{"id":12050,"date":"2021-03-06T18:22:27","date_gmt":"2021-03-06T17:22:27","guid":{"rendered":"https:\/\/osalde.org\/?p=12050"},"modified":"2021-03-07T19:15:15","modified_gmt":"2021-03-07T18:15:15","slug":"fukushima-10-anos-despues-del-accidente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/osalde.org\/eu\/fukushima-10-anos-despues-del-accidente\/","title":{"rendered":"Fukushima, 10 a\u00f1os despu\u00e9s del accidente"},"content":{"rendered":"<div class=\"wpb-content-wrapper\"><p style=\"text-align: center;\">por\u00a0<strong>Aurora Bilbao<\/strong>,\u00a0<em>p<\/em><i>rofesora de la Facultad de Medicina de la Universidad del Pa\u00eds Vasco (UPV\/EHU) y Coordinadora de la Asociaci\u00f3n Internacional de M\u00e9dicos para la Prevenci\u00f3n de la Guerra Nuclear (IPPNW)<\/i><!--more--><\/p>\n[vc_row][vc_column][vc_column_text]Demasiados aniversarios tr\u00e1gicos a recordar, para no olvidar. Esta vez se trata del accidente de la central nuclear de Fukushima, en Jap\u00f3n, \u00a0que suced\u00eda hace 10 a\u00f1os, dejando un legado de muertes, contaminaci\u00f3n &#8230; Ha sido el peor accidente nuclear de la historia tras el de Chernobil.<\/p>\n<blockquote><p><strong><em>No hay que culpar a la naturaleza de los accidentes nucleares.\u00a0<\/em><\/strong><em>Seamos honestos, responsables y coherentes y pongamos en contexto el accidente.<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>Los <strong>accidentes no son una cuesti\u00f3n al azar<\/strong>, surgen como consecuencia de la <strong>concurrencia de determinadas \u201dcircunstancias\u201d (o errores)<\/strong> que terminan por desencadenar lo irremediable. Y eso sucedi\u00f3 en Chernobil, en Fukushima, etc.[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column width=&#8221;1\/2&#8243;][vc_column_text]<strong>Primera circunstancia<\/strong> \u2013 la <strong>connivencia entre gobiernos e industria energ\u00e9tica<\/strong>, siempre a favor de los intereses del sector el\u00e9ctrico, sin considerar los riesgos que se derivan de la existencia de centrales nucleares.[\/vc_column_text][\/vc_column][vc_column width=&#8221;1\/2&#8243;][vc_single_image image=&#8221;12053&#8243; alignment=&#8221;center&#8221;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column width=&#8221;1\/2&#8243;][vc_column_text]<strong>Segunda circunstancia<\/strong> \u2013<\/p>\n<p>el gobierno de Jap\u00f3n, (pa\u00eds que sufri\u00f3 las consecuencias de la utilizaci\u00f3n de armas nucleares), incongruentemente <strong>apost\u00f3 sin escr\u00fapulos por la energ\u00eda nuclear <\/strong>y autoriz\u00f3 la construcci\u00f3n de 48 reactores. Y lo hizo en detrimento de la salud de su poblaci\u00f3n y de la destrucci\u00f3n de su h\u00e1bitat.[\/vc_column_text][\/vc_column][vc_column width=&#8221;1\/2&#8243;][vc_single_image image=&#8221;12047&#8243; alignment=&#8221;center&#8221;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column width=&#8221;1\/2&#8243;][vc_column_text]<strong>Tercera circunstancia<\/strong> &#8211; el gobierno japon\u00e9s permiti\u00f3 a TPCO (Tokio Electric Power Company) <strong>la construcci\u00f3n de una<\/strong> <strong>central nuclear con 6 reactores en Fukushima<\/strong>, ignorando deliberadamente que se edificaba en una <strong>zona de gran actividad s\u00edsmica<\/strong>, (en el Cintur\u00f3n de Fuego del Pac\u00edfico), que registra m\u00e1s de 5.000 temblores al a\u00f1o.[\/vc_column_text][\/vc_column][vc_column width=&#8221;1\/2&#8243;][vc_single_image image=&#8221;12048&#8243; alignment=&#8221;center&#8221;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]<strong>Cuarta circunstancia<\/strong> &#8211; en un derroche de <strong>soberbia<\/strong>, en su construcci\u00f3n <strong>no se consider\u00f3 tomar algunas medidas encaminadas a evitar, o al menos minimizar, las consecuencias de un \u201cposible\u201d accidente.