{"id":10711,"date":"2020-08-16T09:13:25","date_gmt":"2020-08-16T08:13:25","guid":{"rendered":"https:\/\/osalde.org\/?p=10711"},"modified":"2020-08-16T20:29:38","modified_gmt":"2020-08-16T19:29:38","slug":"joan-benach-invertir-en-salud-publica-y-servicios-sociales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/osalde.org\/eu\/joan-benach-invertir-en-salud-publica-y-servicios-sociales\/","title":{"rendered":"Joan Benach: &#8220;Invertir en Salud P\u00fablica y Servicios Sociales&#8221;"},"content":{"rendered":"<p><strong>Fuente:\u00a0<\/strong>Mois\u00e9s P\u00e9rez,\u00a0<span class=\"updated\">15\/8\/2020<\/span>\u00a0<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/o-invertimos-en-salud-publica-y-servicios-sociales-o-no-tendremos-vida\/\">Viento Sur<\/a> <a href=\"https:\/\/www.eltemps.cat\/article\/10865\/joan-benach-o-invertim-en-salut-publica-i-serveis-socials-o-no-tindrem-vida\">ElTemps (catal\u00e1)<\/a><!--more--><\/p>\n<p><em>La salud p\u00fablica siempre ha sido la gran olvidada de las pol\u00edticas p\u00fablicas, a pesar que su tarea fundamental es la de prevenci\u00f3n de enfermedades y de actuaci\u00f3n en \u00e1mbitos que pueden determinar la salud de las personas, como por ejemplo las condiciones laborales o medioambientales. Sin embargo, con la llegada del coronavirus se ha mostrado la importancia de un \u00e1mbito que sigue contando con unas estructuras muy precarias. Para analizar la importancia de esta \u00e1rea transversal en el control de los actuales rebrotes y c\u00f3mo la pandemia ha afectado las capas m\u00e1s empobrecidas, EL TEMPS entrevista Joan Benach, director del Grup de Recerca en Desigualtats en Salut de la Universitat Pompeu Fabra y catedr\u00e1tico del departamento de Ci\u00e8ncies Pol\u00edtiques i Socials del mismo centro universitario.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8211;<strong>Qu\u00e9 papel tendr\u00edan que jugar la sanidad y la salud\u00a0p\u00fablica ante la pandemia? Explique en qu\u00e9 se diferencian y que las caracteriza.<\/strong><\/p>\n<p>-En la gesti\u00f3n actual y futura de la pandemia, la sanidad p\u00fablica y la salud p\u00fablica son dos \u00e1mbitos esenciales, pero diferentes. La sanidad p\u00fablica trata de diagnosticar y curar las enfermedades que sufre la gente, un terreno que sufre desde hace tiempo un proceso cr\u00f3nico de mercantilizaci\u00f3n e infrafinanciaci\u00f3n en el conjunto del Estado espa\u00f1ol, as\u00ed como es v\u00edctima de la medicalizaci\u00f3n y del hospitalocentrismo. \u00bfPor qu\u00e9? Pues porque es un modelo donde gran parte del gasto va a los hospitales, y a comprar tecnolog\u00edas y medicamentos, mientras que la atenci\u00f3n primaria y los servicios sociales, que tienen que ser los puntos capitales del sistema sociosanitario, permanecen precarizados y con pocos recursos. La salud p\u00fablica, en cambio, trata de prevenir la enfermedad, a la vez que proteger, promover y recuperar la salud de la poblaci\u00f3n, con acciones de salud laboral, ambiental o comunitaria, con vigilancia epidemiol\u00f3gica o actuando frente a los determinantes sociales de la salud por ejemplo. Pero para hacer esta tarea gigantesca, la salud p\u00fablica dispone de unos recursos exiguos (menos del 2% del presupuesto, y buena parte de \u00e9l va al gasto en vacunas), y una formaci\u00f3n y un n\u00famero de especialistas muy limitado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>-En esta etapa de desconfinamiento, que estar\u00eda caracterizada por el ensayo-error, los servicios de vigilancia epidemiol\u00f3gica adquir\u00edan un papel todav\u00eda m\u00e1s fundamental. Con todo, parece no haber el personal suficiente. La jefa de epidemiolog\u00eda del Hospital del Valle de Hebr\u00f3n, Magda Campins, apuntaba: \u00abNecesitamos 2.000 rastreadores y solo hay 150\u00bb. C\u00f3mo valora la respuesta del Gobierno catal\u00e1n ante los \u00faltimos brotes?