{"id":19004,"date":"2025-04-28T09:02:35","date_gmt":"2025-04-28T08:02:35","guid":{"rendered":"https:\/\/osalde.org\/?p=19004"},"modified":"2025-04-28T09:02:35","modified_gmt":"2025-04-28T08:02:35","slug":"sexonoesgenero-disputas-feministas-en-torno-del-sexo-y-la-biologia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/osalde.org\/eu\/sexonoesgenero-disputas-feministas-en-torno-del-sexo-y-la-biologia\/","title":{"rendered":"\u00bf#SexoNoEsG\u00e9nero? Disputas feministas en torno del sexo y la biolog\u00eda"},"content":{"rendered":"<p><strong>Fuente:\u00a0<\/strong><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/sexonoesgenero-disputas-feministas-en-torno-del-sexo-y-la-biologia\/\">Mariela Solana en Viento Sur\u00a0<\/a><!--more--><\/p>\n<p>En un mon\u00f3logo de 2022, el humorista brit\u00e1nico Ricky Gervais se burlaba de la cultura de la cancelaci\u00f3n \u2013y, como era de esperar, fue cancelado poco tiempo despu\u00e9s\u2013. En uno de sus chistes, Gervais advierte a las personas que disfrutan cancelando a otras que, en un futuro, ellas mismas podr\u00edan ser v\u00edctimas de la censura, ya que &#8220;nadie puede predecir qu\u00e9 ser\u00e1 ofensivo en el futuro, porque es imposible saber cu\u00e1l ser\u00e1 la pr\u00f3xima masa dominante&#8221;. Por ejemplo, contin\u00faa el c\u00f3mico, lo m\u00e1s ofensivo que se puede decir hoy en d\u00eda es: &#8220;las mujeres no tienen pene&#8221;. Tras las risas del p\u00fablico, Gervais remata: &#8220;nadie lo vio venir&#8221;. De hecho, agrega, seguro que diez a\u00f1os atr\u00e1s no encontrar\u00edamos un tuit que dijera que las mujeres no tienen pene: &#8220;\u00bfSaben por qu\u00e9? No se nos habr\u00eda ocurrido que tuvi\u00e9ramos que decirlo&#8221;<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/sexonoesgenero-disputas-feministas-en-torno-del-sexo-y-la-biologia\/#footnote-1\">1<\/a>.<\/p>\n<p>El humor suele ser un buen \u00edndice del clima de \u00e9poca, y el mon\u00f3logo de Gervais captura con precisi\u00f3n cierto malestar hacia el progresismo en materia de g\u00e9nero y sexualidad. La cr\u00edtica a la denominada cultura\u00a0<em>woke<\/em><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/sexonoesgenero-disputas-feministas-en-torno-del-sexo-y-la-biologia\/#footnote-2\">2<\/a>\u00a0est\u00e1 anudada a un sentimiento nost\u00e1lgico por un pasado m\u00e1s sencillo, menos confuso, en el que resultaba f\u00e1cil saber qui\u00e9n era var\u00f3n y qui\u00e9n era mujer. A nadie se le habr\u00eda ocurrido aclarar que las mujeres no tienen pene, porque habr\u00eda sido como aclarar que un cuadrado tiene cuatro lados. La ecuaci\u00f3n sol\u00eda ser simple e infalible: tener pene equivale a var\u00f3n, tener vagina equivale a mujer. Si bien ese pasado a\u00f1orado es m\u00e1s ideal que real<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/sexonoesgenero-disputas-feministas-en-torno-del-sexo-y-la-biologia\/#footnote-3\">3<\/a>, Gervais tiene un punto a su favor: vivimos un momento de profundas revisiones y debates sobre qu\u00e9 es ser mujer, var\u00f3n o algo diferente.<\/p>\n<p>En las redes sociales conservadoras hay un\u00a0<em>hashtag<\/em>\u00a0que condensa este rechazo a la (mal) llamada &#8220;ideolog\u00eda de g\u00e9nero&#8221;: #SexoNoEsG\u00e9nero. Este\u00a0<em>hashtag<\/em>\u00a0implica que, m\u00e1s all\u00e1 de la identificaci\u00f3n, los sentimientos y los pronombres elegidos, hay una verdad de fondo irrefutable: solo hay dos sexos y es el sexo lo que define a varones y mujeres. Por sexo, se entiende un conjunto de elementos corporales: cromosomas, g\u00f3nadas, hormonas, gametos, genitales. Este\u00a0<em>hashtag<\/em>\u00a0suele ir acompa\u00f1ado de otros que, en conjunto, van delineando los contornos afilados de los movimientos antig\u00e9nero: #SerMujerNoEsUnSentimiento; #MujerHembraHumanaAdulta; #Mujerxx; #StopDelirioTrans.<\/p>\n<p>Lo m\u00e1s sorprendente, tal vez, es que esta cr\u00edtica a la &#8220;ideolog\u00eda de g\u00e9nero&#8221; ya no es exclusiva de grupos antifeministas, sino que es respaldada por una rama del propio feminismo. Desde mediados de 2010, en la esfera p\u00fablica (en especial, en las redes sociales), apareci\u00f3 un nuevo tipo de feminismo que pide volver a tomar en serio el sexo y anclar la definici\u00f3n de mujer y var\u00f3n en la diferencia sexual biol\u00f3gica. Estos &#8220;feminismos antig\u00e9nero&#8221;, como los denomina Mabel Alicia Campagnoli, &#8220;rechazan la categor\u00eda g\u00e9nero mediante el constructo ideolog\u00eda de g\u00e9nero, con la consecuencia de preferir el t\u00e9rmino \u2018sexo\u2019 para visibilizar sus problematizaciones e identificar al sujeto pol\u00edtico feminista con el colectivo las mujeres&#8221;<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/sexonoesgenero-disputas-feministas-en-torno-del-sexo-y-la-biologia\/#footnote-4\">4<\/a>. Para el feminismo antig\u00e9nero, #SexoNoEsG\u00e9nero es m\u00e1s que un\u00a0<em>hashtag<\/em>, es el pilar de su activismo a favor de las mujeres cis y en contra de las mujeres trans.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo puede ser que la distinci\u00f3n sexo\/g\u00e9nero, que fue empleada para combatir el esencialismo y el determinismo biol\u00f3gico, sea actualmente invocada para promover el esencialismo y el determinismo biol\u00f3gico? \u00bfC\u00f3mo puede ser que haya un feminismo &#8220;cr\u00edtico del g\u00e9nero&#8221; cuando el g\u00e9nero fue una herramienta clave para rechazar el sexismo y la violencia machista? En las pr\u00f3ximas p\u00e1ginas, quisiera explorar las disputas feministas en torno de la distinci\u00f3n sexo\/g\u00e9nero, as\u00ed como comparar los distintos usos de la biolog\u00eda en las reflexiones feministas sobre la identidad. Una conclusi\u00f3n de esta comparaci\u00f3n es que la teor\u00eda feminista antig\u00e9nero suele caer en posiciones ingenuas y simplistas tanto sobre el sexo como sobre la biolog\u00eda.