{"id":20016,"date":"2026-08-25T07:33:47","date_gmt":"2026-08-25T06:33:47","guid":{"rendered":"https:\/\/osalde.org\/?p=20016"},"modified":"2026-08-25T07:33:47","modified_gmt":"2026-08-25T06:33:47","slug":"ivan-illich-en-el-centenario-de-su-nacimiento-por-juan-gervas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/osalde.org\/eu\/ivan-illich-en-el-centenario-de-su-nacimiento-por-juan-gervas\/","title":{"rendered":"Iv\u00e1n Illich, en el centenario de su nacimiento. Por Juan Gervas"},"content":{"rendered":"<p><b>Iv\u00e1n Illich, en el centenario de su nacimiento.\u00a0<\/b><b>Demostr\u00f3 que la mayor amenaza para la salud mundial es la medicina, que el pat\u00f3geno clave es la obsesi\u00f3n por la salud perfecta y que la escuela es una agencia de publicidad de la sociedad enferma.<\/b><!--more--><\/p>\n<p><b>J<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"><strong>uan G\u00e9rvas<\/strong> (Doctor en Medicina, m\u00e9dico general rural jubilado, Equipo CESCA, Madrid, Espa\u00f1a, exprofesor de salud p\u00fablica, Universidad Johns Hopkins, Baltimore, Estados Unidos, Aut\u00f3noma de Madrid y Escuela Nacional de Sanidad) <\/span><a href=\"mailto:jjgervas@gmail.com\"><span style=\"font-weight: 400;\">jjgervas@gmail.com<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\"> @JuanGrvas @juangrvas.bsky.social\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><b>Formaci\u00f3n<\/b><\/h3>\n<p><b>Iv\u00e1n Illich fue pedagogo y ensayista mexicano de origen austr\u00edaco. Naci\u00f3 en Viena, Austria, en 1926 (el 4 de septiembre) y muri\u00f3 en Bremen, Alemania, en 2002 (el 2 de diciembre).<\/b><\/p>\n<p><b>Huyendo del racismo nazi (su madre era jud\u00eda sefard\u00ed) termin\u00f3 con 15 a\u00f1os en Italia, a cargo de su madre, viuda, y de dos hermanos menores. Curs\u00f3 estudios de Cristalograf\u00eda en Florencia y en Roma, y de Teolog\u00eda y Filosof\u00eda en la Universidad Pontificia Gregoriana de Roma. Obtuvo un doctorado en Historia en la Universidad de Salzburgo (Austria) y un postdoctorado en la de Princeton (Estados Unidos). Durante su estancia en Roma profes\u00f3 como sacerdote cat\u00f3lico.<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><b>El m\u00e9dico como t\u00e9cnico an\u00f3nimo<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cNo hay enfermedades sino enfermos\u201d se dice y ense\u00f1a.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Incluso si pensamos en una malformaci\u00f3n cong\u00e9nita, una meningitis meningoc\u00f3cica, una hemofilia, una hemorragia femoral por cornada de toro, una fractura abierta de h\u00famero, etc, cada situaci\u00f3n es irrepetible y cada paciente \u00fanico.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pero, lamentablemente, en palabras de Iv\u00e1n Illich: \u201cEl m\u00e9dico se ha convertido en un t\u00e9cnico que ejerce an\u00f3nimamente su profesi\u00f3n, aplicando normas cient\u00edficas a toda clase de pacientes y realizando diagn\u00f3sticos despersonalizados\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Al convertirse en \u201cmec\u00e1nicos de la salud\u201d, los profesionales sanitarios pierden la oportunidad de ver sus consultas como libros abiertos que ilustran acerca del vivir de las personas y de la sociedad.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><b>Contra la tiran\u00eda de la salud<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Conviene la tolerancia que dulcifique la \u201ctiran\u00eda social de la salud\u201d, el \u201csalutismo coercitivo\u201d de Illich, en el sentido de promover y reconocer la libertad individual en la aceptaci\u00f3n de los riesgos de la vida.