{"id":11921,"date":"2016-02-14T09:50:04","date_gmt":"2016-02-14T08:50:04","guid":{"rendered":"https:\/\/osalde.org\/?p=11921"},"modified":"2021-03-22T16:34:39","modified_gmt":"2021-03-22T15:34:39","slug":"salud-mental-y-atencion-primaria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/osalde.org\/eu\/salud-mental-y-atencion-primaria\/","title":{"rendered":"Salud mental y Atenci\u00f3n primaria"},"content":{"rendered":"<p><strong>Autor:\u00a0<\/strong><a href=\"https:\/\/osalde.org\/team\/ander-retolaza-balsategui\/\">Ander Retolaza<\/a><!--more--><\/p>\n<div class=\"row text-body-2 no-gutters\">\n<div class=\"col col-6\"><strong>N\u00ba de p\u00e1ginas:\u00a0<\/strong>296\u00a0\u00a0<strong>Editorial:\u00a0<\/strong>EDITORIAL GRUPO 5\u00a0\u00a0<strong>Idioma:\u00a0<\/strong>CASTELLANO\u00a0\u00a0<strong>Encuadernaci\u00f3n:\u00a0<\/strong>Tapa blanda<\/div>\n<div class=\"col col-6\"><strong>ISBN:\u00a0<\/strong>9788494142819\u00a0<strong>A\u00f1o de edici\u00f3n:\u00a0<\/strong>2013\u00a0<strong>Plaza de edici\u00f3n:\u00a0<\/strong>ESPA\u00d1A<\/div>\n<\/div>\n<div>\n<p>Este libro trata sobre los trastornos mentales menos graves y m\u00e1s frecuentes. Indaga sobre sus conexiones con procesos psicol\u00f3gicos, sociales y tambi\u00e9n biol\u00f3gicos. Describe cu\u00e1les son los determinantes de la demanda de ayuda, c\u00f3mo se organiza su atenci\u00f3n en el sistema p\u00fablico de salud y qu\u00e9 podr\u00eda hacerse para mejorarla. Asimismo, discute diferentes formas de conceptualizar y clasificar este malestar psicol\u00f3gico y cu\u00e1les son las intervenciones que tienen demostrada una mayor eficacia. Concluye haciendo ver la importancia de los aspectos \u00e9ticos de toda intervenci\u00f3n terap\u00e9utica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<p><!--more--><\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/blogs.grupo5.net\/blog\/2016\/04\/06\/hoy-hablamos-de-salud-mental-en-la-atencion-primaria-con-ander-retolaza\/\">Blog Grupo 5 Hoy hablamos de salud mental en la atenci\u00f3n primaria con Ander Retolaza<\/a><\/h3>\n<p style=\"text-align: center;\">abril 06, 2016\u00a0\u2212 por<a href=\"http:\/\/blogs.grupo5.net\/blog\/author\/alozano\/\">\u00a0A Lozano<\/a><\/p>\n<p><strong>Ander Retolaza<\/strong> es\u00a0un psiquiatra veterano, con m\u00e1s de 30 a\u00f1os de experiencia profesional. Por decisi\u00f3n propia, \u00aby tambi\u00e9n con un poco de suerte aliada\u00bb, siempre ha trabajado en el sector p\u00fablico, \u00abque me parece el aut\u00e9nticamente relevante para la atenci\u00f3n a la salud mental y su evoluci\u00f3n asistencial y conceptual a lo largo del tiempo. Trabaja en el Servicio Vasco de Salud\/Osakidetza, desde su creaci\u00f3n en los primeros a\u00f1os de democracia. Su\u00a0vocaci\u00f3n e intereses profesionales siempre se han dirigido hacia la psiquiatr\u00eda comunitaria. \u00abDespu\u00e9s de mi per\u00edodo de formaci\u00f3n nunca he trabajado en hospitales m\u00e1s que a efectos de realizar guardias m\u00e9dicas\u00bb. Su medio natural es el ambulatorio y el entorno de vida de los pacientes. Le interesa particularmente la psiquiatr\u00eda social en cuanto que se preocupa por el \u00e1mbito de relaci\u00f3n y vida cotidiana de los pacientes \u00ablo que siempre es relevante para su abordaje y tratamiento\u00bb. Le interesa mucho tambi\u00e9n la organizaci\u00f3n de los servicios enfocada a prestar una atenci\u00f3n cada vez mejor a los pacientes y sus familias. Y aunque siempre he trabajado en la cl\u00ednica, tambi\u00e9n le interesa la investigaci\u00f3n. Durante tres a\u00f1os, de 2010 hasta finales 2013 ha realizado tareas de gesti\u00f3n y direcci\u00f3n de servicios. Retolaza es autor del libro\u00a0<a href=\"http:\/\/editorial.grupo5.net\/salud-mental-y-atencion-primaria-entender-el-malestar.html\">Salud mental y atenci\u00f3n primaria. Entender el malestar<\/a>.