{"id":11759,"date":"2021-01-24T20:14:08","date_gmt":"2021-01-24T19:14:08","guid":{"rendered":"https:\/\/osalde.org\/?p=11759"},"modified":"2021-01-24T20:21:33","modified_gmt":"2021-01-24T19:21:33","slug":"gente-mediocre-que-cree-que-nunca-se-equivoca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/osalde.org\/eu\/gente-mediocre-que-cree-que-nunca-se-equivoca\/","title":{"rendered":"Gente mediocre que cree que nunca se equivoca"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">por Joan Carles March Cerd\u00e1*<!--more--><\/p>\n<p>Vivimos en tiempos de pandemia con un grado alto de toxicidad. La toxicidad puede hacer perder de vista la percepci\u00f3n que uno tiene de la realidad y de s\u00ed mismo. Estas personas t\u00f3xicas son las que se comportan como narcisistas conversacionales, personas que hablan mucho y constantemente de s\u00ed mismas, pero que no muestran ning\u00fan inter\u00e9s en escuchar y aprender de los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>La realidad es que creo y pienso que es buena y necesaria la discrepancia y el confrontar ideas siempre desde el respeto. El problema es que a veces la falta de humildad de algunos, junto a cierto ego les hace encumbrarse en una posici\u00f3n de prepotencia. Y claro el ego de algunos y la falta de respeto no les permite pensar que quien est\u00e1 delante a veces no concuerda con sus ideas. Son esos que consideramos responsables t\u00f3xicos.<\/p>\n<p>Hablar de humildad y de ego y unirlas nos permite trabajar desde la humildad para combatir el ego. Y es que la humildad es una forma de sabidur\u00eda. La humildad es un modo de estar y de relacionarse que tiende a dejar espacio a los dem\u00e1s. La humildad es la que nos permite valorar los \u00e9xitos de los dem\u00e1s y los propios con un rasero similar. \u00a1Cu\u00e1nta humildad falta en algunos de estos, que creen que nunca se equivocan, adem\u00e1s de ser altivos, bastante mediocres, muy ostentosos y claramente intolerantes que gestionan la pandemia!<\/p>\n<p>Es t\u00edpico de estas personas, el no escuchar a los dem\u00e1s y, adem\u00e1s, colgarse medallas que no son suyas, incumplir lo prometido o no reconocer un buen trabajo. No hay nada m\u00e1s decepcionante que un jefe o un responsable en este caso, que no sabe estar a la altura de las circunstancias en un momento delicado como el que estamos viviendo.<\/p>\n<p>Por ello, el nivel de integridad es b\u00e1sico para la mejora y el cambio. Y la realidad nos dice que empezamos a no sentir las cosas con la intensidad necesaria cuando vivimos de como mediocres leales y no como brillantes cr\u00edticos. \u00a1Cuantos de nosotros nos basamos en la mediocridad y la chapuza! Y en ese entorno, la \u00e9tica, el compromiso o la confianza son valores fundamentales que se generan en el d\u00eda a d\u00eda, en el quehacer en los proyectos, en la vida. Y por tanto la bondad discreta y cotidiana lucha contra la chapuza y la mediocridad, tan presente en nuestros d\u00edas.<\/p>\n<p>El t\u00e9rmino mediocridad designa lo que est\u00e1 en la media, igual que superioridad e inferioridad designan lo que est\u00e1 por encima y por debajo. Personalmente prefiero esas personas que mantienen la empat\u00eda (cuanta falta hace en esta covid-19), esas que no se olvidan de cuando empezaron y se acuerdan de lo que entonces ellos pensaban de los de arriba. Me gustan esas personas que saben el esfuerzo que exigen porqu\u00e9 antes lo han experimentado desde abajo. Tambi\u00e9n me gustan esos responsables que contienen sus egos y ceden el paso. Los que respetan sin escalaf\u00f3n. Los que lo piden todo por favor y dan las gracias.<\/p>\n<p>Las instituciones, y m\u00e1s hoy en d\u00eda, necesitan responsables que las protejan de la autocomplacencia y la arrogancia, que sean un ejemplo de cercan\u00eda, que escuchen, hagan preguntas y vuelvan a escuchar. No hay humildad que no escuche.<\/p>\n<p>Los responsables humildes saben que lo importante es que la gente pueda crecer. Y la gente se siente crecer cuando aprende y cuando asume m\u00e1s responsabilidad. Aprender y respetarse son lo mejor que hay. Y desde una humildad militante que falta nos hace, puedan gestionar proporcionadamente el no\u2013talento y contundentemente a los que se creen m\u00e1s que los dem\u00e1s y faltan al respeto. Sin respeto no hay comunidad. Drucker dec\u00eda que es necesario ser intolerante contra la intolerancia. Necesitamos responsables humildes que tambi\u00e9n sean intolerantes contra la altivez que ofende, como la del responsable que hemos apuntado.<\/p>\n<p>Y es que se pierde el respeto a esta gente altiva e intolerante porque se deja de confiar en su capacidad o en su manera de ser. Y es que el 49% de la ciudadan\u00eda denuncia las \u201cfaltas de respeto\u201d como la principal lacra procedente de los mandos altivos y mediocres, junto a \u201cprepotencia\u201d, escogida por un 37%, \u201cincompetencia\u201d (por un 29%), \u201cfalta de apoyo\u201d (por un 28%) o \u201causencia de trato humano\u201d (por un 25%) completan este cuadro presente en muchos de los jefes que tenemos.<\/p>\n<p>Junto a ello, es importante decir que la humildad no es compatible con la ostentaci\u00f3n. No hay nada m\u00e1s mediocre que un responsable ostentoso. Y es que la desmedida ambici\u00f3n de algunos es un problema. Pero, junto a la honestidad y la humildad, entre otras, es b\u00e1sico poner el hero\u00edsmo en la frente. La clave de hero\u00edsmo es tener claro que el cambio empieza por uno mismo, que es necesario planearse una posibilidad de transformar lo que hay, trabaj\u00e1ndose el yo conmigo para poder tener un buen yo contigo y junto a ello, un nosotros. Se necesitan h\u00e9roes y hero\u00ednas cotidianas que luchen contra la mediocridad y la chapuza. Para ello, es importante practicar un hero\u00edsmo discreto y cotidiano. Este es el tipo de hero\u00edsmo que necesitamos: que contagie valor, dignidad, calidad y compromiso. Para ello, es b\u00e1sico: coraje y talento.