{"id":18134,"date":"2024-06-03T08:50:19","date_gmt":"2024-06-03T07:50:19","guid":{"rendered":"https:\/\/osalde.org\/?p=18134"},"modified":"2024-06-03T08:50:19","modified_gmt":"2024-06-03T07:50:19","slug":"daniel-tanuro-nos-enfrentamos-a-una-catastrofe-ecologica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/osalde.org\/eu\/daniel-tanuro-nos-enfrentamos-a-una-catastrofe-ecologica\/","title":{"rendered":"Daniel Tanuro: &#8220;Nos enfrentamos a una cat\u00e1strofe ecol\u00f3gica&#8221;"},"content":{"rendered":"<p><strong>Fuente: <\/strong>Daniel Tanuro. Experto en Cambio Clim\u00e1tico y Ecosocialismo. VI Encuentros Ecosocialistas Internacionales en Buenos Aires, 9 al 11 de mayo de 2024<br \/>\n<!--more--><\/p>\n<blockquote><p>&#8230;hemos entrado en una serie de cambios ecol\u00f3gicos, sociales y pol\u00edticos combinados a escala mundial, y este fen\u00f3meno se est\u00e1 acelerando ante nuestros propios ojos..<\/p><\/blockquote>\n<p>En el Programa Internacional sobre la Geosfera y la Biosfera, en 2015, los cient\u00edficos estimaron que se hab\u00edan superado los umbrales de equilibrio del sistema terrestre en tres de los nueve par\u00e1metros de los que depende la sostenibilidad ecol\u00f3gica de la existencia humana: la concentraci\u00f3n de gases de efecto invernadero, la destrucci\u00f3n de la biodiversidad y la alteraci\u00f3n del ciclo del nitr\u00f3geno. Menos de diez a\u00f1os despu\u00e9s, estos mismos investigadores nos dicen que los umbrales de sostenibilidad tambi\u00e9n se han cruzado para el agua dulce, la degradaci\u00f3n del suelo y la contaminaci\u00f3n por \u00abnuevas entidades qu\u00edmicas\u00bb. Es muy probable que tambi\u00e9n se haya cruzado el umbral de la acidificaci\u00f3n de los oc\u00e9anos&#8230;<\/p>\n<p>As\u00ed que no cabe duda: ya nos enfrentamos a la cat\u00e1strofe ecol\u00f3gica. El reto ya no es evitarla, sino detenerla y reducirla en la medida de lo posible. De lo contrario, corremos el riesgo de desembocar en un cataclismo. Un cataclismo es una cat\u00e1strofe de proporciones terrestres. El Diluvio b\u00edblico, por ejemplo, es un cataclismo. El asteroide que probablemente caus\u00f3 la desaparici\u00f3n de los dinosaurios hace sesenta millones de a\u00f1os fue un cataclismo. Un cataclismo natural. Hoy, la locura productivista del capital aumenta la amenaza de cataclismos que no son naturales, \u00a1sino provocados por el hombre!<\/p>\n<p>Los cient\u00edficos han documentado varias formas de cataclismo antropog\u00e9nico. Una forma poco conocida es la muerte de los oc\u00e9anos, que podr\u00eda resultar de la alteraci\u00f3n de los ciclos del nitr\u00f3geno y el f\u00f3sforo. Otra forma, m\u00e1s conocida, es la cadena de retroalimentaciones positivas del calentamiento global que llevar\u00eda a la Tierra a un nuevo r\u00e9gimen energ\u00e9tico: el \u00abplaneta de vapor\u00bb. Cabe se\u00f1alar que la cadena podr\u00eda comenzar incluso por debajo de los dos grados cent\u00edgrados y llevarnos con bastante rapidez a los cinco grados de calentamiento. El a\u00f1o pasado se super\u00f3 por primera vez el umbral de un grado y medio de calentamiento medio con respecto a la era preindustrial. Ya estamos en la zona de peligro.