{"id":12404,"date":"2021-04-21T08:37:34","date_gmt":"2021-04-21T07:37:34","guid":{"rendered":"https:\/\/osalde.org\/?p=12404"},"modified":"2021-04-21T08:37:34","modified_gmt":"2021-04-21T07:37:34","slug":"trombos-vacunas-y-percepcion-del-riesgo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/osalde.org\/eu\/trombos-vacunas-y-percepcion-del-riesgo\/","title":{"rendered":"Trombos, vacunas y percepci\u00f3n del riesgo"},"content":{"rendered":"<p><strong>Fuente:<\/strong> <a href=\"https:\/\/theconversation.com\/trombos-vacunas-y-percepcion-del-riesgo-159168?utm_medium=email&amp;utm_campaign=Novedades%20del%20da%2021%20abril%202021%20en%20The%20Conversation%20-%201924818825&amp;utm_content=Novedades%20del%20da%2021%20abril%202021%20en%20The%20Conversation%20-%201924818825+CID_e03d1f7426cd0e3df03069ca12a25799&amp;utm_source=campaign_monitor_es&amp;utm_term=Trombos%20vacunas%20y%20percepcin%20del%20riesgo\">Theconversation.com<\/a>\u00a0Obdulia Torres y Ana Cuevas. Universidad de Salamanca,\u00a0<!--more--><\/p>\n<ol>\n<li id=\"author-384694\" class=\"vcard\"><a href=\"https:\/\/theconversation.com\/profiles\/obdulia-torres-gonzalez-1225525\" rel=\"author\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" lazyloaded\" src=\"https:\/\/cdn.theconversation.com\/avatars\/1225525\/width170\/file-20210416-19-o1apt0.jpg\" alt=\"\" width=\"51\" height=\"51\" data-src=\"https:\/\/cdn.theconversation.com\/avatars\/1225525\/width170\/file-20210416-19-o1apt0.jpg\" \/><span class=\"fn author-name\">Obdulia Torres Gonz\u00e1lez\u00a0<\/span><\/a>, Profesora de Filosof\u00eda de la Ciencia, Universidad de Salamanca<\/li>\n<li id=\"author-384775\" class=\"vcard\"><a href=\"https:\/\/theconversation.com\/profiles\/ana-cuevas-badallo-1225544\" rel=\"author\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" lazyloaded\" src=\"https:\/\/cdn.theconversation.com\/avatars\/1225544\/width170\/file-20210416-15-1tl6q8u.jpg\" alt=\"\" width=\"66\" height=\"66\" data-src=\"https:\/\/cdn.theconversation.com\/avatars\/1225544\/width170\/file-20210416-15-1tl6q8u.jpg\" \/><span class=\"fn author-name\">Ana Cuevas Badallo<\/span><\/a>\u00a0Profesora Titular de Filosof\u00eda de la Ciencia y de la Tecnolog\u00eda, Universidad de Salamanca<\/li>\n<\/ol>\n<p>En las \u00faltimas semanas la campa\u00f1a de vacunaci\u00f3n se ha visto sacudida por las noticias de efectos adversos relacionados con la vacuna de Oxford\/AstraZeneca. Hasta el 4 de abril\u00a0<a href=\"https:\/\/www.ema.europa.eu\/en\/news\/astrazenecas-covid-19-vaccine-ema-finds-possible-link-very-rare-cases-unusual-blood-clots-low-blood\">se hab\u00edan detectado<\/a>\u00a0en la Uni\u00f3n Europea y Reino Unido 169 casos de trombosis de senos venosos cerebrales y 53 de trombosis de venas espl\u00e1cnicas. Hasta esa fecha, 34 millones de personas hab\u00edan recibido esta vacuna.<\/p>\n<p>El 15 de marzo, el Ministerio de Sanidad decidi\u00f3 suspender la vacunaci\u00f3n con AstraZeneca, pero el 18 de marzo la Agencia Europea de Medicamentos emiti\u00f3 un comunicado en el que establec\u00eda que el balance beneficio-riesgo segu\u00eda siendo positivo. Tras ese informe, la vacunaci\u00f3n se reanud\u00f3.<\/p>\n<p>En este escenario, las autoridades sanitarias, expertos y medios de comunicaci\u00f3n se han lanzado a una campa\u00f1a para mejorar la confianza p\u00fablica en la vacuna de AstraZeneca. Los mensajes se centran en recordarnos la peque\u00f1a probabilidad que existe de tener un trombo o de morir como consecuencia de \u00e9l. Esta estrategia asume que tenemos una medida objetiva del riesgo y que este es percibido por todos los sujetos por igual. En otras palabras, combina las consecuencias de las decisiones de riesgo con la probabilidad de su ocurrencia.