{"id":16444,"date":"2023-03-26T19:34:35","date_gmt":"2023-03-26T18:34:35","guid":{"rendered":"https:\/\/osalde.org\/?p=16444"},"modified":"2023-03-27T09:08:12","modified_gmt":"2023-03-27T08:08:12","slug":"farrachuchos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/osalde.org\/eu\/farrachuchos\/","title":{"rendered":"&#8220;Farrachuchos&#8221;"},"content":{"rendered":"<p><strong>Autor:\u00a0 Jose Luis G\u00f3mez Ledesma<\/strong> <a href=\"https:\/\/landing.editorialcirculorojo.com\/circulo-rojo?gclid=Cj0KCQjw2v-gBhC1ARIsAOQdKY0ztgwBwdCANsAwxTUq8c-LEoVvNe6qLjYdPg7rfp1kcE6eE7NikkgaAnAREALw_wcB\"><strong>\u00a0 Editorial: Circulo Rojo<\/strong><\/a> Romo, Getxo (Bizkaia)<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<blockquote><p><strong><span style=\"color: #000000;\">LECTURAS SALUDABLES: Recordar la infancia es un ejercicio saludable, especialmente recomendado para personas mayores porque potencia la capacidad cognitiva.<\/span><\/strong><\/p><\/blockquote>\n<div class=\"row\">\n<p><strong>Sinopsis, por el autor:<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<div class=\"col-md-9\">\n<div id=\"sinopsis\" class=\"c-content-box c-size-md c-bg-white\">\n<div class=\"c-product-short-desc\" style=\"text-align: left;\"><em>&#8220;Aquellos cielos azules y este sol de la ni\u00f1ez. Mi infancia son recuerdos de Cunchillos. Agua fresca de manantial. Huertos rodeados de bardal donde canta la moroneta y el ruise\u00f1or. Picarazas, con sus nidos de palitroques en lo alto del chopo. Tres viejos olmos, en ellos anidan las cardelinas y duermen los gorriones. A lo lejos, los secanos montes de aliagas, cardos, ontinas y tomillo. En \u00e1ridos rastrojos corretean la codorniz y la calandria.<\/em><br \/>\n<em>Estos relatos se basan en mis recuerdos de Cunchillos, all\u00ed en las faldas del Monte Sagrado, el Moncayo, provincia de Zaragoza. Mi infancia y adolescencia transcurrieron all\u00ed, y ya sab\u00e9is lo mucho que marca eso, son recuerdos imborrables de por vida. En Cunchillos me forj\u00e9, y esta forja se la debo a los maestros que tuve. Sin ellos saberlo, me ense\u00f1aron muchas cosas; cosas que no se aprenden en libros, escuelas, ni universidades, pero que me han servido para caminar por la vida.<\/em><br \/>\n<em>Me ense\u00f1aron lo duro que es el trabajo del campo, el dolor; me ense\u00f1aron a sufrir, a ser fuerte.<\/em><br \/>\n<em>He tenido que rebiscar un poco en mi memoria para llegar al almac\u00e9n de los recuerdos, y por fin los he encontrado.<\/em><br \/>\n<em>Como un ni\u00f1o, he dejado volar la imaginaci\u00f3n, he creado mundos nuevos, fant\u00e1sticos, leyendas pasadas; no sabr\u00eda distinguir lo que es m\u00e1s real de mis recuerdos escritos, si lo vivido o lo imaginado. Fluye la nostalgia y la a\u00f1oranza del pasado feliz.<\/em><br \/>\n<em>Vuelan mis recuerdos.&#8221;<\/em><\/div>\n<div style=\"text-align: right;\"><strong>Jose Luis G\u00f3mez Ledesma<\/strong><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><strong>Presentaci\u00f3n por Jorge Barr\u00f3n (M\u00e9dico miembro de Osalde, Asociaci\u00f3n para la Defensa del Derecho a la Salud):<\/strong><\/p>\n<p>Hay muchas similitudes entre el realismo m\u00e1gico de Juan Rulfo o Garc\u00eda M\u00e1rquez las \u201cTeor\u00edas del multiverso\u201d, donde parecen encontrarse lo real y lo virtual, la ciencia y la filosof\u00eda. Donde coexisten diversas realidades, que nos arrastran a unos mundos fascinantes sea mediante las teor\u00edas cient\u00edficas de Stefhen Hawking, como de sofisticadas tecnolog\u00eda de realidad virtual, como o como la lectura de entra\u00f1ables cr\u00f3nicas de la vida.<\/p>\n<p>Yo tengo el placer de acompa\u00f1ar a Jose Luis G\u00f3mez Ledesma en \u00e9sta presentaci\u00f3n y el honor de invitaros a la lectura de unos relatos que nos trasladan con un realismo nada com\u00fan a escenarios de infancia y juventud, a paisajes recuperados del recuerdo. Con voces familiares, aromas de aldea y de campo perdidos en tiempo.