<\/p>\n<p>Un cataclismo como el del \u00abplaneta de vapor\u00bb ser\u00eda irreversible a escala humana. Sus consecuencias ecol\u00f3gicas y sociales son inimaginables. El \u00abplaneta de vapor\u00bb, por ejemplo, elevar\u00eda el nivel de los oc\u00e9anos mucho m\u00e1s de diez metros. La Tierra podr\u00eda incluso volver a ser un planeta sin hielo. Desde el punto de vista de las consecuencias, nos adentramos en la m\u00e1s completa inc\u00f3gnita. Sin embargo, dos cosas son absolutamente seguras: cuantitativamente, este punto de inflexi\u00f3n es incompatible con la presencia de ocho mil millones de seres humanos en la Tierra; cualitativamente, es incompatible con lo que llamamos \u00abcivilizaci\u00f3n\u00bb tal como se ha desarrollado desde la \u00faltima glaciaci\u00f3n. El cambio rimar\u00eda sin duda con una ca\u00edda en la barbarie.<\/p>\n<p>La ciencia y la tecnolog\u00eda modernas son tan poderosas que probablemente podr\u00edan detener un asteroide que se precipitara hacia la Tierra. Sin embargo, por s\u00ed solas son impotentes para detener la cat\u00e1strofe ecol\u00f3gica. Los conocimientos de la ciencia dominante son in\u00fatiles por la sencilla raz\u00f3n de que la ciencia dominante no quiere ver la causa social de la cat\u00e1strofe. Esta causa, como bien sabemos, es la din\u00e1mica de la acumulaci\u00f3n del Capital, puesta de relieve por Marx. La lucha contra la cat\u00e1strofe ecol\u00f3gica es una lucha de clases.<\/p>\n<p>El Capital es una relaci\u00f3n social de explotaci\u00f3n del trabajo. No se trata s\u00f3lo del trabajo asalariado, sino tambi\u00e9n del trabajo dom\u00e9stico gratuito (realizado principalmente por mujeres, debido a la opresi\u00f3n patriarcal), y del trabajo de los peque\u00f1os agricultores. Ni que decir tiene que esta explotaci\u00f3n del trabajo implica inevitablemente la explotaci\u00f3n de otros recursos naturales, que constituyen el objeto del trabajo. Marx dec\u00eda que \u00abel \u00fanico l\u00edmite del capital es el propio capital\u00bb. Esto significa que la acumulaci\u00f3n resultante de la relaci\u00f3n social capitalista continuar\u00e1 mientras haya fuerza de trabajo y otros recursos naturales que explotar. Continuar\u00e1, sean cuales sean las consecuencias sociales y ecol\u00f3gicas, porque el capital se rige en \u00faltima instancia por un \u00fanico indicador: el valor abstracto, el beneficio o, m\u00e1s exactamente, la plusval\u00eda.<\/p>\n<p>Esta din\u00e1mica de acumulaci\u00f3n ilimitada es tambi\u00e9n, por definici\u00f3n, una din\u00e1mica de desigualdad social creciente. La riqueza se acumula en un polo de la sociedad, y las diferencias aumentan con el otro polo. Recientemente, los accionistas del grupo automovil\u00edstico Stellantis decidieron aumentar la remuneraci\u00f3n de su director general, porque les paga elevados dividendos. As\u00ed, el Sr. Tavares recibir\u00e1 treinta y cinco millones de euros para 2023. Es decir, quinientas veinte veces m\u00e1s que el salario medio de los empleados del grupo. Hace cuarenta a\u00f1os, los jefes industriales ganaban unas cincuenta veces el salario medio de sus trabajadores. Al mismo tiempo que las emisiones de gases de efecto invernadero se han duplicado, la desigualdad social se ha multiplicado por diez. Ambos procesos est\u00e1n \u00edntimamente ligados, son inseparables.<\/p>\n<p>Est\u00e1 bastante claro que es esta din\u00e1mica de acumulaci\u00f3n de capital y desigualdad social la que nos est\u00e1 empujando por encima de los umbrales de la sostenibilidad ecol\u00f3gica. As\u00ed se desprende claramente de los escasos estudios cient\u00edficos que examinan este aspecto de la cuesti\u00f3n. El 1% m\u00e1s rico de la poblaci\u00f3n mundial posee m\u00e1s riqueza que el 50% m\u00e1s pobre. Con sus yates, todoterrenos, jets privados, casas de lujo y acciones, el 1% m\u00e1s rico emite m\u00e1s CO2 que el 50% m\u00e1s pobre. El 1% m\u00e1s rico realiza m\u00e1s del 50% de todos los viajes en avi\u00f3n. El diez por ciento m\u00e1s rico emite m\u00e1s del cincuenta por ciento del CO2 mundial. Y as\u00ed sucesivamente. La relaci\u00f3n entre todos estos elementos es obvia.