<\/strong><\/p>\n<p>-Es una respuesta reactiva y deficiente. Es reactiva porque, m\u00e1s all\u00e1 de quejas pol\u00edticas a menudo poco consistentes y de la ret\u00f3rica de usar esl\u00f3ganes como \u00abfrenamos el virus\u00bb o \u00abeste virus lo paramos unido\u00bb, no se planifica, sino que se improvisa permanentemente y las cosas se hacen tarde y con poca transparencia. Son ejemplos el hecho que hace poco que se ha nombrado un director de la unidad de seguimiento de la Covid-19 o la tardanza de cuatro meses en crear un comit\u00e9 de expertos que haga propuestas para cambiar el sistema de salud y las residencias. Se act\u00faa sin la capacidad de prever ni de prepararse ante rebrotes, algo que era previsible que pudiera pasar. Y es tambi\u00e9n deficiente porque, cuando s\u00ed que se revisan las posibles estrategias a desarrollar, como propuso a finales de abril un informe del epidemi\u00f3logo Oriol Mitj\u00e0, no ha habido la voluntad y el liderazgo adecuados para actuar de forma r\u00e1pida y efectiva posando todos los medios necesarios en las mejores pol\u00edticas. \u00bfPor qu\u00e9 no se ha actuado? Seguramente porque despu\u00e9s del confinamiento radical que permiti\u00f3 bajar mucho el n\u00famero de contagios, muchos pol\u00edticos pensaron que todo estaba ya \u00abcontrolado\u00bb, sin entender que el problema no hab\u00eda acabado, que la salud p\u00fablica precisa de un gran reforzamiento y de reformas estructurales muy profundas. El hecho de tener tan pocos rastreadores para detectar, seguir y aislar posibles contagios (hay un par de centenares a lo sumo que har\u00eda falta al menos multiplicar por 10), o el hecho de disponer de unos sistemas de informaci\u00f3n epidemiol\u00f3gica y de vigilancia de las medidas de prevenci\u00f3n tan limitados como los existentes, por ejemplo, en el \u00e1mbito laboral, son dos s\u00edntomas de que no se toma seriamente el papel clave de la salud p\u00fablica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u2013 \u00bfPor qu\u00e9 no se otorga a la salud p\u00fablica el papel clave que tendr\u00eda que desarrollar?<\/strong><\/p>\n<p>\u2013 Creo que una raz\u00f3n de fondo tiene que ver con la visi\u00f3n mercantil y biom\u00e9dica de la salud, donde la salud p\u00fablica tiene un car\u00e1cter residual. El papel de la salud p\u00fablica, es decir, vigilar epidemias, reducir desigualdades, prevenir accidentes laborales o hacer cribas de c\u00e1ncer, entre otras muchas cosas, es crucial, pero a menudo invisible. No en balde, aquello que no se ve, ni da ganancias econ\u00f3micas o pol\u00edticos inmediatos no se valora ni parece prioritario. Cuando aparecen nuevos brotes, normalmente se crean m\u00e1s camas o bien hospitales de campa\u00f1a, las cuales son acciones curativas necesarias. En cambio, no se ha hecho la imprescindible planificaci\u00f3n preventiva. La visi\u00f3n mercantilista y de inmediatez de la salud es pues enga\u00f1osa y peligrosa. \u00bfPor qu\u00e9? Imaginamos por un momento que se nos dijera que la limpieza de los bosques o que tener un parque de bomberos no es algo rentable o que no hay que reforzarlos porque ahora mismo no hay ning\u00fan incendio. Pensar\u00edamos que estamos locos al exponernos en un riesgo muy serio que podemos evitar. Pues bien, la pandemia es como uno macroincendio, y a pesar de que se pudo casi apagar mediante un confinamiento radical y masivo durante muchas semanas, en muchos lugares quedan brasas encendidas que hay que identificar y apagar. El confinamiento radical solo se convierte en una soluci\u00f3n cuando la pandemia ya est\u00e1 demasiado descontrolada o bien cuando la salud p\u00fablica es tan d\u00e9bil como la que tenemos y ya no podemos hacer nada m\u00e1s. Ante la existencia de una salud p\u00fablica donde no se quiere invertir y parece que no haya que reforzar, la pregunta que nos podemos hacer es clara: \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 la salud p\u00fablica?