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Al fin no se trata de evitar la muerte pues es una falacia la de \u201cla muerte burlada\u201d, como se\u00f1alaron McCormick y Skrabanek: \u201cvivir temiendo a la muerte es temer a vivir\u201d. El disfrute de la vida conlleva permanentemente riesgos y es falso el ideal del \u201criesgo cero\u201d, lo que es clave compartir entre pacientes y profesionales para hacerlo llegar a la sociedad.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><b>La medicina como amenaza para la salud<\/b><\/h3>\n<p><b>Richard Smith, el entonces director del British Medical Journal, comentando la cuesti\u00f3n con motivo de su muerte en 2002, cont\u00f3\u00a0 que lo m\u00e1s pr\u00f3ximo a una experiencia religiosa que hab\u00eda tenido nunca fue escuchar al \u201ccarism\u00e1tico y apasionado\u201d Ivan Illich exponer sus radicales ideas sobre la salud y la medicina rodeado de los \u201cf\u00f3siles de la jerarqu\u00eda acad\u00e9mica en Edimburgo\u201d.<\/b><\/p>\n<p><b>Iv\u00e1n Illich argumentaba entonces que \u201cla mayor amenaza para la salud en el mundo es la medicina moderna\u201d. Esto en 1974, cuando Smith acababa de licenciarse en medicina y un a\u00f1o antes de que Illich publicara su pol\u00e9mico y clarividente libro \u201cN\u00e9mesis m\u00e9dica: la expropiaci\u00f3n de la salud\u201d.<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cLa salud es \u201cla facultad de vivir con dignidad, en medio del dolor, la p\u00e9rdida, el envejecimiento, la incertidumbre. Es la posibilidad de apropiarse del propio cuerpo, del propio proceso vital, incluso en su fragilidad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La salud se reconstruye como un bien relacional, vinculado a la comunidad, a la cultura, al entorno. Se trata de relocalizar el cuidado, devolverlo a la proximidad, al saber compartido, a la escucha y a la reciprocidad\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La medicina responde con pautas preventivas, terap\u00e9uticas y rehabilitadoras que \u201cmedicalizan\u201d la sociedad y no quiere plantearse las causas del aumento de enfermedades, ya que estas causas constituyen la base misma de la sociedad capitalista y del sistema econ\u00f3mico: ciudades masificadas, urbanismo salvaje, consumismo, trabajo precario y alienante, desigualdad social, marginalidad, pobreza, racismo, colonialismo, sobreproducci\u00f3n, uso innecesario de f\u00e1rmacos, intervenciones y t\u00e9cnicas m\u00e9dicas, contaminaci\u00f3n y falta de cohesi\u00f3n social.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><b>La expropiaci\u00f3n de la salud<\/b><\/h3>\n<p><b>El planteamiento de Iv\u00e1n Illich en \u201cN\u00e9mesis m\u00e9dica\u201d, distingu\u00eda tres \u00e1mbitos de da\u00f1o m\u00e9dico:<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">1\/ el cl\u00ednico, producida por intervenciones innecesarias o excesivas a los pacientes,<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">2\/ el cultural, por la expropiaci\u00f3n de las capacidades y creencias\u00a0 de individuos, familias y comunidades en relaci\u00f3n a la salud, la enfermedad, el dolor y la muerte y<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">3\/ el social, al transformar la sociedad hasta convertirla en m\u00f3rbida animando a la poblaci\u00f3n a consumir m\u00e1s y m\u00e1s medicina.