<\/p>\n<p>Los capitalistas, sus gobiernos y sus medios de comunicaci\u00f3n hablan de \u00abtransici\u00f3n energ\u00e9tica\u00bb. En realidad, no hay \u00abtransici\u00f3n\u00bb, es una ficci\u00f3n. La proporci\u00f3n de combustibles f\u00f3siles en la combinaci\u00f3n energ\u00e9tica mundial era del ochenta y tres por ciento en 1992, cuando se firm\u00f3 la Convenci\u00f3n Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Clim\u00e1tico. Hoy es algo inferior al ochenta por ciento. Y sin embargo, se dir\u00e1, \u00bflas fuentes renovables de electricidad se est\u00e1n desarrollando r\u00e1pidamente? S\u00ed, pero s\u00f3lo est\u00e1n sustituyendo marginalmente a los combustibles f\u00f3siles. La mayor\u00eda de ellas se est\u00e1n a\u00f1adiendo, para satisfacer la bulimia capitalista de acumulaci\u00f3n, que exige cada vez m\u00e1s energ\u00eda.<\/p>\n<p>\u00abUn capitalismo sin crecimiento es una contradicci\u00f3n en los t\u00e9rminos\u00bb, dec\u00eda el economista burgu\u00e9s Schumpeter. Desde el punto de vista del materialismo hist\u00f3rico, sobrepasar los umbrales de la sostenibilidad ecol\u00f3gica significa que la acumulaci\u00f3n capitalista ha ido demasiado lejos. En consecuencia, aunque fuera posible un capitalismo sin crecimiento (pero no lo es), no bastar\u00eda para detener la cat\u00e1strofe.<\/p>\n<p>Para detener la cat\u00e1strofe es necesario eliminar por completo las emisiones netas de CO2 en todo el mundo antes de 2050. El \u00abcapitalismo verde\u00bb pretende conseguirlo desvinculando el crecimiento econ\u00f3mico del aumento de las emisiones. A pesar de nuestros esfuerzos, esto s\u00f3lo funciona marginalmente. Lo que se necesita es una desvinculaci\u00f3n masiva y sostenida a escala mundial. Pero no podemos, en menos de treinta a\u00f1os, utilizar simult\u00e1neamente combustibles f\u00f3siles para construir un nuevo sistema energ\u00e9tico 100% renovable, seguir produciendo cada vez m\u00e1s bienes quemando principalmente la misma energ\u00eda y eliminar las emisiones netas de CO2. Esto es imposible, tanto por razones f\u00edsicas como sociales.<\/p>\n<p>F\u00edsicamente, lograr \u00abcero emisiones netas\u00bb s\u00f3lo es posible transformando y transportando menos material en general y, por tanto, eliminando la producci\u00f3n y el transporte innecesarios, as\u00ed como la producci\u00f3n nociva. Socialmente, \u00abcero emisiones netas\u00bb s\u00f3lo puede lograrse de una manera digna de la humanidad reduciendo radicalmente las desigualdades sociales. Todo ello requiere una democratizaci\u00f3n radical de la sociedad y una transici\u00f3n planificada. El capitalismo es rigurosamente incapaz de hacer todo esto, porque es fundamentalmente contrario a su naturaleza productivista, no igualitaria y autoritaria, basada en la competencia entre propietarios privados.