{"id":15609,"date":"2022-08-29T16:32:16","date_gmt":"2022-08-29T15:32:16","guid":{"rendered":"https:\/\/osalde.org\/?p=15609"},"modified":"2022-08-30T07:46:53","modified_gmt":"2022-08-30T06:46:53","slug":"15607-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/osalde.org\/eu\/15607-2\/","title":{"rendered":"Las funciones del sistema de salud mental en el capitalismo"},"content":{"rendered":"<p><strong>Fuente:<\/strong><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/las-funciones-del-sistema-de-salud-mental-en-el-capitalismo\/\">Viento Sur<\/a> Licencia Creative Commons <a href=\"https:\/\/www.madinamerica.com\/2022\/03\/mental-health-system-capitalism\/\">The Functions of the Mental Health System Under Capitalism<\/a> By<a class=\"author url fn\" title=\"Posts by Joanna Moncrieff, MD\" href=\"https:\/\/www.madinamerica.com\/author\/jmoncrieff\/\" rel=\"author\"> Joanna Moncrieff, MD <\/a><span class=\"td-post-date\"><time class=\"entry-date updated td-module-date\" datetime=\"2022-03-26T06:02:35-04:00\">March 26, 2022<\/time><\/span><strong><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<div class=\"post-header\">\n<div class=\"post-meta vcard\">\n<div id=\"autor-post-meta\"><a class=\"author url fn\" title=\"Entradas de Joanna Moncrieff\" role=\"link\" href=\"https:\/\/vientosur.info\/author\/joanna-moncrieff\/\" rel=\"author\">Joanna Moncrieff<\/a>\u00a0<span class=\"updated\">24 agosto 2022<\/span><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"post-wrap\">\n<div class=\"post-content entry-content\">\n<p><em>En este texto examino las funciones del sistema de salud mental en relaci\u00f3n con la estructura econ\u00f3mica y social de la sociedad utilizando el marco de referencia econ\u00f3mico de Marx. Llego a la conclusi\u00f3n de que el sistema de salud mental es esencialmente un sistema de atenci\u00f3n y control, que est\u00e1 legitimado por el concepto de enfermedad mental y que desempe\u00f1a un papel especialmente importante en las sociedades capitalistas y neoliberales.<\/em><\/p>\n<p>Este texto resume un art\u00edculo que escrib\u00ed recientemente, titulado <em>La econom\u00eda pol\u00edtica del sistema de salud mental: un an\u00e1lisis marxista <\/em>1\/. Quer\u00eda averiguar qu\u00e9 significa el an\u00e1lisis econ\u00f3mico de Marx para el papel del sistema de salud mental y tambi\u00e9n considerar la relevancia de algunas otras ideas marxistas clave y de la gran cantidad de literatura marxista sobre las instituciones sociales en general, y sobre la salud mental en particular.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 Marx? Porque Marx mira a trav\u00e9s de la superficie hacia la estructura econ\u00f3mica m\u00e1s profunda del capitalismo moderno y, por lo tanto, saca a la luz los papeles y las funciones de las instituciones, as\u00ed como las actividades que se relacionan con los procesos de producci\u00f3n e intercambio que forman la base esencial de la vida social.<\/p>\n<p>Lo fundamental es que Marx describe lo que es distintivo del m\u00e9todo de producci\u00f3n capitalista y c\u00f3mo se diferencia de las formas de producci\u00f3n anteriores. La producci\u00f3n capitalista implica la extracci\u00f3n de plusval\u00eda de los trabajadores asalariados, lo que significa que los trabajadores tienen que producir el valor de sus salarios m\u00e1s un algo m\u00e1s, y ese algo m\u00e1s es la plusval\u00eda que constituye el beneficio de los capitalistas. Este es el significado t\u00e9cnico del t\u00e9rmino &#8220;explotaci\u00f3n&#8221; en Marx. Es la raz\u00f3n por la que la industria capitalista gravita hacia lugares donde los salarios pueden mantenerse bajos, de modo que la plusval\u00eda pueda maximizarse, mientras se mantienen las mercanc\u00edas baratas para mantener la cuota de mercado.<\/p>\n<p>Marx tambi\u00e9n revela c\u00f3mo las instituciones sociales evolucionan para respaldar el sistema econ\u00f3mico imperante. En lo que respecta al sistema de salud mental, algunas de sus funciones son evidentes en la mayor\u00eda de los grupos sociales o sociedades y trascienden los sistemas econ\u00f3micos concretos, pero otras son m\u00e1s espec\u00edficas del capitalismo. El sistema moderno de salud mental (o gran parte de \u00e9l) puede entenderse como parte del Estado de Bienestar que empez\u00f3 a desarrollarse a principios del siglo XX para paliar los peores estragos del capitalismo frente a la insurrecci\u00f3n potencialmente revolucionaria de la clase obrera.