<\/p>\n<p><strong>Mujer, sexo y g\u00e9nero<\/strong><\/p>\n<p>Comencemos con un resumen esquem\u00e1tico de los argumentos antig\u00e9nero. El coraz\u00f3n de este enfoque es que las mujeres y los varones est\u00e1n definidos por su sexo: el sexo femenino implica tener un cariotipo\u00a0xx, vagina y vulva; el sexo masculino, un cariotipo\u00a0xy, test\u00edculos y pene. El sexo es una realidad material objetiva; no es algo que se asigna, sino que se observa. Adem\u00e1s, no puede alterarse. Es cierto que pueden hacerse retoques y ajustes, pero estos son superficiales y est\u00e9ticos; la verdad de fondo es inmutable. En general, se suelen incorporar explicaciones cient\u00edficas para sustentar estas ideas:<\/p>\n<blockquote><p>Los dos sexos, masculino y femenino, evolucionaron en la Tierra hace m\u00e1s de 1.000 millones de a\u00f1os. El sexo de cada persona se fija en la concepci\u00f3n y depende de sus genes<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/sexonoesgenero-disputas-feministas-en-torno-del-sexo-y-la-biologia\/%22https:\/\/sex-matters.org\/resources\/sex-and-gender-faqs\/#sex%22\" target=\"&quot;_blank&quot;&gt;https:\/\/sex-matters.org\/resources\/sex-and-gender-faqs\/#sex&lt;\/a&gt;.&lt;\/p&gt;&quot;\">5<\/a>.<\/p><\/blockquote>\n<p>En contraposici\u00f3n al sexo (que es real, material, objetivo, binario e inmutable), tenemos el g\u00e9nero. Hay dos formas en que los activismos antig\u00e9nero entienden esta categor\u00eda. Por un lado, remite a un sistema social que genera dominaci\u00f3n masculina y que asigna roles y comportamientos estereotipados a varones y mujeres.<\/p>\n<blockquote><p>El g\u00e9nero como sistema es una construcci\u00f3n social y, como toda construcci\u00f3n, puede ser transformada \u2013de hecho, afirman que deber\u00eda ser eliminada porque es opresiva hacia las mujeres\u2013.<\/p><\/blockquote>\n<p>Por otro lado, estos activismos reconocen que hay un uso de la categor\u00eda de g\u00e9nero como sin\u00f3nimo de identidad, por ejemplo, en la noci\u00f3n &#8220;identidad de g\u00e9nero&#8221;. Esta es la acepci\u00f3n que rechazan: las mujeres y los varones no son &#8220;identidades de g\u00e9nero&#8221; porque, si as\u00ed lo fueran, su identidad estar\u00eda determinada por el sistema de g\u00e9nero, es decir, por los estereotipos sexistas. Si bien su concepci\u00f3n de &#8220;identidad de g\u00e9nero&#8221; no se condice con los usos habituales o con la normativa internacional \u2013los Principios de Yogyakarta definen la identidad de g\u00e9nero como la vivencia interna e individual del g\u00e9nero tal como cada persona la siente, una definici\u00f3n que nada dice sobre reproducir estereotipos sexistas<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/sexonoesgenero-disputas-feministas-en-torno-del-sexo-y-la-biologia\/#footnote-6\">6<\/a>\u2013, la tesis de fondo es que mujer y var\u00f3n son sexos, no identidades. Esto tiene consecuencias para el tratamiento de las personas trans. Como remarca Sara Ahmed: &#8220;Al usar el sexo como si el sexo fuera natural, material y el g\u00e9nero como si no lo fuera, algunas personas se vuelven ese \u2018no\u2019, no naturales, no materiales, ni siquiera reales, irreales&#8221;<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/sexonoesgenero-disputas-feministas-en-torno-del-sexo-y-la-biologia\/#footnote-7\">7<\/a>.<\/p>\n<blockquote><p>Las personas trans pueden sentirse como mujeres o varones, pero ser mujer o var\u00f3n no es un sentimiento, es un hecho biol\u00f3gico.<\/p><\/blockquote>\n<p>Ahora bien, la distinci\u00f3n entre sexo y g\u00e9nero no es un invento del feminismo antig\u00e9nero, es una de las operaciones fundacionales del feminismo contempor\u00e1neo. Desde la d\u00e9cada de 1970, la divisi\u00f3n entre lo biol\u00f3gico (el sexo) y los sentidos asignados a lo biol\u00f3gico (el g\u00e9nero) fue un pilar de la teor\u00eda feminista. Evelyn Fox Keller lleg\u00f3 a afirmar que &#8220;los estudios feministas modernos (&#8230;) emergen con el reconocimiento de que, por lo menos, las mujeres son\u00a0<em>construidas<\/em>\u00a0m\u00e1s que\u00a0<em>nacidas<\/em>\u00a0\u2013i.e. con la distinci\u00f3n entre sexo y g\u00e9nero&#8221;<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/sexonoesgenero-disputas-feministas-en-torno-del-sexo-y-la-biologia\/#footnote-8\">8<\/a>. El concepto de g\u00e9nero permiti\u00f3 entender que &#8220;mujer&#8221; es mucho m\u00e1s que su biolog\u00eda y que la opresi\u00f3n machista no es causada por diferencias anat\u00f3micas. No obstante, en los a\u00f1os 70 y 80, &#8220;mujer&#8221; segu\u00eda siendo un t\u00e9rmino ambivalente. Por un lado, era utilizado como sin\u00f3nimo de sexo femenino (mujer como hembra, mujer que se nace) y, por el otro, era considerado una construcci\u00f3n social hist\u00f3ricamente situada (mujer como identidad, mujer que se hace). La frase de Gayle Rubin, de 1975, captura esta ambivalencia: &#8220;Una mujer es una mujer. Solo se convierte en dom\u00e9stica, esposa, mercanc\u00eda, conejito de Playboy, prostituta o dict\u00e1fono humano en determinadas relaciones&#8221;<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/sexonoesgenero-disputas-feministas-en-torno-del-sexo-y-la-biologia\/#footnote-9\">9<\/a>. Es decir que una mujer es una mujer (biol\u00f3gica), pero adquiere ciertos atributos en manos de la cultura.