<\/p>\n<p>Se cita a <b>Einstein<\/b> diciendo: \u00abNo se puede resolver un problema utilizando los mismos m\u00e9todos de pensamiento que crearon el problema\u00bb. Sin embargo, esto es lo que intentan hacer los representantes m\u00e1s ilustrados de la clase capitalista. Imaginan que las recetas neoliberales podr\u00edan resolver el problema creado por las recetas neoliberales. Obsesionados con la tasa de beneficio, creen o fingen creer que la cat\u00e1strofe podr\u00eda detenerse aumentando las desigualdades, destruyendo las protecciones sociales, privatizando el sector p\u00fablico y creando m\u00e1s nuevos mercados \u00abverdes\u00bb para los capitalistas. Cuando eso no funciona, recurren cada vez m\u00e1s a las tecnolog\u00edas de captura y secuestro de carbono, aprendices de brujo.<\/p>\n<blockquote><p>En realidad, todas estas pol\u00edticas del llamado capitalismo verde son ecol\u00f3gicamente ineficaces, socialmente injustas y cada vez m\u00e1s autoritarias. En consecuencia, un nuevo peligro se hace cada vez m\u00e1s evidente: el de un giro hacia la extrema derecha, o incluso hacia el ecofascismo.<\/p><\/blockquote>\n<p>Trump ha allanado el camino. Entre 2016 y 2020, sac\u00f3 a Estados Unidos del Acuerdo de Par\u00eds, disfraz\u00f3 su apoyo a los capitalistas de los combustibles f\u00f3siles de apoyo a los trabajadores (mineros, en particular) y escupi\u00f3 a los migrantes como chivos expiatorios. Si gana las elecciones de noviembre, Trump ir\u00e1 mucho m\u00e1s lejos en la ofensiva reaccionaria. De Argentina a Alemania, de Francia a Rusia, los neofascistas ofrecen sus servicios al capital de los combustibles f\u00f3siles combinando demagogia social, negacionismo clim\u00e1tico y nacionalismo, por no hablar de machismo, racismo, islamofobia y odio a las personas LGBTI+. De este modo, el capitalismo verde aumenta la amenaza de un giro pol\u00edtico a la derecha&#8230; que a su vez acelerar\u00eda el giro hacia el cataclismo ecol\u00f3gico y su gesti\u00f3n b\u00e1rbara y maltusiana a costa de los pueblos.<\/p>\n<p>Ante este sombr\u00edo panorama, urge organizar el intercambio de ideas y coordinar las luchas por una alternativa social y ecol\u00f3gica global: el ecosocialismo. De Norte a Sur, de Este a Oeste, trabajadores, peque\u00f1os agricultores, pescadores y ganaderos, j\u00f3venes, pueblos ind\u00edgenas, ni\u00f1os, mujeres y ancianos de las clases populares son las principales v\u00edctimas del desastre ecol\u00f3gico. Es a ellos a quienes se dirige principalmente el ecosocialismo.<\/p>\n<p>En mi opini\u00f3n, el mayor reto al que nos enfrentamos es la necesidad objetiva de reducir el consumo final de energ\u00eda y, por tanto, la producci\u00f3n, el transporte y el consumo, a escala mundial y con justicia social.<\/p>\n<p>Huelga decir que esta reducci\u00f3n no es ni un eslogan ni un proyecto social. Es una obligaci\u00f3n objetiva impuesta a la izquierda por el mantenimiento del capitalismo como forma espec\u00edfica de desarrollo humano, m\u00e1s bien deber\u00edamos decir \u00abforma espec\u00edfica de decadencia\u00bb. Si lo pensamos desde ese punto de vista, llegamos r\u00e1pidamente a la conclusi\u00f3n de que esta limitaci\u00f3n refuerza en realidad la necesidad, la legitimidad y la coherencia de un programa de transici\u00f3n radical, anticapitalista, anticolonialista, feminista y antiproductivista. Evidentemente, este programa debe llegar hasta la socializaci\u00f3n de los sectores energ\u00e9tico y financiero. Para ser completo, debe incluir tambi\u00e9n la perspectiva de la conquista del poder pol\u00edtico. Pero me limitar\u00e9 a algunas indicaciones, centr\u00e1ndome en las reivindicaciones m\u00e1s inmediatas.