{"id":10495,"date":"2020-06-29T09:11:54","date_gmt":"2020-06-29T08:11:54","guid":{"rendered":"https:\/\/osalde.org\/?p=10495"},"modified":"2020-06-29T09:11:54","modified_gmt":"2020-06-29T08:11:54","slug":"la-nueva-normalidad-de-las-residencias-mas-de-lo-mismo-o-cambio-de-paradigma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/osalde.org\/eu\/la-nueva-normalidad-de-las-residencias-mas-de-lo-mismo-o-cambio-de-paradigma\/","title":{"rendered":"La &#8220;nueva normalidad&#8221; de las residencias: \u00bfM\u00e1s de lo mismo o cambio de paradigma?"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">por <strong>Juan Luis Ur\u00eda<\/strong> y <strong>Jorge Barr\u00f3n<\/strong>, m\u00e9dicos miembros de Osalde<!--more--><\/p>\n<ol>\n<li><strong>La vieja normalidad<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Las informaciones, opiniones y an\u00e1lisis de lo sucedido en \u00e9stos \u00faltimos 100 d\u00edas de intensa conmoci\u00f3n social y pol\u00edtica han evolucionado a un ritmo fren\u00e9tico en todos los medios. En este abigarrado y heterog\u00e9neo contexto se espera a la &#8220;nueva normalidad&#8221;, como si de un ente salvador se tratara, casi al modo religioso de la revelaci\u00f3n mesi\u00e1nica.<\/p>\n<p>\u00bfDe qu\u00e9 se est\u00e1 hablando cuando se habla de \u201cnueva normalidad\u201d referida a las residencias de mayores, tras el desastre humanitario que han protagonizado en la actual pandemia de Covid-19? \u00bfDel habitual cambio cosm\u00e9tico del lenguaje \u201cpara que nada cambie\u201d, que trata a la ciudadan\u00eda como a est\u00fapida e ignorante? \u00bfO de un verdadero cambio de paradigma para que cambie todo lo que se ha hecho mal a fin de impedir la repetici\u00f3n de la tragedia? El cambio que requieren nuestros Servicios p\u00fablicos de Salud, Sociales y Sociosanitarios, para que sean la soluci\u00f3n a una necesidad social de primer orden, y no el negocio de empresas que priorizan el beneficio econ\u00f3mico y mercadean con la salud, el bienestar y la vida.<\/p>\n<p>Las residencias de mayores han sido v\u00edctimas de la privatizaci\u00f3n masiva de los Servicios Sociales a ra\u00edz de la directiva europea Bolkestein por la que se han cedido mayoritariamente a empresas privadas, obteniendo importantes beneficios a base de reducir a m\u00ednimos los gastos, especialmente de personal (ratio y cualificaci\u00f3n), materiales, y estructurales. Algo tienen que ver estas graves carencias con el fallecimiento de unas 30.000 personas residentes durante la Covid-19 en apenas tres meses. A menudo en tales condiciones de abandono y desatenci\u00f3n en el final de la vida, que podemos calificar de verdadera crueldad humanitaria.<\/p>\n<p>El r\u00e9gimen habitual de muchas residencias supone someter a las personas a un confinamiento pasivo permanente. Si bien algunas padecen altos grados de dependencia, otras con poca o nula tambi\u00e9n son privadas de sus derechos de autonom\u00eda bajo organizaciones paternalistas y autoritarias, sin posibilidad alguna de ejercer su independencia, despreciando sus capacidades funcionales y sociales, de autogesti\u00f3n y de participaci\u00f3n. En definitiva, privadas de gozar de una vejez m\u00e1s digna. Solo con el fin de impedir que su autonom\u00eda sea un estorbo para el lucrativo negocio de muchas residencias privatizadas y gestionadas incluso por fondos buitre y especuladores.<\/p>\n<p><em>\u201cLas Residencias de Personas Mayores est\u00e1n concebidas por los sucesivos gobiernos, y lo que es peor, por la sociedad, como lugares donde esperar la muerte con unos niveles m\u00ednimos de asistencia\u201d<\/em><\/p>\n<p>As\u00ed comienza el art\u00edculo de Elsaltodiario.com (<a href=\"https:\/\/www.elsaltodiario.com\/alkimia\/autogestion-residencias-de-personas-mayores\">enlace aqu\u00ed<\/a>) <em>&#8220;Autogesti\u00f3n Residencias de Personas Mayores&#8221;<\/em> cuya lectura recomendamos. Destacan c\u00f3mo la sociedad renueva su lenguaje para ocultar lo que subyace sobre antiguos t\u00e9rminos como &#8220;Asilo de ancianos&#8221;, cuando aquellos quiz\u00e1s fueran al menos m\u00e1s humanos que \u00e9stos cuyos pretenciosos t\u00e9rminos (&#8220;Residencias de Personas Mayores&#8221;) ocultan frecuentemente unas condiciones inaceptables que la Covid-19 ha revelado con dramatismo..,\u00a0<em>&#8220;Lugares en los cuales aparcar al abuelo o la abuela hasta que se le pueda heredar, y si ese no es el caso, donde le atiendan ya que su familia no puede solucionar el problema.