{"id":13459,"date":"2021-08-27T08:50:44","date_gmt":"2021-08-27T07:50:44","guid":{"rendered":"https:\/\/osalde.org\/?p=13459"},"modified":"2021-08-27T08:53:48","modified_gmt":"2021-08-27T07:53:48","slug":"la-guerra-imaginaria-de-la-covid-y-la-militarizacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/osalde.org\/eu\/la-guerra-imaginaria-de-la-covid-y-la-militarizacion\/","title":{"rendered":"La guerra imaginaria de la Covid y la militarizaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><strong>Fuente:<\/strong> <a href=\"http:\/\/www.juanirigoyen.es\/2021\/08\/la-guerra-imaginaria-de-la-covid-y-la.html\">Juan Irigoyen en su Blog Tr\u00e1nsitos intrusos<\/a><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>La pandemia de la Covid ha tenido como consecuencia la proliferaci\u00f3n de actuaciones de las autoridades y gobiernos m\u00faltiples que han generado perplejidad en no pocas personas. Estas han sido entendidas aludiendo al concepto de autoritarismo. Pero estas decisiones y acciones tienen una conexi\u00f3n entre s\u00ed, componiendo en su conjunto un escenario que remite a una militarizaci\u00f3n de la sociedad. La profec\u00eda autocumplida de la met\u00e1fora de la guerra se ha consumado. As\u00ed, todas las tensiones de estos meses remiten a las dificultades y obst\u00e1culos que encuentra la idea de \u201cla guerra contra el virus\u201d, devenida en guerra permanente, que tiene como consecuencia una relaci\u00f3n entre gobierno y sociedad que tiene como referente a la instituci\u00f3n del ej\u00e9rcito o a las situaciones b\u00e9licas. Pienso que esta es una clave esencial para comprender la evoluci\u00f3n de la situaci\u00f3n. <a href=\"http:\/\/www.juanirigoyen.es\/2021\/08\/la-guerra-imaginaria-de-la-covid-y-la.html\">Seguir leyendo en el Blog de Juan Irigoyen&#8230;<\/a><!--more--><\/p>\n<p>&#8230;<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">La Covid ha propiciado varios procesos pol\u00edticos y sociales que se ubican m\u00e1s all\u00e1 de lo estrictamente sanitario. El efecto principal de la pandemia ha sido el reforzamiento del estado como entidad suprasecuritaria, que le confiere atribuciones extraordinarias que materializan el precepto del estado de excepci\u00f3n. La amenaza del virus ha configurado una guerra imaginaria para la que todos hemos sido movilizados. Se entiende el virus como una amenaza a la que solo es posible responder monol\u00edticamente mediante el refuerzo de la cohesi\u00f3n. As\u00ed, esta adquiere un valor que se sobrepone al pluralismo o las libertades. El estado de guerra imaginaria refuerza extraordinariamente la mediatizaci\u00f3n, instituyendo una comunicaci\u00f3n unidireccional que adquiere la forma de los viejos \u201cpartes\u201d de guerra del franquismo. Los contenidos hablados y televisados de este tiempo adquieren la dimensi\u00f3n de ese g\u00e9nero de los partes de guerra, ahora actualizados en su formato audiovisual.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Uno de los efectos de esta extra\u00f1a conflagraci\u00f3n radica en la asiduidad de las comparecencias de los miembros del ejecutivo, que explotan en r\u00e9gimen de monopolio los atriles, asent\u00e1ndose en los espacios medi\u00e1ticos de los\u00a0<em>partes\u00a0\u00a0<\/em>modernizados<em>\u00a0<\/em>de modo persistente, confiriendo a sus comunicaciones una\u00a0<em>grandeur<\/em>\u00a0gestual acorde con tan trascendente misi\u00f3n. La consecuencia de esta apoteosis audiovisual es el encarnizamiento de la guerra sucia por obtener esa posici\u00f3n privilegiada de los gobiernos. El clima en los parlamentos llega a niveles de putrefacci\u00f3n intelectual y moral derivada de la lucha cuerpo a cuerpo. Porque el presidente S\u00e1nchez, que la refinada y sutil inteligencia de Gregorio Mor\u00e1n define como \u201cYo, el Supremo\u201d, adquiere la naturaleza de un comandante supremo con derecho a habitar las pantallas con una frecuencia inusitada ante el pueblo que espera la victoria. As\u00ed se forja una condici\u00f3n equivalente a la que en reg\u00edmenes de excepci\u00f3n se ha denominado como \u201cel general\u00edsimo\u201d, \u201cel caudillo\u201d o \u201cel comandante\u201d. Todos ellos l\u00edderes absolutos cuya legitimidad se deriva de la condici\u00f3n de representar a la insigne milicia que simboliza al pueblo radical e inequ\u00edvocamente unitario.