<br \/>\nNo es magia ni ciencia, ni tecnolog\u00eda. Es la habilidad de Jose Luis, que conoce el secreto evocador de la narraci\u00f3n. Leyendo sus relatos disfrutamos tanto de pasear por sus recuerdos como evocando los nuestros propios, y disfrutando pl\u00e1cidamente del b\u00e1lsamo reparador de una memoria quiz\u00e1s desatendida y olvidada por las exigencias de la vida cotidiana.<\/p>\n<p>Jose Luis nos recuerda que <i><b>\u201cSin recuerdos no somos nada\u201d<\/b><\/i><i> <\/i> Y es que sin memoria el individuo no es nadie, porque nuestra identidad se construye a lo largo de la vida y deja el rastro de las vivencias y las emociones que forman nuestro car\u00e1cter y hacen de cada cual un individuo diferente. Y de todos mucho en com\u00fan que nos hermana saludablemente.<\/p>\n<p>La memoria colectiva tambi\u00e9n construye la identidad de los pueblos, el relato de la historia. La memoria puede estar olvidada, reprimida, censurada, negada o alterada cuando estorba a los intereses del poder. Pero tal cosa constituye un atentado contra la identidad de los individuos y los pueblos, la materia de la cultura, de los valores que trasmitimos a nuestras generaciones y hacen civilizaci\u00f3n. Defender la memoria es defender la misma vida.<\/p>\n<blockquote><p>Recordar la infancia es un ejercicio saludable, siempre que no nos invadan nostalgias amargas como un refugio morboso ante las dificultades de la madurez.<\/p><\/blockquote>\n<p>\u201cFarrachuchos\u201d logra hacernos renacer impresiones percibidas con los cinco sentidos momentos de tiempos vividos en el pasado, quiz\u00e1s olvidados o que antes no tuvieron ocasi\u00f3n de ser evocados. El propio Jose Luis, protagonista y narrador, es el primer sorprendido de sus propios recuerdos y deja escapar su habitual: <i><b>\u201cHay que joderse! \u00a1Qu\u00e9 cosas!\u201d<\/b><\/i><\/p>\n<p>Estamos en \u00e9poca de incertidumbres, donde acecha la nostalgia, un paso atr\u00e1s que nos impide mirar al futuro sin miedo. Pero \u00a1Farrachuchos no es nost\u00e1lgico! Es, al contrario, alivio de malestares, incertidumbres y miedos. Conociendo algo a Jose Luis, creo que surge de una madurez que imagino feliz, aut\u00f3noma y responsable.<\/p>\n<p>Hay una memoria que mientras duele no se olvida, otra olvidada que sigue doliendo (esa es la peor). Pero la memoria que este libro nos regala, a pesar de no ahorrarnos los momentos amargos, es una memoria resiliente, generosa, entra\u00f1able, llena de una humanidad y ganas de vivir.<\/p>\n<p>Y es que Jose Luis es un resiliente. <i><b>\u00a1Un cunchillero de muchos vuelos! <\/b><\/i>De mirada profunda y amplia, de silencios amables e inteligentes, de verso natural pleno de humanidad. Que cabalga sobre el cierzo desde su Ombo al Moncayo, o lo que es lo mismo, desde su coraz\u00f3n a la misma eternidad, describiendo un mundo a la vez real y m\u00e1gico, donde el lector puede disfrutar.<\/p>\n<p>Su magia es transformadora. Igual que soport\u00f3 y burl\u00f3 las artima\u00f1as de los viejos inquisidores de Veruela, en unos pretendidos ejercicios espirituales que intentaban someter a la misma vida, Jose Luis transform\u00f3 el fr\u00edo y la obscuridad de aquellos sombras siniestras en felices recuerdos!<\/p>\n<p>De ni\u00f1o le\u00ed un libro escrito en el siglo XVI \u201c<i>Menosprecio de corte y alabanza de aldea\u201d<\/i> (Antonio de Guevara, Valladolid, 1539). A pesar del progreso cient\u00edfico y tecnologico, despu\u00e9s de 500 a\u00f1os, libros como <b>\u201cFarrachuchos\u201d<\/b> nos ilustran de lo poco que ha cambiado nuestro esp\u00edritu. Nos recuerda que la vida es un regalo, que a pesar de sus miserias, somos afortunados en aparecer en este mundo y disponernos al goce de la aventura de vivir. Que vivir no es esperar la muerte al pie de la cuna en que nacimos. Que vivir es recorrer los caminos, descubrir los paisajes, sortear los peligros, gozar de las sorpresas agradables, como la amistad, los juegos, el amor, arropados por los afectos humanos y del entorno que habitamos y exploramos. Como dice Jose Luis: <i><b>\u201cLa Naturaleza es un libro abierto esperando que lo leamos\u201d<\/b><\/i><\/p>\n<p><b>Farrachuchos<\/b> nace en el goce de esa naturaleza, y la sentida mirada de Jose Luis. Lo que nos parece pasado quiz\u00e1s, bajo otra perspectiva, sea el progreso. Como cuando nos dice: \u201c<i><b>La burra era un veh\u00edculo ecol\u00f3gico, sostenible y de poco gasto. \u00bfVolveremos a la burra?