{"id":10793,"date":"2020-08-29T09:32:25","date_gmt":"2020-08-29T08:32:25","guid":{"rendered":"https:\/\/osalde.org\/?p=10793"},"modified":"2020-08-30T14:25:06","modified_gmt":"2020-08-30T13:25:06","slug":"covid-19-teleconsultas-y-atencion-primaria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/osalde.org\/eu\/covid-19-teleconsultas-y-atencion-primaria\/","title":{"rendered":"Covid-19, teleconsultas y atenci\u00f3n primaria"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">por <strong><a href=\"https:\/\/www.researchgate.net\/profile\/Carlos_Calderon11\">Carlos Calder\u00f3n<\/a>.<\/strong> M\u00e9dico de Familia jubilado del Centro de Salud de Alza-Donostia. Agosto de 2020<!--more--><\/p>\n<p>A pesar de la gran profusi\u00f3n de noticias, comunicados y art\u00edculos, todav\u00eda nos queda mucho por aprender sobre la pandemia de la Covid-19 como m\u00e9dicos y profesionales de la salud en general, y tambi\u00e9n como ciudadanos.<\/p>\n<p>Por un lado, porque sus efectos no se limitan al \u00e1mbito m\u00e9dico, sino que, como sabemos, se extienden a lo econ\u00f3mico, lo social y lo pol\u00edtico-sanitario, mostr\u00e1ndonos con especial crudeza su complejidad y las numerosas incertidumbres que genera. Es decir, adem\u00e1s de lo que podamos avanzar en el conocimiento de las dimensiones virol\u00f3gicas, cl\u00ednicas y epidemiol\u00f3gicas de la Covid-19, la pandemia ha puesto de manifiesto una vez m\u00e1s la necesidad de colaboraci\u00f3n e intercambio de saberes y experiencias dentro del sector sanitario y entre \u00e9ste y el conjunto de la sociedad.<\/p>\n<p>Y por otro lado, porque lo que aprendamos de esta pandemia depender\u00e1 no s\u00f3lo de los medios con que contemos para encontrar las mejores respuestas, sino, previamente a ello, de nuestra capacidad y voluntad para hacernos las preguntas adecuadas.\u00a0 Y tambi\u00e9n aqu\u00ed se precisa del debate y la participaci\u00f3n de sanitarios y no sanitarios.<\/p>\n<p>En este sentido, uno de los temas que en estos momentos est\u00e1 provocando especial inquietud en los m\u00e9dicos -principalmente de atenci\u00f3n primaria- y los pacientes, tiene que ver con la sustituci\u00f3n de la asistencia persona-persona por la consulta telef\u00f3nica. Sustituci\u00f3n adoptada inicialmente ante la situaci\u00f3n de confinamiento, pero que contin\u00faa teniendo una presencia muy importante en el sistema sanitario una vez superada dicha fase.<\/p>\n<p>Para muchos, la imposibilidad de relacionarse directamente con el paciente desvirt\u00faa la asistencia en cuanto que afecta a la comunicaci\u00f3n &#8211; no s\u00f3lo verbal-, a la exploraci\u00f3n y a la integralidad de una atenci\u00f3n centrada en la persona y no s\u00f3lo en un determinado s\u00edntoma o enfermedad.\u00a0 Otros consideran, sin embargo, que la comunicaci\u00f3n telef\u00f3nica o mediante internet ya se ven\u00eda practicando, aunque de manera m\u00e1s puntual y en general con pacientes conocidos, y de lo que se tratar\u00eda, tras la experiencia del confinamiento, ser\u00eda de ordenarla mejor organizativa, legal y profesionalmente, de modo que pudiera reducir la saturaci\u00f3n de las consultas presenciales.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n entre los pacientes las opiniones podr\u00edan ser diversas.\u00a0 Quiz\u00e1s entre los m\u00e1s j\u00f3venes, m\u00e1s ocupados y con mayor nivel educativo, la consulta telef\u00f3nica les permitir\u00eda consultar su problema de salud, por lo general agudo y no grave, sin necesidad de desplazarse.\u00a0 Mientras que posiblemente, las personas de m\u00e1s edad, con varios problemas de salud cr\u00f3nicos y agudos y menor capacidad de comunicaci\u00f3n, ver\u00edan la sustituci\u00f3n de la consulta persona-persona como una barrera de acceso que en ocasiones les llevar\u00eda a buscar otras alternativas como, por ejemplo, los servicios de urgencia.<\/p>\n<p>A modo de contribuci\u00f3n al debate, se apuntan a continuaci\u00f3n unas breves reflexiones en torno a tres aspectos principales: la teleconsulta en nuestro <em>aqu\u00ed y ahora<\/em>, la teleconsulta como <em>medio<\/em>, y algunas <em>carencias de nuestro sistema sanitario<\/em> que la Covid 19 ha puesto de manifiesto y que necesitamos recomponer para que la teleconsulta resulte beneficiosa para pacientes y profesionales.<\/p>\n<p>La teleconsulta en sus diferentes variantes (tel\u00e9fono, video, email, \u2026) cuenta con numerosas experiencias y multitud de art\u00edculos en revistas m\u00e9dicas referidos mayoritariamente a situaciones de dif\u00edcil accesibilidad geogr\u00e1fica y a pa\u00edses con sistemas sanitarios diferentes.