{"id":15474,"date":"2022-07-13T09:11:08","date_gmt":"2022-07-13T08:11:08","guid":{"rendered":"https:\/\/osalde.org\/?p=15474"},"modified":"2022-07-13T13:00:44","modified_gmt":"2022-07-13T12:00:44","slug":"donde-estan-los-recursos-humanos-y-materiales-que-necesita-la-estrategia-de-salud-mental-del-sns-para-no-quedar-en-papel-mojado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/osalde.org\/eu\/donde-estan-los-recursos-humanos-y-materiales-que-necesita-la-estrategia-de-salud-mental-del-sns-para-no-quedar-en-papel-mojado\/","title":{"rendered":"\u00bfD\u00f3nde est\u00e1n los recursos humanos y materiales que necesita la Estrategia de Salud Mental del SNS para no quedar en papel mojado?"},"content":{"rendered":"<p><strong>Fuente: <\/strong>Art\u00edculo elaborado por <strong>Fernando Lamata, Luis \u00c1ngel Oteo, y Juan Jos\u00e9 Rodr\u00edguez Send\u00edn<\/strong>, \u00a0publicado en <a href=\"http:\/\/fernandolamata.blogspot.com\/2022\/07\/donde-estan-los-recursos-humanos-y.html\">M\u00e9dicos y Pacientes<\/a> el 7\/7\/2022<!--more--><\/p>\n<blockquote><p>La sanidad p\u00fablica debe prestar unos servicios de salud mental de calidad y suficientes, financiados con impuestos justos, y libres de pago en el momento del uso. Esto, hoy d\u00eda, no siempre es as\u00ed.<\/p><\/blockquote>\n<p>La Estrategia de Salud Mental del Sistema Nacional de Salud 2022-2026, aprobada en el Consejo Interterritorial del SNS el pasado 1 de diciembre de 2021 define bien las herramientas necesarias, define bien lo que hay que hacer, a trav\u00e9s de diez l\u00edneas estrat\u00e9gicas (derechos humanos, promoci\u00f3n de la salud, prevenci\u00f3n y detecci\u00f3n precoz, atenci\u00f3n e integraci\u00f3n social, infancia y adolescencia, intervenci\u00f3n familiar, coordinaci\u00f3n sanitaria y social, participaci\u00f3n, formaci\u00f3n, e investigaci\u00f3n). Ahora bien, la Estrategia no trae mochila, no tiene previsiones de recursos para llevar adelante esas l\u00edneas estrat\u00e9gicas y poder as\u00ed cumplir los objetivos fijados. Se podr\u00e1 argumentar que las Estrategias del SNS no suelen ir acompa\u00f1adas de dotaci\u00f3n presupuestaria, y que la dotaci\u00f3n deber\u00e1 ser aportada por cada Comunidad Aut\u00f3noma. Pero eso es media verdad. La Estrategia s\u00ed podr\u00eda y deber\u00eda cuantificar los recursos que ser\u00edan precisos para cumplir los objetivos que plantea, definiendo est\u00e1ndares (por ejemplo: para una atenci\u00f3n basada en el modelo de recuperaci\u00f3n, en el \u00e1mbito comunitario, que permita una detecci\u00f3n precoz y una respuesta \u00e1gil, con apoyo domiciliario, equipos de tratamiento asertivo comunitario, etc., son necesarios N profesionales, de tal y tal tipo, por cada 100.000 habitantes); deber\u00eda proponer un calendario para lograr dichas dotaciones; y deber\u00eda establecer indicadores para medir si se avanza o retrocede en la dotaci\u00f3n que se considera necesaria. Sin los recursos precisos, la Estrategia puede quedar en papel mojado.<\/p>\n<p>Las CCAA podr\u00edan resistirse a estas concreciones, porque no disponen de los recursos adicionales para alcanzar los est\u00e1ndares deseables. Pero es su responsabilidad exigir al gobierno y al Parlamento de Espa\u00f1a que doten esos recursos, mejorando la eficiencia del sistema fiscal y actualizando el acuerdo de financiaci\u00f3n auton\u00f3mica para poder contar con los medios precisos. La atenci\u00f3n a la salud mental necesita respuestas en forma de dotaciones y no solo de buenas intenciones.<\/p>\n<p>En efecto, fij\u00e9monos que, cuando la Estrategia describe las debilidades actuales (an\u00e1lisis DAFO) dice que hay un \u201cdesarrollo heterog\u00e9neo e irregular de la red de atenci\u00f3n a la salud mental y de los servicios asistenciales de salud mental en las diferentes CCAA, con riesgo potencial a la accesibilidad y la equidad\u201d; se\u00f1ala que hay un \u201cmodelo hospitalocentrista con excesivo peso de los recursos hospitalarios frente al desarrollo comunitario\u201d y constata \u201crecursos humanos insuficientes para atender desde el modelo de atenci\u00f3n\u201d que propone la Estrategia, as\u00ed como \u201csaturaci\u00f3n de los servicios, retrasos en la asistencia, perjuicio de la calidad y pr\u00e1cticas menos garantistas de los derechos humanos\u201d. Tambi\u00e9n habla de la amenaza de \u201cprivatizaci\u00f3n de la atenci\u00f3n de salud mental\u201d y del \u201cpeso e influencia de la industria farmac\u00e9utica, en particular en el campo de la formaci\u00f3n de profesionales\u201d. Pero no dice en qu\u00e9 datos se basa ni cu\u00e1les son los recursos suficientes (est\u00e1ndares) para ofrecer un modelo de atenci\u00f3n adecuado.