{"id":10422,"date":"2020-06-18T16:33:37","date_gmt":"2020-06-18T15:33:37","guid":{"rendered":"https:\/\/osalde.org\/?p=10422"},"modified":"2020-06-19T18:05:31","modified_gmt":"2020-06-19T17:05:31","slug":"cuidados-sanitarios-y-cuidados-para-la-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/osalde.org\/eu\/cuidados-sanitarios-y-cuidados-para-la-vida\/","title":{"rendered":"Cuidados sanitarios y cuidados para la vida"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">por <strong>L\u00e1zaro Elizalde<\/strong>, ex director del Servicio de Ciudadan\u00eda Sanitaria, Aseguramiento y Garant\u00edas del Departamento de Salud de Navarra<!--more--><\/p>\n<p><strong>\u00a0<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-10424 alignleft\" src=\"https:\/\/osalde.org\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Lazaro-Elizalde-1-260x300.png\" alt=\"\" width=\"260\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/osalde.org\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Lazaro-Elizalde-1-260x300.png 260w, https:\/\/osalde.org\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Lazaro-Elizalde-1.png 539w\" sizes=\"auto, (max-width: 260px) 100vw, 260px\" \/><\/strong>Las ideas de este art\u00edculo no son originales. Tal vez haya algo de novedoso en que las escriba un hombre, m\u00e9dico y en el momento de la desescalada de la pandemia de Covid 19.<\/p>\n<p>Esta pandemia ha hecho aflorar de manera dram\u00e1tica la <strong>falta de visibilidad y de<\/strong> <strong>responsabilidad compartida sobre los cuidados<\/strong> para la vida que tiene nuestra sociedad.<\/p>\n<p>Los cuidados, seg\u00fan dice Amaia Perez Orozco, son las tareas cotidianas que permiten que la vida siga funcionando. Su parte material est\u00e1 constituida por el conjunto de trabajos y tareas. Pero adem\u00e1s, para realizar los cuidados, se requiere conocer las necesidades, asumir las responsabilidades, acompa\u00f1ar emocionalmente a las personas cuidadas, y una forma de pensar centrada en la ayuda al mundo y a las personas.<\/p>\n<p>La compra, las limpiezas, la preparaci\u00f3n de la comida, el vestido, el acompa\u00f1amiento en la educaci\u00f3n, el apoyo, el cari\u00f1o, o la ayuda con las necesidades sanitarias son modalidades de trabajo que, en nuestra sociedad, a pesar de la inmensa cantidad de horas que se les dedican, resultan invisibles. La asunci\u00f3n de responsabilidades y el acompa\u00f1amiento emocional quedan a\u00fan m\u00e1s invisibilizados.<\/p>\n<p>Hay diferentes razones con distinto peso para esa invisibilidad: econ\u00f3micas, de poder, de aprovechamiento por quienes no los realizan, de formar parte de nuestra cultura social, y otras, pero es evidente que los trabajos de cuidados recaen sobre mujeres en la inmensa mayor\u00eda de los casos.<\/p>\n<p>Estas tareas, fundamentales para el mantenimiento de la vida, se consideran improductivas y quedan excluidas en la mayor parte de las ocasiones,de la valoraci\u00f3n y del reconocimiento de la utilidad fundamental que tienen para la subsistencia de la sociedad, para su reproducci\u00f3n, tanto en nuestro entorno como en cualquier lugar del mundo.<\/p>\n<p>La sociedad considera \u00fanicamente los trabajos que se realizan con fines productivos, tradicionalmente realizados por hombres, y en nuestra sociedad de manera progresivamente creciente, por mujeres. A estos trabajos productivos se les otorga valor, se les da publicidad e importancia social y se considera que merecen ser retribuidos. Curiosamente el trabajo de compra, mayoritariamente realizado por mujeres, ha pasado a considerarse socialmente m\u00e1s importante desde que en el confinamiento Covid 19 ha empezado a ser realizado por mayor n\u00famero de hombres.<\/p>\n<p>En nuestra sociedad desarrollada ha cambiado el statu quo de las cosas: las mujeres han asumido cuotas cada vez mayores de protagonismo, y buscan trabajos remunerados que han aumentado la capacidad adquisitiva de las unidades familiares. De ah\u00ed se ha derivado que gran parte de <strong>mujeres hayan \u00a0asumido una doble carga de trabajo<\/strong>: el retribuido y el de cuidados, en el que colabora una peque\u00f1a proporci\u00f3n de hombres.<\/p>\n<p>Otra forma de adaptaci\u00f3n a los nuevos contextos ha sido la contrataci\u00f3n para los trabajos de cuidados, \u00a0a personas que proceden fundamentalmente de pa\u00edses del Sur, mayoritariamente mujeres, a las que se les asigna las tareas de mantenimiento \u00a0de las casas a cambio de horarios extenuantes y condiciones de empleo de extrema inestabilidad.<\/p>\n<p>Como en la cultura dominante se trata de trabajos no reconocidos, las condiciones salariales para quienes los realizan de forma remunerada son altamente precarias.<\/p>\n<p>Nuestras sociedades tienen una poblaci\u00f3n cada vez m\u00e1s envejecida \u00a0lo que \u00a0a\u00f1ade m\u00e1s necesidades de cuidados y requiere ofrecer nuevas soluciones. Estas respuestas siguen los mismos criterios que el resto de cuidados: escasa valoraci\u00f3n social y escasa dedicaci\u00f3n de recursos.<\/p>\n<p>Para quienes tienen una dependencia, o son mayores y no pueden cuidarse, las opciones pasan por aumentar las cargas de trabajo en los hogares generando m\u00e1s obligaciones y mayor sujeci\u00f3n a las mujeres(peores jornadas y mayor precariedad, en los casos de personas contratadas para dar cuidados) \u00a0o, en un porcentaje peque\u00f1o, por el \u00a0ingreso en residencias con m\u00ednimos de plantilla de limitada cualificaci\u00f3n y condiciones laborales precarias.