<\/p>\n<p>Los que triunfan saben que fuera de su organizaci\u00f3n hay talento y se empe\u00f1an en crear instituciones abiertas. Creen que fuera hay qui\u00e9n puede innovar. Por qu\u00e9 se afanan por entender c\u00f3mo cambia el mundo y cu\u00e1les son las tecnolog\u00edas que les pueden cambiar la partitura a sus productos o servicios. Los humildes aprenden y desaprenden.<\/p>\n<p>Mientras, en otros entornos, hay quien se pregunta: \u00bfQu\u00e9 es lo que mejor se le da a una persona mediocre? Y la respuesta es sencilla: Reconocer a otra persona mediocre. Juntas se organizar\u00e1n para rascarse la espalda, se asegurar\u00e1n de devolverse los favores e ir\u00e1n cimentando el poder de un clan que seguir\u00e1 creciendo, ya que enseguida dar\u00e1n con la manera de atraer a sus semejantes. Lo que de verdad importa no es evitar la estupidez, sino adornarla con la apariencia del poder.<\/p>\n<p>En un mundo como el actual que la pandemia ha girado del rev\u00e9s, se requieren responsables que con humildad sepan modificar el rumbo, que no se aferren a sus pron\u00f3sticos y que sepan leer antes que otros los cambios necesarios. La flexibilidad requiere humildad, saber regresar sobre las propias decisiones y los propios sermones. Solamente dudan los humildes, por eso son confiables. Los grandes desaf\u00edos requieren grandes compromisos y la altivez nunca fue la madre de compromisos consistentes.<\/p>\n<p><strong>Un consejo a\u00f1adido en tiempos de pandemia:<\/strong><\/p>\n<p>El perd\u00f3n libera muchas energ\u00edas positivas y es conveniente practicarlo. Pedir perd\u00f3n es un paso imprescindible para restablecer la relaci\u00f3n de un responsable con la sociedad. Es un gesto de humildad que nos hace ganar. Todos cometemos errores y nos equivocamos. A veces cuando esto sucede nos damos cuenta r\u00e1pidamente: alguna gente cuenta con un mecanismo de evaluaci\u00f3n que pone en marcha casi de manera autom\u00e1tica y que nos insta a pedir perd\u00f3n. A veces, nuestros fallos perjudican a las personas que queremos, por contradictorio que pueda parecer. Pedir perd\u00f3n tiene mucho valor y es un paso necesario para reconstruir la confianza perdida. Aunque pedir perd\u00f3n, sin m\u00e1s, no vale mucho. Es un alivio para la persona que lo expresa e incluso puede tener un efecto paliativo para quien lo recibe, pero no repara el da\u00f1o; lo importante es corregir y revertir el error, y si se ha perjudicado a personas, compensarlas.<\/p>\n<p>Y junto a ello, un nuevo consejo: El poder curativo del apoyo emocional que reduce miedos y ansiedades, fomenta la expresi\u00f3n emocional y ayuda en la adaptaci\u00f3n al problema creado. Mucho apoyo emocional necesitamos en estos tiempos donde la salud mental de mucha gente est\u00e1 afectada.<\/p>\n<p>Apoyemos emocionalmente. Pidamos perd\u00f3n cuando nos equivoquemos. Reparemos el da\u00f1o hecho. Compensemos los perjuicios generados. Todo ello imprescindible en esta pandemia. Todo sin mediocridad.<!--more--><\/p>\n<h3><strong>*Joan Carles March Cerd\u00e1<\/strong><\/h3>\n<ul>\n<li>Profesor de la EASP. M\u00e9dico especialista en Medicina Preventiva y Salud P\u00fablica y Doctor en Medicina por la Universidad Aut\u00f3noma de Barcelona.<\/li>\n<li>Posee un M\u00e1ster en Salud P\u00fablica y Gesti\u00f3n Sanitaria por la Universidad de Granada y la Escuela Andaluza de Salud P\u00fablica.<\/li>\n<li>Cuenta en su haber con m\u00e1s de 150 art\u00edculos en el campo de la ciudadan\u00eda, la comunicaci\u00f3n en salud, drogas o trabajo en equipo y liderazgo y es autor del libro\u00a0<em>Liderar con Coraz\u00f3n<\/em>\u00a0y\u00a0<em>Equipos con emoci\u00f3n<\/em>.<\/li>\n<li>Ha participado como ponente en numerosas conferencias y jornadas sobre salud 2.0. Posee diferentes blogs y participa en varias redes sociales. Recientemente nombrado uno de los l\u00edderes europeos Top 50 de HIMSS Future 50.<\/li>\n<li>Ha sido Director de la EASP desde enero de 2015 hasta de septiembre de 2017.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Joan Carles March Cerd\u00e1*<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":11758,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[1344,1284,759,885],"tags":[],"class_list":["post-11759","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-1344","category-ano","category-memoria","category-opiniones"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"3.0.2","language":"eu","enabled_languages":["es","eu"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"eu":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11759","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11759"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11759\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11763,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11759\/revisions\/11763"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media\/11758"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11759"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11759"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11759"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}