<\/p>\n<p>Ya en la d\u00e9cada de 1980 la escisi\u00f3n entre biolog\u00eda y cultura, entre los datos crudos y la interpretaci\u00f3n social, se mostr\u00f3 estrecha. Autoras como <strong>Donna Haraway<\/strong> advirtieron que al &#8220;sacar a las mujeres de la categor\u00eda naturaleza y colocarlas en la cultura (&#8230;) el concepto de g\u00e9nero ha tendido a permanecer en cuarentena para protegerse de las infecciones del sexo biol\u00f3gico&#8221;<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/sexonoesgenero-disputas-feministas-en-torno-del-sexo-y-la-biologia\/#footnote-10\">10<\/a>. Esa cuarentena fue \u00fatil para librarnos del biologicismo, pero no as\u00ed para ocuparnos seriamente de los procesos biol\u00f3gicos, ni tampoco para establecer un di\u00e1logo productivo con las ciencias naturales.<\/p>\n<p>Las epistemolog\u00edas feministas de la d\u00e9cada de 1980 aceptaron el desaf\u00edo de Haraway, y as\u00ed se inici\u00f3 una fruct\u00edfera tradici\u00f3n de estudios feministas sobre el sexo y la biolog\u00eda. En este marco, los aspectos corporales no fueron tratados como datos crudos (i.e., hechos invariables y ajenos a los procesos sociales), sino que se interrog\u00f3 sobre c\u00f3mo esos datos eran creados y recreados en la interfaz entre ciencia y sociedad. En el campo de la filosof\u00eda, sucedi\u00f3 algo similar. <strong>Judith Butler,<\/strong> inspirada en <strong>Michel Foucault<\/strong>, atac\u00f3 la distinci\u00f3n temporal entre sexo y g\u00e9nero. El sexo no es considerado un fen\u00f3meno presocial, sino que estar\u00eda igualmente atravesado por sentidos y luchas de poder. Como se\u00f1ala Ahmed, Butler y otras seguidoras de <strong>Simone de Beauvoir<\/strong> consideran que &#8220;la biolog\u00eda importa, (\u2026) pero la biolog\u00eda siempre forma parte de nuestra situaci\u00f3n hist\u00f3rica&#8221;<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/sexonoesgenero-disputas-feministas-en-torno-del-sexo-y-la-biologia\/#footnote-11\">11<\/a>.<\/p>\n<p>Ahora bien, incluso esta forma de revalorizar el sexo fue considerada inadecuada por otras feministas. Los nuevos materialismos feministas, por ejemplo, cuestionaron la idea de que la construcci\u00f3n del sexo sea monopolio de la acci\u00f3n humana. El neomaterialismo feminista destaca que la biolog\u00eda misma es agente: muta, sorprende, se adapta y se readapta, al igual que lo hacen las instituciones sociales. El sexo ya no es un dato crudo, ni un dato cocido por el sistema heteropatriarcal. En todo caso, el sexo se cocina a fuego lento en una cocina en la que los chefs no son todos humanos. En los relatos neomaterialistas, la naturaleza misma es vista como una construcci\u00f3n din\u00e1mica y mutable, abierta a los cambios del entorno, pero tambi\u00e9n fiel a sus procesos internos.<\/p>\n<blockquote><p>En general, los nuevos materialismos y la epistemolog\u00eda feminista intentan no priorizar la cultura por sobre la biolog\u00eda, pero tampoco la biolog\u00eda por sobre la cultura.<\/p><\/blockquote>\n<p>Su inter\u00e9s es estudiar el entrelazamiento entre aquello que llamamos natural y aquello que llamamos cultural. Anne Fausto-Sterling ofrece un ejemplo que patentiza la necesidad de superar el dualismo. Ella recuerda la historia de una cabra que naci\u00f3 sin patas delanteras y que vivi\u00f3 toda su vida saltando en sus patas traseras; tras su muerte, la autopsia revel\u00f3 que la cabra ten\u00eda una espina dorsal en forma de &#8220;s&#8221;, similar a la de los humanos y diferente de la del resto de las cabras. Lo que la autora argumenta es que la forma de su cuerpo se desarroll\u00f3 como resultado tanto de su c\u00f3digo gen\u00e9tico como de su forma de caminar: &#8220;Ni sus genes ni su entorno determinaron su anatom\u00eda. Solo el conjunto ten\u00eda tal poder&#8221;<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/sexonoesgenero-disputas-feministas-en-torno-del-sexo-y-la-biologia\/#footnote-12\">12<\/a>.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1les son las diferencias y cercan\u00edas entre el feminismo antig\u00e9nero y los feminismos de los que venimos hablando? Al igual que los feminismos de las d\u00e9cadas de 1970 y 1980, los feminismos antig\u00e9nero reconocen que el sexo es diferente del g\u00e9nero\u00a0<em>pero<\/em>\u00a0\u2013y esta es una distinci\u00f3n importante\u2013 localizan lo propio de ser var\u00f3n o mujer\u00a0<em>exclusivamente<\/em>\u00a0en el sexo. Este sexo, adem\u00e1s, es considerado un dato crudo, sin\u00f3nimo de variables objetivas y reales \u2013una diferencia importante con los feminismos que lo consideran una construcci\u00f3n, ya sea social o naturocultural\u2013. El g\u00e9nero, recordemos, no puede ser el\u00a0<em>locus<\/em>\u00a0de la identidad porque remite a un sistema opresivo, y no podemos definirnos como mujeres por nuestra opresi\u00f3n. Si bien pr\u00e1cticamente todas las feministas aceptar\u00edan que el sistema sexista oprime, y que la categor\u00eda &#8220;mujer&#8221; no puede ser sin\u00f3nimo de estereotipo, en autoras como <strong>Gayle Rubin<\/strong> en la d\u00e9cada de 1970, <strong>Joan W. Scott<\/strong> en la de 1980, <strong>Judith Butler<\/strong> en la de 1990 y <strong>Sara Ahmed<\/strong> actualmente, el g\u00e9nero es\u00a0<em>mucho m\u00e1s<\/em>\u00a0que esto. Los sentidos culturales pueden disputarse, los estereotipos ejercen presi\u00f3n, pero tambi\u00e9n pueden ser presionados. El g\u00e9nero, en todo caso, es la arena en la que se constituye el significante vac\u00edo \u2013o flotante\u2013 que es la categor\u00eda &#8220;mujer&#8221;. Encontramos aqu\u00ed otra diferencia medular:<\/p>\n<blockquote><p>para Butler, Ahmed, Scott o Haraway, no hay una definici\u00f3n \u00faltima de &#8220;mujer&#8221;. La meta del feminismo no es establecer de una vez y para siempre qu\u00e9 es una mujer, como si pudi\u00e9ramos encontrar un criterio absoluto, universal y fijo.