{"id":16504,"date":"2023-04-07T14:46:18","date_gmt":"2023-04-07T13:46:18","guid":{"rendered":"https:\/\/osalde.org\/?p=16504"},"modified":"2023-04-10T20:10:44","modified_gmt":"2023-04-10T19:10:44","slug":"joan-benach-los-efectos-de-la-precariedad-laboral-en-la-salud-mental-un-problema-politico-que-hay-que-abordar-con-urgencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/osalde.org\/eu\/joan-benach-los-efectos-de-la-precariedad-laboral-en-la-salud-mental-un-problema-politico-que-hay-que-abordar-con-urgencia\/","title":{"rendered":"Joan Benach: &#8220;Los efectos de la precariedad laboral en la salud mental, un problema pol\u00edtico que hay que abordar con urgencia&#8221;"},"content":{"rendered":"<p><strong>Fuente: <\/strong><a href=\"https:\/\/www.eldiario.es\/opinion\/tribuna-abierta\/efectos-precariedad-laboral-salud-mental-problema-politico-hay-abordar-urgencia_129_10082680.html\">Joan Benach en eldiario.es Tribuna abierta 6\/4\/2023<\/a><br \/>\n<!--more--><\/p>\n<blockquote><p>La precariedad laboral es un fen\u00f3meno poli\u00e9drico, muy complejo, determinado por m\u00faltiples factores. En el trabajo, hallamos factores psicosociales como los elevados ritmos de trabajo, la permanente disponibilidad de las personas que trabajan, o la ausencia de participaci\u00f3n<\/p>\n<p>La precariedad de la Atenci\u00f3n Primaria dificulta prevenir los suicidios: \u201cNo puedes despachar a un paciente en seis minutos\u201d<\/p><\/blockquote>\n<p>En 1888, el peri\u00f3dico ingl\u00e9s <em>The Times<\/em> escribi\u00f3 que \u201cel problema fundamental de la sociedad moderna\u201d era el desempleo. Pocos a\u00f1os m\u00e1s tarde, a finales del siglo XIX, la C\u00e1mara de los Comunes brit\u00e1nica puso en marcha un Comit\u00e9 para analizar la \u201cangustia por falta de empleo\u201d. Fue la primera vez que una investigaci\u00f3n oficial trataba de describir, explicar y hacer propuestas para actuar ante un fen\u00f3meno social con enormes repercusiones en la vida y salud de gran parte de la poblaci\u00f3n. Junto al desempleo, hoy en d\u00eda la precariedad laboral y la salud mental se han convertido en dos temas cruciales. El<strong> <a href=\"https:\/\/www.lamoncloa.gob.es\/serviciosdeprensa\/notasprensa\/trabajo14\/Documents\/2023\/170323-informe-salud-mental.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">informe \u201cPrecariedad laboral y salud mental. Conocimientos y pol\u00edticas\u201d o Informe PRESME<\/a><\/strong> es <strong>el primer estudio global promovido por el gobierno de un pa\u00eds sobre la precariedad laboral y la salud mental<\/strong>. Este informe, presentado en forma de resumen y pr\u00f3ximamente publicado en su versi\u00f3n completa en forma de libro, constituye un intento por sintetizar el mejor conocimiento disponible y la informaci\u00f3n cient\u00edfica m\u00e1s rigurosa para tratar de comprender integralmente y desde m\u00faltiples \u00e1ngulos c\u00f3mo, en qui\u00e9n y por qu\u00e9 la precariedad laboral y la desigualdad afectan a la salud mental, y qu\u00e9 debemos hacer para remediar una situaci\u00f3n que es alarmante.<\/p>\n<p>Hacer buenas preguntas es fundamental en investigaci\u00f3n, en pol\u00edtica y en la vida en general. El poeta estadounidense Archibald MacLeish apunt\u00f3 hace m\u00e1s de un siglo una frase intrigante: \u201cHemos aprendido las respuestas, todas las respuestas: lo que no sabemos es la pregunta.