<\/p>\n<p>Es decir, las diez l\u00edneas estrat\u00e9gicas que plantea la nueva Estrategia en Salud Mental del SNS est\u00e1n bien orientadas, son buenas herramientas. Pero no hay ninguna se\u00f1al en el documento que permita prever la dotaci\u00f3n de los recursos necesarios, con los indicadores precisos para evaluar, y el calendario de cumplimentaci\u00f3n.<\/p>\n<p>As\u00ed, en el an\u00e1lisis de los recursos destinados a Salud Mental, la Estrategia solamente cuantifica el gasto en \u201catenci\u00f3n especializada\u201d, sin diferenciar cu\u00e1nto corresponde a hospitales y cu\u00e1nto a centros de salud mental. No cuantifica el importante gasto en medicaci\u00f3n ambulatoria, ni tampoco el gasto en los dispositivos intermedios y en apoyos sociales, programas de integraci\u00f3n, etc. En cuanto a profesionales, solamente cuantifica el n\u00famero de psiquiatras y de trabajadores sociales trabajando en el SNS. Para los psic\u00f3logos cl\u00ednicos y la enfermer\u00eda especializada aporta \u00fanicamente el n\u00famero de profesionales titulados. Esta falta de informaci\u00f3n no permite establecer la cuant\u00eda de la \u201creconocida falta de recursos suficientes\u201d, y proponer un calendario para superar esta carencia.<\/p>\n<p>Sin embargo, podemos hacer algunas aproximaciones. Por ejemplo, en Eurostat Mental Health and related issues statistics, 2020, se recoge el dato de n\u00famero de psiquiatras por cada 100.000 habitantes en 2018. En Espa\u00f1a hab\u00eda 10,9, mientras en Suiza 52,3, en Alemania 27,4, en Francia 22,9, en Suecia 23,5, en Reino Unido 18 o en Italia 17,1. La diferencia en dotaci\u00f3n de psic\u00f3logos es tambi\u00e9n notable. Seg\u00fan JM Caldas Almeida (Joint Action on mental health and well being, 2011), el n\u00famero de psic\u00f3logos \/ 100.000 habitantes era de 5,8 en Espa\u00f1a, frente a 47,9 de Francia o 15,1 de Holanda. Una diferencia mayor todav\u00eda se daba en enfermeras especializadas. Es decir, el SNS deber\u00eda duplicar el n\u00famero de psiquiatras, triplicar el de psic\u00f3logos cl\u00ednicos y cuadruplicar el de enfermer\u00eda especializada, adem\u00e1s de aumentar la dotaci\u00f3n de las otras profesiones relevantes (trabajadores sociales, terapeutas ocupacionales, monitores, etc.) as\u00ed como prever la incorporaci\u00f3n de personas con experiencia propia en los equipos de salud mental.<\/p>\n<p>Asimismo, Seg\u00fan el Mental Health Index Report, 2021, el gasto estimado en Salud Mental en Espa\u00f1a era de 5% del gasto sanitario total, frente al 11,3% de Alemania, 10% de Suecia, 9,5% de Reino Unido, 8,8% de Holanda, etc. Esta estimaci\u00f3n coincide con otras fuentes y tambi\u00e9n con nuestra propia estimaci\u00f3n. Un objetivo razonable ser\u00eda lograr que el gasto p\u00fablico en salud mental alcanzara el 10% del gasto sanitario p\u00fablico total.<\/p>\n<p>A su vez, seg\u00fan nuestras estimaciones para 2019, del gasto p\u00fablico total en Salud Mental, un 45% correspond\u00eda a gasto hospitalario, un 40% a medicaci\u00f3n extrahospitalaria y un 15% a salud mental comunitaria. Estos datos confirman el gasto excesivo en medicamentos y el \u201chospitalocentrismo\u201d que se\u00f1alaba la Estrategia. Esto es lo que se debe corregir. Y para ello se deben fijar objetivos, indicadores y plazos. Para poder llevar a cabo la Estrategia de Salud Mental del SNS es preciso duplicar el gasto p\u00fablico en salud mental en un horizonte de 4 a\u00f1os. Eso supone alrededor de 4.000 millones de euros anuales m\u00e1s. De ese incremento de recursos, se deber\u00eda destinar la mayor parte a salud mental comunitaria, permitiendo la dotaci\u00f3n de profesionales necesarios, de tal manera que nadie tuviera que pagar a un psiquiatra o un psic\u00f3logo como consecuencia de que, en la sanidad p\u00fablica, los profesionales est\u00e1n saturados y no tienen tiempo para atender correctamente. A su vez, el gasto en medicamentos deber\u00eda reducirse, en parte por la reducci\u00f3n de precios, y en parte por un uso m\u00e1s ajustado, sobretodo en personas mayores. De igual forma, el gasto en hospitalizaci\u00f3n de media y larga estancia deber\u00eda bajar, sustituy\u00e9ndose por otro tipo de residencias y programas.