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u2013\u00a0A ra\u00edz de los recientes rebrotes, la atenci\u00f3n pol\u00edtica y medi\u00e1tica se ha centrado en la actitud de los j\u00f3venes y en las acciones centradas a la responsabilidad individual. Est\u00e1 de acuerdo con esta mirada?<\/strong><\/p>\n<p>\u2013 Hacer hincapi\u00e9 al hacer recomendaciones a la ciudadan\u00eda b\u00e1sicamente de tipo personal como se est\u00e1 haciendo ser\u00eda parecido a decir que ante la epidemia del tabaco es la gente la que tiene que tener la responsabilidad de no fumar, cuando tienen que ser los gobiernos quienes suban los precios del tabaco, aprueben leyes restrictivas, controlen la perniciosa publicidad de la industria tabaquera, y hagan campa\u00f1as intensivas de educaci\u00f3n sanitaria y promoci\u00f3n de la salud, especialmente entre la gente joven. Para mejorar la salud colectiva y reducir las desigualdades generadas por la pandemia, no podamos simplemente decir que cada individuo es el responsable del problema, y que cada cual se tiene que quedar en casa, tener pocos contactos, usar la mascarilla, mantener la distancia social y lavarse a menudo las manos. Es imprescindible invertir en servicios sociosanitarios p\u00fablicos, universales y de calidad, y es fundamental generar pol\u00edticas efectivas y persistentes de salud p\u00fablica. Los grandes medios de informaci\u00f3n habitualmente reproducen la visi\u00f3n hegem\u00f3nica de acuerdo con el tiempo y \u00e9nfasis que se pone sobre determinados temas. Por ejemplo, hablan mucho de emociones, como por ejemplo de enfermos, familiares y profesionales, y de acciones individuales, as\u00ed como de investigaci\u00f3n biom\u00e9dica. Pero hablan demasiado poco de la debilidad y el papel crucial que tiene que tener la sanidad p\u00fablica y la salud p\u00fablica. Tambi\u00e9n tratan demasiado poco las causas profundas de todo lo que rodea a la pandemia, ya sea su origen a causa de la crisis ecosocial que vivimos, o de la infrafinanciaci\u00f3n y mercantilizaci\u00f3n de la sanidad p\u00fablica y la vergonzosa precarizaci\u00f3n de sus profesionales, o de la mercantilizaci\u00f3n de las residencias y de la inacci\u00f3n para hacer pol\u00edticas sobre curas y dependencia, o sobre los determinantes sociales y laborales de la salud, o de las desigualdades de salud existentes seg\u00fan la edad, el g\u00e9nero, la migraci\u00f3n y la clase social.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u2013 En Lleida, sindicatos como por ejemplo la CGT y plataformas civiles han denunciado las malas condiciones laborales de los temporeros, incluso al inicio de la primera oleada del coronavirus. En el Pa\u00eds Valenci\u00e0, se produjo un rebrote en una empresa agroalimentaria que, seg\u00fan los representantes de CC OO, no hab\u00eda cumplido con las medidas de protecci\u00f3n necesarias. \u00bfSe han ignorado estas cuestiones por parte de las autoridades correspondientes?<\/strong><\/p>\n<p>\u2013 S\u00ed, pero es m\u00e1s que ignorancia. Se est\u00e1 empleando un modelo de acci\u00f3n err\u00f3neo. Se aplica un modelo de salud mercantilizado, como por ejemplo con la ineficiente externalizaci\u00f3n de tareas de rastreo encargada a Ferroser, una filial de la empresa Ferrovial, y se nos dice que la salud de la poblaci\u00f3n est\u00e1 determinada por la investigaci\u00f3n b\u00e1sica, los grandes especialistas m\u00e9dicos, las tecnolog\u00edas muy caras y los factores de riesgo individuales. Y esto no es cierto. Tenemos mucha investigaci\u00f3n cient\u00edfica de salud p\u00fablica que nos muestra el papel crucial de los determinantes pol\u00edticos y sociales de la salud. Un ejemplo es que trabajar con condiciones laborales y vitales precarizadas determina muy negativamente salud. Tal como ha pasado en otros