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 decidiste dedicarte a la salud mental?<\/strong><\/p>\n<p>Cuando termin\u00e9 mis estudios de Bachiller, mi primera opci\u00f3n fue estudiar Filosof\u00eda. Pero mi padre no lo ve\u00eda muy claro. Prefer\u00eda que me inclinara por una carrera t\u00e9cnica. Yo siempre hab\u00eda tenido buenos resultados en matem\u00e1ticas y ciencias naturales. Y, adem\u00e1s, no parec\u00eda que los estudios de Filosof\u00eda tuvieran una buena salida profesional. Tuvimos un enfrentamiento m\u00e1s o menos resuelto con la opci\u00f3n final de estudiar Medicina. La facultad se acababa de crear en Bilbao. Desde el principio la alternativa de la Psiquiatr\u00eda me pareci\u00f3 la mejor. Despu\u00e9s de todo era lo m\u00e1s parecido a la Filosof\u00eda que ten\u00eda entre mis opciones. Con los a\u00f1os este punto de vista se fue consolidando. Era la \u00e9poca inmediatamente posterior a Mayo del 68 y los movimientos por una nueva Psiquiatr\u00eda bull\u00edan en toda Europa y tambi\u00e9n las cosas empezaban a moverse en nuestro pa\u00eds.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 un libro como salud mental y atenci\u00f3n primaria?<\/strong><\/p>\n<p>Comenc\u00e9 mi pr\u00e1ctica profesional en los primeros a\u00f1os 80 del pasado siglo. En ese tiempo se consolid\u00f3 la reforma sanitaria en Espa\u00f1a. Se promulg\u00f3 la\u00a0Ley General de Sanidad\u00a0y otras normativas que la desarrollaron en las diversas Comunidades Aut\u00f3nomas. Dos aspectos notorios de todo ello fueron la reforma de la salud mental y el despliegue de la atenci\u00f3n primaria. Desde el principio de mi trabajo en los primeros Centros de Salud Mental me encontr\u00e9 con m\u00e9dicos de familia en el mismo territorio. Muchos de ellos hab\u00edan sido compa\u00f1eros de facultad y ten\u00edan las mismas preocupaciones e inquietudes que yo. Las caracter\u00edsticas de muchos de los pacientes que ten\u00edamos que atender y ver eran tambi\u00e9n comunes. Despu\u00e9s supimos que en toda Europa hab\u00eda una\u00a0preocupaci\u00f3n similar por el enfoque de la salud mental en atenci\u00f3n primaria. M\u00e1s tarde conocimos los trabajos de David Goldberg y sus colaboradores en el National Health Service Brit\u00e1nico sobre la enfermedad mental en la comunidad y su recorrido asistencial, que hac\u00eda especial \u00e9nfasis en la trascendencia de la atenci\u00f3n primaria. Desde el principio me interes\u00e9 por ese tipo de enfoque del trabajo que, adem\u00e1s se abr\u00eda a la investigaci\u00f3n, la docencia y la organizaci\u00f3n de servicios. Hice mi tesis doctoral en ese campo y, desde entonces, no he dejado de estudiar y, en lo posible, investigar y publicar sobre el tema. El libro que he editado con vosotros constituye una especie de hito y resumen de muchos a\u00f1os de trabajo. Me ha producido especial satisfacci\u00f3n poderlo escribir y que vea la luz.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo crees que se entiende desde la atenci\u00f3n primaria el malestar que causan en las personas los trastornos de salud mental?