<\/span><\/p>\n<p><b>La creciente expropiaci\u00f3n de la salud incrementa los miedos a la enfermedad y al sufrimiento y &#8220;ceba&#8221; el c\u00edrculo de dependencia de los m\u00e9dicos. Es una forma de infantilizaci\u00f3n que hace tolerables y normales algunos consejos de salud p\u00fablica rid\u00edculos, del estilo de &#8220;Estamos en verano, camine por la sombra&#8221;.\u00a0<\/b><\/p>\n<p><b>Como ni\u00f1os, dependemos de otros en lugar de caminar por nosotros mismos y ayudando a los dem\u00e1s. Adem\u00e1s, como ni\u00f1os nos contentamos con el consejo y no exigimos responsabilidades; en el ejemplo, una geograf\u00eda urbana que incluya suficientes \u00e1rboles y espacios que permitan caminar en verano sin que ello nos exima de nuestras propias responsabilidades.\u00a0<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El &#8220;producto final&#8221; es una sociedad temerosa de la enfermedad y de la muerte, ansiosa con los resultados de los ex\u00e1menes sanitarios rutinarios, y dependiente de los m\u00e9dicos para lograr un m\u00ednimo de estabilidad vital. De hecho, en muchos casos es una sociedad drogada con medicamentos generalmente innecesarios como la mayor\u00eda de los anti-hipertensivos, estatinas, somn\u00edferos, analg\u00e9sicos (opi\u00e1ceos entre ellos), para la osteoporosis, anti-depresivos, neurol\u00e9pticos y otros.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los pacientes devienen en el combustible del sistema sanitario.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><b>La obsesi\u00f3n con la salud<\/b><\/h3>\n<p><b>Titul\u00f3 un art\u00edculo en 1999, en \u201cLe Monde Diplomatique\u201d: \u201cEn los pa\u00edses desarrollados, la obsesi\u00f3n por la salud perfecta se ha convertido en un factor pat\u00f3geno predominante\u201d.<\/b><\/p>\n<p><b>Escribi\u00f3.<\/b><b><br \/>\n<\/b><b><i>\u201cEl sistema m\u00e9dico, en un mundo imbuido del ideal instrumental de la ciencia, crea constantemente nuevas necesidades de atenci\u00f3n m\u00e9dica. Pero cuanto mayor es la oferta de atenci\u00f3n m\u00e9dica, m\u00e1s personas informan tener problemas, necesidades y enfermedades. Todos exigen que el progreso acabe con el sufrimiento f\u00edsico, mantenga la frescura de la juventud el mayor tiempo posible y prolongue la vida indefinidamente. Sin vejez, sin dolor, sin muerte. Olvidando as\u00ed que tal desprecio por el arte del sufrimiento es la negaci\u00f3n misma de la condici\u00f3n humana.<\/i><\/b><\/p>\n<p><b><i>Esta paradoja (a m\u00e1s salud objetiva peor salud subjetiva) se hace evidente al examinar los informes sobre los avances en salud. Deben leerse con doble perspectiva, como Jano: con el ojo derecho, uno se ve abrumado por las estad\u00edsticas de mortalidad y morbilidad, cuyo descenso se interpreta como resultado de los servicios m\u00e9dicos; con el ojo izquierdo, ya no se pueden ignorar los estudios antropol\u00f3gicos que dan respuesta a la pregunta: \u00bfC\u00f3mo est\u00e1s?<\/i><\/b><\/p>\n<p><b><i>Ya no se puede ignorar el contraste entre la salud supuestamente objetiva y la salud subjetiva. \u00bfY qu\u00e9 observamos?\u00bb Cuanto mayor es la oferta de &#8220;atenci\u00f3n m\u00e9dica&#8221;, m\u00e1s personas manifiestan tener problemas, necesidades y enfermedades, y exigen protecci\u00f3n contra los riesgos.<\/i><\/b><\/p>\n<p><b><i>Cuanto m\u00e1s se deriva la oferta de esta abundancia de servicios cl\u00ednicos del compromiso pol\u00edtico de la poblaci\u00f3n, m\u00e1s se intensifica la sensaci\u00f3n de falta de salud. En otras palabras, la ansiedad mide el nivel de modernizaci\u00f3n y, a\u00fan m\u00e1s, el de politizaci\u00f3n. La aceptaci\u00f3n social del diagn\u00f3stico &#8220;objetivo&#8221; se ha vuelto pat\u00f3gena en el sentido subjetivo\u201d.