{"id":11499,"date":"2020-12-20T10:36:33","date_gmt":"2020-12-20T09:36:33","guid":{"rendered":"https:\/\/osalde.org\/?p=11499"},"modified":"2020-12-20T10:36:33","modified_gmt":"2020-12-20T09:36:33","slug":"panorama-de-una-pandemia-fuera-de-control-en-el-siglo-xxi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/osalde.org\/eu\/panorama-de-una-pandemia-fuera-de-control-en-el-siglo-xxi\/","title":{"rendered":"Panorama de una pandemia fuera de control en el siglo XXI"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">por Jorge Barr\u00f3n, microbi\u00f3logo y miembro de Osalde<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Charla en Jornada COVID-19: Crisis ambiental, sanitaria y sist\u00e9mica. CCOO d&#8217;Industria de Catalunya (Primera mesa: Pandemia y medio ambiente)<!--more--><\/p>\n<p><strong>Ha transcurrido casi un a\u00f1o desde la declaraci\u00f3n de pandemia por la OMS. <\/strong>Sin embargo, los casos de infecci\u00f3n, los ingresos hospitalarios y las muertes por el virus emergente SARS CoV 2 no han dejado de evolucionar en ondas en la mayor\u00eda de los Estados gobernados con sistemas liberales, mientras que pa\u00edses con sistemas de gobierno social han contenido eficazmente la transmisi\u00f3n y han logrado volver a la normalidad econ\u00f3mica y social.<\/p>\n<p><strong>En diciembre de 2020 se super\u00f3 ampliamente en el mundo el mill\u00f3n y medio de muertes por Covid-19. <\/strong>La cifra oficial probablemente subestima el total real. Pero llama la atenci\u00f3n las enormes diferencias en p\u00e9rdida de vidas humanas en diferentes Estados.<\/p>\n<p><strong><u>\u00bfQu\u00e9 se hizo en la Rep\u00fablica Popular China para tener menos de 5.000 muertes por Covid-19, mientras que Espa\u00f1a ha tenido m\u00e1s de 40.000?<\/u><\/strong><\/p>\n<p><strong>La primera ola epid\u00e9mica se logr\u00f3 contener eficazmente aplicando rigurosas medidas de confinamiento.<\/strong> Sin embargo, pasado el estado de alarma, la transici\u00f3n apresurada hacia la mal llamada <strong>Nueva Normalidad<\/strong> no logr\u00f3 controlar la transmisi\u00f3n del virus, sucedi\u00e9ndose abundantes brotes locales, una segunda y hasta una tercera ola con claro fracaso de las medidas de contenci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>En Espa\u00f1a, la intervenci\u00f3n del Gobierno Central intentando establecer medidas para todo el territorio se ha tropezado continuamente con la rivalidad pol\u00edtica de las CCAA,<\/strong> de forma que de la Comision Interterritorial de Sanidad han emanado m\u00e1s recomendaciones que obligaciones, medidas a menudo confusas y contradictorias que solo contribuyen a aumentar la incertidumbre de la ciudadan\u00eda.<\/p>\n<p><strong>Por su parte, los gobiernos de las Comunidades Aut\u00f3nomas, tampoco han mostrado agilidad y energ\u00eda en la aplicaci\u00f3n de medidas de contenci\u00f3n<\/strong>, serviles a su clientela pol\u00edtica. A menudo han dictado <em>\u201cpol\u00edticas para no ser cumplidas\u201d<\/em> como son aquellas que reclaman a la ciudadan\u00eda una responsabilidad y compromiso que los propios gobiernos no observan.<\/p>\n<p><strong>As\u00ed las cosas, una sensaci\u00f3n de caos e incertidumbre se ha apropiado de la poblaci\u00f3n, <\/strong>generando todo tipo de reacciones que en nada contribuyen a lograr la confianza necesaria para aunar fuerzas contra el progreso de la pandemia.<\/p>\n<p><strong>Es cierto que aun se conoce poco de este nuevo agente emergente y tenemos que tomar decisiones con grandes dosis de incertidumbre:<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li><strong>A\u00fan no sabemos c\u00f3mo surgi\u00f3 \u00e9ste nuevo virus y cuando comenz\u00f3 la pandemia.<\/strong> Los coronavirus tienen facilidad de saltar de una especie a otra, como lo han hecho en las epidemias de SARS y MERS de 2002 y 2012. El origen del virus a partir de los murci\u00e9lagos parece claro, pero falta un hu\u00e9sped intermedio para explicar la transmisi\u00f3n.