\u201d En este informe no hemos planteado las m\u00e1s de 1.500 preguntas que apunt\u00f3 el escritor noruego Jostein Gaarder al escribir \u201cEl mundo de Sof\u00eda\u201d sobre la historia de la filosof\u00eda occidental, sino que nos hemos quedado en 47, que no son pocas. Preguntas como: \u00bfQu\u00e9 es la precariedad laboral?; \u00bfsabemos medirla?; \u00bfc\u00f3mo afecta a la salud mental?; \u00bfcu\u00e1les son sus causas? \u00bfpor qu\u00e9 necesitamos mejorar el sistema de informaci\u00f3n e investigaci\u00f3n?; \u00bfcu\u00e1les son las principales medidas legislativas para desprecarizar el mercado laboral?; \u00bfpor qu\u00e9 necesitamos un modelo laboral saludable, sostenible y democr\u00e1tico?<\/p>\n<p>La precariedad laboral es un fen\u00f3meno poli\u00e9drico, muy complejo, determinado por m\u00faltiples factores. En el trabajo, hallamos factores psicosociales como los elevados ritmos de trabajo, la permanente disponibilidad de las personas que trabajan, o la ausencia de participaci\u00f3n. En el empleo, tenemos las malas condiciones contractuales. Pero la precariedad es un fen\u00f3meno multidimensional donde, adem\u00e1s de la estabilidad y la seguridad hallamos la vulnerabilidad o indefensi\u00f3n, el tener menos protecci\u00f3n y derechos laborales, tener un escaso de poder de negociaci\u00f3n, o tener un salario escaso. Recordemos como, a finales de agosto de 2005, una joven envi\u00f3 una carta al director de El Pa\u00eds titulada \u201cYo soy mileurista\u201d, en la que dec\u00eda que el mileurista no ahorra, no tiene casa, no tiene coche, no tiene hijos, vive al d\u00eda. Por fortuna, actualmente el salario m\u00ednimo interprofesional (SMI) ha sobrepasado los 1.000 euros, beneficiando a m\u00e1s de dos millones de personas, pero a\u00fan es la aspiraci\u00f3n de muchos <em>ni-mileuristas<\/em>.<\/p>\n<p>Espa\u00f1a tiene una alta prevalencia de problemas de salud mental, un fen\u00f3meno muy medicalizado. Somos uno de los pa\u00edses del mundo que consume m\u00e1s tranquilizantes y antidepresivos. El malestar, el sufrimiento ps\u00edquico o la medicalizaci\u00f3n permanente para aguantar la jornada laboral son hoy una respuesta normalizada donde buena parte de la poblaci\u00f3n se siente culpable de su sufrimiento sin ser plenamente consciente de las causas estructurales de la precariedad. Sin embargo, el sufrimiento ps\u00edquico de muchas personas no es un fen\u00f3meno individual sino colectivo, y, por lo tanto, su soluci\u00f3n debe ser social y pol\u00edtica. El informe se\u00f1ala que la precariedad laboral es un determinante social de la salud nocivo que genera ansiedad y depresi\u00f3n, que aumenta el consumo de medicamentos, alcohol y drogas y el riesgo de suicidio, entre otros problemas de salud mental. De ese modo, el \u201cmal empleo\u201d penetra en los cuerpos y mentes de las personas trabajadoras generando da\u00f1os en la salud, sufrimiento ps\u00edquico y trastornos mentales.<\/p>\n<p>Si bien el Informe PRESME recoge numerosas conclusiones (57) y recomendaciones (31), aqu\u00ed se abordar\u00e1n solo tres ideas generales. La primera es que la precariedad laboral est\u00e1 ampliamente extendida, afecta seriamente la salud mental y lo hace en forma desigual. Tener precariedad puede significar tener un empleo intermitente, estar subempleado (con un contrato a tiempo parcial no deseado, hacer tareas que requieren un menor nivel educativo del que se tiene), trabajar en situaciones de informalidad y trabajo \u201csumergido\u201d o ser un pluriempleado y, aun as\u00ed, apenas llegar a fin de mes. Adem\u00e1s de la precariedad de los asalariados, hay m\u00faltiples tipos de empleo informal, o del intenso e imprescindible trabajo reproductivo que tantas mujeres realizan en el seno familiar sin salario ni contrato. Silvia Federici ya apunt\u00f3 que \u201cla cadena de montaje empieza en la cocina, en el lavabo, en nuestros cuerpos\u201d.