pa\u00edses, la aparici\u00f3n de brotes entre trabajadores era previsible. Las decenas de miles de temporeros migrados trabajan en condiciones laborales precarizadas, con condiciones vitales de hacinamiento y una movilidad elevada, y, por lo tanto, se encuentran en un contexto que favorece mucho el riesgo de contagios. Su precarizaci\u00f3n laboral es conocida, pero ha quedado oculta. Solo cuando los medios se han hecho eco se ha visibilizado su existencia, pero, en todo caso, tampoco se habla de las causas de la situaci\u00f3n. La inacci\u00f3n pol\u00edtica ha provocado que no se realicen tests de forma masiva, as\u00ed como se ha actuado pasivamente a la hora de hacer una identificaci\u00f3n exhaustiva de posibles contagios. Tambi\u00e9n en la introducci\u00f3n de cambios estructurales que tienen que ver con su pobreza, precariedad, hacinamiento y exclusi\u00f3n social.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u2013 Estamos hablando, por lo tanto, de una mayor afecci\u00f3n del virus en personas migradas, trabajadores y, como hemos visto durante la primera oleada de la pandemia, en profesiones altamente feminizadas. A pesar de que el virus no entiende de clases sociales, s\u00ed que observamos que las capas empobrecidas y que sufren con m\u00e1s intensidad la precariedad vital est\u00e1n m\u00e1s expuestas.<\/strong><\/p>\n<p>\u2013 La precarizaci\u00f3n de trabajos donde predominan mujeres, migrados, obreros y j\u00f3venes como ocurre a la sanidad, el trabajo de cuidado, el comercio, o la industria alimentaria, es muy elevado. El a\u00f1o pasado, por ejemplo, en el Estado espa\u00f1ol el porcentaje de contratos indefinidos nuevos en muchos de estos sectores fue casi residual. La paradoja es que ahora estos trabajos son denominados \u00abesenciales\u00bb cuando siempre han sido tratados como trabajos \u00abpoco cualificados\u00bb para justificar sueldos muy bajos y unas condiciones de trabajo p\u00e9simas. \u00bfQu\u00e9 efectos tiene esto? La precariedad es una epidemia social t\u00f3xica que aumenta el riesgo de enfermar y morir prematuramente, tanto a los que trabajan en situaciones precarias como a sus familias. La pandemia de la Covid-19 precariza todav\u00eda mas una poblaci\u00f3n ya muy precarizada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u2013 A ra\u00edz de esta pandemia, y como resultado tambi\u00e9n de la actual crisis ecol\u00f3gica, se ha evidenciado que la humanidad estar\u00e1 sometida en el futuro a pr\u00f3ximas pandemias. Para dar respuesta a la actual epidemia como a las futuras, \u00bfcomo nos tendr\u00edamos que preparar?<\/strong><\/p>\n<p>\u2013 Es urgente fortalecer de una manera masiva y efectiva unos servicios sociosanitarios p\u00fablicos y de salud p\u00fablica que se encuentran en una situaci\u00f3n demasiado d\u00e9bil, con unos profesionales al l\u00edmite de sus fuerzas, y un modelo que no es el adecuado. No basta con aplaudir a los profesionales, dar premios, o hablar ret\u00f3ricamente de la importancia de la sanidad p\u00fablica, ni tampoco decir de forma enf\u00e1tica y vac\u00eda que hay que crear una Agencia de Salud P\u00fablica. Hay que actuar ya: reforzar sustancialmente la atenci\u00f3n primaria, los servicios sociales, y desprecarizar la salud p\u00fablica con el desarrollo de la Agencia de Salud P\u00fablica de Catalu\u00f1a y el Centro Estatal de Salud P\u00fablica previsto a la Ley General de Salud P\u00fablica espa\u00f1ola. Hay que invertir y reformar en profundidad el sistema para que pueda planificar y prever los muchos problemas y necesidades de salud que se sumar\u00e1n al impacto de la grav\u00edsima crisis econ\u00f3mica que ya tenemos encima. Por otro lado, tenemos tambi\u00e9n la certeza que vendr\u00e1n nuevas pandemias, no solo porque siempre las ha habido, sino porque todo indica que las causas de la pandemia se encuentran en el capitalismo globalizado: una excesiva