\u00a0 Pero en nuestro caso, y a pesar de su utilizaci\u00f3n generalizada desde el inicio de la fase de confinamiento, no contamos con datos referidos al contexto presente de la atenci\u00f3n primaria que permitan la evaluaci\u00f3n de sus efectos y variaciones en funci\u00f3n de las caracter\u00edsticas tanto del profesional, su \u00e1mbito y pr\u00e1ctica asistencial, como las de los pacientes en relaci\u00f3n a aquellos factores que sabemos que influyen en la demanda como el tipo de problema de salud, la edad, el g\u00e9nero, o las condiciones de vida y trabajo.<\/p>\n<p>El <em>aqu\u00ed y ahora<\/em> de la sustituci\u00f3n de la consulta presencial por la telef\u00f3nica se encuentra, por tanto, directamente condicionado por las circunstancias extraordinarias, y en principio transitorias, de haber tenido que responder de manera sorpresiva y precipitada ante una pandemia desconocida frente a la que hab\u00eda que poner barreras al contacto f\u00edsico como medida de protecci\u00f3n.\u00a0 Todav\u00eda no sabemos cu\u00e1l ser\u00e1 su evoluci\u00f3n y c\u00f3mo deber\u00e1 organizarse la asistencia en caso de que se prolongue en el tiempo, pero la falta de informaci\u00f3n m\u00ednimamente rigurosa sobre los efectos de dicha sustituci\u00f3n deber\u00eda obligarnos a ser prudentes en nuestras apreciaciones y servir tambi\u00e9n de llamada de atenci\u00f3n sobre la necesidad de promover estudios correctamente dise\u00f1ados al respecto antes de tomar decisiones que hipotequen el modelo de asistencia m\u00e1s all\u00e1 de la pandemia.<\/p>\n<p>Un segundo peligro que deber\u00edamos prevenir en relaci\u00f3n al presente y futuro de la teleconsulta y de la telemedicina en general es el de olvidarnos de su condici\u00f3n de <em>medio<\/em>, situando su debate en abstracto mediante preguntas sobre si es \u201cbuena\u201d o es \u201cmala\u201d o si los pacientes prefieren un tipo u otro de consulta.\u00a0 El peligro no es nuevo ya que se repite con frecuencia ante la posibilidad de incorporaci\u00f3n de cualquier nuevo cambio tecnol\u00f3gico u organizativo. El valor de dichos cambios depender\u00e1 siempre de los efectos derivados de su aplicabilidad y por dicha raz\u00f3n deber\u00eda ser imprescindible responder a los <em>por qu\u00e9<\/em>, <em>para qu\u00e9<\/em> y <em>para qui\u00e9n<\/em> de su utilizaci\u00f3n antes de preguntarnos el <em>c\u00f3mo<\/em> y <em>cu\u00e1ndo<\/em> incorporarlos.\u00a0 Las nuevas tecnolog\u00edas ayudan, y pueden llegar a ser imprescindibles, en el desarrollo pr\u00e1ctico de las estrategias de resoluci\u00f3n que adoptemos ante determinados problemas, pero las tecnolog\u00edas no sustituyen ni deciden las estrategias a seguir, sino que son las personas e instituciones las responsables de su dise\u00f1o e implementaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En este sentido, sin duda resulta de inter\u00e9s mucho de lo publicado acerca de las condiciones de uso de la teleconsulta en cuanto a identificaci\u00f3n, confidencialidad, amparo legal, tiempo y habilidades requeridas, o los ritmos de su implantaci\u00f3n.\u00a0 Pero, insistiendo en lo ya dicho, dichas aportaciones deber\u00edan complementar y no preceder a las estrategias a definir en cada caso para la mejora de la salud de las personas, la buena pr\u00e1ctica de los profesionales y la calidad de los servicios de salud.<\/p>\n<p>A modo de ejemplos, ya en 2013 un informe del Colegio de M\u00e9dicos de Catalunya sobre telemedicina y visitas no presenciales advert\u00eda que la virtualidad no deber\u00eda servir en ning\u00fan caso de coartada para rentabilizar err\u00f3neamente la jornada laboral desde un punto de vista puramente mercantil sin tener en cuenta sus repercusiones en la relaci\u00f3n m\u00e9dico-paciente y en la calidad de la asistencia; y en el momento actual hay tambi\u00e9n voces que alertan sobre el peligro de que la generalizaci\u00f3n de la consulta telef\u00f3nica conlleve un incremento del uso inadecuado de los servicios de salud por parte de la poblaci\u00f3n con el efecto parad\u00f3jico de una mayor sobrecarga asistencial directa o indirecta.