<\/strong> El complejo nuclear se construy\u00f3 sobre un acantilado a 10 metros del nivel del mar y no se plante\u00f3 levantar un muro de contenci\u00f3n lo suficientemente eficaz (alto) que garantizara la protecci\u00f3n frente al impacto de un posible tsunami \u2026 por otro lado, nada infrecuentes en la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por lo tanto, era una cuesti\u00f3n de tiempo que ocurriera una cat\u00e1strofe, demasiadas omisiones, demasiados errores \u2026 <strong>demasiada arrogancia<\/strong>. Y lleg\u00f3 el d\u00eda. El <strong>11 de marzo de 2011<\/strong>, un terremoto abr\u00eda las entra\u00f1as de la tierra y provocaba posteriormente un tsunami en la costa noreste de Jap\u00f3n, en el entorno de la central de Fukushima.<\/p>\n<p>Lo que vino despu\u00e9s, es la historia de un \u201caccidente\u201d anunciado y de <strong>una cat\u00e1strofe de magnitud \u201c10\u201d en\u00a0 la escala de desastres humanos<\/strong>, que pudiera haberse evitado.<\/p>\n<p>Cuando se decide instalar centrales nucleares sobre terreno s\u00edsmico, hay que asumir que tarde o temprano puede suceder lo irremediable, aunque nadie quiera admitirlo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><strong>\u00bfQu\u00e9 sucedi\u00f3 en Fukushima?<\/strong><\/h3>\n<p><strong>Un terremoto de grado 9 (<\/strong>el m\u00e1ximo en la escala Richter), con epicentro en el mar, a escasos 60 Km del complejo nuclear, hizo temblar las estructuras de la central hasta quebrarlas grave e irreversiblemente.<\/p>\n<ul>\n<li><strong>El terremoto<\/strong> provoc\u00f3 la activaci\u00f3n del proceso de detenci\u00f3n de emergencia de los reactores operativos (1-3).<\/li>\n<\/ul>\n<p>Se activaron los generadores de energ\u00eda de emergencia para el proceso de enfriamiento de combustible en los reactores (1-6).<\/p>\n<ul>\n<li><strong>La ola del tsunami<\/strong> que vino tras el terremoto, alcanz\u00f3 entre <strong>15 y 24 metros de altura<\/strong>. (La central estaba emplazada a tan solo 10 metros sobre el nivel del mar y el muro de protecci\u00f3n frente a tsunamis alcanzaba los 12 m).<\/li>\n<\/ul>\n<p>El tsunami provoc\u00f3 una <strong>inundaci\u00f3n en los generadores de emergencia <\/strong>que desencaden\u00f3 una p\u00e9rdida de energ\u00eda en los reactores 1-5<\/p>\n<ul>\n<li>Se \u201ccalienta\u201d el material combustible de los reactores por falta de refrigeraci\u00f3n<\/li>\n<li>Se produce la<strong> FUSI\u00d3N DE LOS N\u00daCLEOS.<\/strong> El combustible se fundi\u00f3 en los reactores 1-3 y las sustancias radiactivas fueron liberadas al aire.<\/li>\n<li>Las explosiones de hidr\u00f3geno subsiguientes, causaron da\u00f1os en los edificios que conten\u00edan los reactores 1, 3 y 4.<\/li>\n<li>Se perdi\u00f3 la funci\u00f3n de enfriamiento en las piscinas de combustible gastado de los reactores 1-6.<\/li>\n<li>Se perdi\u00f3 el control de la central.<\/li>\n<li>La diseminaci\u00f3n descontrolada de material radiactivo gener\u00f3 una <strong>contaminaci\u00f3n<\/strong> tanto en mar como en tierra, que oblig\u00f3 a evacuar a toda la poblaci\u00f3n en un radio de 30 kil\u00f3metros.<\/li>\n<\/ul>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-12072\" src=\"https:\/\/osalde.org\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Fallo.png\" alt=\"\" width=\"1953\" height=\"102\" srcset=\"https:\/\/osalde.org\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Fallo.png 1953w, https:\/\/osalde.org\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Fallo-600x31.png 600w, https:\/\/osalde.org\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Fallo-768x40.