&#8221;<\/em><\/p>\n<p>Seg\u00fan el Sistema de Monitorizaci\u00f3n de la Mortalidad (MoMo), entre el 10 de marzo y el 31 de mayo murieron en Espa\u00f1a 43.657 m\u00e1s que el a\u00f1o pasado. Sin embargo &#8220;solo&#8221; se notificaron 28.235 fallecidos con diagn\u00f3stico de Covid-19 realizado mediante prueba diagn\u00f3stica. La diferencia entre fallecidos con diagn\u00f3stico y &#8220;exceso de fallecimientos&#8221; por MoMo lleg\u00f3 a ser del 152% en la Comunidad de Madrid y cercano al 100% en Catalu\u00f1a o Castilla la Mancha. Un verdadero esc\u00e1ndalo de carencia informativa en momentos donde los datos son claves para el manejo de la alerta sanitaria.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 no se contabilizaron los fallecimientos en las residencias como v\u00edctimas de la Covid-19? \u00bfPor qu\u00e9 ni siquiera se hizo el diagn\u00f3stico? La escasez de pruebas PCR no es pretexto, porque, como bien saben los epidemi\u00f3logos, en el curso de una epidemia, la asociaci\u00f3n del s\u00edndrome t\u00edpico con el contexto epid\u00e9mico es una prueba v\u00e1lida de suficiente valor predictivo, sin tener que recurrir a PCR. En la epidemia de c\u00f3lera de Londres en 1854,\u00a0John Snow no dispon\u00eda de otros recursos para identificar los casos, y\u00a0de esta forma aplic\u00f3 con \u00e9xito la primera investigaci\u00f3n epidemiol\u00f3gica seg\u00fan el m\u00e9todo a\u00fan vigente.<\/p>\n<p>El SARS-CoV-2 causante de la pandemia se ha revelado especialmente pat\u00f3geno para las personas de m\u00e1s edad, lo que solo explica en parte la alta mortalidad en las residencias. No cabe duda de que han intervenido otros condicionantes que habr\u00e1 que investigar con todo rigor y seguramente con la muy probable resistencia de los sectores donde puedan atribuirse las m\u00e1s graves responsabilidades. Es de destacar que, mientras el confinamiento ha evitado en gran medida la transmisi\u00f3n del virus en la comunidad, en las residencias el hacinamiento de la poblaci\u00f3n m\u00e1s susceptible ha producido el efecto contrario. \u00a1Un fatal efecto ratonera! Mientras los cad\u00e1veres exced\u00edan la capacidad de las morgues, nadie supo acudir al rescate de esos mayores atrapados. Peor a\u00fan, se impidi\u00f3 el traslado a hospitales de pacientes con razonables expectativas de vida abocados a penosas agon\u00edas por asfixia.<\/p>\n<p>La Fiscal\u00eda ha facilitado una serie de datos con los procedimientos judiciales existentes y las diligencias penales y civiles llevadas a cabo por el ministerio p\u00fablico con ocasi\u00f3n de incidencias\u00a0sociosanitarias provocadas por la\u00a0Covid-19. Los juzgados de la Comunidad de Madrid acumulan el mayor n\u00famero de casos en los\u00a0tribunales, seguida de\u00a0Catalu\u00f1a, Galicia, Castilla La Mancha\u00a0y\u00a0Castilla y Le\u00f3n. Circunstancia \u00e9sta que choca con la actitud de algunas empresas de residencias privadas que est\u00e1n reclamando al Estado cantidades millonarias en concepto de &#8220;lucro cesante&#8221;, o sea, por todos los beneficios que no han obtenido durante la pandemia (!!)<\/p>\n<p>El clamor de la ciudadan\u00eda sensible a este grave problema social est\u00e1 teniendo protagonismo en diferentes \u00e1mbitos. El d\u00eda 24 se celebr\u00f3 en Bilbao una concentraci\u00f3n frente a la Diputaci\u00f3n Foral de Bizkaia, organizada por Babestu, denunciando lo sucedido en las residencias, sus causas y la necesidad imperiosa de cambio radical. Son m\u00e1s de 600 las personas contabilizadas como v\u00edctimas mortales de la Covid-19 en Euskadi y un exceso de fallecimientos de 1.603 personas. Raz\u00f3n por la cual, las asociaciones\u00a0Babestu Araba, Babestu Bizkaia y Gipuzkoako Senideak, y en su nombre tambi\u00e9n