{"id":12149,"date":"2021-03-14T09:59:32","date_gmt":"2021-03-14T08:59:32","guid":{"rendered":"https:\/\/osalde.org\/?p=12149"},"modified":"2021-03-14T09:59:32","modified_gmt":"2021-03-14T08:59:32","slug":"la-gobernanza-de-la-pandemia-del-optimismo-tecnologico-a-un-gran-acuerdo-politico-y-social","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/osalde.org\/eu\/la-gobernanza-de-la-pandemia-del-optimismo-tecnologico-a-un-gran-acuerdo-politico-y-social\/","title":{"rendered":"La gobernanza de la pandemia  Del optimismo tecnol\u00f3gico a un gran acuerdo pol\u00edtico y social"},"content":{"rendered":"<p><strong>Fuente:\u00a0<\/strong><a href=\"https:\/\/www.fadsp.org\/index.php\/sample-sites\/manifiestos\/2461-la-gobernanza-de-la-pandemia\">Federaci\u00f3n de Asociaciones de Defensa de la Salud P\u00fablica FADSP<\/a><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><strong>A estas alturas, despu\u00e9s de m\u00e1s de un a\u00f1o de pandemia, a la hora de hacer balance no es aventurado decir que el virus va siempre por delante,\u00a0 dejando dudas m\u00e1s que razonables sobre nuestra capacidad para dar una respuesta\u00a0 coordinada y efectiva, ya sea, en nuestro caso, del gobierno central o de las comunidades aut\u00f3nomas.<\/strong><\/p>\n<p>Sabemos que la propagaci\u00f3n del virus no s\u00f3lo es un fen\u00f3meno viral sino que se inscribe en unas determinadas coordenadas pol\u00edticas, socioecon\u00f3micas e ideol\u00f3gicas. Sabemos tambi\u00e9n, desde sus inicios, que la asistencia sanitaria no influye en la propagaci\u00f3n del virus: ni\u00a0 la Asistencia Primaria, ni siquiera\u00a0 el n\u00famero de UCIs, como confirman pa\u00edses con sistemas sanitarios muy d\u00e9biles que han capeado la pandemia bastante mejor que el nuestro. Si bien, est\u00e1 muy claro que, una vez que la enfermedad se desarrolla, la fortaleza de la sanidad p\u00fablica es cr\u00edtica, en contraste con el rol subsidiario y marginal que ha mostrado\u00a0 la medicina privada que, por otra parte y parad\u00f3jicamente, obtiene beneficios en forma de derivaci\u00f3n de pacientes<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>, ante la la ocupaci\u00f3n del sector p\u00fablico por el Covid.<\/p>\n<p>Hemos aprendido, as\u00ed mismo, que el virus\u00a0 tiene evidentes ra\u00edces etiol\u00f3gicas, como el cambio clim\u00e1tico, la quiebra\u00a0 de la biodiversidad o el modelo industrial agro-alimentario, aunque este an\u00e1lisis est\u00e1 interesada y totalmente fuera del foco pol\u00edtico,\u00a0 y tenemos, por otra parte, suficiente conocimiento sobre cuales son los factores que condicionan la propagaci\u00f3n del virus y , en consecuencia, la pandemia: Unos son propios de la l\u00f3gica epid\u00e9mica, como la movilidad, la interacci\u00f3n social\u00a0 o las condiciones socio-demogr\u00e1ficas; otros dependen de los comportamientos individuales y las estrategias de autoprotecci\u00f3n: distancia social, higiene, mascarilla;\u00a0 pero ofrece pocas dudas identificar que el factor principal corresponde a la gobernanza de la transmisi\u00f3n de la infecci\u00f3n. Es decir, a las decisiones pol\u00edticas. Para expertos salubristas como Michael Baker y Martin Mckee, se trata de\u00a0 la variable clave<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>.<\/p>\n<p>Las decisiones pol\u00edticas son pues estrat\u00e9gicas y, en gran medida, explican la desigual expansi\u00f3n del\u00a0 SARS-CoV-2. Cierto es que el virus no respeta fronteras y circula por todo el mundo, pero su impacto es muy diferente en unos pa\u00edses que en otros, tanto en la salud como en la econom\u00eda, y lo mismo se puede decir con respecto a su desigual distribuci\u00f3n por clases sociales, penalizando a los m\u00e1s vulnerables y concentrando dram\u00e1ticamente la mortalidad en las residencias de ancianos, desde su condici\u00f3n de nicho de negocio privado o de desidia negligente por parte de la sociedad y las administraciones p\u00fablicas. La noci\u00f3n de sindemia<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a> est\u00e1 plenamente justificada y vigente.<\/p>\n<p>Una gobernanza deficiente, por tanto, redundar\u00e1 en m\u00e1s contagios, mayor mortalidad, m\u00e1s confinamientos y m\u00e1s severos, y finalmente mayor devastaci\u00f3n econ\u00f3mica, con una importante morbilidad y\u00a0 mortalidad adicional no-Covid.