<\/p>\n<p>Diversos trabajos influyentes previos se han basado en ideas y principios marxistas, en particular la obra de <a role=\"link\" href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Michel_Foucault\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Michel Foucault<\/a> y de <a role=\"link\" href=\"https:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Andrew_Scull\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Andrew Scull<\/a>, y estoy en deuda con ellos, al tiempo que incluyo trabajos sobre tendencias m\u00e1s recientes en pol\u00edtica, econom\u00eda y servicios de salud mental.<\/p>\n<p><strong>El trastorno mental como problema social<\/strong><\/p>\n<p>En primer lugar, trato brevemente sobre lo que queremos decir cuando hablamos de enfermedad mental o de trastorno mental. Sugiero que en lugar de equiparar los problemas de salud mental con los problemas m\u00e9dicos, deber\u00edamos pensar en ellos como problemas de las comunidades o sociedades. Reconozco que enfermedades intr\u00ednsecamente cerebrales pueden causar a veces comportamientos alterados o problem\u00e1ticos, pero como la mayor\u00eda de los lectores de este blog sabr\u00e1n, no hay pruebas convincentes de que ning\u00fan trastorno mental, salvo los clasificados como &#8220;condiciones neuropsiqui\u00e1tricas&#8221; o demencia, sea resultado de anomal\u00edas espec\u00edficas e identificables de la actividad cerebral. Llego a la conclusi\u00f3n de que lo que denominamos &#8220;enfermedad mental&#8221; no es m\u00e1s que el conjunto de situaciones problem\u00e1ticas que queda cuando se eliminan aquellas que son susceptibles de ser tratadas por el sistema de justicia penal y aquellas que est\u00e1n causadas por un factor m\u00e9dico espec\u00edfico&#8221; 1\/.<\/p>\n<p>El proceso de desvelar las funciones sociales del sistema de salud mental ayuda a aclarar en qu\u00e9 consisten estas situaciones y qu\u00e9 las hace problem\u00e1ticas.<\/p>\n<p><strong>Los or\u00edgenes y las funciones del sistema de salud mental<\/strong><\/p>\n<p>En consonancia con Marx, el sistema moderno de salud mental evolucion\u00f3 junto con el capitalismo a medida que surg\u00eda en Europa y Estados Unidos, y es \u00fatil considerar c\u00f3mo surgi\u00f3, y tambi\u00e9n lo que lo precedi\u00f3.<\/p>\n<p>En Inglaterra, a partir del siglo XVI, una serie de leyes denominadas <a role=\"link\" href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Poor_Laws\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Poor Laws<\/a> (Leyes de Pobres) permitieron que los funcionarios locales pudieran gestionar diversos problemas sociales relacionados con la pobreza, incluidos los problemas que planteaban las personas que hoy en d\u00eda ser\u00edan etiquetadas como personas con un trastorno mental. En relaci\u00f3n con estas, el examen de los registros de las Leyes de Pobres sugiere que la Ley cumpl\u00eda dos funciones principales: permit\u00eda proporcionar cuidados a las personas que no pod\u00edan valerse por s\u00ed mismas (y a sus familias si era el sostenedor de la familia el que estaba incapacitado) y permit\u00eda controlar los comportamientos que pon\u00edan en peligro la paz, la armon\u00eda y la seguridad de la comunidad, pero que no eran susceptibles de las formas habituales de castigo comunitario o de sanciones legales formales. Las Leyes de Pobres atend\u00edan \u00fanicamente a las familias que no eran lo suficientemente ricas como para manejarse por s\u00ed mismas, y asum\u00edan algunas de las funciones de los monasterios que fueron destruidos bajo Enrique VIII, en particular la prestaci\u00f3n de atenci\u00f3n a los enfermos y discapacitados. Tambi\u00e9n formalizaron las disposiciones locales y los acuerdos informales de control social preexistentes.