<\/p><\/blockquote>\n<p>Como veremos, ni siquiera el sexo nos da esa seguridad. En palabras de Scott: &#8220;No hay una esencia de ser mujer (o de ser hombre) que aporte un sujeto estable para nuestras historias; s\u00f3lo existen iteraciones sucesivas de una palabra que no tiene un referente fijo y por lo tanto no significa siempre lo mismo&#8221;<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/sexonoesgenero-disputas-feministas-en-torno-del-sexo-y-la-biologia\/#footnote-13\">13<\/a>.<\/p>\n<p>Que no haya un referente fijo no significa que no podamos contar con definiciones precarias y contingentes. Cuando el v\u00ednculo f\u00e9rreo entre biolog\u00eda e identidad se ablanda, aparecen otros criterios que podemos utilizar, como la autopercepci\u00f3n. Aunque los movimientos antig\u00e9nero conciben la autopercepci\u00f3n como un delirio ideol\u00f3gico, no es una operaci\u00f3n tan extra\u00f1a ni tan nueva. Pensemos, por ejemplo, en la categor\u00eda de &#8220;hijo&#8221; o &#8220;hija&#8221;. Es cierto que la descendencia muchas veces es vista como un lazo de sangre, pero tambi\u00e9n ha cortado su nexo necesario con la biolog\u00eda. Una persona que adopta un beb\u00e9 no cree que su hijo sea un &#8220;hijo falso&#8221; porque no es su copia biol\u00f3gica. Esto es lo propio de las categor\u00edas sociales: no tienen un sentido \u00fanico, son &#8220;vac\u00edas&#8221; no porque no podamos llenarlas de significados, sino porque ese contenido siempre es disputado.<\/p>\n<p>Que se haya ablandado el v\u00ednculo entre &#8220;mujer&#8221; y &#8220;biolog\u00eda&#8221; no significa que se haya &#8220;borrado a las mujeres&#8221;, como temen las feministas antig\u00e9nero. M\u00e1s bien, es un \u00edndice de la contingencia y multiplicidad sem\u00e1ntica que implica este significante. De nuevo, hay ocasiones en que seguimos utilizando &#8220;mujer&#8221; como sin\u00f3nimo de &#8220;ser humano con vulva&#8221; \u2013\u00bfqui\u00e9n no le ha preguntado a una persona embarazada si va a tener una ni\u00f1a o un ni\u00f1o sobre la base de la observaci\u00f3n ecogr\u00e1fica de los genitales?\u2013 pero, otras veces, este uso es insuficiente, como sucede con las mujeres trans. La tarea, quisiera sugerir a continuaci\u00f3n, es ampliar los repertorios sem\u00e1nticos, encontrar definiciones\u00a0<em>ad hoc<\/em>, contingentes y \u00fatiles al contexto.<\/p>\n<p><strong>La biolog\u00eda en disputa<\/strong><\/p>\n<p>Los feminismos antig\u00e9nero se jactan de ser voceros del sentido com\u00fan y suelen definir a las mujeres como &#8220;hembras adultas de la especie humana&#8221;<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/sexonoesgenero-disputas-feministas-en-torno-del-sexo-y-la-biologia\/#footnote-14\">14<\/a>. No obstante, a menudo ofrecen descripciones intrincadas, menos intuitivas. Por ejemplo, <strong>J.K. Rowling,<\/strong> la autora de\u00a0<em>Harry Potter<\/em>\u00a0y una de las caras m\u00e1s visibles del feminismo antig\u00e9nero, sostiene que una mujer es &#8220;un ser humano que pertenece a la clase sexual que produce gametos grandes&#8221;<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/sexonoesgenero-disputas-feministas-en-torno-del-sexo-y-la-biologia\/#footnote-15\">15<\/a>. Una definici\u00f3n peculiar, por decirlo de alg\u00fan modo, m\u00e1s cercana a viejos manuales cient\u00edficos que a nuestros usos coloquiales. \u00bfPor qu\u00e9 traer a colaci\u00f3n los gametos?<\/p>\n<p>Como ya adelant\u00e9, el uso de nociones biol\u00f3gicas para fundar su idea del sexo es habitual en los feminismos antig\u00e9nero. No solo repudian a los feminismos dominantes por negar supuestamente el sexo, sino tambi\u00e9n por &#8220;negar la ciencia&#8221;; por eso los llaman &#8220;ideol\u00f3gicos&#8221;. Sin embargo, en el feminismo hay una larga tradici\u00f3n de lectura y an\u00e1lisis serio de las investigaciones de las ciencias naturales, por lo menos desde el auge de la epistemolog\u00eda feminista en la d\u00e9cada de 1980. Estas epistemolog\u00edas forman parte del legado de la filosof\u00eda de la ciencia de <strong>Thomas Kuhn<\/strong> y, como tales, se centraron en demostrar que no hay verdades eternas e indiscutibles en las ciencias, ni siquiera en las consideradas &#8220;duras&#8221;.<\/p>\n<blockquote><p>Las teor\u00edas cient\u00edficas son falibles, suelen incorporar valores sociales, cambian con el tiempo, son objeto de debate. Esto no significa que sean falsas, sino que la rigurosidad, la adecuaci\u00f3n emp\u00edrica y la metodolog\u00eda no son ant\u00eddotos frente a la contingencia del saber.