<\/p>\n<p>Los limitados datos disponibles muestran que en Espa\u00f1a la mitad de la poblaci\u00f3n activa (casi 12 millones de personas) est\u00e1 en situaci\u00f3n de precariedad laboral. Sin embargo, en la era de la inteligencia artificial y el <em>big data<\/em>, parad\u00f3jicamente, los sistemas de informaci\u00f3n actuales son incapaces de monitorizar y explicar integralmente la precarizaci\u00f3n laboral y sus consecuencias. Necesitamos desarrollar y usar indicadores multidimensionales capaces de comprender integralmente la precariedad laboral y la salud mental. En el informe se se\u00f1ala que el impacto sobre la salud mental es m\u00e1s del doble entre las personas trabajadoras m\u00e1s precarias, y se produce en forma de gradiente: a peor situaci\u00f3n de empleo y trabajo, peor es tambi\u00e9n la salud. La peor situaci\u00f3n se ve entre las mujeres, inmigrantes, obreras y j\u00f3venes, as\u00ed como entre colectivos olvidados como las personas aut\u00f3nomas, las trabajadoras y trabajadores culturales, las personas trans o las personas con diversidad funcional. Seg\u00fan las estimaciones de la Comisi\u00f3n, con datos de 2020, del m\u00e1s de medio mill\u00f3n de personas entre la poblaci\u00f3n activa que en ese a\u00f1o sufrieron depresi\u00f3n, al menos una tercera parte se hubiera podido evitar de no haber tenido un trabajo precario. Por todo ello, la Comisi\u00f3n recomienda medir, analizar y evaluar la precariedad laboral y los problemas de salud mental de forma integral para poder comprender y cambiar todos sus nocivos efectos.<\/p>\n<p>Una segunda conclusi\u00f3n es la necesidad de mejorar las condiciones de protecci\u00f3n, salud y cuidados de la poblaci\u00f3n trabajadora. Enunciemos tan s\u00f3lo algunas recomendaciones. Es necesario mejorar notablemente el sistema de salud laboral y desmercantilizar, desmedicalizar y desprecarizar el sistema de sanidad p\u00fablica; desarrollar un servicio p\u00fablico de salud mental universal, equitativo, gratuito, humano y de calidad, centrado en la atenci\u00f3n primaria y los determinantes sociales de la salud; y desarrollar el estado del bienestar, aumentar el gasto e ingresos p\u00fablicos y los derechos laborales y sociales garantizando plenamente el acceso a la protecci\u00f3n social y desarrollando un sistema p\u00fablico de cuidados.<\/p>\n<div id=\"container-after-news-outlook\" dir=\"ltr\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<p>Y tercera conclusi\u00f3n, el abordaje de la precariedad laboral y sus efectos en la salud mental requiere poner en pr\u00e1ctica otras medidas legales, laborales y econ\u00f3micas a m\u00faltiples niveles: impulsar un modelo de regulaci\u00f3n de las relaciones laborales a partir de un nuevo Estatuto de las personas trabajadoras para el siglo XXI; abrir el debate sobre nuevas formas de organizaci\u00f3n de las empresas y el trabajo; reforzar los derechos colectivos y avanzar en la democratizaci\u00f3n del trabajo; e impulsar debates sociales en torno al reparto del trabajo, el trabajo garantizado, la renta b\u00e1sica universal y la desprecarizaci\u00f3n laboral en el seno de la crisis ecol\u00f3gica. Debemos realizar una profunda y urgente transici\u00f3n ecosocial que haga compatible la desprecarizaci\u00f3n del trabajo con formas de vida y consumo que hagan posible la vida en el planeta. Como ha se\u00f1alado el pol\u00edtico franc\u00e9s, Florent Marcellesi, se trata de no tener que escoger entre evitar el fin del mundo y llegar a fin de mes.