{"id":10536,"date":"2020-07-12T19:29:30","date_gmt":"2020-07-12T18:29:30","guid":{"rendered":"https:\/\/osalde.org\/?p=10536"},"modified":"2020-07-13T06:28:23","modified_gmt":"2020-07-13T05:28:23","slug":"telemedicina-o-esquivar-al-paciente-en-la-nueva-anormalidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/osalde.org\/eu\/telemedicina-o-esquivar-al-paciente-en-la-nueva-anormalidad\/","title":{"rendered":"Telemedicina o esquivar al paciente en la nueva anormalidad"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>I\u00f1aki Markez<\/strong>. Psiquiatra, miembro de OME y Osalde<!--more--><\/p>\n<p>Nos pregunt\u00e1bamos \u00bfqu\u00e9 nos va a ocurrir tras el estado de alarma? O tras la cuarentena, despu\u00e9s durante la pos-cuarentena, y ahora tras las reca\u00eddas no s\u00e9 por cu\u00e1ntas ocasiones. Una pregunta que revoloteaba, y contin\u00faa, entre algunos periodistas, tertulianos, y hasta no pocos pol\u00edticos, escasamente ilustrados todos ellos\u2026 que se van encargando de generar opiniones sesgadas que, en ocasiones, cambian de una semana a otra. El estr\u00e9s y los miedos han llegado para quedarse una buena temporada, con las p\u00e9rdidas econ\u00f3micas y el estigma de haber estado en contacto con el virus, con los contagios de alrededor y los nuevos confinamientos limitados. Con sus muchos s\u00edntomas de ansiedad, cuadros depresivos, trastornos del sue\u00f1o y muchas preocupaciones alrededor. Duelos inadecuados que no pudieron iniciarse tras las p\u00e9rdidas, mucha soledad, trastornos de estr\u00e9s postraum\u00e1tico en muchos profesionales que han estado ante vivencias de enorme dureza, s\u00edntomas de inadaptaci\u00f3n a situaciones que no conoc\u00edamos o diversos malestares psicol\u00f3gicos derivados de las consecuencias laborales ante la crisis sanitaria, social y econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>&#8211;Formaci\u00f3n<\/strong>. Desde las ciencias de la salud, hay una d\u00e9bil formaci\u00f3n. Profesionales de la salud, de la psicolog\u00eda y la psiquiatr\u00eda, y la sociedad en su conjunto, tendremos que aprender de esta pandemia, sobre todo la necesidad de atender, colectivamente, a nuestras gentes, a los grupos de riesgo como las personas mayores, personas con enfermedades cr\u00f3nicas o en situaciones de exclusi\u00f3n. Y a menores y a quienes tienen algunas limitaciones. Es el momento de exigir el fortalecimiento de los equipos sanitarios y sociales, especialmente la Atenci\u00f3n Primaria, sin olvidarnos de las iniciativas de los servicios sociales, y ese amplio campo de lo sociosanitario que se ha visualizado con las residencias, pero que alcanza desde multitud de colectivos y asociaciones a un gran n\u00famero de personas de diferentes edades, situaciones, g\u00e9neros e identidades. A sabiendas que habr\u00e1 una tentaci\u00f3n, existente ya en la actualidad, de medicalizar y psiquiatrizar el malestar psicol\u00f3gico o social, y los malestares comportamentales, aunque no sea una soluci\u00f3n a estos problemas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>&#8211;Teletrabajo y telemedicina<\/strong>. Como dice la soci\u00f3loga Mar\u00eda \u00c1ngeles Dur\u00e1n &#8220;teletrabajar no es conciliar, es sumar dos trabajos&#8221;, sobre todo si se trata de mujeres. El teletrabajo es una modalidad que apenas exist\u00eda por estos lares antes del coronavirus, ahora parece que ha decidido implantarse. Ofrece una gran ventaja: el ahorro en los tiempos de transporte. Pero con otros inconvenientes: traslada los costes del espacio de trabajo al hogar; tu casa tendr\u00e1 una habitaci\u00f3n extra dedicada al teletrabajo y eso supone mucho dinero. Ahorra la empresa y carga a quien trabaja. Esa persona trabajadora, al tiempo, ve como pierde derechos sindicales, se queda sin tiempo de descanso, no puede conciliar y aumenta notoriamente la jornada laboral.<\/p>\n<p>Telemedicina y teleasistencia, esa herramienta ya utilizada en los a\u00f1os 70 en comunidades geogr\u00e1ficamente aisladas, y a\u00f1os despu\u00e9s en plataformas petrol\u00edferas en el mar o en \u00e1reas de dif\u00edcil acceso. Ya en este siglo, la generalizaci\u00f3n de internet lo ha cambiado todo, o puede hacerlo. Aparece la teleasistencia donde algunos profesionales creen haber descubierto una panacea terap\u00e9utica mientras muchos pacientes se ven sorprendidos por el continuo rechazo a la consulta presencial sustituida por conversaciones telef\u00f3nicas de escasos tres o cinco minutos tras un buen n\u00famero de intentos al centro de salud de referencia. La telemedicina se oferta como un importante recurso para la atenci\u00f3n sanitaria en el mundo. El plan era tener una oferta para los grupos de riesgo de contagio con el virus y con el uso de la telemedicina podr\u00edan estar m\u00e1s seguros con la atenci\u00f3n desde su domicilio y la certeza de que hay un experto al otro lado de la c\u00e1mara, dispuesto a escucharle y a ofrecerle la atenci\u00f3n necesaria seg\u00fan su estado de salud. \u00bfUna herramienta para el presente y el futuro?