<\/i><\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><b>Sociedad convivencial<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En sus propias palabras:<\/span><\/p>\n<p><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cLlamo sociedad convivencial a aquella en que la herramienta moderna est\u00e1 al servicio de la persona integrada a la colectividad y no al servicio de un cuerpo de especialistas. Convivencial es la sociedad en la que el hombre controla la herramienta\u201d<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Iv\u00e1n Illich promovi\u00f3 la convivialidad (el convivio, la fiesta, el convite alegre y voluntario entre iguales), como el verdadero tesoro intangible e inagotable de los pueblos antiguos. Tesoro gradualmente secuestrado por el fetiche de la mercanc\u00eda y del lucro individualista a toda costa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Escribi\u00f3: \u201c<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">De nada servir\u00eda ofrecer una ficci\u00f3n detallada de la sociedad futura. Quiero dar una gu\u00eda para la acci\u00f3n y dejar libre curso a la imaginaci\u00f3n. La vida dentro de una sociedad convivencial y moderna nos reserva sorpresas que sobrepasan nuestra imaginaci\u00f3n y nuestra esperanza. No propongo una utop\u00eda normativa, sino las condiciones formales de un procedimiento que permita a cada colectividad elegir continuamente su utop\u00eda realizable\u201d.<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Illich fue un cr\u00edtico implacable de la medicina, de la educaci\u00f3n al servicio del consumo en el mercado capitalista; de la ciega y devota voluntad del progreso sin fin; del desarrollo econ\u00f3mico y del mito del crecimiento sin l\u00edmites del Producto Nacional Bruto en la inacabable econom\u00eda capitalista. El axioma por todos aprendido es que el capitalismo no tiene fin.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><b>En Nueva York<\/b><\/h3>\n<p><b>A los veinticinco a\u00f1os, Iv\u00e1n Illich emigr\u00f3 a los Estados Unidos de Am\u00e9rica y ejerci\u00f3 como auxiliar de p\u00e1rroco en Nueva York.<\/b><\/p>\n<p><b>\u00bfPor qu\u00e9? En sus propias palabras:<\/b><\/p>\n<p><b>\u201cQuer\u00eda alejarme de Roma. No quer\u00eda integrarme a la burocracia papal y pens\u00e9 hacer una tesis postdoctoral, algo que las universidades alemanas llaman \u201cHabilitaci\u00f3n\u201d, sobre alquimia, acerca del trabajo de Alberto el Grande. Sobre este tema hay documentos muy importantes en la Universidad de Princeton y fui invitado a ella. Pero luego, durante mi primer d\u00eda en Nueva York, literalmente en mi primera tarde, con unos amigos de mi abuelo, o\u00ed acerca de los puertorrique\u00f1os y su arribo. Pas\u00e9 los siguientes dos d\u00edas en el barrio sobre la calle 112 y la quinta avenida, la 112 y Park Avenue, debajo de los rastros de la Central de Nueva York, en donde los puertorrique\u00f1os ten\u00edan su mercado. Inmediatamente, fui a la oficina del Cardenal Spellman y le ped\u00ed un sitio en la parroquia de Puerto Rico. \u00a1Y fue as\u00ed como me qued\u00e9 en Nueva York!