\u00a0 Y un primer condicionante es el contexto pol\u00edtico en el que se desarrolla la gesti\u00f3n, y que, en nuestro pa\u00eds, no es exagerado calificar de ca\u00f3tico: la oposici\u00f3n intent\u00f3 utilizar la pandemia para hacer caer al gobierno, algo realmente ins\u00f3lito, mientras que los gobiernos, central y auton\u00f3micos, parecen empecinados en atribuirse mutuamente culpas y responsabilidades, poniendo una vez m\u00e1s de manifiesto que tenemos un marco muy deficiente de arquitectura territorial: descentralizado no deber\u00eda ser sin\u00f3nimo de des-coordinado.<\/p>\n<blockquote><p>M\u00e1s all\u00e1 de nuestra singularidad,\u00a0 llama poderosamente la atenci\u00f3n el \u00e9xito de las pol\u00edticas de salud p\u00fablica en determinados pa\u00edses (Corea del Sur, Nueva Zelanda, Taiwan, Singapur, Australia y otros) con estrategias de erradicaci\u00f3n del virus (\u201ccovid cero\u201d)<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>, probablemente alertados\u00a0 y entrenados por epidemias previas (SARS, NiPAH&#8230;)<\/p><\/blockquote>\n<p>Aunque quiz\u00e1s mejor que caracterizar estas estrategias como de \u201cerradicaci\u00f3n\u201d(eliminaci\u00f3n absoluta) es m\u00e1s m\u00e1s apropiada<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a> la denominaci\u00f3n de <strong>\u201csupresi\u00f3n m\u00e1xima de la transmisi\u00f3n\u201d<\/strong>, un enfoque de intervenci\u00f3n integral de probada eficacia, que implementa las medidas habituales de salud p\u00fablica (no inventan nada),\u00a0 pero que establecen la diferencia en la\u00a0 determinaci\u00f3n pol\u00edtica de interrumpir al m\u00e1ximo posible la transmisi\u00f3n del virus y, de esta forma, convertir el contagio en residual.<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>.<\/p>\n<p><em>La estrategia de \u201csupresi\u00f3n m\u00e1xima\u201d\u00a0 esta bien documentada<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>, requiere unos servicios de salud publica y sistemas de informaci\u00f3n robustos, precocidad e inmediatez en la detecci\u00f3n, niveles de alerta seg\u00fan el momento epid\u00e9mico,\u00a0 trazado exhaustivo, apoyos p\u00fablicos y garant\u00edas de aislamientos y cuarentenas, y la m\u00e1xima implicaci\u00f3n y colaboraci\u00f3n de la ciudadan\u00eda. Es de utilidad, asimismo,\u00a0 disponer de una aplicaci\u00f3n digital\u00a0 para\u00a0 trazar la movilidad,\u00a0 supervisar los infectados en tiempo real y penalizar a los que incumplen.\u00a0\u00a0<\/em><\/p>\n<p>Sin embargo, pa\u00edses como Espa\u00f1a y la mayor\u00eda del mundo Occidental, han renunciado al \u201ccovid cero\u201d y adoptado una <strong>estrategia de \u201cmitigaci\u00f3n\u201d<\/strong> con el declarado prop\u00f3sito de tratar de evitar el colapso del sistema sanitario. La estrategia implementa los confinamientos en fases tard\u00edas &#8211; con transmisi\u00f3n muy alta &#8211;\u00a0 y <em>en\u00a0 cuanto se doblega la curva a determinados niveles de incidencia acumulada, se reanudan las actividades empresariales y sociales, aceptando la persistencia de la transmisi\u00f3n baja, es decir, la cronificaci\u00f3n de la infecci\u00f3n. El resultado es que a la larga\u00a0 se inducen\u00a0 mayores\u00a0 restricciones, m\u00e1s confinamientos y un mayor impacto socio-econ\u00f3mico y psico-social, con la consiguiente perdida de confianza de la poblaci\u00f3n. Y as\u00ed vamos, de oleada en oleada, y la siguiente ya ser\u00e1 la cuarta.<\/em><\/p>\n<p>Esta incoherencia se explica no s\u00f3lo por deficiencias estructurales de los servicios de salud publica- vigilancia epidemiol\u00f3gica y los sistemas de informaci\u00f3n, sino porque <em>nuestros gobiernos parecen estar especialmente preocupados por la impopularidad de las medidas restrictivas y las presiones comerciales y empresariales<\/em>, y porque, en realidad,\u00a0\u00a0<em> la\u00a0 econom\u00eda manda sobre la salud<\/em> y todo indica que las multinacionales utilizan el colapso como una ventana de oportunidad: <em>se elimina a los m\u00e1s d\u00e9biles (peque\u00f1as y medianas empresas)\u00a0 y ganan los poderosos.\u00a0<\/em> Amazon, Google, Facebook o las Farmac\u00e9uticas multiplican sus beneficios, Iberdrola declara ganancias record de 3.611 millones \u20ac<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>\u00a0 y \u201cel IBEX 35 logra salvar el a\u00f1o\u201d<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a>.