<\/p><\/blockquote>\n<p>Con respecto al sexo, la epistemolog\u00eda feminista ha indagado en la historia de la biolog\u00eda para mostrar que esa verdad simple, universal y autoevidente de la que hablan los feminismos antig\u00e9nero no existe como tal. Es cierto que, como reconoce <strong>Sarah Richardson<\/strong>, &#8220;el sexo a menudo es visto como el t\u00e9rmino simple de la ecuaci\u00f3n sexo-g\u00e9nero, f\u00e1cilmente definido por referencia a una breve lista de materialidades objetivas, es decir, hormonas, cromosomas, g\u00f3nadas y genitales&#8221;<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/sexonoesgenero-disputas-feministas-en-torno-del-sexo-y-la-biologia\/#footnote-16\">16<\/a>. Pero sus estudios sobre las investigaciones biom\u00e9dicas demuestran que el sexo es mucho m\u00e1s &#8220;salvaje&#8221; de lo que parece a primera vista. En los laboratorios, por lo menos, el sexo no es un atributo fijo y estable sino que es\u00a0<em>operacional<\/em>, es decir, relativo al contexto de la investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Hay dos caracter\u00edsticas del sexo que las epistemolog\u00edas feministas han problematizado: su binarismo y su inmutabilidad. En las clases de biolog\u00eda, hemos aprendido que el mecanismo de la diferenciaci\u00f3n sexual funciona del siguiente modo: los genes determinan la aparici\u00f3n de las g\u00f3nadas y estas, la aparici\u00f3n de los genitales (el modelo del sexo 3g, como lo denomina la neurocient\u00edfica <strong>Daphna Joel<\/strong>)<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/sexonoesgenero-disputas-feministas-en-torno-del-sexo-y-la-biologia\/#footnote-17\">17<\/a>. En general, los genes asociados al cariotipo\u00a0xx\u00a0inician un proceso que da lugar al \u00fatero y, luego, los ovarios secretan las hormonas sexuales que generan la vagina y la vulva. Con un cariotipo\u00a0xy\u00a0tendremos, en cambio, test\u00edculos, cuyos andr\u00f3genos conformar\u00e1n el pene.<\/p>\n<p>En realidad, el modelo del sexo 3g es m\u00e1s complicado e involucra m\u00e1s variables. Autoras como <strong>Richardson y Fausto-Sterling<\/strong> se han dedicado a desmantelar el mito de que los cromosomas x e y son los directores absolutos de la orquesta del sexo<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/sexonoesgenero-disputas-feministas-en-torno-del-sexo-y-la-biologia\/#footnote-18\">18<\/a>. Pero, adem\u00e1s, hay ocasiones en que este modelo flaquea, como lo demuestran los nacimientos de beb\u00e9s intersexuales (aproximadamente entre 1% y 2% de la poblaci\u00f3n mundial, la misma cantidad de personas pelirrojas). Nuestra fe ac\u00e9rrima en el dimorfismo sexual suele olvidar que, antes de los dos meses de gestaci\u00f3n, todo ser humano es equipotencial. Entre las semanas 8 a 12, la estructura pregonadal indiferenciada se convierte, en general, en test\u00edculos u ovarios. Los conductos internos tambi\u00e9n son equipotenciales y es la acci\u00f3n hormonal la que determina cu\u00e1les se degeneran y cu\u00e1les sobreviven. Por ejemplo, en personas\u00a0xy, la acci\u00f3n de la hormona antim\u00fclleriana degenera el conducto de M\u00fcller, mientras que en personas\u00a0xx, la ausencia de esta hormona convierte este conducto en trompas uterinas, \u00fatero y c\u00e9rvix. El tub\u00e9rculo genital tambi\u00e9n comienza indiferenciado y, a partir de la acci\u00f3n hormonal, deviene pene o cl\u00edtoris. Como afirma Fausto-Sterling: &#8220;Con toda esta bipotencialidad dando vueltas, la niebla que rodea a los nacimientos intersexuales empieza a disiparse&#8221;<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/sexonoesgenero-disputas-feministas-en-torno-del-sexo-y-la-biologia\/#footnote-19\">19<\/a>. Solo debe suceder algo fuera de lo com\u00fan en alguno de estos niveles del desarrollo sexual para que el resultado no sea el habitual. Es por eso que la autora prefiere pensar el sexo como un espectro, m\u00e1s que como dos casilleros separados. La idea de espectralidad indica que existe una continuidad entre la masculinidad y la feminidad biol\u00f3gica: &#8220;Los casilleros discretos \u2013como \u2018naturaleza\u2019 o \u2018crianza\u2019, \u2018ni\u00f1o\u2019 o \u2018ni\u00f1a\u2019\u2013 son demasiado simplistas para acomodar el desorden inherente que se encuentra en la naturaleza&#8221;<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/sexonoesgenero-disputas-feministas-en-torno-del-sexo-y-la-biologia\/#footnote-20\">20<\/a>.<\/p>\n<blockquote><p>En 2015, la revista\u00a0<em>Nature<\/em>\u00a0public\u00f3 una rese\u00f1a de los \u00faltimos estudios cient\u00edficos sobre el sexo biol\u00f3gico que llega a la misma conclusi\u00f3n: &#8220;La idea de dos sexos es simplista. Los bi\u00f3logos ahora piensan que hay un espectro m\u00e1s amplio que eso&#8221;<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/sexonoesgenero-disputas-feministas-en-torno-del-sexo-y-la-biologia\/#footnote-21\">21<\/a>.<\/p><\/blockquote>\n<p>Con esto no quiero insinuar que la biolog\u00eda niegue el dimorfismo sexual. M\u00e1s bien, quisiera mostrar que hay diversidad y falta de consenso en la comunidad cient\u00edfica con respecto al binarismo. Hay quienes aseguran que el car\u00e1cter excepcional o minoritario de la intersexualidad permite seguir afirmando que los sexos son dos. Pero hay otras voces que priorizan la figura del espectro y la continuidad. Insistir en que el sexo es indudablemente simple, objetivo y fijo \u2013tal como lo hacen los feminismos antig\u00e9nero\u2013 es desconocer la idiosincrasia de la biolog\u00eda misma que pretenden defender.<\/p>\n<p>Ahora bien, si en t\u00e9rminos de cromosomas y caracteres sexuales primarios y secundarios el binarismo admite excepciones, no ocurre lo mismo con los gametos. En este caso, solo hay dos: \u00f3vulo y espermatozoide. Es por eso que la definici\u00f3n de &#8220;mujer&#8221; como &#8220;el ser humano que produce el gameto m\u00e1s grande&#8221; \u2013el \u00f3vulo\u2013 gan\u00f3 popularidad entre quienes critican la &#8220;ideolog\u00eda de g\u00e9nero&#8221;.<\/p>\n<blockquote><p>Como desaf\u00eda la activista antig\u00e9nero Helen Joyce: &#8220;Mu\u00e9strenme el tercer gameto y hablamos&#8221;.<\/p><\/blockquote>\n<p>El foco en los gametos, adem\u00e1s de avalar el binarismo, permite defender la inmutabilidad del sexo: no es posible (por ahora) dejar de producir \u00f3vulos y comenzar a producir espermatozoides (o viceversa). Podemos tomar hormonas, podemos hacernos cirug\u00edas est\u00e9ticas, pero cambiar de gametos es inviable.