{"id":10166,"date":"2020-04-22T17:43:09","date_gmt":"2020-04-22T16:43:09","guid":{"rendered":"https:\/\/osalde.org\/?p=10166"},"modified":"2020-04-22T17:44:36","modified_gmt":"2020-04-22T16:44:36","slug":"jugamos-a-las-casitas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/osalde.org\/eu\/jugamos-a-las-casitas\/","title":{"rendered":"\u00bfJugamos a las casitas?"},"content":{"rendered":"<p class=\"entry-title\"><strong>Fuente<\/strong>:\u00a0<a href=\"https:\/\/blogs.publico.es\/dominiopublico\/32287\/malestares-de-la-vida-cotidiana-en-situaciones-de-crisis-por-el-coronavirus-x-jugamos-a-las-casitas\/\">Blog P\u00fablico<\/a>\u00a0<a href=\"https:\/\/blogs.publico.es\/dominiopublico\/32287\/malestares-de-la-vida-cotidiana-en-situaciones-de-crisis-por-el-coronavirus-x-jugamos-a-las-casitas\/\">Malestares de la vida cotidiana en situaciones de crisis por el coronavirus (X)<\/a>.\u00a0\u00bfJugamos a las casitas?\u00a0<a href=\"https:\/\/blogs.publico.es\/dominiopublico\/author\/opinion\/\">Mar\u00eda Rivas\u00e9s Mo\u00f1ux y Fabi\u00e1n Tellechea L\u00f3pez<\/a>\u00a0Colectivo Trespi\u00e9s. Ludopedagog\u00eda. Ilustraci\u00f3n de Maite Yurrebaso<!--more--><\/p>\n<p style=\"padding-left: 180px;\"><em>Unas mantas, unas sillas, alguna escoba, pinzas\u2026 no se necesita m\u00e1s para hacer casitas y crear algo donde antes no exist\u00eda. Eso es jugar: una experiencia humana compleja, un espacio-tiempo particular donde, por nuestra sola voluntad e imaginaci\u00f3n, transformamos la realidad desarmando, construyendo y habitando otros mundos y v\u00ednculos, s\u00f3lo por el placer que genera.<\/em><\/p>\n<p>La dureza de estos tiempos de encierro nos devuelve una capacidad expropiada o confinada a lo excepcional: jugar.\u00a0<em>&#8220;Jugamos a las cartas en familia por la noche, como en vacaciones&#8221;; &#8220;hemos sacado todos los juegos de mesa que ten\u00edamos olvidados&#8221;; &#8220;estoy recuperando el placer de emborronar con ceras, no me acordaba cu\u00e1nto me gusta&#8221;; &#8220;ahora tenemos tiempo disponible y no podemos salir fuera de casa para entretenernos&#8221;.<\/em><\/p>\n<p>Para quienes conviven con menores, jugar es una experiencia cotidiana, sentida de maneras diversas. A veces, pas\u00e1ndolo pipa\u00a0<em>(&#8220;llevo toda la tarde jugando con los cr\u00edos goz\u00e1ndola&#8221;<\/em>). Otras, desde la obligaci\u00f3n, agobi\u00e1ndose por no disponer de tiempo propio para leer, descansar, desconectar\u00a0<em>(&#8220;nos tiene secuestrados: todo el d\u00eda jugando&#8221;<\/em>). En estos d\u00edas, tambi\u00e9n, &#8220;compens\u00e1ndoles&#8221; el encierro con propuestas l\u00fadicas y\/o educativas (&#8220;<em>ahora, a ser padre he tenido que sumar ser maestro, monitor y cocinero&#8221;<\/em>). Casi siempre, sintiendo todo a la vez.<\/p>\n<p>El sistema penaliza jugar. Por un lado, niega lo necesario que es\u00a0<em>(&#8220;es cosa de ni\u00f1os<\/em>&#8220;,\u00a0<em>&#8220;no sirve para nada&#8221;<\/em>), &#8220;cobra&#8221; el tiempo dedicado (<em>&#8220;es una p\u00e9rdida de tiempo&#8221;<\/em>) o lo ningunea\u00a0<em>(&#8220;no es serio&#8221;<\/em>); por otro, ofrece jugar como escape o evasi\u00f3n de la realidad cotidiana y sit\u00faa a las personas como meras consumidoras (apuestas y juegos online, espect\u00e1culos deportivos). Afecta tambi\u00e9n la relaci\u00f3n entre adultas y adultos y peques en el mundo del juego. A los adultos primordiales los pone en una tarea &#8220;educativa&#8221; en cuanto al qu\u00e9 y c\u00f3mo jugar, expropiando el juego como una experiencia elegida, placentera, &#8220;improductiva&#8221;. A las y los peques, los coloca como demandantes constantes de atenci\u00f3n y entretenimiento, clientes de un mercado que reduce las opciones, cada d\u00eda m\u00e1s, a la pantalla y la soledad.