<\/p>\n<p>El auge del capitalismo y la industrializaci\u00f3n en Inglaterra en los siglos XVIII y XIX arroj\u00f3 cada vez m\u00e1s personas a la pobreza, y las disposiciones locales empezaron a ser cada vez m\u00e1s gravosas, lo que puso en boga la idea de soluciones institucionales. A ra\u00edz de la <a role=\"link\" href=\"https:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Poor_Law_Amendment_Act_1834\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ley de Enmienda de la Ley de Pobres de 1834<\/a>, quienes no pod\u00edan valerse por s\u00ed mismos se vieron obligados a ingresar en los horribles asilos para pobres (workhouses) victorianos para obtener asistencia p\u00fablica. El r\u00e9gimen de estas instituciones se dise\u00f1\u00f3 deliberadamente para que fuera duro y punitivo, de modo que la gente soportara trabajos mal pagados en condiciones terribles para no tener que recurrir a ellas. Cuando la gente acud\u00eda al <em>workhouse<\/em>, en su desesperaci\u00f3n, se ve\u00eda motivada a salir lo antes posible.<\/p>\n<p>Los manicomios p\u00fablicos surgieron en este contexto y fueron concebidos para ofrecer un espacio m\u00e1s agradable y terap\u00e9utico a los residentes o potenciales residentes de los <em>workhouse<\/em> que padec\u00edan trastornos mentales. Ya en la Ley de Pobres isabelina se distingu\u00eda entre los pobres merecedores y los no merecedores, con la idea de que los pobres no merecedores eran los vagos y desmotivados a los que se pod\u00eda obligar a volver a trabajar, mientras que los pobres merecedores eran los enfermos e incapaces que no pod\u00edan hacerlo. El manicomio surgi\u00f3 para atender a una parte de los pobres merecedores, y se cre\u00eda que un r\u00e9gimen suave, pero estructurado (como se pretend\u00eda), ayudar\u00eda a restablecer la cordura de los locos y que, por tanto, los har\u00eda aptos para trabajar.<\/p>\n<p>En otras palabras, el sistema capitalista hac\u00eda necesario separar a los pobres que merec\u00edan las ayudas de aquellos que no las merec\u00edan, para no socavar los esfuerzos por hacer que la mayor\u00eda fuera apta para la explotaci\u00f3n en el exigente entorno del capitalismo temprano. Los manicomios proporcionaban un lugar para el cuidado de los improductivos y para la contenci\u00f3n de los comportamientos perturbadores que pudieran amenazar la armon\u00eda social y hacer que otras personas estuvieran menos dispuestas o fueran menos capaces de ser explotadas.<\/p>\n<p>En las \u00faltimas d\u00e9cadas, las funciones del manicomio p\u00fablico se han privatizado y redistribuido entre una red de proveedores privados de dispositivos penitenciarios, residencias, equipos de atenci\u00f3n domiciliaria y, por supuesto, las familias. Con ello se pretend\u00eda reducir los costes del sector p\u00fablico mediante la prestaci\u00f3n de cuidados menos intensivos por parte de una mano de obra peor pagada y menos cualificada, y aumentar las oportunidades de generar beneficios.<\/p>\n<p><strong>El bienestar<\/strong><\/p>\n<p>Adem\u00e1s de las instituciones y los servicios sanitarios y asistenciales asociados, la oferta estatal para las personas con problemas de salud mental incluye las prestaciones sociales. Al igual que las primeras Leyes de Pobres, las prestaciones sociales proporcionan asistencia a las personas que no pueden mantenerse por s\u00ed mismas, incluidas las que sufren formas de malestar ps\u00edquico. La literatura marxista sobre la discapacidad ha se\u00f1alado que el capitalismo crea dependencia al exigir que las personas sean lo suficientemente productivas para producir plusval\u00eda con el fin de ser empleables. Mientras que en las sociedades precapitalistas la mayor\u00eda de las personas pod\u00edan realizar alg\u00fan trabajo \u00fatil en la comunidad, en el sistema capitalista el trabajo s\u00f3lo tiene valor econ\u00f3mico si alcanza niveles de productividad suficientes para generar beneficios para el capitalista. Por lo tanto, &#8220;una de las principales funciones del Estado del bienestar es proporcionar apoyo econ\u00f3mico o material a quienes no pueden trabajar con la suficiente intensidad para generar plusval\u00eda&#8221; 1\/.