<\/p>\n<p>Los estudios emp\u00edricos muestran que los sujetos no se comportan as\u00ed.<\/p>\n<p>Las personas no se comportan igual ante la expectativa de p\u00e9rdidas que de ganancias. Para ilustrar esto \u00faltimo consideremos un juego en el que se lanza una moneda al aire: si sale cara usted pierde 50 euros; si sale cruz, gana 75. Este es un juego positivo, dado que las ganancias son superiores a las p\u00e9rdidas, y la probabilidad es la misma, pero\u00a0<a href=\"https:\/\/www.jstor.org\/stable\/1914185?seq=1\">la teor\u00eda de las perspectivas<\/a>\u00a0nos dice que la valoraci\u00f3n subjetiva de una p\u00e9rdida es superior a la de una ganancia.<\/p>\n<p>Un paradigma alternativo es la\u00a0<a href=\"https:\/\/link.springer.com\/article\/10.1007\/BF00143739\">teor\u00eda psicom\u00e9trica del riesgo<\/a>. Esta afirma que las personas sobreestiman los riesgos asociados con sucesos infrecuentes, catastr\u00f3ficos e involuntarios; y subestiman los riesgos asociados a eventos frecuentes, familiares y voluntarios.<\/p>\n<p><strong>En concreto, la teor\u00eda contempla nueve factores que influyen en la valoraci\u00f3n de las personas hacia el riesgo:<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li>Voluntariedad.<\/li>\n<li>Control.<\/li>\n<li>Novedad.<\/li>\n<li>Conocimiento por parte de la ciencia.<\/li>\n<li>Conocimiento por parte de los sujetos de que se est\u00e1 expuesto a un riesgo.<\/li>\n<li>Si el riesgo tiene una consecuencia catastr\u00f3fica o no.<\/li>\n<li>Si el riesgo es com\u00fan o no.<\/li>\n<li>La severidad de las consecuencias.<\/li>\n<li>La inmediatez del efecto.<\/li>\n<\/ol>\n<p>En los mensajes que se lanzan desde los medios de comunicaci\u00f3n, expertos y autoridades sanitarias recurren a riesgos bien conocidos para que la ciudadan\u00eda pueda valorar la magnitud del riesgo que corre con la vacunaci\u00f3n.<\/p>\n<p>As\u00ed, se habla del riesgo de sufrir trombos asociados a las pastillas anticonceptivas (500-1\u00a0200 por mill\u00f3n), o de padecer trombos por efecto de fumar (1\u00a0763 por mill\u00f3n) frente a la probabilidad derivada de la vacuna AstraZeneca (0,5 por mill\u00f3n) o de tener un trombo como consecuencia de contraer la covid-19 (165\u00a0000 por mill\u00f3n).<\/p>\n<p>Estas comparaciones suponen que el riesgo asociado a los distintos eventos es comparable, pero si hacemos caso a la teor\u00eda psicom\u00e9trica vemos que la percepci\u00f3n del riesgo no funciona as\u00ed.<\/p>\n<p>El riesgo asociado al tabaco es voluntario y a largo plazo, por lo que ser\u00e1 subestimado por los sujetos. El riesgo asociado a la vacuna es involuntario e inmediato, por tanto, ser\u00e1 sobreestimado. Lo mismo sucede con la pastilla anticonceptiva.<\/p>\n<p>Otro de los factores que influyen en la percepci\u00f3n del riesgo es la medida en que este es conocido por la ciencia, donde se sobredimensionan aquellos riesgos desconocidos y se subestiman los conocidos. Tambi\u00e9n influye la novedad del riesgo o el conocimiento de la exposici\u00f3n al mismo.<\/p>\n<p>La relaci\u00f3n entre los trombos y la vacuna de AstraZeneca cumple todos los requisitos para que su riesgo sea sobreestimado: es nueva, desconocida por la ciencia, involuntaria y con un posible resultado catastr\u00f3fico.<\/p>\n<h3>Se necesitan voces m\u00e1s plurales<\/h3>\n<p>A lo largo de esta pandemia se ha echado de menos una mayor pluralidad en las voces de los expertos que emiten consejos a las autoridades y a la ciudadan\u00eda. Por supuesto que necesitamos epidemi\u00f3logos, especialistas en salud p\u00fablica, vir\u00f3logos, m\u00e9dicos y economistas. Pero tambi\u00e9n necesitamos psic\u00f3logos que prevean cu\u00e1l va a ser la reacci\u00f3n del p\u00fablico ante determinadas medidas o mensajes, o soci\u00f3logos que adelanten los comportamientos de los grupos. Sobre todo, necesitamos expertos que dialoguen entre s\u00ed.