<\/p>\n<p><strong>Pero entonces \u00bfqu\u00e9 es jugar?<\/strong><\/p>\n<p>Jugar es crear otros espacios, otros estados de \u00e1nimo, otras formas de ser y vincularnos. No es s\u00f3lo &#8220;entretenernos&#8221; en casa. Quiz\u00e1 es tiempo de recuperar la manta, las sillas, la escoba, las pinzas y las ganas de construir casitas. Cuando jugamos, b\u00e1sicamente, nos relacionamos de otra manera con nosotras y nosotros mismos, con el resto de personas, con los espacios y objetos. Jugar siempre es un territorio de posibilidades ilimitadas donde crear, explorar, experimentar.<\/p>\n<p>La primera elecci\u00f3n es jugar o no jugar: \u00bfte permites entrar en ese espacio-tiempo particular, la Realidad L\u00fadica, que te ofrece el hacer casitas? Recuperar el juego y la actitud l\u00fadica como experiencia de placer y libertad, como forma de afrontar nuestras necesidades de cercan\u00eda, de esperanza, de conexi\u00f3n, de manera creativa y colectiva, en estos d\u00edas. Colectiva porque, incluso en soledad, siempre jugamos en compa\u00f1\u00eda, con diferentes versiones propias y con la memoria, la experiencia y la presencia de otras personas y situaciones. Creativa porque jugar es siempre buscar otras formas y posibilidades para los objetos, personas y respuestas habituales. En ese proceso de atenci\u00f3n y compromiso con el jugar, nos transformamos como personas.<\/p>\n<p>La segunda elecci\u00f3n es cu\u00e1ndo, a qu\u00e9 y c\u00f3mo queremos jugar, porque no todos los juegos son iguales, ni generan lo mismo. Se puede, y es importante, elegir cu\u00e1ndo y c\u00f3mo jugar tanto peques como mayores. Cu\u00e1ndo, porque no siempre es tiempo de jugar o de jugar en compa\u00f1\u00eda. Y c\u00f3mo, porque podemos jugar con diferentes papeles: como espectadores\u00a0<em>(&#8220;\u00a1mira, mam\u00e1!&#8221;<\/em>); como objetos inertes (poner el cuerpo y ser canasta de pelotas de papel, mu\u00f1eca para peinar); como \u00e1rbitros o mediadores; siendo una o uno m\u00e1s dentro del juego.<\/p>\n<p>Juguemos a convertir los espacios en otros que nos gustan (una acampada en el sal\u00f3n; un d\u00eda de playa). Juguemos a ser otras personas u objetos (un pirata, un cami\u00f3n). Juguemos en compa\u00f1\u00eda o en solitario (a adivinar qui\u00e9n me enviar\u00e1 m\u00e1s mensajes hoy, a inventarles vidas y personalidades a mis plantas). Juguemos desde y con nuestros cuerpos (al escondite, a pintarse y dibujarse sobre el cuerpo, a hacer figuras con las manos).<\/p>\n<p>Juguemos para que la actitud l\u00fadica se haga v\u00edrica y contagie creatividad, autonom\u00eda y esperanza. Aprovechemos este tiempo para recuperar el juego, revalorizando el territorio de &#8220;lo in\u00fatil&#8221; y &#8220;lo improductivo&#8221;. Juguemos para\u00a0<strong>re-crear<\/strong>\u00a0y\u00a0<strong>sub-vertir\u00a0<\/strong>la realidad en que vivimos y las formas de vincularnos hacia maneras m\u00e1s humanas y transformadoras. \u00bfJugamos a las casitas?<\/p>\n<p class=\"title\"><strong>COMENTARIOS<\/strong><\/p>\n<p id=\"subscribers-msg\">Para poder comentar en esta noticia antes tienes que unirte a la Rep\u00fablica de P\u00fablico,\u00a0<a href=\"https:\/\/re.publico.es\/unete\/datos?utm_medium=publico&amp;utm_campaign=lanzamiento&amp;utm_source=comments\">puedes hacerlo aqu\u00ed<\/a>.<\/p>\n<span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fuente:\u00a0Blog P\u00fablico\u00a0Malestares de la vida cotidiana en situaciones de crisis por el coronavirus (X).\u00a0\u00bfJugamos a las casitas?\u00a0Mar\u00eda Rivas\u00e9s Mo\u00f1ux y Fabi\u00e1n Tellechea L\u00f3pez\u00a0Colectivo Trespi\u00e9s. Ludopedagog\u00eda. 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