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1953px) 100vw, 1953px\" \/><\/p>\n<p>Pero, como se menciona al principio, los accidentes no se deben al azar ni a la \u201cira\u201d de la naturaleza \u00fanica y exclusivamente. Detr\u00e1s de esta tragedia, adem\u00e1s del terremoto y el tsunami (si se profundiza con honestidad sobre lo ocurrido), se encuentran <strong>graves deficiencias de dise\u00f1o de los reactores,\u00a0<\/strong>de las instalaciones y un <strong>muro de protecci\u00f3n frente a tsunamis insuficiente<\/strong>.<\/p>\n<p><strong>La escala INES<\/strong> eval\u00faa el <strong>nivel de gravedad<\/strong> de los accidentes nucleares.<\/p>\n<p><strong>El accidente en Fukushima se registr\u00f3 como de grado 7 <\/strong>(m\u00e1ximo en esta escala), igualando el nivel del accidente de Chern\u00f3bil. A partir de ah\u00ed, empez\u00f3 el caos, como se vio en Chernobil, y fue imposible cerrar la caja de Pandora, cuya apertura ya se hab\u00eda iniciado en el momento en que se tom\u00f3 la decisi\u00f3n de construir la central y ponerla en marcha. No aprendemos \u2026<\/p>\n<p>La fe ciega en la tecnolog\u00eda y la creencia de que las centrales se pueden proteger \u201cadecuadamente\u201d, traen a la memoria de nuevo un <strong><em>\u201cd\u00e9j\u00e0 vu<\/em>\u201d,<\/strong> el accidente de Chernobil. La historia se repet\u00eda como un mal plagio de la tragedia que conmovi\u00f3 al mundo, pero no a sus dirigentes, ni a los que apuestan por la energ\u00eda nuclear, ni a los que tienen que tomar decisiones sobre este tema en los organismos internacionales, como la IAEA (Agencia Internacional para la Energ\u00eda At\u00f3mica), que se supone debe proteger a la ciudadan\u00eda de los peligros nucleares (tarea dif\u00edcil, si no imposible) &#8230; o la OMS responsable de combatir los peligros que amenazan nuestra salud\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p><strong>M\u00e1s de 15.000 personas perdieron la vida, una 6.000 resultaron heridas y alrededor de 2.500 siguen desaparecidas, as\u00ed como entre 50.000 y 100.000 personas evacuadas temporal o definitivamente, seg\u00fan distintas fuentes consultadas.<\/strong><\/p><\/blockquote>\n<p>Pero el problema no se limit\u00f3 a Jap\u00f3n. Las nubes con material radiactivo, procedente de las explosiones, viajaron libremente por la atm\u00f3sfera hasta lugares muy lejanos, \u00a0porque la radiactividad no reconoce l\u00edmites, ni fronteras \u2026 dejando la evidencia de los peligros que conlleva la energ\u00eda nuclear.<\/p>\n<p>Una semana despu\u00e9s del accidente de Fukushima, en Norteam\u00e9rica y Europa se registraron part\u00edculas radiactivas procedentes de Jap\u00f3n. A finales de abril se detect\u00f3 en Espa\u00f1a, y en otros pa\u00edses de Europa, un aumento en el aire de is\u00f3topos de yodo y de cesio (elementos procedentes de las explosiones nucleares).\u00a0(Profesor Eduard Rodr\u00edguez Farr\u00e9).<\/p>\n<p><strong>El yodo-131 incorporado al organismo se deposita en la gl\u00e1ndula tiroides para fabricar las hormonas tiroideas, sin distinguir si es yodo radiactivo o no,<\/strong><strong>(vida media 8 d\u00edas)<\/strong><\/p>\n<p><strong>El cesio-137 se incorpora al sistema muscular por su similitud con el potasio (que act\u00faa en la contracci\u00f3n muscular), (vida media 30 a\u00f1os)<\/strong><\/p>\n<p><strong>El estroncio-90 es reconocido como calcio por el organismo y lo deposita en huesos y dientes, (vida media 25-28 a\u00f1os)<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<h3><strong>Las consecuencias sobre el habitat<\/strong><\/h3>\n<p>Gran parte de la radiactividad fue a parar al mar. La contaminaci\u00f3n de las aguas marinas, con una enorme repercusi\u00f3n sobre la vida marina, dif\u00edcil de controlar, que pasar\u00e1 a la historia por ser la m\u00e1s grave de todas las ocurridas, y han ocurrido muchas.