<\/strong><\/p>\n<p>La mayor\u00eda de los m\u00e9dicos de familia y el personal de enfermer\u00eda de atenci\u00f3n primaria est\u00e1n acostumbrados a los pacientes con s\u00edntomas de ansiedad o depresi\u00f3n ya que son muy frecuentes en sus consultas. Los datos dicen que uno de cada 4 \u00f3 5 pacientes que atienden presenta problemas de este tipo con independencia de que \u00e9ste sea o no el motivo de consulta. Una gran parte de estos problemas no son en realidad trastornos mentales o lo son de una manera leve y transitoria. Los equipos de atenci\u00f3n primaria est\u00e1n bastante habituados a tratar con los problemas vitales y relacionales de las personas y saben que, en su mayor parte, son objeto de su competencia. Respecto a los casos m\u00e1s graves (como algunas depresiones, los trastornos psic\u00f3ticos, los trastornos de personalidad y los derivados del consumo de drogas) que son los propios de la Psiquiatr\u00eda, los m\u00e9dicos de familia van aceptando -cada vez mejor- que tambi\u00e9n son sus pacientes, aunque sigan tratamiento especializado, y que acuden a sus consultas porque tambi\u00e9n tienen otras enfermedades como el resto de personas, por lo que su tratamiento debe, en lo posible, seguir los tr\u00e1mites habituales.\u00a0El principal problema de la atenci\u00f3n primaria\u00a0en nuestro pa\u00eds, a d\u00eda de hoy, no est\u00e1 en las actitudes de la mayor parte de profesionales hacia la salud mental, que son las correctas, sino en\u00a0la presi\u00f3n asistencial y la falta de tiempo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1les son los principales trastornos de salud mental a los que se enfrenta esta sociedad de bienestar material?<\/strong><\/p>\n<p>Si hablamos propiamente de trastornos mentales, los trastornos principales son los de siempre: los trastornos psic\u00f3ticos, sobre todo la esquizofrenia, los trastornos afectivos graves y los trastornos asociados con el consumo de drogas. En los \u00faltimos tiempos tambi\u00e9n se van imponiendo, cada vez m\u00e1s, los trastornos graves de personalidad. Si, por principales entendemos los trastornos m\u00e1s frecuentes, tenemos que referirnos, sobre todo, a la depresi\u00f3n que es ya una de las primeras causas mundiales de carga de enfermedad para los sistemas sanitarios y de provisi\u00f3n social, las familias y los \u00e1mbitos laborales. Por otro lado hay muchas manifestaciones psicol\u00f3gicas de malestar social, que no son propiamente trastornos mentales, pero se\u00f1alan situaciones de riesgo. La m\u00e1s frecuente es el estr\u00e9s, sobre todo cuando es cr\u00f3nico o se sufre en situaciones de indefensi\u00f3n, como es el caso de la infancia o las personas desprotegidas. La mayor proporci\u00f3n de este tipo de casos se atienden, solo o en parte, desde la atenci\u00f3n primaria.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1les son sus detonantes?<\/strong><\/p>\n<p>Las sociedades de bienestar material generan mucho m\u00e1s malestar psicol\u00f3gico de lo que parece. Por ejemplo cuando se estudia el riesgo relativo de cometer suicidio encontramos dos tipos de factores. Por un lado est\u00e1n los relacionados con el hecho de padecer un trastorno mental, (en especial trastornos afectivos, psicosis, trastornos de personalidad o abuso de sustancias). Este tipo de factores, que podemos denominar proximales, se asocian a un alto riesgo de suicidio, pero afectan a grupos de poblaci\u00f3n relativamente restringidos. Por otro lado est\u00e1n los factores asociados a carencias socio-econ\u00f3micas (como son los bajos ingresos salariales, el escaso nivel educativo, el desempleo y el hecho tener un estatus laboral bajo). Estos son factores distales que se asocian a un bajo riesgo relativo de cometer suicidio, pero que afectan a mucha gente. A la hora de considerar las fracciones atribuibles de riesgo desde una perspectiva epidemiol\u00f3gica aparece que \u00e9stas son semejantes para ambos tipos de factores considerando el conjunto de la poblaci\u00f3n, por lo que las estrategias preventivas deben dirigirse en ambas direcciones.