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">En los largos meses de la pandemia se han producido numerosas intervenciones cuya supervisi\u00f3n corresponde a las fuerzas de seguridad. La presencia activa de la polic\u00eda en las calles ha desembocado en una verdadera apoteosis policial. Las restricciones de movilidad y para la vida se han multiplicado de modo asombroso, y estas limitaciones son incorporadas a las rutinas mentales de modo aproblem\u00e1tico. Una dictadura es justamente eso, la institucionalizaci\u00f3n de restricciones a los derechos. Me asombra la normalidad con que se acepta sin rechistar la limitaci\u00f3n de las libertades. Esta pol\u00edtica, considerada en su conjunto, remite inexorablemente al concepto de militarizaci\u00f3n de la sociedad securitaria, ahora en nombre de la salud.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">La militarizaci\u00f3n implica, primordialmente, dos elementos esenciales: una relaci\u00f3n del gobierno con el territorio y la poblaci\u00f3n, y la asunci\u00f3n del modelo del ej\u00e9rcito como instituci\u00f3n y su extensi\u00f3n a toda la sociedad. El modo de gobierno militarizado implica la prioridad absoluta del control, tanto de los espacios como de la poblaci\u00f3n. As\u00ed se intensifican las operaciones de control esparcidas por el territorio, as\u00ed como su organizaci\u00f3n funcional para facilitar estos. La intensificaci\u00f3n de los puntos de control antecede a la partici\u00f3n del espacio\/poblaci\u00f3n en zonas que faciliten su vigilancia y control.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">El mayor dislate de toda la pandemia resulta de la aplicaci\u00f3n de medidas diferenciales a unidades como las zonas b\u00e1sicas de salud, que en su inmensa mayor\u00eda carecen de existencia social aut\u00f3noma. En mis tiempos de profe de sociolog\u00eda las defin\u00eda como una creaci\u00f3n artificial y arbitraria, denomin\u00e1ndolas como un sistema de rayas inicuas trazadas por el operador rigurosamente autorreferencial ebrio de d\u00edgitos. Lo de rayas ten\u00eda un doble sentido. He vivido disparates monumentales tales como hacer diagn\u00f3sticos de salud de zona b\u00e1sica en ciudades donde el l\u00edmite era una calle en la que los residentes de los pares o impares se hab\u00edan situado sobre la frontera entre dos zonas. Los de la acera de enfrente no pertenec\u00edan a esa unidad artificiosa que se asemeja en la dimensi\u00f3n micro a las nociones metaf\u00edsicas falangistas con respecto a la naci\u00f3n Espa\u00f1a.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Pero trocear el territorio implica la generaci\u00f3n de m\u00faltiples barreras territoriales, cuya validaci\u00f3n corresponde a las fuerzas de seguridad. As\u00ed, se constituyen rankings epidemiol\u00f3gicos que justifican los puntos de control y la vigilancia infinita de las calles. La pandemia ha obsequiado con m\u00faltiples juegos de indicadores diferenciales de poblaciones homog\u00e9neas, que en zonas urbanas no pueden ser definidas por su domicilio f\u00edsico. Pero esta propiciaba el f\u00e9rreo control policial y la restricci\u00f3n de movimientos. Supongo que entrevistar a un azorado polic\u00eda ubicado en un punto de control de zona b\u00e1sica en Madrid, que tiene que supervisar miles de desplazamientos forzados a los trabajos y actividades formalizadas, as\u00ed como, en algunos casos, a la farmacia o el supermercado que estaba situado una calle m\u00e1s all\u00e1, pero en otra zona b\u00e1sica. El dispositivo del gobierno epidemiol\u00f3gico ha multiplicado las fronteras interiores a efectos de control de la poblaci\u00f3n y de su legitimaci\u00f3n mediante las ex\u00f3ticas ensaladas de cifras.