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>&#8211;La realidad<\/strong> va por otros derroteros. La teleasistencia que debiera asegurar la protecci\u00f3n de datos y soporte t\u00e9cnico para la evoluci\u00f3n cl\u00ednica, la emisi\u00f3n de recetas de f\u00e1rmacos e informes y la solicitud de ex\u00e1menes, la visualizaci\u00f3n de las reacciones del interlocutor\u2026 choca con las opiniones de las personas receptoras de sus servicios y con los propios profesionales de la salud.<\/p>\n<p>Colectivos m\u00e9dicos y de enfermer\u00eda, sindicatos con implantaci\u00f3n en el \u00e1mbito sanitario, asociaciones cient\u00edficas\u2026 est\u00e1n solicitando retomar la vuelta a la normalidad, sin que sea \u201cnueva\u201d, olvid\u00e1ndose de unas consultas convertidas los \u00faltimos meses en espacios donde hay conversaciones telef\u00f3nicas con pacientes que llaman preocupados por alguna cuesti\u00f3n de su salud, sin valoraci\u00f3n presencial en los centros y muy escasa atenci\u00f3n domiciliaria. Apunto a la Atenci\u00f3n Primaria, pues desde el medio hospitalario y en casi todas las especialidades parece ser inimaginable la atenci\u00f3n comunitaria, esa atenci\u00f3n sanitaria cercana para los pacientes.<\/p>\n<p>Debemos reflexionar sobre qu\u00e9 tipo atenci\u00f3n es la que se realiza exclusivamente a trav\u00e9s de breves llamadas telef\u00f3nicas, con frecuencia a iniciativa de pacientes, donde se conversa sobre algunos s\u00edntomas, su control y seguimiento, y quiz\u00e1 alguna prescripci\u00f3n de medicaci\u00f3n. Tambi\u00e9n conozco que ha habido llamadas telef\u00f3nicas efectuadas bien desde los centros de salud, bien desde los domicilios de los profesionales, en ocasiones mediante el propio m\u00f3vil. Desde luego la enorme demanda de consultas ambulatorias y de medicaci\u00f3n anteriormente existentes se han visto notoriamente reducidas durante estos meses de la pandemia. M\u00e1s desde el \u00e1mbito m\u00e9dico pues la enfermer\u00eda ha ofrecido mayor atenci\u00f3n directa en los centros de salud y en los domicilios, con no poca angustia ante la escasez de personal y los escasos recursos materiales.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>&#8211;En Atenci\u00f3n Primaria y en la Salud Mental<\/strong>, es muy importante la exploraci\u00f3n de quien demanda atenci\u00f3n. Mediante la exploraci\u00f3n psicopatol\u00f3gica evaluamos las funciones ps\u00edquicas, individuales, relacionales y sociales, para detectar posibles alteraciones. En esa evaluaci\u00f3n utilizamos la observaci\u00f3n y la entrevista, a trav\u00e9s de las cuales obtenemos la informaci\u00f3n necesaria con las que valoramos los aspectos ps\u00edquicos de la persona y, al tiempo, se va creando un v\u00ednculo significativo, imprescindible para el tratamiento posterior. Esto pierde su efectividad en una consulta basada en la tradicional llamada telef\u00f3nica. Como dice una amiga psiquiatra, Merche Castro, parece dif\u00edcil, si no imposible, construir un v\u00ednculo basado exclusivamente en la voz y en especial para las personas que padecen trastorno mental grave, pues podemos pasar por alto muchos aspectos psicopatol\u00f3gicos b\u00e1sicos. Sus actitudes facilitan o dificultan la entrevista, la informaci\u00f3n verbal y no verbal pero visual, gestos, posturas, lenguaje corporal, el aspecto o la higiene nos orientan hacia un posible trastorno, y nos proporcionan un feed-back sobre c\u00f3mo continuar la relaci\u00f3n terap\u00e9utica. Esa informaci\u00f3n ser\u00e1 m\u00e1s apreciable en la evaluaci\u00f3n presencial y se perder\u00e1 con el contacto telef\u00f3nico que no aportar\u00e1 esa trasmisi\u00f3n de lenguajes.