<\/p>\n<p>Los niveles de radiactividad de las \u00e1reas cercanas a la central impactaron sobre la actividad agr\u00edcola y ganadera, afectando a la cadena alimentaria, por consiguiente, a la salud de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><strong>Efectos sobre la salud<\/strong><\/h3>\n<p>Las muerte causadas por el terremoto y el tsunami posterior, no se pueden relacionar con los efectos de la exposici\u00f3n a la radiaci\u00f3n producida por el accidente en la central.<\/p>\n<p>La contaminaci\u00f3n radiactiva originada por <strong>el accidente produjo, produce y producir\u00e1<\/strong> graves consecuencias en la salud de los habitantes de la zona y \u2026 allende los mares.<\/p>\n<ul>\n<li>En los primeros momentos, aunque no hubo muertes directas, se sabe que murieron de forma prematura m\u00e1s de 1.000 personas (sobre todo personas de edad avanzada) como consecuencia de la evacuaci\u00f3n \u201cpreventiva\u201d y la afectaci\u00f3n psicol\u00f3gica, social y econ\u00f3mica causada en los evacuados.<\/li>\n<li>Se dio un aumento de ni\u00f1os reci\u00e9n nacidos con problemas de tiroides o con riesgos de padecer dicha enfermedad.<\/li>\n<li>Se han presentado casos en cuanto a la exposici\u00f3n de la piel: quemaduras beta, hematomas e inflamaci\u00f3n.<\/li>\n<li>La p\u00e9rdida de cabello ha sido otra de las alteraciones que han manifestado las v\u00edctimas.<\/li>\n<li>La exposici\u00f3n a la radiaci\u00f3n puede tener consecuencias a largo plazo:<\/li>\n<\/ul>\n<p>mayor probabilidad de desarrollar c\u00e1ncer y problemas de fertilidad \u2026<\/p>\n<ul>\n<li>Es importante tener en cuenta que los tumores s\u00f3lidos tienen un periodo de latencia (tiempo que transcurre entre la exposici\u00f3n al agente cancer\u00edgeno y la aparici\u00f3n de las manifestaciones del c\u00e1ncer) de 35-50 a\u00f1os, mientras que en la leucemia va de 2 y 5 a\u00f1os. Por lo tanto, a\u00fan no estamos viendo las consecuencias del accidente en toda su dimensi\u00f3n.<\/li>\n<li>Aparici\u00f3n de ni\u00f1os con malformaciones y enfermedades en generaciones (en t\u00e9rminos gen\u00e9ticos, una generaci\u00f3n equivale a 30 a\u00f1os).<\/li>\n<\/ul>\n<p>Aunque a nivel humano sea lo menos relevante, a\u00f1adir a todo esto, el coste econ\u00f3mico que ha supuesto y seguir\u00e1 suponiendo el accidente. Por intentar tener una aproximaci\u00f3n a este dato, \u00a0recordemos el coste del desastre de Chern\u00f3bil valorado en 260.000 millones de euros, por ahora.<\/p>\n<p><strong>Los problemas causados por el desastre de Fukushima contin\u00faan y algunos continuar\u00e1n durante miles de a\u00f1os. <\/strong>Por mucho que se empe\u00f1ara el gobierno japon\u00e9s en minimizar los da\u00f1os ocasionados, <strong>lo que parece innegable es la elevada peligrosidad de la utilizaci\u00f3n de la energ\u00eda nuclear<\/strong>.[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image image=&#8221;12049&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]No hace falta dar muchos m\u00e1s detalles para <strong>confirmar y reafirmar, la peligrosidad de la existencia de la energ\u00eda nuclear como opci\u00f3n<\/strong>. Por m\u00e1s que nos esmeremos en la toma de medidas de seguridad con respecto a las centrales nucleares es obvio que nunca ser\u00e1n suficientes.<\/p>\n<p>Recogiendo las palabras de Greenpeace<strong><em>:\u00a0la seguridad nuclear es una quimera porque en el mundo un accidente nuclear ha tenido lugar aproximadamente cada siete a\u00f1os, de promedio.