<\/p>\n<p>Con la COVID-19 se habl\u00f3 mucho, en forma ret\u00f3rica las m\u00e1s de las veces, de la importancia de los\/as \u201ctrabajadores\/as esenciales\u201d (enfermeras, cajeras, m\u00e9dicos, educadoras, camareros, transportistas, limpiadoras, trabajadores de la f\u00e1brica, cuidadoras de ni\u00f1os o ancianos, trabajadoras de servicios sociales, periodistas y tantos otros), trabajos que a menudo realiza la clase trabajadora o una clase media proletarizada, con una sobrerrepresentaci\u00f3n de mujeres y migrantes. Trabajos imprescindibles, pero poco valorados, mal pagados e invisibilizados, que siguen siendo esenciales pero que siguen estando precarizados. Evitar la precariedad, dar seguridad a todas las personas y preservar su salud, a la par que pacificar las relaciones con el medio ambiente, debe ser el imperativo \u00e9tico de todo buen gobierno. El deseo de las <a href=\"https:\/\/www.lamoncloa.gob.es\/serviciosdeprensa\/notasprensa\/trabajo14\/Documents\/2023\/170323-informe-salud-mental.pdf#page=90\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">decenas de personas<\/a> que hemos colaborado en el informe PRESME es contribuir a mejorar el trabajo, la salud y la calidad vida de tantos millones de personas, muchas de las cuales sufren en silencio o incluso de forma culpable problemas que pueden (y deben) ser evitados. Ahora que hemos celebrado el d\u00eda de la mujer trabajadora, vale la pena recordar el lema de las sufragistas a principios del siglo XX cuando dec\u00edan que las trabajadoras quer\u00edan el pan, pero tambi\u00e9n las rosas. Eso quiere decir que no se trata de trabajar para simplemente poder existir, sino de conseguir que todas las personas tengan el derecho a trabajar y vivir dignamente en un entorno habitable y con una buena salud. Como dir\u00eda la periodista filipina, Maria Ressa, la pregunta -una pregunta m\u00e1s- es: \u00bfqu\u00e9 estamos dispuestos a hacer, a sacrificar, para lograrlo?<\/p>\n<div class=\"css-1dbjc4n r-6gpygo r-14gqq1x\" data-testid=\"UserName\">\n<div class=\"css-1dbjc4n r-1wbh5a2 r-dnmrzs r-1ny4l3l\">\n<div class=\"css-1dbjc4n r-1wbh5a2 r-dnmrzs r-1ny4l3l\">\n<div class=\"css-1dbjc4n r-1wbh5a2 r-dnmrzs r-1ny4l3l\">\n<div class=\"css-1dbjc4n r-1awozwy r-18u37iz r-dnmrzs\">\n<div class=\"css-901oao r-18jsvk2 r-37j5jr r-a023e6 r-16dba41 r-rjixqe r-bcqeeo r-qvutc0\" dir=\"auto\" data-testid=\"UserDescription\"><span class=\"css-901oao css-16my406 r-poiln3 r-bcqeeo r-qvutc0\">Joan Benach@joan_benach. Professor i recercador de salut p\u00fablica a la UPF i director de GREDS-EMCONET (Health Inequalities Research Group &#8211; Employment Conditions Network)<\/span><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fuente: Joan Benach en eldiario.es Tribuna abierta 6\/4\/2023<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":16506,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[1442,1284,759,885],"tags":[],"class_list":["post-16504","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-1442","category-ano","category-memoria","category-opiniones"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"3.0.2","language":"eu","enabled_languages":["es","eu"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"eu":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16504","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16504"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16504\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16522,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16504\/revisions\/16522"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media\/16506"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16504"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16504"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16504"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}