<\/p>\n<p>Algo similar ocurre si consideramos los detonantes de los trastornos psiqui\u00e1tricos. Los factores bio-m\u00e9dicos, relacionados, por ejemplo, con la variabilidad de determinados genes o con factores constitucionales o biol\u00f3gicos de cualquier tipo juegan un papel importante que, en muchos de sus aspectos est\u00e1 a\u00fan pendiente de ser conocido de una forma m\u00e1s precisa y \u00fatil para la cl\u00ednica. Pero la vulnerabilidad de los sujetos depende tambi\u00e9n, y mucho, de factores socio-ambientales, casi todos relacionados con deprivaci\u00f3n social. Lo que actualmente conocemos como urbanicidad, a falta de un nombre mejor, es un factor de riesgo gen\u00e9rico que agrupa a diversos factores sociales (y probablemente tambi\u00e9n biol\u00f3gicos) que aparecen en contextos urbanos y que se relacionan con mayores tasas de esquizofrenia, por ejemplo. Pero los trastornos afectivos, especialmente la depresi\u00f3n, tambi\u00e9n est\u00e1n asociados a acontecimientos adversos de vida y dificultades sociales mantenidas en el tiempo. Las experiencias traum\u00e1ticas en la infancia del tipo del abandono o negligencia parental, el abuso o maltrato incrementan el riesgo de padecer episodios depresivos en la edad adulta. Las personas que viven solas o est\u00e1n separadas, en situaciones sociales desfavorecidas, con bajo nivel educativo y sin trabajo tienen m\u00e1s probabilidades de padecer depresi\u00f3n que el resto. Tambi\u00e9n influyen factores relacionados con la variabilidad presente en el gen transportador de la serotonina, pero, en lo que se sabe hasta la fecha, la interacci\u00f3n de \u00e9stos con factores socio-ambientales parece determinante para la aparici\u00f3n de los trastornos depresivos.<\/p>\n<p>Por otro lado est\u00e1n todas las demandas asistenciales relacionadas con estr\u00e9s y problemas vitales que, como hemos dicho no son, en principio, trastornos mentales, pero, en su mayor\u00eda, tienen un claro origen social y se presentan a diario en los centros asistenciales, particularmente en atenci\u00f3n primaria.<\/p>\n<p><strong>\u00bfHasta qu\u00e9 punto son determinantes en el desarrollo de este tipo de trastornos y en su recuperaci\u00f3n las diferencias sociales?<\/strong><\/p>\n<p>Hace pocos a\u00f1os se public\u00f3 un trabajo muy interesante (Wilkinson R, Pickett K, 2009) que muestra con gran cantidad de datos\u00a0c\u00f3mo la desigualdad influye en la aparici\u00f3n de un conjunto de males sociales\u00a0entre los que los trastornos mentales constituyen uno de los aspectos m\u00e1s relevantes. Los autores insisten en que se trata m\u00e1s de desigualdad que de pobreza porque, aunque \u00e9sta es tambi\u00e9n muy importante en el contexto de muchos pa\u00edses, lo decisivo a partir de un determinado punto de desarrollo econ\u00f3mico y social es la desigualdad y el malestar que su presencia genera. Aspectos tales como la obesidad, los embarazos adolescentes, el rendimiento escolar de los ni\u00f1os, los homicidios, el n\u00famero de presos y -por supuesto- la presencia de trastornos mentales, incluido el consumo de alcohol y drogas, tienden a ser m\u00e1s graves en los pa\u00edses con mayor desigualdad.<\/p>\n<p>M\u00e1s datos en este sentido. Hace tiempo que se viene asociando una mayor prevalencia de esquizofrenia con poblaci\u00f3n inmigrante. Hay un curioso estudio brit\u00e1nico&#8230;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><em>The social determinants of psychosis in migrant and ethnic minority populations: a public health tragedy. <\/em>C. Morgan and G. Hutchinson (2010).