<\/li>\n<li><strong>Otra hip\u00f3tesis sobre el origen es la manipulaci\u00f3n gen\u00e9tica de virus en los laboratorios de alta seguridad.<\/strong> Las t\u00e9cnicas actuales de manipulaci\u00f3n gen\u00e9tica permiten \u201cfabricar\u201d en el laboratorio \u201cquimeras\u201d, combinaciones de virus.<\/li>\n<li><strong>Probablemente la informaci\u00f3n de los primeros casos fue retrasada y minimizada<\/strong>, como por otra parte es lo habitual en situaciones similares. Es un asunto importante, dado que la precocidad en las medidas preventivas determina la intensidad de los da\u00f1os.<\/li>\n<li><strong>Tampoco sabemos la causa de los cuadros m\u00e1s graves, como la llamada \u201ctormenta de citoquinas\u201d <\/strong>que origina cuadros sist\u00e9micos de extrema gravedad que conduce a la muerte<\/li>\n<li><strong>No disponemos de armas terape\u00faticas espec\u00edficas <\/strong>Solo los <strong>corticoides y anticoagulantes<\/strong> han mejorado el pron\u00f3stico de los casos m\u00e1s graves, pero solo aplicable en <strong>hospitales y UCIs<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Respecto a las vacunas, hemos asistimos a una carrera de m\u00e1rketing <\/strong>entre unas cuantas opciones con inmensas inversiones, contratos millonarios de adquisici\u00f3n que eximen de responsabilidad ante el riesgo de efectos adversos en la poblaci\u00f3n. En solo 11 meses ha comenzado la vacunaci\u00f3n en <strong>el Reino Unido, Rusia y China.<\/strong> Aunque detener la transmisi\u00f3n requiere porcentajes de vacunaci\u00f3n eficaz superiores al 65%, lo que suponen enormes dificultades econ\u00f3micas y log\u00edsticas.<\/p>\n<p><strong>Algunos gobiernos est\u00e1n abusando de la perspectiva vacunal para <\/strong>justificar su tibieza y eludir su responsabilidad en la adopci\u00f3n de medidas en\u00e9rgicas.<\/p>\n<p><strong>La investigaci\u00f3n y producci\u00f3n de vacunas ha sido un proceso acelerado de alto riesgo<\/strong>, porque las prisas en el ensayo de f\u00e1rmacos y vacunas no son buenas, disminuyen las garant\u00edas. Anteriores ensayos fallidos de vacunas han tenido efectos catastr\u00f3ficos en la salud y la vida de los \u201cvoluntarios\u201d, dicho sea de paso, frecuentemente personas pobres e ignorantes con las que no se han cumplido los requerimientos \u00e9ticos del consentimiento informado. No podemos descartar riesgos desconocidos en el proceso de vacunaci\u00f3n masiva.<\/p>\n<p><strong>Aun est\u00e1 por ver si las vacunas son el remedio. Desde luego no lo van a ser para los dos tercios de la humanidad victima de la desigualdad global.<\/strong><\/p>\n<p><strong>La humanidad est\u00e1 expuesta a un panorama de\u00a0riesgos globales altamente complejo e interconectado.<\/strong>\u00a0Las pandemias por agentes emergentes son solo uno de los riesgos peri\u00f3dicos que mantienen a lo largo de la historia de la humanidad. Las pandemias, adem\u00e1s de causar aumento de la morbimortalidad, por efecto directo del agente, dan lugar a sucesivas crisis econ\u00f3micas y sociales que afectan en mayor medida a los sectores mas empobrecidos y terminan incrementado la desigualdad.<\/p>\n<p><strong>En el complejo panorama que ofrece esta pandemia destacan dos aspectos de primera importancia en las causas, consecuencias y prevenci\u00f3n:<\/strong><\/p>\n<p>En primer lugar, la ya referida <strong>desigualdad global<\/strong>. Dos tercios de la humanidad sufren epidemias cr\u00f3nicas que pr\u00e1cticamente est\u00e1n erradicadas en el llamado primer mundo: Malaria, sida, tuberculosis, \u00e9bola, que se suman a hambrunas, guerras o reg\u00edmenes represores y corruptos.<\/p>\n<p>Otro aspecto a destacar es la influencia de <strong>los importantes cambios estructurales<\/strong> originados por la especie humana en el planeta, como la superpoblaci\u00f3n, la producci\u00f3n industrial masiva de carne en condiciones insalubres, el consumo de animales salvajes, la deforestaci\u00f3n, la destrucci\u00f3n de h\u00e1bitats naturales, la contaminaci\u00f3n ambiental, el cambio clim\u00e1tico, la impresionante movilidad global, etc.