Zazpigarren Araba, han solicitado una comparecencia con la Presidenta de la Diputaci\u00f3n Permanente Sra. Bakartxo Telleria para trasladarles su preocupaci\u00f3n y propuestas como Organizaciones sociales y de Familiares de las Residencias de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa, por la situaci\u00f3n por la que han pasado los familiares con un elevado n\u00famero de fallecidos y las deficiencias que han constatado en las Residencias Privadas fundamentalmente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li><strong>La nueva normalidad<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfPodemos aspirar que la \u201cnueva normalidad\u201d de los residentes est\u00e9 a salvo de la codicia de empresas que solo buscan el beneficio con desprecio de la dignidad humana, su salud y sus vidas?<\/p>\n<p>\u00bfPodemos pensar en residencias lo m\u00e1s parecidas a un hogar, donde las personas dejen de ser objetos o mercanc\u00edas para seguir siendo personas capaces de organizar y gestionar sus necesidades con la ayuda de los profesionales y medios necesarios? <em>\u00bfCon una asistencia sanitaria, como la de los dem\u00e1s ciudadanos?\u00a0<\/em>\u00bfHay alguna raz\u00f3n para que todos los ancianos no sean atendidos en Osakidetza en las mismas condiciones?<\/p>\n<p>\u00bfExiste la Medicina Comunitaria y la coordinaci\u00f3n Sociosanitaria aparte de en los discursos y pretenciosos documentos vac\u00edos de algunos gobernantes? \u00bfA qui\u00e9n se pretende enga\u00f1ar con eufemismos tipo \u201ccolaboraci\u00f3n p\u00fablico-privada\u201d cuando se refieren a la privatizaci\u00f3n de los Servicios P\u00fablicos para que nuestros derechos sean pasto de inversores y especuladores sin escr\u00fapulos?<\/p>\n<p>El cambio de paradigma tiene que fundamentarse en dejar de tratar a las residentes como objetos de mercado, siendo muchos sujetos aut\u00f3nomos capaces de organizar y autogestionar sus necesidades si bien con la ayuda de cuidadores y otros profesionales. Las residencias tienen que aspirar a ser verdaderos hogares donde cada miembro tenga su personalidad, su funci\u00f3n autogestionaria conforme a sus capacidades y limitaciones. Nadie tiene que ser tratado indignamente como un sujeto-pasivo-objeto, sometido a una disciplina cuartelera que lo sacrifica todo a unos condicionantes econ\u00f3micos y a unos recursos humanos y materiales escasos y manifiestamente insuficientes para una atenci\u00f3n de car\u00e1cter humanitario.<\/p>\n<p>La decisi\u00f3n de vivir en una residencia rara vez la toma la persona, suele ser de la familia, condicionada por diversos motivos, como las dificultades econ\u00f3micas o de atenci\u00f3n en el domicilio, mientras que la mayor\u00eda de las personas mayores prefieren seguir en sus domicilios y en sus barrios, donde siempre conservan actividades e incluso responsabilidades familiares o de autocuidado seg\u00fan sus diferentes grados de capacidad. As\u00ed se sienten parte de una comunidad, con sus familiares, vecinos, comercios locales y centros sociales. Prefieren una asistencia domiciliaria, pero los servicios en este sentido son m\u00e1s limitados aun y totalmente insuficientes. De un d\u00eda a otro suelen verse arrojados desde una vida aut\u00f3noma que todav\u00eda merece ser vivida a un confinamiento m\u00e1s o menos radical que con frecuencia es equivalente a una condena al ostracismo. Una espera pasiva al final de la vida donde el deterioro f\u00edsico y cognitivo suele emprender una din\u00e1mica imparable hacia la incapacidad absoluta y la m\u00e1xima dependencia.<\/p>\n<p>La salud es un derecho, no una mercanc\u00eda. La salud y el bienestar de todas las personas, incluidas las mayores, por muy dependientes o empobrecidos que sean, son derechos que los Gobiernos deben garantizar mediante su gesti\u00f3n y tutela directa. Los Servicios de Salud y Sociales no pueden ser una mercanc\u00eda porque su gobernanza corresponde a los comunes. Hoy en d\u00eda, no solo se privatizan estos servicios, sino que no se controlan con el rigor que exige la preservaci\u00f3n de los derechos ciudadanos, como tristemente han demostrado los hechos en esta pandemia.