<\/p>\n<p>Para defender la centralidad de los gametos, las feministas antig\u00e9nero se comprometen con un valor adicional: el reduccionismo. Tomemos, por ejemplo, una frase del activista trans antig\u00e9nero <strong>Buck Angel<\/strong> (s\u00ed, hay personas trans antig\u00e9nero). Buck, que es un var\u00f3n trans, ha se\u00f1alado:<\/p>\n<blockquote><p>Mi realidad es que siempre ser\u00e9 una mujer biol\u00f3gica. En esa realidad, cambi\u00e9 mi espacio f\u00edsico para parecer masculino. <em>Eso no cambi\u00f3 mi biolog\u00eda<\/em>&#8220;<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/sexonoesgenero-disputas-feministas-en-torno-del-sexo-y-la-biologia\/#footnote-22\">22<\/a>.<\/p><\/blockquote>\n<p>Pero \u00bfqu\u00e9 significa &#8220;biolog\u00eda&#8221; en este contexto? \u00bfPor qu\u00e9 algunos cambios solo trastocan la apariencia, pero no la esencia del sexo? Cualquiera que vea una foto de <strong>Buck<\/strong> \u2013sus pectorales, su barba frondosa, sus brazos musculosos\u2013 reconocer\u00eda que\u00a0<em>algo<\/em>\u00a0de su biolog\u00eda cambi\u00f3 a partir de su transici\u00f3n. La \u00fanica forma en que una frase como esta puede tener sentido es si la leemos de forma reduccionista: ninguna de las alteraciones corporales cambi\u00f3 su sexo &#8220;de fondo&#8221;.<\/p>\n<p>El reduccionismo tambi\u00e9n ha sido objeto de disputa. En las epistemolog\u00edas feministas, por ejemplo, el sexo remite a una amalgama compleja de distintos niveles biol\u00f3gicos (cromosomas, g\u00f3nadas, hormonas, gametos, genitales y caracteres sexuales secundarios) y no puede ser homologado a solo uno de ellos. Ninguno de esos niveles es, por s\u00ed solo, sin\u00f3nimo de &#8220;sexo&#8221; ya que &#8220;ninguno est\u00e1 presente en\u00a0<em>todas<\/em>\u00a0las personas etiquetadas como machos o hembras&#8221;<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/sexonoesgenero-disputas-feministas-en-torno-del-sexo-y-la-biologia\/#footnote-23\">23<\/a>. Hay mujeres con hiperandrogenismo que tienen niveles de testosterona que no corresponden al promedio &#8220;normal&#8221; femenino; hay mujeres intersexuales con vulva y test\u00edculos que no descendieron; hay varones con s\u00edndrome De la Chapelle que tienen dos cromosomas x, pero genitales y g\u00f3nadas masculinas. De cara a toda esta diversidad espont\u00e1nea, reducir la &#8220;verdad&#8221; del sexo a una de sus capas (sea x, sea y, sea gametos, sea genitales) es una\u00a0<em>decisi\u00f3n<\/em>, no una consecuencia necesaria de los datos cient\u00edficos, ni una observaci\u00f3n directa de la naturaleza.<\/p>\n<blockquote><p>Abandonar el reduccionismo complica pensar el sexo como inmutable. Es cierto que no podemos cambiar nuestro cariotipo ni nuestros gametos, pero hay otras dimensiones del sexo biol\u00f3gico que s\u00ed admiten transformaciones.<\/p><\/blockquote>\n<p>Las hormonas son una de ellas. No solo porque es posible consumir testosterona o estr\u00f3geno sint\u00e9ticos, sino porque son de por s\u00ed sustancias altamente sensibles al ambiente. Las hormonas complican cualquier divisi\u00f3n f\u00e9rrea entre lo interno y lo externo, entre lo innato y lo adquirido. Un estudio sobre paternidad en Filipinas, por ejemplo, demostr\u00f3 que los niveles de testosterona de los padres var\u00edan considerablemente dependiendo del tipo de relaci\u00f3n que tengan con su familia. En los padres que m\u00e1s se relacionan con sus hijos e hijas suelen disminuir los niveles de testosterona en sangre, m\u00e1s que en quienes mantienen una relaci\u00f3n m\u00e1s distanciada. Como se\u00f1ala Cordelia Fine, la testosterona no puede ser considerada un factor puramente biol\u00f3gico; sus niveles est\u00e1n intr\u00ednsecamente entrelazados con la historia y la experiencia subjetiva de su portador<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/sexonoesgenero-disputas-feministas-en-torno-del-sexo-y-la-biologia\/#footnote-24\">24<\/a>.<\/p>\n<p>De esta forma podemos ver que no hay una respuesta \u00fanica y definitiva a la pregunta por qu\u00e9 es el sexo, ni en el feminismo ni en la biolog\u00eda. Solo podemos contar con respuestas provisionales y dependientes del contexto de discusi\u00f3n. Si lo que nos interesa es, por ejemplo, hablar sobre reproducci\u00f3n sexual mam\u00edfera, no est\u00e1 mal dividir a los animales, humanos incluidos, seg\u00fan sus sistemas reproductivos. Si queremos hacer afirmaciones generales sobre la poblaci\u00f3n humana, no es un error se\u00f1alar que, en la mayor\u00eda de los casos, el sexo es dim\u00f3rfico. Pero si lo que nos interesa, en cambio, es legislar sobre el reconocimiento social y jur\u00eddico de las personas, la autodeterminaci\u00f3n parece ser una herramienta m\u00e1s \u00fatil. Podemos aprender much\u00edsimas cosas de la biolog\u00eda, pero no es la autoridad \u00faltima para dirimir problemas sociales. Las ciencias naturales aportan herramientas \u00fatiles, pero tambi\u00e9n tienen sus l\u00edmites. Hay preguntas cuyas respuestas dependen de fuentes adicionales, como el activismo y los derechos humanos. Un genetista podr\u00eda demostrar que es imposible cambiar un cariotipo\u00a0xx\u00a0por uno\u00a0xy, pero eso nada nos dice sobre la posibilidad de cambiar de g\u00e9nero en los registros, ni nos obliga a tratar a esa persona en femenino. Como sugiere el m\u00e9dico <strong>Eric Vilain<\/strong>, dado que no hay un \u00fanico par\u00e1metro biol\u00f3gico que prevalezca sobre los dem\u00e1s, al final del d\u00eda, &#8220;si quieres saber si alguien es var\u00f3n o mujer, lo mejor es simplemente preguntar&#8221;<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/sexonoesgenero-disputas-feministas-en-torno-del-sexo-y-la-biologia\/#footnote-25\">25<\/a>.