<\/p>\n<p>En la Estrategia de Salud Mental se insiste en la necesidad de formaci\u00f3n adecuada de todos los profesionales (l\u00ednea estrat\u00e9gica 9), as\u00ed como de la participaci\u00f3n activa de las personas afectadas y sus familias. Para esa formaci\u00f3n hacen falta recursos. Hoy d\u00eda, como se apunta en la Estrategia, hay una dependencia grande de la industria farmac\u00e9utica para la formaci\u00f3n continuada de los profesionales, para la elaboraci\u00f3n de gu\u00edas cl\u00ednicas, y para la informaci\u00f3n y formaci\u00f3n de las asociaciones de pacientes y familiares. Esta formaci\u00f3n tiene, l\u00f3gicamente, los sesgos que introducen los intereses de los patrocinadores, y consolida un modelo basado en los tratamientos con f\u00e1rmacos. Es fundamental que los gobiernos auton\u00f3micos y el gobierno de Espa\u00f1a cambien esta din\u00e1mica, para lo cual se deben reducir los precios abusivos de los medicamentos y, con el ahorro conseguido, se debe garantizar una financiaci\u00f3n p\u00fablica, independiente, de la formaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Lo mismo se puede decir de la investigaci\u00f3n (l\u00ednea estrat\u00e9gica 10). Gran parte de la investigaci\u00f3n se patrocina por la industria farmac\u00e9utica con los beneficios que le concedemos a trav\u00e9s de los sobreprecios y los monopolios, y se orienta al desarrollo y uso de medicamentos. Es preciso que las administraciones p\u00fablicas redirijan esos recursos, mediante una reducci\u00f3n importante de los precios, para financiar directamente la investigaci\u00f3n. Solo de esta manera se podr\u00e1 impulsar investigaci\u00f3n en prevenci\u00f3n, en promoci\u00f3n de la salud mental, en sistemas de cuidados, en recuperaci\u00f3n personal, en aspectos sociales, etc.<\/p>\n<p>Conviene recordar que los problemas de salud mental suponen un 15% de la carga de enfermedad en Europa. Por otro lado, la pandemia de la COVID-19 ha impactado en la salud mental de la poblaci\u00f3n y de los profesionales sanitarios. Desde 2009 se han producido recortes en la financiaci\u00f3n sanitaria, con un deterioro importante de programas de atenci\u00f3n a la salud mental.<\/p>\n<blockquote><p>Si queremos llevar a cabo la Estrategia en Salud Mental del SNS, y lograr una buena atenci\u00f3n a las personas que lo necesitan, tenemos que exigir una dotaci\u00f3n suficiente y adecuada. Por eso debemos cuantificar, fijar est\u00e1ndares de recursos, y establecer plazos de cumplimiento.<\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fuente: Art\u00edculo elaborado por Fernando Lamata, Luis \u00c1ngel Oteo, y Juan Jos\u00e9 Rodr\u00edguez Send\u00edn, \u00a0publicado en M\u00e9dicos y Pacientes el 7\/7\/2022<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":15475,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[1392,1284,104,795],"tags":[],"class_list":["post-15474","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-1392","category-ano","category-entrada-del-blog","category-salud-mental"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"3.0.2","language":"eu","enabled_languages":["es","eu"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"eu":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15474","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15474"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15474\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15477,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15474\/revisions\/15477"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media\/15475"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15474"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15474"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15474"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}