<\/p>\n<p>La participaci\u00f3n ciudadana en la gobernanza de estos Servicios no existe y cualquier intento de verdadera participaci\u00f3n comunitaria por parte de colectivos ciudadanos es impedido por la administraci\u00f3n creando Comisiones verticales que son m\u00e1s barreras a la participaci\u00f3n que lo contrario. Comisiones controladas por los propios gobernantes de turno para que no pasen de ser meros escaparates, pura cosm\u00e9tica pol\u00edtica, dise\u00f1ada con el \u00fanico fin de guardar las apariencias. &#8220;Ciudades amigables&#8221;, &#8220;Ciudades saludables&#8221; son programas de esta naturaleza, donde toda iniciativa horizontal o ascendente que parta de iniciativas ciudadanas con fines de gobernanza, cogesti\u00f3n de servicios, o soluci\u00f3n de los conflictos que les afectan es inactivada. Y donde la coordinaci\u00f3n de las diferentes entidades que influyen en la salud y el bienestar de los ciudadanos, como ser\u00eda propio de una verdadera atenci\u00f3n sociosanitaria, brilla por su ausencia.<\/p>\n<p>Estamos en el siglo XXI, en la era llamada por algunos Antropoceno, donde los enormes cambios estructurales a nivel global causados por la especie humana determinan en gran parte los fen\u00f3menos pand\u00e9micos causados por organismos emergentes. Pero tambi\u00e9n en la era donde el desarrollo cient\u00edfico y tecnol\u00f3gico nos permite y obliga a investigar las causas directas e indirectas, los condicionantes sociales, econ\u00f3micos y pol\u00edticos que determinan la salud, la enfermedad y la muerte de los miembros de nuestra sociedad, y poner los medios preventivos mediante la necesaria planificaci\u00f3n por los organismos espec\u00edficos, fundamentalmente los Departamentos de Salud P\u00fablica, que tan escaso desarrollo estructural y presupuestario padecen.<\/p>\n<p>No podemos admitir una continuaci\u00f3n de la &#8220;normalidad&#8221; de una conducta social y pol\u00edtica con las personas de m\u00e1s edad, v\u00edctimas mayoritarias en esta pandemia. La tragedia vivida exige cambiar seg\u00fan un nuevo paradigma basado en el an\u00e1lisis cr\u00edtico de la situaci\u00f3n, con el objetivo de ofrecer a las personas mayores la oportunidad de preservar toda su dignidad humana y la mayor autonom\u00eda en un contexto donde la vida tenga sentido hasta el final. Todas las personas envejecemos, perdemos capacidades y necesitamos algunas ayudas, pero nada justifica la negaci\u00f3n f\u00e1ctica de los derechos y libertades que son inherentes a la condici\u00f3n humana. Ni en la intimidad de las familias, ni en las instituciones p\u00fablicas, y menos a\u00fan en las privadas. Respecto a \u00e9stas \u00faltimas, hay que desmontar la falacia de la \u201ccolaboraci\u00f3n p\u00fablico-privada\u201d que transforma el derecho a la salud y el bienestar en negocio. S\u00f3lo mediante la provisi\u00f3n p\u00fablica de unos Servicios Sociosanitarios de calidad, con participaci\u00f3n comunitaria, que respondan a las necesidades de nuestra sociedad, se podr\u00e1 desterrar definitivamente una vieja normalidad que tan fatalmente ha mostrado su fracaso.<\/p>\n<span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Juan Luis Ur\u00eda y Jorge Barr\u00f3n, m\u00e9dicos miembros de Osalde<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":10485,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[1287,1284,1161,759],"tags":[],"class_list":["post-10495","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-1287","category-ano","category-editorial","category-memoria"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"3.0.2","language":"eu","enabled_languages":["es","eu"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"eu":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10495","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10495"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10495\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10495"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10495"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10495"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}