<\/p>\n<p><strong>Simplicidad o simplismo<\/strong><\/p>\n<p>En este art\u00edculo identifiqu\u00e9 algunas afinidades y diferencias entre los feminismos antig\u00e9nero y otras vertientes feministas. La separaci\u00f3n entre sexo y g\u00e9nero no es un invento del feminismo antig\u00e9nero, pero el modo en que este lo utiliza para definir a las mujeres cis y para negar la validez de las mujeres trans marca cierta especificidad<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/sexonoesgenero-disputas-feministas-en-torno-del-sexo-y-la-biologia\/#footnote-26\">26<\/a>. Incluso aquellos feminismos que separan tajantemente lo biol\u00f3gico de lo cultural suelen considerar que &#8220;mujer&#8221; es una categor\u00eda pol\u00edtica, una que se gesta al calor del sistema de g\u00e9nero. Es cierto que el g\u00e9nero, en tanto matriz cultural, ha sido hist\u00f3ricamente opresivo hacia las mujeres, pero la cultura no es solo lo que nos sujeta, tambi\u00e9n es lo que nos vuelve sujetos, incluso sujetos de cambio.<\/p>\n<p>La apelaci\u00f3n al sexo como un medio para poner coto a las confusiones y titubeos sobre qu\u00e9 significa ser mujer o var\u00f3n no siempre sale bien. Cualquiera que recorra la historia de la biolog\u00eda del sexo puede constatar que, lejos de llegar a una definici\u00f3n universal, las investigaciones cient\u00edficas sobre el sexo no logran fijar su sentido. Pero, adem\u00e1s, definirnos por nuestros genitales, g\u00f3nadas o cromosomas tiene sus costos. En el caso de las mujeres, ha servido para mantenernos en &#8220;nuestro lugar&#8221;: la casa, la sala de maternidad, la familia. Es por eso que Ahmed remarca que &#8220;criticar el g\u00e9nero pero no el sexo nos lleva en la direcci\u00f3n de un conservadurismo de g\u00e9nero&#8221;<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/sexonoesgenero-disputas-feministas-en-torno-del-sexo-y-la-biologia\/#footnote-27\">27<\/a>.<\/p>\n<p>Quisiera cerrar este art\u00edculo aclarando que no es mi objetivo abonar una tesis idealista sobre el sexo. El sexo es material, el sexo es real, el sexo importa; el punto es qu\u00e9 entendemos por sexo. Inspirada en las epistemolog\u00edas feministas, en este ensayo suger\u00ed que el sexo es una realidad, un dato, y que incluso como objeto cient\u00edfico es complicado, revoltoso y motivo de debate. Pero, fundamentalmente, el sexo no puede ser el \u00fanico criterio que logre resolver, de una vez por todas, la pregunta\u00a0<em>qu\u00e9 es una mujer<\/em>. Los feminismos antig\u00e9nero a\u00f1oran un pasado m\u00e1s &#8220;simple&#8221;, pero confunden simplicidad con simplismo. De este modo, no solo terminan aplanando la complejidad del sexo, sino que adem\u00e1s niegan la riqueza y pluralidad de los saberes cient\u00edficos.<\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<ul type=\"disc\">\n<li><a name=\"footnote-1\"><\/a>1.Puede verse el fragmento en \u00abRicky Gervais: Women Don\u2019t Have Penises || Ricky Gervais 2024\u00bb en Ricky Gervais 2024, canal de YouTube, 22\/3\/2024, disponible en www.youtube.com\/watch?v=6vikrbfxpsw; pertenece al especial\u00a0<em>Supernature<\/em>\u00a0(Netflix, 2022).<\/li>\n<li><a name=\"footnote-2\"><\/a>2.La palabra \u00abwoke\u00bb proviene del ingl\u00e9s y se utilizaba inicialmente para designar a alguien consciente o \u00abdespierto\u00bb respecto de las desigualdades sociales, raciales y de g\u00e9nero. Actualmente, es empleada de forma ir\u00f3nica o despectiva por grupos reaccionarios para designar un exceso de correcci\u00f3n pol\u00edtica y victimismo.<\/li>\n<li><a name=\"footnote-3\"><\/a>3.Hay registros de personas que se vest\u00edan con ropas \u00abimpropias\u00bb para su sexo por lo menos desde el Medioevo (si se las puede llamar \u00abtrans\u00bb o si es un anacronismo es objeto de debate). En el feminismo, la categor\u00eda de mujer nunca fue autoevidente. Ya en la Convenci\u00f3n de Mujeres de Akron, Ohio, en 1851, Sojourner Truth, una mujer negra y ex-esclava, present\u00f3 un discurso titulado \u00ab\u00bfAcaso no soy una mujer?\u00bb, e inici\u00f3 as\u00ed una larga tradici\u00f3n feminista de problematizar qu\u00e9 es y qu\u00e9 significa ser mujer.<\/li>\n<li><a name=\"footnote-4\"><\/a>4.M.A. Campagnoli: \u00abFeminismo antig\u00e9nero, bandera colonial de la derecha. Una reflexi\u00f3n desde Argentina\u00bb en\u00a0<em>Encuentros Latinoamericanos<\/em>\u00a0vol. 8 N\u00ba 1, 2024, p. 61.<\/li>\n<li><a name=\"footnote-5\"><\/a>5.Sex Matters: \u00abSex and Gender faqs\u00bb, disponible en\u00a0<a href=\"https:\/\/sex-matters.org\/resources\/sex-and-gender-faqs\/#sex\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/sex-matters.org\/resources\/sex-and-gender-faqs\/#sex<\/a>.<\/li>\n<li><a name=\"footnote-6\"><\/a>6.Este documento fue elaborado a petici\u00f3n del entonces\u00a0Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos\u00a0(2004-2008) Louise Arbour por expertos en derecho internacional y derechos humanos de diversos pa\u00edses, reunidos en la\u00a0Universidad de Gadjah Mada (Yogyakarta,\u00a0Indonesia), entre el 6 y el 9 de noviembre de 2006. \u00abPrincipios de Yogyakarta. Principios sobre la aplicaci\u00f3n de la legislaci\u00f3n internacional de derechos humanos en relaci\u00f3n con la orientaci\u00f3n sexual y la identidad de g\u00e9nero\u00bb, 3\/2007, disponible en https:\/\/yogyakartaprinciples.org\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/principles_sp.pdf.