&#8221;\u00a0<\/b><\/p>\n<p><b>En Manhattan se hizo cargo de un centro en donde se atend\u00eda a inmigrantes puertorrique\u00f1os. Este cargo llev\u00f3 a Illich a encarar una fuerte disputa en contra de migrantes italianos, irlandeses y jud\u00edos que rechazaban cruelmente a los nuevos inmigrantes puertorrique\u00f1os. Las absurdas demandas de los viejos inmigrantes fueron desafiadas por Iv\u00e1n Illich cuando decidi\u00f3 aceptar como parroquianos de la Iglesia Cat\u00f3lica a los puertorrique\u00f1os que as\u00ed lo solicitaban. Para Illich, la labor de aceptaci\u00f3n de los puertorrique\u00f1os en los Estados Unidos termin\u00f3 en 1956 cuando el cardenal Spellman e Iv\u00e1n, en presencia de treinta mil puertorrique\u00f1os reunidos en el campus de la Universidad de Fordham, festejaron a San Juan, el santo patrono de Puerto Rico&#8221;.<\/b><\/p>\n<p><b>Despu\u00e9s, Iv\u00e1n Illich fue a Puerto Rico, como vicerrector de la Universidad Cat\u00f3lica.<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><b>Desescolarizaci\u00f3n<\/b><\/h3>\n<p><b>En 1967 rompi\u00f3 sus v\u00ednculos con la jerarqu\u00eda eclesi\u00e1stica, ya que sus teor\u00edas pedag\u00f3gicas, muy agresivas con cualquier forma de poder institucional, se mostraban especialmente cr\u00edticas con la Iglesia cat\u00f3lica y con el protagonismo que \u00e9sta hab\u00eda venido desempe\u00f1ando durante siglos en materia educativa.\u00a0<\/b><\/p>\n<p><b>La tesis fundamental que alienta todas sus obras afirma que ninguna de las instituciones tradicionales de la sociedad industrial se adec\u00faa a las necesidades reales del mundo actual, por lo que es necesaria una revisi\u00f3n de todas ellas, empezando por la que Iv\u00e1n Illich considera como la m\u00e1s perniciosa: la escuela.<\/b><\/p>\n<blockquote><p>\u201cLa educaci\u00f3n de la escuela tradicional se ha convertido en una mercanc\u00eda carente de valores \u00e9ticos y concebida \u00fanicamente como un h\u00e1bil instrumento para la formaci\u00f3n de escolares utilitaristas y competitivos\u201d.<\/p><\/blockquote>\n<p><b>Iv\u00e1n Illich propuso el aprovechamiento de otros &#8220;canales del saber&#8221;, la denominada &#8220;corriente de desescolarizaci\u00f3n&#8221;, que comienza por establecer de forma tajante que la mayor parte de los conocimientos \u00fatiles para un individuo de la sociedad contempor\u00e1nea se adquieren fuera de la escuela (es decir, en contacto directo con el entorno familiar, las experiencias sociopol\u00edticas y las vivencias culturales).<\/b><\/p>\n<p><b>Una vez establecido este principio, Iv\u00e1n Illich propone en su teor\u00eda &#8220;desescolarizar&#8221; la educaci\u00f3n, fomentar el aprendizaje informal y potenciar la creatividad del individuo dentro del entorno social en que se mueve, sin someterlo a los r\u00edgidos estamentos de la escuela institucional.<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><b>Ep\u00edlogo<\/b><\/h3>\n<p><b>De Puerto Rico volvi\u00f3 a Nueva York, donde fund\u00f3 el Centro de Formaci\u00f3n Intercultural en la Universidad Fordham que se traslad\u00f3 posteriormente, en 1961, a Cuernavaca (M\u00e9xico) como Centro Intercultural de Documentaci\u00f3n (CIDOC) en colaboraci\u00f3n con Valentina Borremans, Fedora Stancioff y Gerry Morris, como resultado de las discusiones entre Illich y Reimer a partir de 1966. El CIDOC se mantuvo durante una d\u00e9cada.<\/b><\/p>\n<p><b>Inicialmente el CIDOC era como un centro de ense\u00f1anza de espa\u00f1ol que paulatinamente se convirti\u00f3 en un espacio de reflexi\u00f3n y cr\u00edtica en el cual se reunieron grandes pensadores como Paul Goodman, Erich Fromm, Peter Berger, Paulo Freire y Sergio M\u00e9ndez Arceo, entre otros.<\/b><\/p>\n<p><b>A partir de los a\u00f1os 80, Illich viaj\u00f3 intensamente, y reparti\u00f3 su tiempo entre los Estados Unidos de Am\u00e9rica, M\u00e9xico y Alemania. Hizo una estancia como profesor visitante de filosof\u00eda y de &#8220;Ciencia, tecnolog\u00eda y sociedad&#8221; en la Universidad Estatal de Pensilvania, e imparti\u00f3 seminarios y encuentros en la Universidad de Bremen.