<\/em><\/strong>[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column width=&#8221;1\/4&#8243;][vc_single_image image=&#8221;12061&#8243; img_size=&#8221;full&#8221;][\/vc_column][vc_column width=&#8221;1\/2&#8243;][vc_column_text]\n<h3><strong>Fukushima y los Juegos Ol\u00edmpicos<\/strong><\/h3>\n<p>Con este panorama ante nuestros ojos \u2026<\/p>\n<p><em>La antorcha ol\u00edmpica est\u00e1 ubicada en el Centro Nacional de Entrenamiento de la prefectura de Fukushima, a poco m\u00e1s de 20 kil\u00f3metros de distancia de la <strong>zona cero del desastre nuclear<\/strong>, <strong>desde donde comenzar\u00e1 el relevo de la antorcha para la celebraci\u00f3n de los Juegos en el verano de 2021.<\/strong> El presidente del Comit\u00e9 Ol\u00edmpico Internacional, Thomas Bach, subray\u00f3 con anterioridad que este fuego puede convertirse en \u201cla luz al final del t\u00fanel en el cual se encuentre el mundo en el presente\u201d.<\/em>[\/vc_column_text][\/vc_column][vc_column width=&#8221;1\/4&#8243;][vc_single_image image=&#8221;12062&#8243; img_size=&#8221;full&#8221; alignment=&#8221;right&#8221;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Incre\u00edble que se pueda equiparar el fuego de la antorcha ol\u00edmpica (llena de simbolismo positivo, de af\u00e1n de superaci\u00f3n y motivadora de valores humanos) con el fuego que destruy\u00f3 parte del complejo de Fukushima (s\u00edmbolo de lo m\u00e1s negativo y peligroso que ha creado el hombre y expresi\u00f3n de los valores m\u00e1s devastadores para la humanidad).<\/p>\n<p>Es un acto m\u00e1s de soberbia. Indignante la defensa irracional y \u00a0la reivindicaci\u00f3n de la energ\u00eda nuclear por parte de los poderes que mueven el mundo. Aunque intenten convertir lo negro en blanco, la oscuridad m\u00e1s absoluta en luz, lo vistan como lo vistan, la realidad y las evidencias dan infinitas muestras de que, <strong>o la energ\u00eda nuclear o nosotros.<\/strong><\/p>\n<p>El \u201ccarnaval nuclear\u201d debe terminar sus d\u00edas en la \u201choguera de las vanidades\u201d, como en la Florencia de 1497.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"color: #ff0000;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>AURORA BILBAO SOTO<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>(IPPNW, exprofesora de la facultad de Medicina (UPV\/EHU) <\/strong><\/p>\n[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]\n<h2><\/h2>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #ff0000;\"><strong>NO A LA ENERG\u00cdA NUCLEAR<\/strong><\/span><\/h2>\n[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row]\n<\/div><span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por\u00a0Aurora Bilbao,\u00a0profesora de la Facultad de Medicina de la Universidad del Pa\u00eds Vasco (UPV\/EHU) y Coordinadora de la Asociaci\u00f3n Internacional de M\u00e9dicos para la Prevenci\u00f3n de la Guerra Nuclear (IPPNW)<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":12053,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[1344,1284,759,885,794],"tags":[],"class_list":["post-12050","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-1344","category-ano","category-memoria","category-opiniones","category-salud-ambiental"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"3.0.2","language":"eu","enabled_languages":["es","eu"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"eu":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12050","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12050"}],"version-history":[{"count":24,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12050\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12095,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12050\/revisions\/12095"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12053"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12050"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12050"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12050"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}