\u201d <\/b><\/i>Y, la verdad, no ser\u00eda de extra\u00f1ar que la crisis de energ\u00edas, nos devuelva a la burra.<\/p>\n<p>Dice Jose Luis que <i><b>quiz\u00e1s nunca dejamos de ser ni\u00f1os<\/b><\/i>, pero tuvimos que representar el papel de adultos, perder la inocencia para bregar en \u00e9ste dif\u00edcil mundo.<\/p>\n<p>Farrachuchos se lee f\u00e1cil. Su estilo directo, transparente e ingenuo hace que nos sintamos como un ni\u00f1o cuando escucha el cuento de la abuela antes de dormir. Como \u00e9l dice: <i><b>\u201cEscribo en corichotes, sin tapujos, a calz\u00f3n quitao\u201d<\/b><\/i> El recuerdo, la imaginaci\u00f3n y la capacidad narradora de Jose Luis nos lleva a aquellos lares con facilidad. Lo mismo sentimos la <i><b>\u201csoledad de la tierra Bat\u00e1n, que tambi\u00e9n era su soledad\u201d<\/b><\/i> como podemos escuchar <i><b>\u201cel sonido de la fuente, el segundo de los seis ca\u00f1os\u201d<\/b><\/i> o una jota cantada por Rosario, Apolonio o el mismo Jose Luis, tambi\u00e9n jotero.<\/p>\n<p>Sencillas vivencias que tambi\u00e9n ense\u00f1an, porque <i><b>\u201clo mejor de la vida se aprende fuera de la escuela\u201d<\/b><\/i> En ese mundo exterior donde se experimenta la libertad, donde se des-aprende lo aprendido, donde la infancia y juventud se liberan de las ma\u00f1as del poder que pretenden la mansedumbre del reba\u00f1o.<\/p>\n<p>Y \u00a1qu\u00e9 decir del tesoro ling\u00fc\u00edstico que encierran sus textos! Esos t\u00e9rminos del habla aragonesa, referentes diferenciales de una cultura local que mantiene su propia identidad y solo as\u00ed obtiene su m\u00e1s autentico realismo expresivo.<\/p>\n<p>El libro de Jose Luis es muchas cosas y da para muchas charlas, muchas e interesantes conversaciones. Pero en alg\u00fan momento tengo que terminar estos comentarios porque a lo que hemos venido aqu\u00ed es a charlar con el autor, <b>Jose Luis G\u00f3mez Ledesma <\/b>que tantas y tantas historias tiene para contarnos.<\/p>\n<p>As\u00ed que termino, dando las gracias y la palabra a Jose Luis, con una de sus frases: <i><b>\u201cSi no hay memoria, volver\u00e1n las sombras\u201d<\/b><\/i><\/p>\n<p><i><b>Muchas gracias.<\/b><\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><i><b>Jorge Barr\u00f3n. <\/b><\/i><i><b>En el barrio de Romo, Getxo (Bizkaia) Marzo, 2023<\/b><\/i><\/p>\n<span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Autor:\u00a0 Jose Luis G\u00f3mez Ledesma \u00a0 Editorial: Circulo Rojo Romo, Getxo (Bizkaia)<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":16445,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[1284,104,759,64],"tags":[102,374],"class_list":["post-16444","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ano","category-entrada-del-blog","category-memoria","category-resena-de-libros","tag-determinantes-de-salud","tag-memoria-historica"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"3.0.2","language":"eu","enabled_languages":["es","eu"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"eu":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16444","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16444"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16444\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16461,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16444\/revisions\/16461"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media\/16445"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16444"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16444"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16444"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}