<\/b><\/p>\n<p><b>Tambi\u00e9n pas\u00f3 por Espa\u00f1a, de la mano de Enrique Costas Lombard\u00eda, entonces economista en Antibi\u00f3ticos SA (su f\u00e1brica en Le\u00f3n).<\/b><\/p>\n<p><b>Durante los \u00faltimos veinte a\u00f1os de su vida sufri\u00f3 un proceso cancer\u00edgeno\u00a0 en la cara que, en congruencia con su cr\u00edtica a la medicina institucionalizada \u201cel paciente muere para sanar\u201d), se neg\u00f3 a tratar con m\u00e9todos &#8220;profesionales&#8221;. Practic\u00f3 en cambio t\u00e9cnicas terap\u00e9uticas tradicionales, y de meditaci\u00f3n y yoga. Los \u00faltimos a\u00f1os fum\u00f3 opio, como analg\u00e9sico, para mitigar el tremendo dolor causado por el tumor. En una fase inicial de diagn\u00f3stico le dieron una esperanza de vida de apenas algunos meses, pero lleg\u00f3 a sobrevivir casi veinte a\u00f1os m\u00e1s, haci\u00e9ndose cargo \u00e9l mismo de su enfermedad , en una relaci\u00f3n de sereno y estoico cristianismo.<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><b>Para saber m\u00e1s<\/b><\/h3>\n<p><b>-P\u00e1gina oficial:<a href=\"https:\/\/www.ivanillich.org.mx\/index.html\"> Iv\u00e1n Illich\u00a0<\/a><\/b><\/p>\n<p><b>-Iv\u00e1n Illich: <a href=\"https:\/\/ivanillich.org.mx\/Nemesis.pdf\">N\u00e9mesis m\u00e9dica: la expropiaci\u00f3n de la salud<\/a><\/b><\/p>\n<p><b>-Iv\u00e1n Illich: <a href=\"https:\/\/lesamisdebartleby.wordpress.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/version-imprimable-de-lobsession-de-la-sante-parfaite.pdf\">L\u2019obsession de la sant\u00e9 parfaite\u00a0<\/a><\/b><\/p>\n<p><b>-Richard Smith: <a href=\"https:\/\/www.bmj.com\/content\/324\/7342\/923.1\">Limits to Medicine. Medical Nemesis: The Expropriation of Health\u00a0<\/a><\/b><\/p>\n<p><b>-G\u00e9rvas J, P\u00e9rez-Fern\u00e1ndez M. <a href=\"https:\/\/edicionesfantasma.com\/2022\/04\/02\/el-proceso-medico-que-expropia-la-salud-una-luz-en-la-oscuridad-y-el-oscurantismo-de-la-pandemia\/\">El proceso m\u00e9dico que expropia la salud<\/a><\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Iv\u00e1n Illich, en el centenario de su nacimiento.\u00a0Demostr\u00f3 que la mayor amenaza para la salud mundial es la medicina, que el pat\u00f3geno clave es la obsesi\u00f3n por la salud perfecta y que la escuela es una agencia de publicidad de la sociedad enferma.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":20018,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[1284,1321,104,759],"tags":[],"class_list":["post-20016","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ano","category-colaboracion","category-entrada-del-blog","category-memoria"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"3.0.5","language":"eu","enabled_languages":["es","eu"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"eu":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20016","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20016"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20016\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":20017,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20016\/revisions\/20017"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media\/20018"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20016"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20016"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20016"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}