<\/p>\n<p>Mediante unos <strong>Servicios P\u00fablicos de Salud suficientes y de calidad<\/strong> podemos evitar muertes y aliviar sufrimientos, mediante <strong>medidas pol\u00edticas de contenci\u00f3n,<\/strong> de protecci\u00f3n y limitaci\u00f3n de actividades de riesgo, podemos limitar los efectos de la pandemia.\u00a0 <strong>Pero mientras no se corrijan las enormes desigualdades tanto en la dimensi\u00f3n global como a nivel de los Estados<\/strong>, ning\u00fan remedio, sea f\u00e1rmaco o vacuna, acabar\u00e1 con las pandemias y sus efectos.<\/p>\n<p><strong>En pleno siglo XXI tenemos capacidad cient\u00edfica, tecnol\u00f3gica y organizativa para enfrentarnos con eficacia y evitar al menos en gran medida sus peores efectos.<\/strong> El problema es que estos medios est\u00e1n secuestrados por una peque\u00f1a parte de la humanidad y protegidos por patentes, lo que explica que, aun habiendo remedios para el sida, la malaria o la tuberculosis, siguen padeciendo y muriendo millones de seres humanos para los que tales remedios no existen.<\/p>\n<p><strong>Tampoco en el primer mundo estamos en la situaci\u00f3n ideal<\/strong>. Esto ha quedado claro viendo el <strong>catastr\u00f3fico resultado de las pol\u00edticas neoliberales<\/strong> en el manejo de la pandemia. Aqu\u00ed ha sido el liberalismo en sus versiones m\u00e1s radicales, el factor m\u00e1s da\u00f1ino, una mezcla de ego\u00edsmo, insolidaridad y torpeza que ha mostrado su incapacidad para tomar medidas precoces y en\u00e9rgicas para contener y controlar la pandemia en niveles bajos. Una actitud pacata propia de Estados liberales d\u00e9biles ante las \u00e9lites econ\u00f3micas, que seg\u00fan muchos expertos es a\u00fan m\u00e1s da\u00f1ina para la econom\u00eda, porque cronifica la pandemia en ondas interminables.<\/p>\n<p><strong>La Salud P\u00fablica no es prioridad en los gobiernos de corte liberal<\/strong>. Por lo que tampoco hemos dispuesto de medidas estructurales o jur\u00eddicas, como Planes de emergencia sanitaria, recursos suficientes para atender a la demanda sanitaria extraordinaria, Servicios potentes de Epidemiolog\u00eda, de Vigilancia y Control, de Indicadores y medidas t\u00e9cnicas y jur\u00eddicas de contenci\u00f3n que permitan tomar medidas en\u00e9rgicas, respuesta r\u00e1pidas y eficientes, salvando las dificultades pol\u00edticas de consenso que impiden la falta de previsi\u00f3n e improvisaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Hay un proyecto llamado COVAXX de vacuna solidaria promovido por la OMS, algunos Estados y Organizaciones <\/strong>Una alianza para producir 100 millones de dosis a bajo costo para comienzo de 2021. Una vacuna completamente sint\u00e9tica, sin riesgos biol\u00f3gicos, sin virus, que permitir\u00e1 obtener respuestas inmunitarias tanto de anticuerpos como de c\u00e9lulas.<\/p>\n<p><strong>Sin embargo, las monumentales inversiones realizadas por la industria farmace\u00fatica<\/strong> para el desarrollo urgente de vacunas anti Covid-19 y las compras masivas por Estados ricos, alejan la idea de la vacuna solidaria, como es lo com\u00fan en otras vacunas que est\u00e1n en el olvido porque sus posibles compradores no pueden pagar los inhumanos derechos de propiedad que protegen las patentes: malaria, sida, dengue, chagas, etc.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 hemos aprendido de este evidente fracaso en la gesti\u00f3n de la pandemia?<\/strong><\/p>\n<p>Nuestra sociedad liberal acent\u00faa los derechos individuales frente a los comunitarios y sociales.\u00a0Es una sociedad de<strong> \u201cs\u00e1lvese quien pueda<\/strong>\u201d, carente de conciencia social. El individuo de la sociedad liberal percibe escasamente c\u00f3mo su conducta tiene efectos en la comunidad, ignorando frecuentemente su parte de responsabilidad en la transmisi\u00f3n del virus y sus efectos como enfermedad, sufrimiento, muerte, crisis econ\u00f3mica y social.