<\/li>\n<li><a name=\"footnote-7\"><\/a>7.S. Ahmed: \u00abCr\u00edtica del g\u00e9nero = conservadurismo de g\u00e9nero\u00bb en\u00a0<em>Latfem<\/em>, 2021.<\/li>\n<li><a name=\"footnote-8\"><\/a>8.E. Fox Keller: \u00abThe Gender\/Science System: Or, II Sex to Gender as Nature Is to Science?\u00bb en\u00a0<em>Hypatia<\/em>\u00a0vol. 2 No 3, 1987, \u00e9nfasis m\u00edo.<\/li>\n<li><a name=\"footnote-9\"><\/a>9.G. Rubin: \u00abEl tr\u00e1fico de mujeres: notas sobre la \u2018econom\u00eda pol\u00edtica\u2019 del sexo\u00bb en\u00a0<em>Nueva Antropolog\u00eda<\/em>\u00a0vol. 8 No 30, 1987, p. 96.<\/li>\n<li><a name=\"footnote-10\"><\/a>10.D. Haraway: \u00ab\u2018G\u00e9nero\u2019 para un diccionario marxista: la pol\u00edtica sexual de una palabra\u00bb en\u00a0<em>Ciencia, cyborgs y mujeres. La reinvenci\u00f3n de la naturaleza<\/em>, C\u00e1tedra, Madrid, 1995, p. 227.<\/li>\n<li><a name=\"footnote-11\"><\/a>11.S. Ahmed: ob. cit.<\/li>\n<li><a name=\"footnote-12\"><\/a>12.A. Fausto-Sterling:\u00a0<em>Cuerpos sexuados. La pol\u00edtica de g\u00e9nero y la construcci\u00f3n de la sexualidad<\/em>, Melusina, Barcelona, 2006, p. 43.<\/li>\n<li><a name=\"footnote-13\"><\/a>13.J.W. Scott: \u00abG\u00e9nero: \u00bftodav\u00eda una categor\u00eda \u00fatil para el an\u00e1lisis?\u00bb en\u00a0<em>La Manzana de la Discordia<\/em>\u00a0vol. 6 No 1, 2011, p. 99.<\/li>\n<li><a name=\"footnote-14\"><\/a>14.\u00abDeclaraci\u00f3n sobre los derechos de las mujeres basados en el sexo\u00bb, disponible en www.womensdeclaration.com\/es\/womens-sex-based-rights-full-text-es\/.<\/li>\n<li><a name=\"footnote-15\"><\/a>15.J. K. Rowling: tuit, 6\/4\/2024, disponible en x.com\/jk_rowling\/status\/1776616861888655835.<\/li>\n<li><a name=\"footnote-16\"><\/a>16.S. Richardson: \u00abContextualismo sexual\u00bb en\u00a0<em>An\u00e1lisis Filos\u00f3fico<\/em>\u00a0vol. 42 No 2, 2022, p. 388.<\/li>\n<li><a name=\"footnote-17\"><\/a>17.D. Joel: \u00abGenetic-Gonadal-Genitals Sex (3G-sex) and the Misconception of Brain and Gender, or, Why 3g-Males and 3G-Females Have Intersex Brain and Intersex Gender\u00bb en\u00a0<em>Biol Sex Differ<\/em>\u00a0vol. 3 No 1, 2012.<\/li>\n<li><a name=\"footnote-18\"><\/a>18.A. Fausto-Sterling: Sex\/Gender: Biology in a Social World, Routledge, Nueva York, 2012; y S. Richardson:\u00a0<em>Sex Itself: The Search for Male and Female in the Human Genome<\/em>, The University of Chicago Press, Chicago-Londres, 2013.<\/li>\n<li><a name=\"footnote-19\"><\/a>19.A. Fausto-Sterling:\u00a0<em>Sex\/Gender<\/em>, cit., p. 23.<\/li>\n<li><a name=\"footnote-20\"><\/a>20.A. Fausto-Sterling: \u00abGender &amp; Sexuality\u00bb, disponible en www.annefaustosterling.com\/fields-of-inquiry\/gender\/.<\/li>\n<li><a name=\"footnote-21\"><\/a>21.Claire Ainsworth: \u00abSex Redefined\u00bb en\u00a0<em>Nature<\/em>\u00a0No 518, 2015.<\/li>\n<li><a name=\"footnote-22\"><\/a>22.Transsexual Unity, publicaci\u00f3n en Instagram, 4\/5\/2023, disponible en www.instagram.com\/p\/cr1qnq1ovgh\/?utm_source=ig_web_copy_link&amp;igsh=mzrlodbinwflza==, \u00e9nfasis m\u00edo.<\/li>\n<li><a name=\"footnote-23\"><\/a>23.Katrina Karkazis,\u00a0Rebecca Jordan-Young,\u00a0Georgiann Davis y\u00a0Silvia Camporesi: \u00abOut of Bounds? A Critique of the New Policies on Hyperandrogenism in Elite Female Athletes\u00bb en\u00a0<em>The American Journal of Bioethics<\/em>\u00a0vol. 12 No 7, 2012, p. 6.<\/li>\n<li><a name=\"footnote-24\"><\/a>24.C. Fine: Testosterone Rex:\u00a0<em>Myths of Sex, Science, and Society<\/em>, W. W. Norton &amp; Company, Nueva York-Londres, 2017.<\/li>\n<li><a name=\"footnote-25\"><\/a>25.Cit. en C. Ainsworth: ob. cit.<\/li>\n<li><a name=\"footnote-26\"><\/a>26.Si bien, por motivos de espacio, no pude desarrollarlo aqu\u00ed, es importante recordar que este modo de pensar el sexo y el g\u00e9nero y de negar la validez de las vidas trans no es estrictamente nuevo. El feminismo antig\u00e9nero contempor\u00e1neo es deudor de te\u00f3ricas feministas transexcluyentes que escribieron desde fines de la d\u00e9cada de 1970 en adelante, como Janice Raymond, Sheila Jeffreys y Germaine Greer. Para una excelente revisi\u00f3n de los v\u00ednculos entre el presente y pasado de los feminismos radicales, v. Julieta Massacese: \u00abUn perfil del movimiento radfem en la Argentina: taxonom\u00edas, antecedentes y pol\u00e9micas\u00bb en\u00a0<em>Mora<\/em>\u00a0vol. 2 No 29, 2023.<\/li>\n<li><a name=\"footnote-27\"><\/a>27.S. Ahmed: ob. cit.<\/li>\n<\/ul>\n<span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fuente:\u00a0Mariela Solana en Viento Sur\u00a0<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":19005,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[1475,1284,104],"tags":[],"class_list":["post-19004","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-1475","category-ano","category-entrada-del-blog"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"3.0.2","language":"eu","enabled_languages":["es","eu"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"eu":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19004","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19004"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19004\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19006,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19004\/revisions\/19006"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media\/19005"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19004"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19004"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19004"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}