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">El salubrismo sustenta un concepto de la poblaci\u00f3n que tiene algunas semejanzas con el ej\u00e9rcito. Se trata de un conglomerado humano que el operador puede desplazar, partir, reagrupar o filtrar a efectos de incrementar su control. Se sobreentiende esta como un cuerpo muerto que puede ser reconvertido seg\u00fan las necesidades del operador externo. Los paradigmas autorreferenciales que amparan estas acciones mantienen los mismos supuestos b\u00e1sicos compartidos. El principal radica en la superioridad absoluta de la estructura que ejecuta el control. En una entrada publicada en este blog\u00a0<a href=\"http:\/\/www.juanirigoyen.es\/2020\/03\/el-coronavirus-panoptico-epidemiologico.html\">el 4 de marzo de 2020\u00a0<\/a>advert\u00eda que<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><em>Las amenazas del virus suscitan respuestas de escalada de actividades\u00a0\u00a0de rastrear, peinar, limpiar, sanear, purgar o extirpar. As\u00ed se genera un estado de movilizaci\u00f3n colectiva similar al estado de guerra, en el que cada uno queda integralmente subordinado a las acciones de las autoridades<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"font-weight: 400;\">El resultado de la pandemia es la configuraci\u00f3n de un estado de militarizaci\u00f3n que no puede ser consumado en su integridad. Se puede definir el mismo como una militarizaci\u00f3n incompleta.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">La militarizaci\u00f3n implica no solo la conversi\u00f3n del territorio en un campo de ensayo para maniobras, sino la explosi\u00f3n de la informaci\u00f3n controlada y la propaganda. El tsunami informativo ha sido, y es, apabullante, correspondiendo a un verdadero estado de guerra. Esta se libra en el territorio medi\u00e1tico en el que se construye la versi\u00f3n oficial de la realidad. Los m\u00e9todos empleados hasta ahora han sido elocuentes. Las primeras medidas en el confinamiento, eran anunciadas conjuntamente por salubristas y generales en ruedas de prensa con formato dist\u00f3pico, en las que la figura de Sim\u00f3n se reafirmaba como un verdadero comandante en jefe.\u00a0\u00a0La cohesi\u00f3n p\u00e9trea derivada de la guerra imaginaria ha tenido como consecuencia la reafirmaci\u00f3n del monolitismo y la unanimidad, as\u00ed como la conversi\u00f3n de los discrepantes en enemigos, siendo eliminados del espacio medi\u00e1tico sin vacilaci\u00f3n alguna. Estos han sido tratados como agentes del enemigo emboscado portadores del pecado capital de la traici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">El salubrismo ha generado una militarizaci\u00f3n de la sociedad para controlar la pandemia. Esta se funda en la sobrevaloraci\u00f3n del valor salud, que adquiere una preponderancia macrosc\u00f3pica. Pero la asunci\u00f3n del modelo militar presenta dificultades en el campo de la salud p\u00fablica. La l\u00f3gica que rige a los ej\u00e9rcitos en este ciclo hist\u00f3rico es la de ganar, que deviene en un imperativo absoluto. Esta finalidad implica una subordinaci\u00f3n de los medios para alcanzarla altamente problem\u00e1tica. El poder destructivo asociado a los ej\u00e9rcitos ha crecido exponencialmente y en los conflictos b\u00e9licos se manifiestan las consecuencias en t\u00e9rminos de v\u00edctimas civiles y destrucci\u00f3n de espacios. Esta \u00e9tica no puede ser trasladada sin m\u00e1s al campo de la salud, en el que s\u00ed importan los medios y los sacrificios para alcanzar objetivos. Volver\u00e9 sobre esta cuesti\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">La definici\u00f3n de guerra contra el virus implica la adopci\u00f3n del modelo institucional del ej\u00e9rcito. Este descansa sobre el principio axial del enemigo externo al que es menester vencer. Ser soldado implica asumir internamente el precepto del enemigo exterior. As\u00ed, este justifica la obediencia a las \u00f3rdenes sin participar en su elaboraci\u00f3n. El principio de jerarqu\u00eda resulta esencial en la instituci\u00f3n. La disciplina, la jerarqu\u00eda y el acatamiento a las reglas conforman la trama cultural de la instituci\u00f3n. Se ejecutan \u00f3rdenes provenientes de instancias jer\u00e1rquicas superiores que implican sacrificios personales, en cuya escala superior se encuentra entregar la propia vida. El enemigo resulta la piedra angular de todo el edificio institucional.