<\/p>\n<p>&#8230; que encuentra mayores tasas de esquizofrenia all\u00ed donde la poblaci\u00f3n inmigrante se encuentra en minor\u00eda en su entorno vecinal, en comparaci\u00f3n a los barrios donde se encuentra en mayor\u00eda o en una proporci\u00f3n m\u00e1s equilibrada. En fecha muy reciente el BMJ (British Medical Journal) ha publicado un estudio sueco (<a href=\"http:\/\/www.bmj.com\/content\/352\/bmj.i1030?etoc=\">Hollander AC y cols., 2016<\/a>) que muestra la presencia de tasas mucho m\u00e1s altas de psicosis entre la poblaci\u00f3n refugiada frente a la inmigrante ya asentada y a la aut\u00f3ctona. En concreto los refugiados presentan una incidencia cruda de psicosis m\u00e1s de tres veces superior a la de la poblaci\u00f3n sueca y casi dos veces superior a la de los inmigrantes asentados. Por otro lado hay datos que apuntan en la direcci\u00f3n de que la recuperaci\u00f3n y rehabilitaci\u00f3n de los enfermos mentales graves es m\u00e1s f\u00e1cil en los pa\u00edses en v\u00edas de desarrollo que en los avanzados.Todos estos datos, y muchos m\u00e1s que no menciono aqu\u00ed, apuntan en la direcci\u00f3n de que las desigualdades sociales y todos aquellos factores a ellas asociados son muy relevantes en la aparici\u00f3n y recuperaci\u00f3n de la mayor parte de los trastornos mentales.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1les son los s\u00edntomas que pueden poner al entorno de una persona con trastornos de salud mental sobre la pista?<\/strong><\/p>\n<p>La casu\u00edstica es muy variada. Freud estableci\u00f3 que quien es capaz de amar y trabajar es, en lo esencial, una persona mentalmente sana. La capacidad de dar y recibir afecto y el hecho de poderse implicar en tareas \u00fatiles para la comunidad son, en efecto, aspectos esenciales para nuestro desarrollo personal y nuestra vida en sociedad. Pero, a d\u00eda de hoy, y por muchos motivos, estas dos exigencias parecen resultar excesivas para un gran n\u00famero de personas que, por otro lado, no podemos considerar enfermas mentales, aunque quiz\u00e1 s\u00ed vulnerables y en riesgo.<\/p>\n<p>En los casos graves lo que llama a la atenci\u00f3n del entorno familiar de las personas con problemas de salud mental son las conductas extra\u00f1as o las ideas peculiares expresadas con un grado de certeza que hace sospechar que algo no va bien. Sin embargo, la mayor\u00eda de las veces son los cambios de humor, especialmente la tristeza, lo m\u00e1s llamativo. Pero aqu\u00ed la mayor\u00eda de nuestros conciudadanos est\u00e1n informados y las alertas saltan r\u00e1pido, incluso demasiado pronto a veces. Cada vez se toleran peor las manifestaciones de tristeza y, en t\u00e9rminos coloquiales, se llama depresi\u00f3n a cualquier cosa.<\/p>\n<p>En los adolescentes y j\u00f3venes las dificultades de socializaci\u00f3n, el fracaso escolar y las conductas muy evitativas y escurridizas o, por el contrario, irritables o violentas deben ser exploradas por el entorno cercano, tanto familiar como escolar. Lo que suele ocurrir es que esos entornos, muchas veces, no suelen tampoco ser socialmente id\u00edlicos y pueden mostrar disfunciones entre las que lo que les pasa a los adolescentes resulta un emergente que no se tiene en cuenta hasta que no aparecen consecuencias m\u00e1s graves.<\/p>\n<p>En el caso de las personas mayores los s\u00edntomas, salvo si son muy llamativos, tienden a subestimarse. A la gente lo que m\u00e1s le preocupa respecto a los ancianos son los problemas de memoria y se consulta con mucha frecuencia por este motivo. Sin embargo lo m\u00e1s frecuente son los trastornos del humor, especialmente las depresiones que, muchas veces, pasan desapercibidas. Los ancianos suelen mostrar m\u00e1s apat\u00eda, desinter\u00e9s e inhibici\u00f3n que una tristeza franca y su psicomotricidad tiende a enlentecerse cuando est\u00e1n deprimidos. En esta edad los problemas m\u00e9dicos y la soledad suelen ser factores que influyen en el estado de \u00e1nimo. Muchos de nuestros viejos est\u00e1n muy solos y desatendidos por su entorno familiar.<\/p>\n<p><strong>En la actualidad, <\/strong><strong>\u00bfc\u00f3mo se hace frente a estos trastornos desde el sistema sanitario?