<\/p>\n<p>La gesti\u00f3n de las residencias no ha sido asumida por la sociedad y las administraciones p\u00fablicas. La mayor\u00eda se ha cedido a empresas multinacionales del sector que o bien exprimen los recursos de las personas mayores cuando los tienen, o bien \u00a0captan fondos p\u00fablicos en el caso de las concertadas, cuando la Administraci\u00f3n ha reconocido el derecho de las personas dependientes o con menos recursos, a acceder a una Residencia.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Los cuidados sanitarios<\/strong><\/p>\n<p>Con el Covid 19 hemos visto la punta del iceberg de los cuidados totales, que son los cuidados sanitarios.<\/p>\n<p>Son los que necesitan personas con alto grado de vulnerabilidad como mayores, dependientes, personas con enfermedades cr\u00f3nicas, etc.. La Covid-19 \u00a0ha evidenciado que estaban especialmente expuestas y que sus necesidades particulares de cuidado, no estaban garantizadas por las instituciones. En los lugares en los que los servicios sanitarios y sociales p\u00fablicos se han precarizado m\u00e1s, la falta de capacidades ha llevado a la muerte a gran n\u00famero de personas.<\/p>\n<p><strong>El reconocimiento de las labores de cuidado tiene en el sector sanitario un claro paralelismo con el resto de la sociedad<\/strong>. El conjunto de profesionales con mayor capacidad para proporcionar cuidado sanitario, la enfermer\u00eda, tiene una consideraci\u00f3n secundaria entre la totalidad de profesionales del sector.<\/p>\n<p>Las enfermeras son profesionales cada vez con mayor capacitaci\u00f3n para ayudar a las personas o a las familias en sus autocuidados, para realizar educaci\u00f3n para la salud, para apoyar al profesorado, al barrio o pueblo o las APYMAS en realizar estilos de vida m\u00e1s saludables y este papel es clave para garantizar la promoci\u00f3n de salud y la prevenci\u00f3n de las enfermedades.<\/p>\n<p><strong>El momento de la nueva normalidad, es una buena oportunidad para poner en valor los cuidados para la vida y los cuidados sanitarios<\/strong>.<\/p>\n<p>En el caso de los cuidados para la vida se necesita hacerlos visibles, que sean un compromiso de hombres y mujeres y del conjunto de la sociedad. Que todas las medidas a poner en marcha contemplen la conciliaci\u00f3n, las retribuciones dignas para las cuidadoras profesionales, la carga especial de cuidado que soportan quienes tienen en su hogar personas con dependencia, con discapacidad, mayores o menores, y que la totalidad de programas a impulsar incluyan esas realidades en sus propuestas de actuaci\u00f3n<strong>. Es necesario avanzar en generar una cultura de derechos en relaci\u00f3n con los cuidados, <\/strong>que impulse la responsabilidad de promover pol\u00edticas p\u00fablicas con equidad.<\/p>\n<p>En el caso de los cuidados sanitarios hay que dar un paso hacia adelante conceptualmente para evitar seguir haciendo m\u00e1s de lo mismo, invertir en desarrollos tecnol\u00f3gicos, en m\u00e1s medidas de atenci\u00f3n o de intervenci\u00f3n individual que cada vez resultan menos eficientes<strong>. Hay que salir de los muros de los servicios sanitarios y trabajar con y hacia la comunidad. <\/strong><\/p>\n<p>Es imprescindible que <strong>enfermer\u00eda cobre un protagonismo fundamental <\/strong>especialmente en el trabajo comunitario, en los domicilios, en trabajar con los centros educativos o residenciales que hay en cada zona de salud y con su tejido asociativo. Que los centros de salud desarrollen nuevas iniciativas hacia las personas que residen en sus zonas. Para conseguirlo, habr\u00e1 que aumentar el personal de enfermer\u00eda y de \u00a0trabajo social de los centros de salud y habr\u00e1 que superar el cors\u00e9 de los cupos para poder ayudar a las familias en sus planes de cuidados, de autocuidados de problemas cr\u00f3nicos, as\u00ed como a todas las \u00a0que tengan personas con alguna discapacidad, minusval\u00eda o condici\u00f3n precaria de vida y salud.<\/p>\n<p>Avanzar en estos cambios nos permitir\u00e1 tener una sociedad m\u00e1s cohesionada y mejor, preparada para hacer frente a presentes y futuras pandemias.<\/p>\n<span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por L\u00e1zaro Elizalde, ex director del Servicio de Ciudadan\u00eda Sanitaria, Aseguramiento y Garant\u00edas del Departamento de Salud de Navarra<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":10447,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[1287,1284,1161,759],"tags":[677],"class_list":["post-10422","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-1287","category-ano","category-editorial","category-memoria","tag-cuidados"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"3.0.2","language":"eu","enabled_languages":["es","eu"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"eu":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10422","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10422"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10422\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10447"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10422"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10422"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10422"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}