<\/p>\n<p><strong>En un estado de corte social ser\u00eda inconcebible e intolerable la desobediencia de las reglas de protecci\u00f3n frente a la pandemia, la actitud de rebeld\u00eda reclamando \u201clibertad\u201d que ignora el compromiso social de los individuos.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Lo que ha ocurrido en Espa\u00f1a y Europa a partir del verano de 2020 ha sido un gran fracaso colectivo:<\/strong> Casi 50.000 muertos, <strong>m\u00e1s de 1.000\/mill\u00f3n<\/strong>, el tercer mayor \u00edndice de Europa (Belgica, Italia). Y en 50% en residencias de mayores y dependientes, con frecuencia exclu\u00eddos del ingreso hospitalario, falta de liderazgo, descoordinaci\u00f3n, equ\u00edvoco papel de la ciencia, informaci\u00f3n ca\u00f3tica de datos, controversia pol\u00edtica, falta de pedagog\u00eda y de transparencia, prematura y r\u00e1pida desescalada, respuesta lenta y falta de contundencia, con un sistema sanitario debilitado al borde del colapso, falta de rastreadores.,<\/p>\n<p><strong>Nuevamente, el derecho a la salud se enfrenta a nuevas amenazas que indicen muy negativamente en los condicionantes sociales, econ\u00f3micos y pol\u00edticos de la salud.<\/strong> La pandemia y su gesti\u00f3n ya tienen efectos adversos en la salud, descenso de la esperanza de vida, aumento de las enfermedades cr\u00f3nicas y mentales, ansiedad, depresi\u00f3n, suicidio.<\/p>\n<p><strong>La salida de la crisis sanitaria y la recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica necesita con urgencia resolver las carencias e incapacidades de los Sistemas de Salud,<\/strong> Atenci\u00f3n Primaria y hospitalaria, Vigilancia y control epidemiol\u00f3gico, diezmados por la falta de inversi\u00f3n, recortes y privatizaciones. Y la fuerte reacci\u00f3n del Gobierno con unos <strong>Presupuestos Sociales<\/strong> capaces de corregir el fuerte impacto de la crisis sobre los sectores mas da\u00f1ados de la sociedad.<\/p>\n<p><strong>No es preciso un Estado autoritario para imponer normas, pero s\u00ed un Estado Democr\u00e1tico con un Plan de Emergencia para situaciones de Pandemia<\/strong>, donde datos, indicadores, umbrales y medidas est\u00e9n previamente definidos y amparados con las correspondientes garant\u00edas legales para llevarlas a cabo sin demora al menor signo de alarma.<\/p>\n<p><strong>Es de esperar que tanto gobiernos como ciudadanos algo habremos aprendido, <\/strong>al menos para tomar conciencia de que son necesarios grandes cambios, estructurales, pol\u00edticos y econ\u00f3micos que alivien la pandemia de todas las pandemias, que no es otra que <strong>la desigualdad global que azota a la humanidad.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Jorge Barr\u00f3n. <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>OSALDE, Organizaci\u00f3n por el Derecho a la Salud. Pa\u00eds Vasco<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Jorge Barr\u00f3n, microbi\u00f3logo y miembro de Osalde<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":11568,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[1287,1284,759,885],"tags":[1312],"class_list":["post-11499","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-1287","category-ano","category-memoria","category-opiniones","tag-coronavirus"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"3.0.2","language":"eu","enabled_languages":["es","eu"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"eu":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11499","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11499"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11499\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11500,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11499\/revisions\/11500"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media\/11568"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11499"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11499"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11499"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}