<\/p>\n<blockquote><p>La gran paradoja es que, en \u00faltima instancia, la estrategia de mitigaci\u00f3n acaba generando un efecto boomerang mucho m\u00e1s da\u00f1ino, para la salud, la econom\u00eda y el sufrimiento de la poblaci\u00f3n.<\/p><\/blockquote>\n<p>En todo caso, aunque la \u201cm\u00e1xima supresi\u00f3n\u201d y la \u201cmitigaci\u00f3n\u201d, son formas claramente diferenciadas de gobernanza, <em>dentro de cada una de estas estrategias hay una enorme heterogeneidad<\/em>: No se hace lo mismo en Jap\u00f3n que en Corea de Sur o en Nueva Zelanda,\u00a0 al igual que hay\u00a0 divergencias en la implementaci\u00f3n de las pol\u00edticas, entre Espa\u00f1a y Alemania, o referido a las Comunidades Aut\u00f3nomas, entre Asturias, Murcia\u00a0 o Extremadura, de una parte, y la Comunidad de Madrid, por otra.<\/p>\n<p>En todo caso, desafortunadamente en el mundo occidental, una buena parte de las decisiones pol\u00edticas, pese a su trascendencia,\u00a0 tienen cierto car\u00e1cter populista, sin que ning\u00fan gobierno (m\u00e1s all\u00e1 de procesos electorales puntuales) haya\u00a0 sido objeto de evaluaci\u00f3n y, menos a\u00fan, de\u00a0 rendici\u00f3n de cuentas, como corresponder\u00eda exigir por la gravedad de los hechos, en base al concepto de \u201cresponsabilidad de proteger\u201d (\u201cresponsability to protect\u201d) del estado, establecido por las Naciones Unidas<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a>: la soberan\u00eda estatal no s\u00f3lo confiere derechos, sino tambi\u00e9n responsabilidades.<\/p>\n<p>De todo esto se habla poco, porque el protagonismo se ha trasladado a las medidas de salud p\u00fablica de naturaleza tecnol\u00f3gica y fundamentalmente <em>las vacunas, a las que nos acogemos como salvaguardia y soluci\u00f3n definitiva<\/em>, pese a que\u00a0 se mantienen muchos interrogantes, entre otras que las patentes dejan fuera a 140 pa\u00edses que a fecha de hoy todav\u00eda no han puesto ni una sola vacuna.<\/p>\n<p>No cabe duda que las esperanzas depositadas en las vacunas son\u00a0 legitimas, positivas y fundadas, el menos en lo que se refiere a la gravedad de la enfermedad; pero siempre que se entienda que no son la panacea de todos nuestros males. A la vista est\u00e1n los pa\u00edses que\u00a0 \u2013 sin vacunas \u2013 pr\u00e1cticamente han llegado a la supresi\u00f3n del virus dentro de sus propios confines.<\/p>\n<p><strong>El entusiasmo por la ciencia y la tecnolog\u00eda<\/strong> &#8211;\u00a0 compartido por los gobiernos y los medios de comunicaci\u00f3n, por la derecha y\u00a0 la izquierda -, es en buena medida el resultado del \u201coptimismo\u00a0 o utopismo tecnol\u00f3gico\u201d , una suerte de pensamiento \u00fanico, dominante en nuestras sociedades, que considera a la ciencia neutral, por encima de las ideolog\u00edas y ajena a la duda y a la cr\u00edtica. <em>Pero es evidente que la ciencia s\u00f3lo puede avanzar y renovarse a trav\u00e9s del debate y la controversia, y apoyar la ciencia, y con ella a las vacunas, es asumir la\u00a0 disidencia y las cr\u00edticas razonadas, lejos de la unanimidad, propia del\u00a0 cientificismo, el dogma o la religi\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><strong>En todo caso,\u00a0 la realidad nos sit\u00faa ante una m\u00e1s que probable cuarta ola,<\/strong> con repetici\u00f3n de la crisis sanitaria, econ\u00f3mica y social, y el riesgo de posibles variantes m\u00e1s peligrosas del virus o de nuevos pat\u00f3genos. Algo distinto habr\u00e1 que hacer, en vez de reiterar\u00a0 pol\u00edticas que han demostrado su incapacidad e incoherencia. <em>A\u00fan al contrario, la pandemia nos est\u00e1 reclamando convergencia y\u00a0 responsabilidad\u00a0 a las\u00a0 fuerzas pol\u00edticas y a toda la sociedad civil,<\/em> para alcanzar el\u00a0 m\u00e1s amplio acuerdo posible y\u00a0 respaldar una gobernanza eficaz y solidaria, en correspondencia con el enorme reto sanitario, social y econ\u00f3mico,\u00a0 al que nos enfrentamos.