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Se pueden reconocer m\u00faltiples elementos de este modelo institucional en los discursos y las actuaciones de la constelaci\u00f3n de gobiernos, instituciones y su complejo experto. As\u00ed, el enemigo ha sido sacralizado, de modo que los discursos adquieren la forma de conminaciones moralistas y r\u00edgidas que impiden cualquier puntualizaci\u00f3n, observaci\u00f3n, cr\u00edtica o alternativa. Esta militarizaci\u00f3n ha alcanzado a la comunidad cient\u00edfica, as\u00ed como a la profesi\u00f3n m\u00e9dica, que han procedido a una limpieza de discrepantes. Aquellos que han persistido en sus posicionamientos alternativos han entrado en el agujero negro de la traici\u00f3n, siendo objeto de descalificaci\u00f3n y condena moral. En este ambiente tiene lugar una actividad que se asemeja a una caza de brujas. Los discrepantes son\u00a0\u00a0silenciados y etiquetados en t\u00e9rminos medievales y simplificadores, expuls\u00e1ndolos al infierno externo en el que habitan los negacionistas. Todos los \u201cmalos\u201d son enviados a ese campo de concentraci\u00f3n simb\u00f3lico en el que se encuentra la encarnaci\u00f3n del mal, el enemigo, que adquiere la forma de negacionismo diab\u00f3lico.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">La militarizaci\u00f3n se expresa simb\u00f3licamente en la adopci\u00f3n del ritual institucional del desfile. Ayuso ha concentrado a las jerarqu\u00edas m\u00e9dicas en formaci\u00f3n militar, pas\u00e1ndoles revista ella misma. Recuerdo dos ocasiones que me impresionaron mucho: una en la inauguraci\u00f3n del Hospital Zendal y otra en la Puerta del Sol. La formaci\u00f3n es la expresi\u00f3n de la gloria y el honor de los combatientes colocados en filas y columnas con sus uniformes de gala listos para ser supervisados por el comandante supremo. Soy un devoto de Elias Canetti y sus interpretaciones de las geometr\u00edas adoptadas por las gentes en los desfiles religiosos. Mi recomendaci\u00f3n para los antiguos amigos que ocupan altas posiciones en el dispositivo experto del gobierno epidemiol\u00f3gico es que se compren traje oscuro, elegantes zapatos negros y una bata muy blanca, para estar en estado de presentaci\u00f3n ante la autoridad suprema en el eventual desfile de la victoria final sobre la Covid. Aunque ellos ya han practicado la venerable instituci\u00f3n del cortejo en las visitas solemnes de las autoridades.\u00a0\u00a0Lo que todav\u00eda no alcanzo a imaginar es un desfile de cient\u00edficos. Eso es una muestra patente de que todav\u00eda\u00a0\u00a0me encuentro relacionado con la ingenuidad.<!--more--><\/p>\n<p><strong>COMENTARIOS:<\/strong> <a href=\"http:\/\/www.juanirigoyen.es\/2021\/08\/la-guerra-imaginaria-de-la-covid-y-la.html\">En el Blog de Juan Irigoyen&#8230;<\/a><\/p>\n<span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fuente: Juan Irigoyen en su Blog Tr\u00e1nsitos intrusos<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":13462,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[1344,1284,104,806,807],"tags":[1323],"class_list":["post-13459","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-1344","category-ano","category-entrada-del-blog","category-epidemiologia","category-salud-publica","tag-covid-19"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"3.0.2","language":"eu","enabled_languages":["es","eu"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"eu":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13459","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13459"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13459\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13464,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13459\/revisions\/13464"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13462"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13459"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13459"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13459"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}