una dial\u00e9ctica enriquecedora entre lo micro y lo macro, entre la dimensi\u00f3n ultra local del barrio y la escala global. Hace unos meses, en una mesa redonda sobre el movimiento feminista internacional en Z\u00farich, la activista alemana Frieda Heumann dec\u00eda: \u201ccuando en 2018 escuch\u00e9 hablar de la huelga feminista en el Estado Espa\u00f1ol, pens\u00e9: dios m\u00edo, una huelga de mujeres, es la huelga de mi vida, tenemos que hacerla aqu\u00ed tambi\u00e9n\u201d. El efecto contagio es, sin lugar a dudas, una de las caracter\u00edsticas m\u00e1s impresionantes de la nueva oleada feminista. La dimensi\u00f3n internacional, presente desde el primer momento, se revela en estos momentos como estrictamente necesaria si queremos afrontar con alguna posibilidad de victoria las tareas que el propio movimiento se ha dado.<\/p>\n<p>Avanzar en el debate program\u00e1tico y elaborar estrategias colectivas son dos de los principales retos a los que nos enfrentamos. Salir de la escala estatal para tejer redes y alianzas transnacionales es la \u00fanica manera posible de acabar con estructuras de dominaci\u00f3n que no son locales, sino que se reproducen y refuerzan a trav\u00e9s de los poderes econ\u00f3micos mundiales y de las relaciones neocoloniales. Porque la gran fuerza del desborde feminista internacional est\u00e1 ah\u00ed: en su capacidad para enfrentarlo todo.<\/p>\n<p><i>Julia C\u00e1mara<\/i>\u00a0forma parte de la Comisi\u00f3n Estatal 8M y de la redacci\u00f3n de la web de\u00a0<i><b>viento<\/b><\/i><b>\u00a0sur<\/b><\/p>\n<p>Este art\u00edculo ser\u00e1 publicado en ingl\u00e9s en\u00a0<a class=\"spip_out\" href=\"https:\/\/www.viewpointmag.com\/\" rel=\"external\">Viewpoint Magazine<\/a><\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/spip.php?article14715#sdfootnote1anc\" name=\"sdfootnote1sym\">1\/<\/a>\u00a0<a href=\"https:\/\/laskellys.wordpress.com\/2016\/10\/12\/presentacion-de-la-asociacion\/\">https:\/\/laskellys.wordpress.com\/2016\/10\/12\/presentacion-de-la-asociacion\/<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/spip.php?article14715#sdfootnote2anc\" name=\"sdfootnote2sym\">2\/<\/a>\u00a0<a href=\"https:\/\/www.diagonalperiodico.net\/global\/26885-sindicalismo-social-frente-la-precariedad.html\">https:\/\/www.diagonalperiodico.net\/global\/26885-sindicalismo-social-frente-la-precariedad.html<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/spip.php?article14715#sdfootnote3anc\" name=\"sdfootnote3sym\">3\/<\/a>\u00a0Judith CARRERAS: \u201c\u00bfPuede el feminismo ser un revulsivo sindical?\u201d,\u00a0<i>Viento Sur<\/i>, 161, pp. 71-82.\u00a0<a class=\"spip_url auto\" href=\"https:\/\/vientosur.info\/spip.php?article14501\" rel=\"nofollow\">https:\/\/vientosur.info\/spip.php?article14501<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/spip.php?article14715#sdfootnote4anc\" name=\"sdfootnote4sym\">4\/<\/a>\u00a0<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/spip.php?article12891\">https:\/\/vientosur.info\/spip.php?article12891<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/spip.php?article14715#sdfootnote5anc\" name=\"sdfootnote5sym\">5\/<\/a>\u00a0<a href=\"http:\/\/hacialahuelgafeminista.org\/\">http:\/\/hacialahuelgafeminista.org\/<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/spip.php?article14715#sdfootnote6anc\" name=\"sdfootnote6sym\">6\/<\/a>\u00a0<a href=\"https:\/\/ctxt.es\/es\/20190206\/Firmas\/24296\/Nuria-Alabao-Maria-Perez-Colina-conflicto-movimiento-feminista-abolicionistas-PSOE.htm\">https:\/\/ctxt.es\/es\/20190206\/Firmas\/24296\/Nuria-Alabao-Maria-Perez-Colina-conflicto-movimiento-feminista-abolicionistas-PSOE.htm<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/spip.php?article14715#sdfootnote7anc\" name=\"sdfootnote7sym\">7\/<\/a>\u00a0<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/spip.php?article13579\">https:\/\/vientosur.info\/spip.php?article13579<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/spip.php?article14715#sdfootnote8anc\" name=\"sdfootnote8sym\">8\/<\/a>\u00a0Laia Facet analiza esta pregunta de Simone de Beauvoir en\u00a0<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/spip.php?article14519\">https:\/\/vientosur.info\/spip.php?article14519<\/a><\/p>\n<span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fuente:\u00a0Vientosur &#8220;Tras el 8M.\u00a0Cambiarlo todo. Bases y desaf\u00edos de la Huelga Feminista&#8221;\u00a029\/03\/2019\u00a0| Julia C\u00e1mara<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":7571,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[104,781,696],"tags":[1152,344],"class_list":["post-7570","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-entrada-del-blog","category-genero","category-movilizacion","tag-8m","tag-feminismo"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"3.0.2","language":"eu","enabled_languages":["es","eu"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"eu":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7570","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7570"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7570\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7571"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7570"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7570"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7570"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}