{"id":16129,"date":"2023-01-02T09:59:55","date_gmt":"2023-01-02T08:59:55","guid":{"rendered":"https:\/\/osalde.org\/?p=16129"},"modified":"2023-01-02T09:59:55","modified_gmt":"2023-01-02T08:59:55","slug":"como-calcular-las-necesidades-de-gasto-sanitario-publico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/osalde.org\/eu\/como-calcular-las-necesidades-de-gasto-sanitario-publico\/","title":{"rendered":"C\u00f3mo calcular las necesidades de gasto sanitario p\u00fablico"},"content":{"rendered":"<p>por <strong>Marciano Sanchez Bayle<\/strong> Presidente de la Federaci\u00f3n de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad P\u00fablica (FADSP)<!--more--><\/p>\n<p>Existe un acuerdo a nivel internacional, as\u00ed como una recomendaci\u00f3n de la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud, sobre la cobertura sanitaria universal de la poblaci\u00f3n y la necesidad de financiaci\u00f3n p\u00fablica para garantizarla.<\/p>\n<p>El problema est\u00e1 en conocer realmente qu\u00e9 cantidad es la precisa para responder a las necesidades de <a href=\"https:\/\/www.nuevatribuna.es\/articulo\/actualidad\/presupuestos-sanitarios-2023-atencion-primaria\/20221229150801206567.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">salud de la poblaci\u00f3n<\/a>, y este es un tema bastante peliagudo y complicado de establecer, porque es obvio que las\u00a0<strong>necesidades de financiaci\u00f3n<\/strong>\u00a0del sistema sanitario est\u00e1n condicionadas por muchas variables entre las que est\u00e1n la prevalencia de las enfermedades, la dispersi\u00f3n y el envejecimiento de la poblaci\u00f3n, el nivel socioecon\u00f3mico, etc.<\/p>\n<p>A pesar de estas limitaciones, habitualmente en las comparaciones internacionales se suelen utilizar dos est\u00e1ndares, por un lado, el\u00a0<strong>porcentaje del PIB<\/strong>\u00a0dedicado a la sanidad, y por el otro, el\u00a0<strong>gasto sanitario per c\u00e1pita<\/strong>. El primero tiene la ventaja de que relaciona el gasto sanitario con la capacidad econ\u00f3mica de cada pa\u00eds, pero tiene el inconveniente de que asume que los pa\u00edses pobres deben tener un mal sistema sanitario, porque no tienen capacidad econ\u00f3mica para atender aceptablemente a la poblaci\u00f3n, cuando precisamente son los pa\u00edses m\u00e1s pobres los que necesitan mayores recursos para la atenci\u00f3n sanitaria ya que su poblaci\u00f3n probablemente tiene muchos m\u00e1s problemas de salud. El segundo, el gasto sanitario per c\u00e1pita (bien en d\u00f3lares, en poder paritario de compra, como lo calcula la OCDE y OMS, bien en euros por habitante y a\u00f1o, que es el c\u00e1lculo utilizado en la UE), parece responder mejor a los costes de los recursos utilizados para la atenci\u00f3n sanitaria.<\/p>\n<blockquote><p>Las necesidades de financiaci\u00f3n del sistema sanitario est\u00e1n condicionadas por muchas variables<\/p><\/blockquote>\n<p>En Espa\u00f1a el dato sobre gasto y presupuestos sanitarios suele ofrecerse en ambos par\u00e1metros, tanto a nivel general, como en lo relativo a las\u00a0Comunidades Aut\u00f3nomas.<\/p>\n<p>Sin embargo, la utilizaci\u00f3n del porcentaje sobre el PIB regional no tiene sentido en nuestro caso por los siguientes motivos:<\/p>\n<p>Uno, el sistema de\u00a0<strong>financiaci\u00f3n auton\u00f3mica<\/strong>\u00a0vigente en nuestro pa\u00eds no tiene en cuenta el PIB regional, de manera que las Comunidades Aut\u00f3nomas reciben transferencias del Estado para la financiaci\u00f3n de las competencias que tienen asumidas, independientemente del PIB de cada una de ellas, y esto es as\u00ed, b\u00e1sicamente, porque el sistema de financiaci\u00f3n auton\u00f3mica pretende garantizar el funcionamiento de los servicios b\u00e1sicos en todas ellas con algunos\u00a0<strong>criterios de homogeneidad<\/strong>\u00a0que permitan la cohesi\u00f3n entre las CCAA m\u00e1s ricas, con mayor PIB (que en este modelo son contribuyentes netas, es decir, reciben menos dinero del que les corresponder\u00eda por su PIB), y las m\u00e1s pobres, que son receptoras de fondos, y por lo tanto, est\u00e1n financiadas por encima de su PIB regional. Ligar la financiaci\u00f3n auton\u00f3mica al PIB regional supondr\u00eda un incremento a las desigualdades y los desequilibrios interauton\u00f3micos.<\/p>\n<blockquote><p>Ligar la financiaci\u00f3n auton\u00f3mica al PIB regional supondr\u00eda un incremento a las desigualdades y los desequilibrios interauton\u00f3micos<\/p><\/blockquote>\n<p>Segundo, establecer la financiaci\u00f3n sanitaria al PIB tiene otro inconveniente claro, y es que en los momentos de\u00a0<strong>crisis econ\u00f3mica<\/strong>\u00a0se produce una reducci\u00f3n de este y, por lo tanto, supone asumir, que en estos momentos se tienen que producir recortes en la financiaci\u00f3n sanitaria.<\/p>\n<p>Tercero, por otro lado, tambi\u00e9n resulta evidente que las necesidades de salud no tienen ninguna relaci\u00f3n con el PIB regional, y que parece, que lo m\u00e1s razonable es fijar las necesidades financieras del sistema sanitario de acuerdo con los\u00a0<strong>costes reales<\/strong>\u00a0de garantizar una atenci\u00f3n sanitaria a la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por todos estos motivos, desde la\u00a0<strong>Federaci\u00f3n de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad P\u00fablica<\/strong>, venimos insistiendo desde hace tiempo en que el mejor mecanismo para comparar el <a href=\"https:\/\/www.nuevatribuna.es\/articulo\/actualidad\/presupuestos-sanitarios-2023-atencion-primaria\/20221229150801206567.html\" target=\"_self\" rel=\"noopener\">gasto sanitario p\u00fablico de las CCAA<\/a> es hacerlo en\u00a0<strong>euros por habitante y a\u00f1o<\/strong>, y que tambi\u00e9n debe de utilizarse este par\u00e1metro para reivindicar un gasto sanitario suficiente para las mismas, todo ello mientras no existan mecanismos para calcular de manera efectiva las necesidades de salud de la poblaci\u00f3n y los presupuestos sanitarios precisos para atenderlas.<\/p>\n<span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Marciano Sanchez Bayle Presidente de la Federaci\u00f3n de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad P\u00fablica (FADSP)<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":16131,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[1442,1284,759,885,807],"tags":[310,1447],"class_list":["post-16129","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-1442","category-ano","category-memoria","category-opiniones","category-salud-publica","tag-financiacion-de-la-sanidad","tag-gasto-sanitario-publico"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"3.0.2","language":"eu","enabled_languages":["es","eu"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"eu":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16129","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16129"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16129\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16130,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16129\/revisions\/16130"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media\/16131"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16129"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16129"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16129"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}