<\/p>\n<p>La ciencia cr\u00edtica es clara: mantenerse por debajo de un grado y medio de calentamiento respetando el principio de responsabilidades diferenciadas entre ricos y pobres (no s\u00f3lo entre el Norte y el Sur, sino tambi\u00e9n dentro de las sociedades del Norte y del Sur) significa que los ricos tienen que reducir sus emisiones en un factor de treinta, mientras que los pobres tienen que multiplicarlas por tres. Los pobres (del Sur, pero tambi\u00e9n del Norte) necesitan que una mayor parte de la energ\u00eda mundial se destine a satisfacer sus necesidades leg\u00edtimas: vivienda, alimentaci\u00f3n, sanidad, educaci\u00f3n, agua potable, movilidad, etc. Varios estudios han demostrado que el decrecimiento necesario &#8211; justo el decrecimiento ecosocialista &#8211; es sin\u00f3nimo de un grado de igualdad sin precedentes desde hace mucho tiempo en la sociedad humana.<\/p>\n<p>El 1% m\u00e1s rico es en gran medida responsable del desastre, tanto por su papel en la producci\u00f3n como por sus pautas de consumo. La satisfacci\u00f3n de las necesidades de las clases trabajadoras, por otra parte, es bastante econ\u00f3mica en t\u00e9rminos de energ\u00eda y otros recursos. De ello se deduce que toda plusval\u00eda arrebatada a la clase capitalista y transferida a las clases trabajadoras en forma de salarios reduce autom\u00e1ticamente las emisiones de gases de efecto invernadero. El efecto es a\u00fan m\u00e1s significativo si el aumento de la cuota de las clases trabajadoras se consigue mediante la inversi\u00f3n colectiva, unida, por ejemplo, a la cancelaci\u00f3n de la deuda. La necesidad del decrecimiento es, pues, un argumento a favor de una redistribuci\u00f3n muy profunda de la riqueza y de una ampliaci\u00f3n importante del sistema p\u00fablico.<\/p>\n<p>Producir y transportar menos en general significa trabajar mucho menos, sin p\u00e9rdida de salario. Al mismo tiempo que se eliminan actividades innecesarias o perjudiciales, se necesitar\u00e1 m\u00e1s mano de obra para cuidar de las personas y de los ecosistemas da\u00f1ados. Adem\u00e1s, los trabajadores de todos los sectores querr\u00e1n reducir el ritmo de su trabajo y disponer del tiempo necesario para el control y la deliberaci\u00f3n colectivos. Sin olvidar que las mujeres impondr\u00e1n leg\u00edtimamente una socializaci\u00f3n y una redistribuci\u00f3n del trabajo dom\u00e9stico entre hombres y mujeres. El control de estos movimientos en varias direcciones refuerza la necesidad de una planificaci\u00f3n democr\u00e1tica de la econom\u00eda, un tema importante para la izquierda en su lucha contra la ideolog\u00eda individualista neoliberal.<\/p>\n<p>Yo dir\u00eda que el tema ecofeminista del \u00abcuidado\u00bb deber\u00eda ser el hilo rojo-verde que uniera todas las facetas del programa de decrecimiento ecosocialista justo. El \u00abcuidado\u00bb es importante sobre todo para redefinir los v\u00ednculos entre la humanidad y el resto de la naturaleza. Es este tema el que une las reivindicaciones contra la deforestaci\u00f3n, la agroindustria, la gran pesca y la industria c\u00e1rnica, por un lado, y las reivindicaciones por la salud humana, la calidad de vida en el trabajo y los derechos de los pueblos ind\u00edgenas, por otro. Adoptar este hilo rojo-verde significa tambi\u00e9n reconocer el papel clave que desempe\u00f1an las mujeres en la lucha contra las cat\u00e1strofes. Varias encuestas recientes han puesto de relieve las muy diferentes inclinaciones pol\u00edticas de las mujeres y los hombres j\u00f3venes: a la izquierda en el caso de las mujeres, a la derecha en el de los hombres. La dominaci\u00f3n de la naturaleza y la dominaci\u00f3n masculina son dos fen\u00f3menos interrelacionados. La alternativa ecosocialista del decrecimiento justo no ser\u00eda coherente si no diera un lugar central a las reivindicaciones feministas contra la violencia y por el derecho de las mujeres a controlar su propia fecundidad.