<\/strong><\/p>\n<p>Tenemos un aceptable sistema de hospitalizaci\u00f3n para los casos m\u00e1s graves. Aunque a\u00fan persisten en nuestro pa\u00eds estructuras manicomiales o herederas del manicomio que deben ser superadas. Las unidades de agudos, en lo fundamental, funcionan bien y, al menos en las \u00e1reas urbanas, suelen ser suficientes. Pero en los hospitales se tiende a abusar de los recursos farmacol\u00f3gicos y, en ocasiones, de la contenci\u00f3n mec\u00e1nica. Falta un tipo de abordaje m\u00e1s centrado en el paciente y sus necesidades.<\/p>\n<p>Carecemos de recursos comunitarios suficientes, especialmente para los pacientes m\u00e1s graves. Todo lo relacionado con empleo, vivienda y ocio resulta muy deficitario en muchos lugares y, sin embargo, sabemos que se trata de\u00a0elementos esenciales para la recuperaci\u00f3n de los pacientes, su rehabilitaci\u00f3n e integraci\u00f3n social. Tampoco se produce una atenci\u00f3n suficiente a los familiares.<\/p>\n<p>En lo que respecta a los trastornos mentales comunes, como vengo diciendo, el abordaje fundamental se hace desde la atenci\u00f3n primaria. Aunque la mayor\u00eda de los m\u00e9dicos de familia tienen una formaci\u00f3n suficiente en la detecci\u00f3n y manejo de este tipo de trastornos, la presi\u00f3n asistencial y la carencia de tiempo llevan a una hipertrofia del uso de medicaciones, b\u00e1sicamente antidepresivos e hipn\u00f3tico-sedantes. A la larga esto puede originar problemas por la aparici\u00f3n de efectos adversos y dependencia. Cuando preguntamos sobre esto a los equipos de atenci\u00f3n primaria son perfectamente conscientes de la situaci\u00f3n y de que, muchas veces sin quererlo as\u00ed, est\u00e1n recetando f\u00e1rmacos de dudoso efecto para paliar los problemas vitales de sus pacientes. Echan en falta m\u00e9todos de abordaje no farmacol\u00f3gicos, por ejemplo, para las depresiones leves y moderadas. Pero perciben que no tienen suficiente formaci\u00f3n ni tiempo para aproximaciones centradas en el paciente y m\u00e1s pr\u00f3ximas a la psicoterapia. Muchos de estos casos acaban derivados a servicios de salud mental, donde el problema contin\u00faa, ya que, tambi\u00e9n aqu\u00ed, siguen predominando los tratamientos farmacol\u00f3gicos. En nuestro pa\u00eds la tasa de psic\u00f3logos por habitante es baja en relaci\u00f3n a la mayor\u00eda de los pa\u00edses europeos y, por desgracia, muchos de los actuales psiquiatras no tienen formaci\u00f3n psicoterap\u00e9utica suficiente.<\/p>\n<p><strong>Desde tu punto de vista, <\/strong><strong>\u00bfque habr\u00eda que cambiar o mejorar para ofrecer una mejor asistencia a las personas con este tipo de trastornos?<\/strong><\/p>\n<p>De lo que acabo de mencionar se deduce que necesitamos m\u00e1s recursos comunitarios, sobre todo relacionados con el empleo y la vivienda, para los pacientes m\u00e1s graves. Tambi\u00e9n es necesario desplegar m\u00e1s \u00a0servicios asistenciales de tipo ambulatorio, fuera de los hospitales, centrados en las necesidades \u00a0de los pacientes y sus familias. As\u00ed mismo se precisan m\u00e1s y mejores profesionales con formaci\u00f3n psicoterap\u00e9utica. Pero las necesidades detectadas en este \u00faltimo \u00e1mbito son de tal calibre que resulta muy dudoso que, incluso en los pa\u00edses avanzados, se despliegue un n\u00famero suficiente de profesionales con formaci\u00f3n psicoterap\u00e9utica adecuada. Por otro lado en los \u00faltimos a\u00f1os se ha hecho cada vez m\u00e1s evidente que ni los f\u00e1rmacos, ni la psicoterapia reglada resultan m\u00e1s efectivos que el placebo en el tratamiento de las formas leves y moderadas de ansiedad o depresi\u00f3n, muchas de las cuales evolucionan espont\u00e1neamente de forma favorable. Como alternativa se han ensayado con \u00e9xito tratamientos de baja intensidad basados en la psicoeducaci\u00f3n, el autocuidado y la autoayuda. Algunos de esos tratamientos pueden ser llevados a cabo por personal de enfermer\u00eda entrenado sin un costo excesivo de tiempo y recursos. En la actualidad, en algunas Comunidades Aut\u00f3nomas estamos trabajando con grupos de estas caracter\u00edsticas, en los que no se utiliza medicaci\u00f3n (al menos de inicio), coordinados por enfermer\u00eda de atenci\u00f3n primaria.