urbanizaci\u00f3n, una masiva agroindustria, el crecimiento masivo del turismo<a href=\"https:\/\/www.eltemps.cat\/article\/9917\/entrevista-ivan-murray\">\u00a0y<\/a>\u00a0de los viajes en avi\u00f3n, la alteraci\u00f3n global de ecosistemas y la destrucci\u00f3n de la biodiversidad asociada a la crisis ecosocial y clim\u00e1tica que vivimos. As\u00ed pues, todo apunta a pensar que esta no ser\u00e1 la \u00faltima pandemia, sino que otras, y quiz\u00e1s m\u00e1s virulentas, tienen que venir. Tenemos que entenderlo y tendr\u00edamos que prepararnos concienzudamente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u2013 Ahora bien, \u00bfes optimista? A pesar de que durante las primeras semanas se apuntaba a un cambio de paradigma en las actuales l\u00f3gicas econ\u00f3micas, parece que pasados unos meses hemos devuelto a las mismas din\u00e1micas. En general, parece que no estamos aprendiendo de la sacudida de la Covid-19.<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-10717 alignleft\" src=\"https:\/\/osalde.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/Joan-benach-aeum.jpg\" alt=\"\" width=\"283\" height=\"321\" \/>\u2013 Desgraciadamente, me parece que no estamos aprendiendo demasiado. La pandemia ha mostrado nuestra fragilidad como individuos y como sociedad. Hemos visto que sin el trabajo esencial de mucha gente trabajadora, siempre despreciado, no podemos vivir, y que la sanidad p\u00fablica y el trabajo de cuidados es fundamental, pero las inercias econ\u00f3micas, pol\u00edticas y culturales del mundo en que vivimos hacen que cambiar no sea nada sencillo. Hay que cambiar y hay que cambiar radicalmente. O bien hacemos frente radicalmente a la crisis ecosocial y clim\u00e1tica que vivimos, o cambiamos nuestras vidas cotidianas con menos consumo, una vida m\u00e1s solidaria, la producci\u00f3n de bienes de consumo esenciales y pr\u00f3ximos, y la creaci\u00f3n de una econom\u00eda homeost\u00e1tica, que gaste mucha menos energ\u00eda y adapte el metabolismo ecosocial a los l\u00edmites biof\u00edsicos de la Tierra, o no tendremos futuro. O cambiamos para transformar el mundo o nos situaremos al lado del abismo. O invertimos en salud p\u00fablica, en sanidad p\u00fablica, y en servicios sociales o no tendremos salud ni vida. En tiempos de \u00abcondici\u00f3n p\u00f3stuma\u00bb, ha escrito la fil\u00f3sofa Marina Garc\u00e9s, hay que cuidarse, tenemos que cuidarnos, a cada uno de nosotros y al entorno que nos rodea.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.eltemps.cat\/article\/10865\/joan-benach-o-invertim-en-salut-publica-i-serveis-socials-o-no-tindrem-vida\">El Temps<\/a>, 19.07.2020<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fuente:\u00a0Mois\u00e9s P\u00e9rez,\u00a015\/8\/2020\u00a0Viento Sur ElTemps (catal\u00e1)<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":10712,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[1287,1284,1258,759,885],"tags":[],"class_list":["post-10711","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-1287","category-ano","category-determinantes-de-la-salud","category-memoria","category-opiniones"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"3.0.2","language":"eu","enabled_languages":["es","eu"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"eu":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10711","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10711"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10711\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10719,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10711\/revisions\/10719"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10712"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10711"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10711"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10711"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}