<\/p>\n<blockquote><p>Y la gobernanza tiene que estar \u00edntimamente vinculada a estrategias de participaci\u00f3n ciudadana y comunicaci\u00f3n para generar seguridad, solidaridad y confianza, desde la informaci\u00f3n veraz y la transparencia en la relaci\u00f3n entre ciencia, pol\u00edtica y ciudadan\u00eda, con pol\u00edticas que van m\u00e1s all\u00e1 de la seguridad individual (autoprotecci\u00f3n), la obediencia (cumplimiento) o la responsabilidad moral (portarse bien).<\/p><\/blockquote>\n<p><em>Las sociedades que debaten, aprenden y cooperan se hacen m\u00e1s fuertes y\u00a0 tienen mayor capacidad para afrontar\u00a0 las crisis. Es decir, necesitamos un acuerdo pol\u00edtico y social que nos asegure una correcta gobernanza de la pandemia por Covid 19<\/em><\/p>\n<p><strong>Federaci\u00f3n de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad P\u00fablica.\u00a0<\/strong><strong>Marzo, 2.021<\/strong><\/p>\n<p>(Las negritas y cursivas son de la redacci\u00f3n de Osalde)<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a>https:\/\/elpais.com\/sociedad\/2020-12-29\/la-saturacion-de-la-sanidad-publica-impulsa-el-seguro-privado-de-salud.html<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong>Baker M, Mckee M: All countries should pursue a Covid-19 elimination strategy: here are 16 reasons why.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 The Guardian,January 28, 2.021.<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> \u00a0\u00a0\u00a0Horton R. Offline : COVID-19 is not a pandemic. <em>The Lancet<\/em>. 2020. 396(10255), 874.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a>Baker MG, Wilson N. Successful Elimination of Covid-19 Transmission in New Zealand. The New England Journal of Medicine<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> https:\/\/www.who.int\/bulletin\/volumes\/82\/9\/barrett0904abstract\/es\/<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a><a href=\"https:\/\/covid19.govt.nz\/assets\/resources\/tables\/COVID-19-alert-levels-detailed.pdf\">https:\/\/covid19.govt.nz\/assets\/resources\/tables\/COVID-19-alert-levels-detailed.pdf<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a>Llupi\u00e1 A. et al: \u00bfQu\u00e9 es una estrategia de Covid Cero y c\u00f3mo puede ayudarnos a minimizar el impacto de la\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 pandemia? ISGlobal, serie Covid19 y estrategia de respuesta # 26.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a>https:\/\/noticiasbancarias.com\/general\/25\/02\/2021\/iberdrola-obtiene-unas-ganancias-record-de-3-6107-millones-en-2020\/235212.html<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a><a href=\"https:\/\/www.eleconomista.es\/mercados-cotizaciones\/noticias\/10927330\/12\/20\/El-Ibex-35-lograra-salvar-el-ano-de-la-pandemia-casi-sin-perdidas.htmlCiencia\">https:\/\/www.eleconomista.es\/mercados-cotizaciones\/noticias\/10927330\/12\/20\/El-Ibex-35-lograra-salvar-el-ano-de-la-pandemia-casi-sin-perdidas.html<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a><a href=\"https:\/\/www.un.org\/en\/genocideprevention\/about-responsibility-to-protect.shtml\">https:\/\/www.un.org\/en\/genocideprevention\/about-responsibility-to-protect.shtml<\/a><\/p>\n<span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fuente:\u00a0Federaci\u00f3n de Asociaciones de Defensa de la Salud P\u00fablica FADSP<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":6746,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[1344,1284,474,784,104],"tags":[1312,1354],"class_list":["post-12149","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-1344","category-ano","category-comunicado","category-documentos-fadsp","category-entrada-del-blog","tag-coronavirus","tag-gobernanza"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"3.0.2","language":"eu","enabled_languages":["es","eu"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"eu":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12149","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12149"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12149\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12150,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12149\/revisions\/12150"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6746"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12149"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12149"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12149"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}