<\/p>\n<p>En las \u00faltimas d\u00e9cadas, el n\u00famero y la proporci\u00f3n de personas que reciben prestaciones por problemas de salud mental ha aumentado dr\u00e1sticamente en relaci\u00f3n con el auge del neoliberalismo. A mediados del siglo XX, como respuesta a la agitaci\u00f3n de los trabajadores y a la II Guerra Mundial, los salarios y las condiciones de trabajo mejoraron. A partir de los a\u00f1os ochenta, estos logros se han visto mermados y el trabajo se ha vuelto muy competitivo e inseguro, lo que ha llevado a muchas personas a abandonar la actividad laboral y a recibir prestaciones. La gente se desmoraliza y se margina, y es diagnosticada de una perturbaci\u00f3n mental. Como consecuencia, los problemas de salud mental son ahora el motivo m\u00e1s com\u00fan para recibir prestaciones por enfermedad e incapacidad, que, al igual que los manicomios, ayudan a mantener &#8220;a la poblaci\u00f3n no trabajadora tranquila y recluida para que el resto pueda ser explotado eficazmente&#8221; 1\/.<\/p>\n<p><strong>Hegemon\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>Otro concepto marxista que resulta \u00fatil para entender el sistema de salud mental es el de <em>hegemon\u00eda<\/em>, es decir, influir en el comportamiento de las personas a trav\u00e9s de la persuasi\u00f3n y el consentimiento en lugar de usar la fuerza. Las funciones del sistema de salud mental citadas anteriormente -tanto la psiquiatr\u00eda institucional como la asistencia social- dependen, al menos por ahora, de la idea de que los trastornos mentales son afecciones m\u00e9dicas que, al igual que otras afecciones m\u00e9dicas, surgen del cuerpo y, por tanto, son independientes de la voluntad del individuo. Esto significa que los deseos del individuo pueden ser convenientemente anulados cuando su comportamiento es causa de molestia o amenaza. Al situar a las personas en el papel de enfermos, la noci\u00f3n de enfermedad mental tambi\u00e9n justifica el pago de prestaciones por enfermedad y discapacidad.<\/p>\n<p>La &#8220;reconfiguraci\u00f3n psiqui\u00e1trica de la persona&#8221; 2\/, como la denomin\u00f3 <a role=\"link\" href=\"https:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Nikolas_Rose\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Nikolas Rose<\/a>, ha cobrado impulso en los \u00faltimos a\u00f1os gracias a los esfuerzos de la industria farmac\u00e9utica, y la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n de muchos pa\u00edses ha absorbido la narrativa ampliamente comercializada del desequilibrio qu\u00edmico. La miseria y la preocupaci\u00f3n que son la respuesta natural a la pobreza, la discriminaci\u00f3n y la inseguridad se transforman en problemas m\u00e9dicos individuales. De este modo, la idea de que los problemas de salud mental son enfermedades o dolencias puede considerarse una <em>ideolog\u00eda<\/em>, por utilizar otro t\u00e9rmino marxista, un t\u00e9rmino que hace referencia a un conjunto de creencias falsas que ocultan la realidad de la vida bajo el capitalismo.<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Aunque se presenta como un sistema m\u00e9dico, cuyo objetivo es tratar trastornos m\u00e9dicos, sugiero que las funciones del sistema psiqui\u00e1trico consisten realmente en proporcionar cuidados y facilitar el control. Estas funciones han perdurado a lo largo de los siglos, pero se han ampliado con la evoluci\u00f3n del capitalismo, que exige que los trabajadores no s\u00f3lo trabajen para proveer o contribuir a su propio mantenimiento, sino que produzcan plusval\u00eda. Independientemente de la evidencia o de su falta, es necesario considerar a los beneficiarios del sistema de salud mental como enfermos m\u00e9dicos de manera que puedan equipararse con las enfermedades o trastornos som\u00e1ticos para que con ello se puedan legitimar los consensos actuales. El concepto de enfermedad mental justifica el uso de la fuerza contra las personas en situaciones en las que no se puede aplicar el sistema de justicia penal, as\u00ed como valida la prestaci\u00f3n de respaldo econ\u00f3mico y atenci\u00f3n a las personas que no pueden trabajar o cuidar de s\u00ed mismas de otra manera.