{"id":4377,"date":"2018-03-15T10:28:39","date_gmt":"2018-03-15T09:28:39","guid":{"rendered":"http:\/\/osalde.org\/?p=4377"},"modified":"2018-03-15T10:28:39","modified_gmt":"2018-03-15T09:28:39","slug":"la-contaminacion-ambiental-altera-la-funcion-cognitiva-del-cerebro-del-feto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/osalde.org\/eu\/la-contaminacion-ambiental-altera-la-funcion-cognitiva-del-cerebro-del-feto\/","title":{"rendered":"La contaminaci\u00f3n ambiental altera la funci\u00f3n cognitiva del cerebro del feto"},"content":{"rendered":"<p>Respirar los niveles autorizados de di\u00f3xido de nitr\u00f3geno durante el embarazo puede causar TDAH en el ni\u00f1o.\u00a0 La poluci\u00f3n de las ciudades respirada por las gestantes reduce el desarrollo fetal completo<\/p>\n<p><strong>Fuente:\u00a0<\/strong>elperiodico.com<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Un nuevo estudio sobre el\u00a0<strong>efecto de la contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica del aire en el feto\u00a0<\/strong>de las mujeres embarazadas que lo respiran ha confirmado que esa exposici\u00f3n ambiental puede contribuir a una<strong>\u00a0menor capacidad cognitiva<\/strong>, entre\u00a0otras alteraciones en el cerebro\u00a0de los ni\u00f1os. Esto se manifestar\u00eda\u00a0de forma evidente\u00a0cuando los menores alcancen la edad escolar.<\/p>\n<p>Esa afectaci\u00f3n se produce\u00a0incluso cuando el aire que respira la embarazada se mantiene dentro de lo que la\u00a0normativa\u00a0considera un margen seguro\u00a0en relaci\u00f3n con su contenido en di\u00f3xido de nitr\u00f3geno y part\u00edculas gruesas o finas.\u00a0La investigaci\u00f3n, realizada por el<strong>\u00a0Institut de Salut Global de Barcelona (ISGlobal)<\/strong>, publicada en la revista cient\u00edfica\u00a0<em>Biological Psychiatry<\/em>, establece\u00a0la relaci\u00f3n entre los niveles de poluci\u00f3n ambiental respirado por la gestante y\u00a0las dificultades en el control inhibitorio de sus hijos, lo que se puede traducir en comportamientos adictivos o el desarrollo del trastorno por d\u00e9ficit de atenci\u00f3n e hiperactividad (TDAH).<\/p>\n<p>La exposici\u00f3n a part\u00edculas finas durante la etapa fetal, indica el estudio,\u00a0est\u00e1 asociada al deficiente desarrollo de la corteza cerebral, la capa m\u00e1s externa del cerebro, que ser\u00eda m\u00e1s delgada\u00a0en algunas regiones de ambos hemisferios. Esta circunstancia es uno de los factores que permiten explicar\u00a0a los investigadores algunas de las deficiencias cognitivas observadas en esos ni\u00f1os.<\/p>\n<p>El equipo investigador, coordinado por\u00a0<strong>M\u00f2nica Guxens,<\/strong>\u00a0de ISGlobal, determin\u00f3 los niveles de contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica de la zona residencial en que viv\u00edan, cuando estaban embarazadas,\u00a0las madres de 783 ni\u00f1os y ni\u00f1as de una poblaci\u00f3n holandesa. Dispusieron de datos sobre los niveles de di\u00f3xido de nitr\u00f3geno y part\u00edculas gruesas y finas que existieron en la zona analizada durante el periodo de gestaci\u00f3n\u00a0de esas mujeres. La morfolog\u00eda del cerebro de los ni\u00f1os se evalu\u00f3 a partir de im\u00e1genes de resonancia magn\u00e9tica realizadas cuando los peque\u00f1os ten\u00edan entre 6 y 10 a\u00f1os.<\/p>\n<p><strong>Niveles inseguros<\/strong><\/p>\n<p>&#8220;La relaci\u00f3n entre exposici\u00f3n a part\u00edculas finas del aire,\u00a0las alteraciones estructurales del cerebro y las dificultades en el control inhibitorio de los ni\u00f1os se observ\u00f3 a pesar de que los niveles de contaminaci\u00f3n no exced\u00edan a los l\u00edmites establecidos en la Uni\u00f3n Europea&#8221;, afirman los autores del estudio. &#8220;Solo el 0,5% de las\u00a0embarazadas analizadas respir\u00f3 niveles de poluci\u00f3n considerados no seguros&#8221;, a\u00f1aden. En consecuencia, sostiene Guxens, &#8220;<strong>no podemos garantizar<\/strong>\u00a0que los actuales niveles de contaminaci\u00f3n en las ciudades<strong>\u00a0sean seguros<\/strong>&#8220;.<\/p>\n<p>Estos hallazgos complementan anteriores investigaciones que, como el realizado por M\u00f2nica Guxens en el Centre de Recerca en Epidemiologia Ambiental (CREAL), en el 2015, publicado por la revista\u00a0<em>Environmental Health Perspectives<\/em>, ya constataron que la exposici\u00f3n a la contaminaci\u00f3n del aire durante el embarazo est\u00e1 vinculada con un menor desarrollo del feto. En aqu\u00e9l estudio se analizaron\u00a0<strong>7.600 ecograf\u00edas gestacionales\u00a0<\/strong>vinculadas a 2.478 embarazadas residentes en Sabadell, Valencia, Asturias y Guip\u00fazcoa.<\/p>\n<p><strong>Cerebro vulnerable<\/strong><\/p>\n<p>El cerebro del feto es particularmente vulnerable a los t\u00f3xicos que alcanzan su riego sangu\u00edneo a trav\u00e9s\u00a0del ox\u00edgeno que respira su madre. El feto a\u00fan no ha desarrollado mecanismos para protegerse o eliminar esos t\u00f3xicos, por lo que su afectaci\u00f3n es muy superior a la que experimenta un cerebro consolidado. Los datos ya conocidos, no obstante, a\u00fan no pueden traducirse en la adopci\u00f3n de medidas de salud p\u00fablica.<\/p>\n<p>&#8220;A\u00fan no podemos cuantificar las\u00a0<strong>consecuencias individuales<\/strong>\u00a0de estos hallazgos -advierte Guxens-, pero este y otros\u00a0estudios previos nos permiten pensar que el retraso cognitivo en edades muy tempranas puede tener\u00a0<strong>consecuencias considerables<\/strong>\u00a0a largo plazo\u00a0en la vida de esos ni\u00f1os, incluyendo un mayor riesgo de trastorno mental y un menor rendimiento acad\u00e9mico&#8221;.<\/p>\n<span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Respirar los niveles autorizados de di\u00f3xido de nitr\u00f3geno durante el embarazo puede causar TDAH en el ni\u00f1o.\u00a0 La poluci\u00f3n de las ciudades respirada por las gestantes reduce el desarrollo fetal completo Fuente:\u00a0elperiodico.com<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":2326,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[104,65,1],"tags":[672,671,673],"class_list":["post-4377","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-entrada-del-blog","category-revista-de-prensa","category-sin-categorizar","tag-contaminacion-ambiental","tag-embarazo","tag-feto"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"3.0.2","language":"eu","enabled_languages":["es","eu"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"eu":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4377","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4377"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4377\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2326"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4377"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4377"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4377"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}