<\/p>\n<p>Y pregunto \u00bfpor qu\u00e9 no es posible el acceso de las personas necesitadas a los centros de salud y a otros dispositivos asistenciales? Cierto que se cerraron oportunamente como medida de control frente a la epidemia. Va siendo el momento de aprender de estos meses, a utilizar m\u00e1s el tel\u00e9fono y la videoconferencia con ciertos pacientes y la consulta presencial con otros. Posiblemente esta \u00faltima en n\u00famero menos masificado que en la \u00e9poca anterior.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>&#8211;Ventajas<\/strong>. Hay muchas ventajas en la telemedicina (y telefarmacia) para pacientes (mayor accesibilidad, transfiere parte de las funciones al domicilio, facilita el seguimiento m\u00e9dico, evita traslados innecesarios); ventajas para el personal sanitario (mejor manejo de la incertidumbre en entornos acogedores, mayor acceso a especialistas, evita desplazamientos a otro nivel asistencial, acceso a formaci\u00f3n sanitaria); ventajas para los centros de salud (diagn\u00f3stico y tratamientos m\u00e1s r\u00e1pidos, precisos y oportunos, con mejor comunicaci\u00f3n entre servicios, menor gasto de transporte) lo que pone en cuesti\u00f3n el modelo asistencial actual, debiendo ser organizado en torno al paciente.<\/p>\n<p>Las teleconsultas durante una pandemia llegan a ser una forma segura y efectiva de evaluar casos sospechosos y guiar el diagn\u00f3stico y el tratamiento, minimizando el riesgo de transmisi\u00f3n de la enfermedad. Desde la ciencia e investigaci\u00f3n nos aseguran que tras la pandemia por el Covid-19 la telemedicina y la telefarmacia &#8220;han llegado para quedarse&#8221;. Que sea para mejorar resultados y v\u00ednculos interpersonales, tambi\u00e9n entre quienes padecen alguna enfermedad y quienes ayudan a recuperarse de ellas.<\/p>\n<p>Surgen algunas resistencias, cierto, tanto por parte de algunos profesionales sanitarios como entre los pacientes. Durante el momento m\u00e1s cr\u00edtico de la pandemia los pacientes lo valoraron bien porque se sent\u00edan atendidos en una situaci\u00f3n de crisis sanitaria, pero ahora prefieren volver a la asistencia f\u00edsica, al cara a cara. Urge la inversi\u00f3n en medios digitales y en alfabetizaci\u00f3n digital, que ser\u00e1 diferente seg\u00fan la edad y la situaci\u00f3n socioecon\u00f3mica, en todo caso necesitaremos un proceso de adaptaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ciertamente que el teletrabajo nos preserva a profesionales y pacientes de un posible contagio. Posiblemente las videoconferencias recuperar\u00edan algunos de los aspectos que se pierden con la p\u00e9rdida de la imagen. Confiemos en haber aprendido en estos meses, m\u00e1s si hubiera que volver a situaciones de confinamiento, con una mejor atenci\u00f3n del paciente para su correcto abordaje Tendremos que considerar el uso de <em>videoconferencias <\/em>con tecnolog\u00edas seguras que ya se debieran ir preparando; <em>medidas de seguridad<\/em> con distanciamiento para las consultas y exploraciones m\u00e1s rigurosas, con dotaci\u00f3n de recursos, espacios y equipos de protecci\u00f3n; <em>alternar la consulta<\/em> presencial con la telef\u00f3nica; volver a tener consultas e <em>intensificar la coordinaci\u00f3n<\/em> de los dispositivos de Salud mental con Atenci\u00f3n Primaria. Es cuesti\u00f3n de mejorar algunos aspectos de la organizaci\u00f3n de profesionales y equipos sanitarios en su tarea de atenci\u00f3n a las personas necesitadas por tener alg\u00fan problema de salud.<\/p>\n<p><strong>Ilustraci\u00f3n:<\/strong>\u00a0&#8220;Brazalete azul&#8221;, \u00f3leo de I\u00f1aki M\u00e1rkez, 70 x 50 cm.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>I\u00f1aki Markez. Psiquiatra, miembro de OME y Osalde<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":10537,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[1287,1284,759,885],"tags":[],"class_list":["post-10536","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-1287","category-ano","category-memoria","category-opiniones"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"3.0.2","language":"eu","enabled_languages":["es","eu"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"eu":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10536","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10536"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10536\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10537"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10536"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10536"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10536"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}