<\/p>\n<p>La organizaci\u00f3n de la producci\u00f3n en el capitalismo genera muchos de los problemas que llamamos trastornos mentales. Un sistema econ\u00f3mico que distribuyera los recursos de forma m\u00e1s equitativa, que proporcionara seguridad en los ingresos, la vivienda, la educaci\u00f3n y la asistencia sanitaria y que permitiera a m\u00e1s personas participar de forma significativa en la vida econ\u00f3mica y social, acabar\u00eda con gran parte de la actual epidemia de salud mental que est\u00e1 tan estrechamente relacionada con la inseguridad econ\u00f3mica, el endeudamiento, la falta de vivienda, la soledad, el miedo o la sensaci\u00f3n de fracaso y la falta de objetivos.<\/p>\n<p>Sin embargo, a diferencia de otros cr\u00edticos de la psiquiatr\u00eda, creo que algunas de las funciones del sistema de salud mental siguen siendo necesarias en cualquier sociedad, aunque esto no signifique que tengan que llevarse a cabo tal y como se hacen hoy en d\u00eda. La historia sugiere que siempre habr\u00e1 personas que se conviertan en perturbadas de vez en cuando y que necesiten alg\u00fan tipo de atenci\u00f3n o contenci\u00f3n. Lo importante es afrontar estos problemas con honestidad para poder abordarlos de la manera m\u00e1s justa y humana posible.<\/p>\n<p><a role=\"link\" name=\"_GoBack\"><\/a> <strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>1\/ Moncrieff J. The Political Economy of the Mental Health System: A Marxist Analysis. Front Sociol. 2022;6:771875. https:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pubmed\/35242843<\/p>\n<p>2\/ Rose N. Becoming neurochemical selves. In: Stehr N, editor. Biotechnology, Commerce and Civil Society. New Brunswick, New Jersey: Transaction Publishers; 2004. p. 89-128.<\/p>\n<p>Joanna Moncrieff es profesora titular del University College London. Es una de las fundadoras y copresidenta de la Red de Psiquiatr\u00eda Cr\u00edtica. Ha escrito tres libros: The Bitterest Pills (Las p\u00edldoras m\u00e1s amargas), The Myth of the Chemical Cure (El mito de la cura qu\u00edmica) y A Straight Talking Introduction to Psychiatric Drugs (Hablando claro. Una introducci\u00f3n a los f\u00e1rmacos psiqui\u00e1tricos).<\/p>\n<p>26\/3\/2022<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"entry-title\"><a href=\"https:\/\/www.madinamerica.com\/2022\/03\/mental-health-system-capitalism\/\">The Functions of the Mental Health System Under Capitalism<\/a> By<a class=\"author url fn\" title=\"Posts by Joanna Moncrieff, MD\" href=\"https:\/\/www.madinamerica.com\/author\/jmoncrieff\/\" rel=\"author\"> Joanna Moncrieff, MD <\/a><span class=\"td-post-date\"><time class=\"entry-date updated td-module-date\" datetime=\"2022-03-26T06:02:35-04:00\">March 26, 2022<\/time><\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fuente:Viento Sur Licencia Creative Commons The Functions of the Mental Health System Under Capitalism By Joanna Moncrieff, MD March 26, 2022<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":15613,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[1392,1284,104,759,885,795],"tags":[102,126],"class_list":["post-15609","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-1392","category-ano","category-entrada-del-blog","category-memoria","category-opiniones","category-salud-mental","tag-determinantes-de-salud","tag-salud-mental"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"3.0.2","language":"eu","enabled_languages":["es","eu"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"eu":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15609","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15609"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15609\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15625,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15609\/revisions\/15625"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media\/15613"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15609"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15609"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15609"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}