<\/p>\n<p>A trav\u00e9s de los Encuentros Ecosocialistas, deber\u00edamos poder afinar nuestras reivindicaciones, pero tambi\u00e9n colectivizar experiencias de luchas, e intercambiar sobre formas de lucha. La autoorganizaci\u00f3n democr\u00e1tica de las luchas es parte integrante del programa y condiciona su car\u00e1cter revolucionario.<\/p>\n<p>De Buenos Aires a Mar-a-Lago, de Mosc\u00fa a Tel Aviv, de Roma a Par\u00eds, el negacionismo clim\u00e1tico y la \u00ablibertad\u00bb del zorro en el gallinero son la nueva cara del nihilismo fascista al servicio del capitalismo de los combustibles f\u00f3siles. El peligro es inmenso, pero el neofascismo es una carta peligrosa para la clase dominante. M\u00e1s de una vez en la historia ha provocado una reacci\u00f3n violenta. No voy a tomar el camino m\u00e1s f\u00e1cil sacando a relucir la famosa cita de Gramsci sobre el optimismo y el pesimismo, todo el mundo la conoce. S\u00f3lo a\u00f1adir\u00eda lo siguiente:<\/p>\n<blockquote><p>&#8230;ante la amenaza de una nueva ca\u00edda en la barbarie, no nos queda m\u00e1s remedio que tener esperanza. No tenemos m\u00e1s remedio que luchar por un programa rojo y verde, un programa que responda a las necesidades fundamentales de las clases trabajadoras tendiendo un puente hacia la transformaci\u00f3n revolucionaria de la sociedad.<\/p><\/blockquote>\n<p>La dificultad es enorme, pero no hay otro camino. No es inevitable que la cat\u00e1strofe se convierta en cataclismo. <i>H<\/i><i>omo sapiens<\/i> produce su propia existencia social. \u00abProducir\u00bb significa \u00abhacer aparecer\u00bb, \u00abdar a luz\u00bb. Juntos, los explotados y los oprimidos pueden \u00abproducir\u00bb, \u00abhacer aparecer\u00bb y \u00abdar a luz\u00bb una alternativa luminosa a la oscuridad. En cada etapa de la creciente cat\u00e1strofe, sus luchas por la emancipaci\u00f3n del trabajo pueden abrir el camino a otra posibilidad, digna de la naturaleza humana. S\u00f3lo podemos luchar. S\u00f3lo podemos aferrarnos a la esperanza para extraer de ella la energ\u00eda necesaria para seguir luchando<\/p>\n<h3><strong>Libros de Daniel Tanuro<\/strong><\/h3>\n<ul>\n<li class=\"a-size-mini a-spacing-none a-color-base s-line-clamp-2\"><span class=\"a-size-medium a-color-base a-text-normal\"><strong>Cambio Clim\u00e1tico Y Alternativa Ecosocialista:<\/strong> Un an\u00e1lisis marxista de la crisis ecol\u00f3gica global (CRITICA). Este libro rastrea las evidencias cient\u00edficas de la relaci\u00f3n entre la quema de combustibles f\u00f3siles y el progresivo calentamiento global del planeta y apunta las consecuencias catastr\u00f3ficas que est\u00e1 teniendo para los ecosistemas y los pueblos y los posibles escenarios futuros en caso de no reducir dr\u00e1sticamente tales emisiones. Pone el acento en la naturaleza socio-econ\u00f3mica del cambio clim\u00e1tico y rebate con vehemencia todo determinismo tecnol\u00f3gico. Identifica su causa de fondo en la naturaleza productivista, irracional y derrochadora del capitalismo \u0097as\u00ed como del socialismo irreal\u0097. Se adentra tambi\u00e9n en la pol\u00edtica actual de las multinacionales y los gobiernos, advirtiendo que pretenden pasar la factura a los pueblos del Sur, las clases trabajadoras y las generaciones futuras.