<\/p>\n<p>Otra posibilidad de tratamiento, que tambi\u00e9n ha mostrado efectividad en ensayos cl\u00ednicos, consiste en desplegar psicoterapia, especialmente de tipo cognitivo-conductual mediante programas online y a trav\u00e9s de Internet. Actualmente se est\u00e1 desarrollando un proyecto de este tipo financiado con fondos europeos en varios pa\u00edses del continente, incluida Espa\u00f1a, en el que estamos participando profesionales, pacientes y servicios de salud de varias Comunidades Aut\u00f3nomas. La idea no es mostrar la efectividad de este tipo de abordajes, que como digo ya se ha hecho, sino ponerlos en marcha y conseguir que se queden en nuestros servicios, de forma permanente, como una oferta m\u00e1s, sin excluir a otras posibles.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo hay que hablar de la organizaci\u00f3n de servicios. Una de las mejores cosas que se puede hacer a d\u00eda de hoy para optimizar la asistencia psiqui\u00e1trica comunitaria es\u00a0mejorar la cooperaci\u00f3n entre atenci\u00f3n primaria y salud mental\u00a0y conseguir formas m\u00e1s integradas de atenci\u00f3n que han demostrado mayor efectividad. Las formas escalonadas de asistencia donde los casos leves y moderados, sean atendidos de forma sencilla (como alguna de las que hemos indicado) y, en principio, sin uso de psicof\u00e1rmacos y los m\u00e1s graves accedan de forma ordenada a los servicios especializados, est\u00e1n a la orden del d\u00eda y son recomendadas por las principales gu\u00edas de pr\u00e1ctica cl\u00ednica. Hay que conseguir implantar de forma progresiva este tipo de cambios en nuestros servicios si queremos tener una atenci\u00f3n a la salud mental que sea capaz de afrontar los grandes retos que nos est\u00e1 planteando el s00iglo XXI.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/osalde.org\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/SALUD-MENTAL-Y-ATENCION-AF-NOVIEMBRE-2013.pdf\">PARA DESCARGAR EL LIBRO, AQU\u00cd<\/a><\/h2>\n<p style=\"text-align: center;\">(Ejemplar de maquetaci\u00f3n)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Autor:\u00a0Ander Retolaza<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":11923,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[1344,1284,787,104,759,64,795],"tags":[],"class_list":["post-11921","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-1344","category-ano","category-atencion-primaria","category-entrada-del-blog","category-memoria","category-resena-de-libros","category-salud-mental"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"3.0.2","language":"eu","enabled_languages":["es","eu"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"eu":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11921","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11921"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11921\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12287,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11921\/revisions\/12287"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media\/11923"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11921"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11921"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11921"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}