<\/p>\n<p>Por otro lado, consideramos que podr\u00eda ser interesante replantear la estrategia que se sigue en relaci\u00f3n con la comunicaci\u00f3n del riesgo en los medios de comunicaci\u00f3n. Por supuesto, no hay que ocultar informaci\u00f3n a la ciudadan\u00eda, ni tampoco edulcorarla, pero s\u00ed medir hasta qu\u00e9 punto, cuando se informa por primera vez, se tienen en cuenta los sesgos interpretativos.<\/p>\n<p>Por lo general, los cient\u00edficos no son muy conscientes de c\u00f3mo se va a leer la informaci\u00f3n. Ellos han sido entrenados para percibir el riesgo real, por lo que les puede suponer un esfuerzo intentar ponerse en la cabeza de aquellos que no est\u00e1n acostumbrados a manejar medidas estad\u00edsticas y compararlas con otras.<\/p>\n<p>Cada vez se hace m\u00e1s necesaria la figura del comunicador cient\u00edfico, un experto que ayude en la relaci\u00f3n entre la comunidad de cient\u00edficos y la ciudadan\u00eda. Podr\u00edamos pensar que ese papel ya lo lleva a cabo la prensa, pero vemos que esto no es as\u00ed, y que en su lugar est\u00e1 contribuyendo a la creaci\u00f3n de una sensaci\u00f3n de vulnerabilidad entre algunas personas.<!--more--><\/p>\n<h3 class=\"MuiTypography-root-19 jss5 MuiTypography-h5-28 jss10 MuiTypography-colorInherit-41\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #00ff00;\"><a class=\"masthead-home-link\" href=\"https:\/\/theconversation.com\/es\">Fuente:\u00a0<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"\" src=\"https:\/\/cdn.theconversation.com\/static\/tc\/@theconversation\/ui\/dist\/esm\/logos\/logo-en-2dbf43368862bc522cc1bcb6ac5833fc.svg\" alt=\"The Conversation\" width=\"218\" height=\"25\" \/><\/a>\u00a0 \u00a0<\/span><span style=\"color: #00ff00;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"\" src=\"https:\/\/cdn.theconversation.com\/static\/tc\/javascripts\/components\/promos\/RepublishPanel\/cc.logo-daf1fc0e8847c0bbcb9b786c82e9d981.svg\" alt=\"CC BY ND\" width=\"131\" height=\"32\" \/>\u00a0 \u00a0<span style=\"color: #003300;\">Creemos en el libre flujo de informaci\u00f3n<\/span><\/span><\/h3>\n<h3 class=\"MuiTypography-root-19 jss49 MuiTypography-subtitle1-30 jss17 MuiTypography-colorInherit-41\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #003300;\">Republique nuestros art\u00edculos libremente, en impreso o digital, bajo licencia Creative Commons<\/span><\/h3>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fuente: Theconversation.com\u00a0Obdulia Torres y Ana Cuevas. Universidad de Salamanca,\u00a0<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":12406,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[1344,1284,104,806],"tags":[],"class_list":["post-12404","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-1344","category-ano","category-entrada-del-blog","category-epidemiologia"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"3.0.2","language":"eu","enabled_languages":["es","eu"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"eu":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12404","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12404"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12404\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12407,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12404\/revisions\/12407"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12406"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12404"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12404"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12404"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}