<\/span><\/li>\n<li class=\"a-size-mini a-spacing-none a-color-base s-line-clamp-2\"><span class=\"a-size-medium a-color-base a-text-normal\"><strong>Frankenstein en la Casa Blanca: TRUMP Y EL INTERREGNO GLOBAL:<\/strong> Mientras que Trump parece escapar a cualquier l\u00f3gica, Daniel Tanuro logra caracterizar su personalidad retorcida y la l\u00f3gica perversa que encarna. El &#8220;trumpismo&#8221;, m\u00e1s all\u00e1 de la persona del presidente, es una corriente que se sit\u00faa en un cu\u00e1druple movimiento combinado: la vuelta al capitalismo salvaje, la barbarie clim\u00e1tica, la tendencia al Estado autoritario y la determinaci\u00f3n del imperialismo estadounidense de mantener su hegemon\u00eda frente al ascenso de China.<\/span><\/li>\n<li><strong><span class=\"a-size-medium a-color-base a-text-normal\">El imposible Capitalismo Verde: Del vuelco clim\u00e1tico capitalista a la alternativa ecosocialista. <\/span><\/strong><span class=\"a-size-medium a-color-base a-text-normal\">Para evitar los peores efectos del cambio clim\u00e1tico tenemos que reducir radicalmente las emisiones de gases de efecto invernadero. Los gobiernos neoliberales y el mundo de los negocios defienden que la econom\u00eda de mercado podr\u00eda resolver el reto&#8230; salvaguardando al tiempo sus beneficios. Energ\u00eda nuclear, secuestro de carbono, comercio de emisiones&#8230; Soluciones para unos, \u00abalternativas infernales\u00bb para otros que al analizar en detalle ese \u00abimposible capitalismo verde\u00bb se encuentran con poco m\u00e1s que una dilaci\u00f3n del problema. Una ecolog\u00eda de izquierdas, una ecolog\u00eda social, un ecosocialismo son urgentes y necesarios. Necesitamos construir una alternativa pol\u00edtica, un proyecto que concentre combates indisociables: contra la explotaci\u00f3n del trabajo humano y contra la destrucci\u00f3n de los recursos naturales. Una alternativa con la que, parafraseando a Marx, el hombre socializado, los productores asociados consigan regular, digna y racionalmente, ese \u00abmetabolismo suyo con la naturaleza\u00bb.<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fuente: Daniel Tanuro. Experto en Cambio Clim\u00e1tico y Ecosocialismo. VI Encuentros Ecosocialistas Internacionales en Buenos Aires, 9 al 11 de mayo de 2024<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":18137,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[1466,1284,104,759,64],"tags":[],"class_list":["post-18134","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-1466","category-ano","category-entrada-del-blog","category-memoria","category-resena-de-libros"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"3.0.2","language":"eu","enabled_languages":["es","eu"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"eu":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18134","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18134"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18134\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18136,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18134\/revisions\/18136"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media\/18137"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18134"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18134"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18134"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}