<\/p>\n<p>Y es aqu\u00ed donde necesariamente hemos de plantearnos qu\u00e9 estrategias y prioridades de mejora necesita nuestro sistema de salud teniendo en cuenta su situaci\u00f3n, antes, durante y despu\u00e9s de la pandemia, sin olvidar el severo cuestionamiento que la Covid-19 ha supuesto para con los excesos de autocomplacencia y de declaraciones ret\u00f3ricas en las pol\u00edticas sanitarias. Pendientes todav\u00eda de evaluar con rigor los aciertos y errores vividos en circunstancias sin duda dif\u00edciles de gestionar, algunas de las <em>carencias<\/em> com\u00fanmente aceptadas provocan ciertas inquietudes en relaci\u00f3n al tema que nos ocupa.<\/p>\n<p>Si, tal y como se afirma, deber\u00eda reforzarse la atenci\u00f3n primaria tras constatar su infradotaci\u00f3n, sobrecarga asistencial y falta de reconocimiento y motivaci\u00f3n de sus profesionales, \u00bfqu\u00e9 estrategias, recursos y estructuras propias de gesti\u00f3n y liderazgo de la atenci\u00f3n primaria est\u00e1 previsto implementar para garantizar sus propiedades b\u00e1sicas de accesibilidad, continuidad, integralidad y coordinaci\u00f3n, y qu\u00e9 pol\u00edticas de calidad, docencia, investigaci\u00f3n y presencia activa en la universidad se han dispuesto para que la Medicina de Familia cuente con m\u00e1s y mejores profesionales?<\/p>\n<p>Y si, ahora m\u00e1s que nunca se ha demostrado que la integraci\u00f3n y coordinaci\u00f3n entre especialidades, profesiones y sectores asistenciales no es s\u00f3lo cuesti\u00f3n de r\u00f3tulos, sino que requiere del fortalecimiento de cada una de ellos y del reconocimiento y colaboraci\u00f3n rec\u00edprocos, \u00bfqu\u00e9 cambios de futuro se prev\u00e9n tanto en atenci\u00f3n primaria como en salud p\u00fablica, especialidades hospitalarias, enfermer\u00eda, residencias de ancianos, personal administrativo y dem\u00e1s profesiones, para favorecer realmente el trabajo en equipo y la participaci\u00f3n ciudadana en situaciones de pandemia y de no pandemia?<\/p>\n<p>En definitiva, \u00bfestamos realmente dispuestos a nivel pol\u00edtico-institucional, profesional y ciudadano a apostar por un sistema p\u00fablico de salud de calidad, fundamentado en la atenci\u00f3n primaria y donde el encuentro m\u00e9dico-paciente cuente adem\u00e1s de con los mejores conocimientos, formaci\u00f3n y experiencia, tambi\u00e9n con la empat\u00eda, la confianza mutua y la continuidad a lo largo del tiempo?<\/p>\n<p>Desde dicha apuesta, la teleconsulta podr\u00eda desempe\u00f1ar un importante papel de ayuda complementaria.\u00a0 Fuera de ella, la teleconsulta corre el peligro de contribuir al preocupante deterioro de una atenci\u00f3n primaria imprescindible para un sistema de salud p\u00fablico, sostenible y de calidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.researchgate.net\/profile\/Carlos_Calderon11\"><strong>Carlos Calder\u00f3n.<\/strong> M\u00e9dico de Familia jubilado del Centro de Salud de Alza-Donostia.<\/a><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Carlos Calder\u00f3n (MD, PhD, MPH, BA Sociolog\u00eda) est\u00e1 actualmente jubilado como m\u00e9dico de cabecera en el Centro de Salud de Alza, Donostia-San Sebasti\u00e1n. Osakidetza. Carlos contin\u00faa involucrado en algunos proyectos de investigaci\u00f3n y docencia sobre m\u00e9todos cualitativos en la investigaci\u00f3n en salud.<\/p>\n<span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Carlos Calder\u00f3n. M\u00e9dico de Familia jubilado del Centro de Salud de Alza-Donostia. Agosto de 2020<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":10797,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[1287,1284,759,885,809,874],"tags":[125,1312,350],"class_list":["post-10793","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-1287","category-ano","category-memoria","category-opiniones","category-politicas","category-salud-comunitaria","tag-atencion-primaria","tag-coronavirus","tag-salud-comunitaria"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"3.0.2","language":"eu","enabled_languages":["es","eu"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"eu":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10793","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10793"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10793\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10802,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10793\/revisions\/10802"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10797"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10793"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10793"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10793"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}